Educación y TIC

Chau celulares y mp3. ¿Problema Solucionado?

Desde hace algún tiempo presenciamos la polémica en la relación entre la escuela y los alumnos relativa al uso de dispositivos tecnológicos tales como los celulares. A lo que debe agregarse ahora un nuevo capítulo: la prohibición del mp3.

celularaula.jpgEn la provincia de Buenos Aires ya tenemos la resolución 1728 que prohibió en todo el sistema educativo del territorio la utilización de celulares dentro del ámbito escolar y en el horario de clase. Sin embargo, paralelamente, y a través de otra resolución, se habilita la utilización de la televisión para el caso de los partidos de fútbol donde juegue la selección.

La vinculación de las resoluciones muestra algunas paradojas de las políticas educativas en cuanto a la relación de la escuela con los medios y las tecnologías de última generación. Sin embargo, esta contradicción tiene sus límites.

Está claro que la posición de la escuela en relación con los medios siempre ha sido compleja. No hablemos de los medios gráficos porque la relación tiene más matices, pero en cuanto a la televisión, nosotros desde la escuela siempre hemos rechazado cualquier tentativa de incorporación de los materiales televisivos en los contenidos educativos. La reflexión activa sobre este medio está ausente en la escuela, que siempre la percibió como una competencia.

La novedad de esta nueva etapa de permisividad para la tele junto con la incorporación de la nueva prohibición de turno en cuanto a los celulares (y probablemente para los mp3) está en consonancia con nuestra actitud defensiva en la escuela, cuando no conservadora, respecto de los contenidos educativos, de la manera de generar material de estudio, de la nula discusión y reflexión acerca de la manera en que nos relacionamos con el estudiante, de la falta de reflexión respecto del papel de los medios y las tecnologías en la sociedad (incluso de lo que quiere decir esa palabra ahora expandida y vacía si no se reflexiona sobre su significado: “tecnología”).

Hace algunos años, durante una clase magistral en la facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA (que puede encontrarse en la compilación “¿Es la Arquitectura un texto?” ), Tomás Maldonado explicababa que “cuando la técnica.. nos plantea problemas, los problemas, bien mirados, no son de la técnica sino de la sociedad”. El problema así planteado puede iluminar un camino alternativo para las relaciones entre la institución y las nuevas tecnologías.

Este circuito de demonización de la novedad de turno, típica de una actitud defensiva y poco reflexiva, y su subsiguiente incorporación, como en el caso de los partidos de fútbol, es una muestra de cómo el perro se muerde la cola. Lo que niega en un primer término, la reflexión y la incorporación de material televisivo, lo acepta resignadamente ante lo que es evidente, como ser la obviedad acerca del interés en la televisión y el fútbol por parte de los alumnos.

¿Tendremos que esperar una situación similar para los celulares y el mp3? En una entrevista en educ.ar, el sociólogo español Manuel Castells admitía que “…hay un choque total de la nueva generación que ha nacido con los móviles y el conjunto de las instituciones. Los enseñantes, en ese sentido –y me incluyo- estamos luchando una batalla de retaguardia que no podemos ganar. O nos adaptamos a ese mundo y vemos qué hacemos o seremos una especie obsoleta rápidamente”.

Existe un sentido común asociado a nuestra actitud defensiva desde la escuela que dice que, ante el uso de los celulares y del mp3, los chicos sólo se desconcentran o incurren simplemente en un consumo irracional. Dejando a un lado este dudoso razonamiento, ¿Cuál debería ser nuestra mirada desde la Escuela en relación al tema? ¿Negar el problema –el problema social/tecnológico- a la espera que desaparezca milagrosamente del mapa? ¿O afrontar el desafío que comporta (lo cual significa además replantearse los presupuestos clásicos de la enseñanza, las jerarquías de saber, los contenidos, etc.)?

Sin caer en un optimismo ramplón, desde la escuela deberíamos preguntarnos cuál es la mirada que estamos asumiendo sobre el problema. Prohibiendo el celular esquivamos el tema, que por su penetración en la vida cotidiana, no va a desaparecer ni mucho menos.

Si lo que buscamos es lograr una formación educativa que estimule y agilice las prácticas creativas, una conducta “artesanal” en palabras del sociólogo inglés Richard Sennett, que incorpore y estimule conocimientos relativos a los nuevos dispositivos tecnológicos, ¿servirán estas políticas que niegan el problema? ¿O será hora de que, como docentes, incorporemos los celulares y mp3 a nuestras inquietudes dentro de las aulas?


Horacio Lotito

  • Autor: Horacio Lotito |
  • 30-10-2007 |
  • 11 comentarios

11 Comentarios

  1. María Isabel Rodríguez Lahitte. Octubre 31, 2007 19:19

    Mi cuestionamiento como profesora y madre es, ¿La vida pasa por prohibir?. Creo que como docente y madre, mi deber es demostrarnos junto al alumno, a mis hijos, lo que nos beneficia y lo que nos perjudica el uso de ciertos elementos en la Escuela o en nuestras actividades diarias... El copiar en una evaluación, anula la aprobación de la misma, pero no importa el elemento que empleemos.
    Prohibiendo no lo solucionamos, al contrario, al adolescente ( y a los adultos) en nuestra sociedad, nos llama más la atención lo prohibido que lo permitido, debemos por lo tanto, analizar juntos los que, los porqué y el para que, así juntos delimitar el cuando y como usar los elementos tecnológicos... Mi pregunta es, como cuando nos prohibian la calculadora en la Escuela hace ya más de 20 años... No será que tememos a los nuevo... y por eso lo prohibimos...
    Si enseño que los elementos tecnológicos nos facilitan ciertos procesos, pero no nos solucionan los razonamientos, que si deseamos ser participes del futuro, debemos saber emplear correctamente los elementos de trabajo, debemos saber crear consignas y cumplirlas, etc. Juntos lograremos consensos, acuerdos, más factibles de ser cumplidos... POR TODOS..., tambien por nosotros quienes los educamos, padres y docentes...
    María Isabel

  2. Alejandro D. Toso. Noviembre 1, 2007 16:49

    No veo por qué se enfatiza en la "la prohibición" o en su antítesis "la permisividad", de hecho nadie ha logrado generar una idea de solución satisfactoria al tema quedándose irremediablemente en la retórica.
    ¿Uds. conducen mientras hablan por celular? ¿Uds. llaman por celular cuando está en un teatro? ¿Uds. encienden el celular cuando la azafata le dice que debe apagarlo por seguridad?... Cambiemos la pregunta ¿Udn. hacen lo que quieren o lo que es debidamente correcto para la seguridad o la buena convivencia de todos?
    Tal vez sea posible readecuar las propuestas de enseñanza incorporando estos dispositivos al aula como recursos en determinadas situaciones, pero no creo que estemos aún en condiciones de pensar una educación basada en el uso de celulares y mp3/4 y entonces, ¿cuando no puede ser, qué se va hacer?
    El tema es llegar a instalar un hábito en la escuela y esto se logra reflexionando acerca de cómo el interés personal perjudica los intereses de todos.
    El punto medio creo que es más oportuno, ni prohibir ni dar vía libre, hacerlo cuando deba ser correcto, este es un tema moral.

    Alejandro D. Toso

  3. mario. Noviembre 1, 2007 20:25

    La escuela debe hacerse responsable de aparatos cuyos costos superan los 200 pesos en la gran mayoria de los alumnos, poseedores de los mismos en el caso de los celulares y en cuanto a los mp3 o mp4 generalmente de marcas cuyos valores superan los 200 y 300 pesos?
    Si hubiese un marco legal que protegiese a los docentes de cualquier reclamo por la perdida o rotura de los mismos ante cualquier reclamo de los padres no habria incoveniente, pero al existir un vacio si es para preocuparse.
    Porque el docente aparte no es responsable de lo que los alumnos filmen con sus celulares o los contenidos que traen en sus mp4 de sus casa y luego lo suben a internet, teniendo las escuelas las consecuencias que luego aparecen en los medios.
    Creo que la escuela esta para otra mision y no para estar divagando por estos aparatos que para algunos es simbolo de estatus y consumo.

  4. fabian sotelo. Noviembre 1, 2007 20:54

    No creo que la solución sea prohibir, este año hemos logrado generar un proyecto educativo en educación vial para celulares que resultó no solo novedoso, sino que tambien útil, creo que deberíamos re plantearnos ciertos parámetros y ver que con voluntad es posible modificar ciertas pautas, por ejemplo el uso de celular es masivo, aun mas que la computadora, porque no hacer proyectos para trabajar desde el uso del celular, estamos por ejemplo desarrollando para celulares, horarios de micros, y horarios de farmacias de turno en el partido de La Costa, es cuestión de darle el correcto uso y no negar la tecnología

  5. Jorge Martinez Peñaloza. Noviembre 2, 2007 02:14


    No me parece acertado comparar el permiso para ver un partido de fútbol de la selección con el permiso o no del uso de los celulares o MP3 y MP4
    Partidos de las selección hay pocos en el año y el mundial es cada 4 años. El televisor es uno, por lo tanto, mas fácil de controlar, además de ser, en el caso de ver un partido un actividad grupal donde todos se sienten unidos e identificados con un equipo. Pero además muchas escuelas son las que tienen televisor y lo usan con fines didácticos, ya que cada vez hay mas material audiovisual, especialmente con la aparición de los CD y DVD Educativos.
    Los Celulares, Mp3 y MP4 son mas personales, son muchos los alumnos que los poseen, se pueden ocultar mas fácilmente, se pueden extraviar, o simplemente pude ser un elemento muy usado para molestar al compañero por ejemplo, llamándolo para que suene y el profe le llame la atención o simplemente para perturbar la clase con el ruido.
    Tampoco me parece acertado plantear si estamos a favor o en contra de la Tecnología sino cuando y como usarla.
    La mayoría de los profesores tiene celular, muchos lo apagan al antes de entrar al curso, y otros lo ponen en vibración, o con volumen muy bajo. No he visto profesores usando los jueguitos del celular o con los MP3 a todo volumen.
    Hoy murió en EEUU Paul Tibbets el piloto que lanzo la Bomba Atómica sobre Hiroshima. Esa bomba también era un producto de la tecnología.
    También son tecnología las armas, los vehículos. Si ya se no voy a comparar un arma o un vehículo con un Teléfono celular, pero son muchos los que padres que prestan el coche a sus hijos menores y otros, pocos por suerte, dejan las armas al alcance de los chicos.

    Entonces el tema no es Tecnología o no, el tema es responsabilidad en el uso de la tecnología. Con esto estoy diciendo que me parece correcto prohibir el uso del los celulares, Mp3 y Mp4 en el Colegio, por lo menos por el uso que ahora le dan.
    La Escuela no es un boliche, ni el club de barrio.
    Muchas cosas no son ni buenas ni malas, simplemente son desubicadas. Es divertido y sano bailar y escuchar música alegre. Pero no me pondría a bailar en la Iglesia cuando estan todos rezando. Tampoco iría a rezar a un boliche a las 3 de la mañana.
    los alumnos debenaprender que hay situaciones y luares donde no se permite utilizar el celular, como comenta Alejandro D.,enel teatro, en el avion, al estar manejando.
    Utilicen el celular, el Mp3 y el Mp4, les he enseñado a muchos como funciona y como se utiliza., pero no en la escuela, por lo menos por ahora. Si pensemos juntos que como podemos incorporarlos, pero mientras tanto...

  6. Ema Coll. Noviembre 3, 2007 00:14

    ¿Cuándo evitaremos el efecto péndulo?
    ¿Cuándo aprenderemos que el justo medio es el punto óptimo de la virtud y que ésta, llevada a sus extremos, ya sea por defecto como por exceso, se transforma en vicio?
    Todo en su medida y armoniosamente, con reglas
    de sentido común, orden, urbanidad y cortesía,
    formando personas y evitando individuos-oveja
    que siguen porque sí, la dirección de la manada o la competitiva sociedad de consumo.
    Valorar ,apreciar y usar los avances de la ciencia y la tecnología no está reñido con la educación, por el contrario, la avala.

  7. Lukkre. Noviembre 3, 2007 01:09

    ¡Qué fácil es prohibir! y qué lejos estamos de saber educar.
    El celular es instrumento de comunicación y, la comunicación es hoy, seguridad. Las familias están fragmentadas; los alumnos pueden llegar al establecimiento desde la casa de uno de sus padres, y cuando salen del mismo, se dirijen a la otra casa. Saber dónde y cómo están, es fundamental. Esto es sólo un ejemplo de como, al menos como madre, resulta de muchísima utilidad, que mi hijo lleve el celular con él. Está en nosotros, saber educarlos en el uso que ellos les den. La institución educativa, debería limitarse a sancionar cualquier conducta que crea inadecuada (como lo hace en cualquier otro caso).
    Y si no, empecemos a prohibir los lápices, porque los chicos escriben los bancos, las hojas, porque hacen avioncitos de papel, o bollitos que arrojan en el aula... prohibamos que hablen en el recreo todos a la vez, porque es contaminación acústica.
    En fin, creo que el temita de si los celulares si o no en la escuela es superfluo frente a tantos temas importantes que aún no han resuelto, no les parece?

  8. Adriana Lenardon. Noviembre 7, 2007 17:16

    Estuve leyendo a mis compañeros docentes, y…estoy de ACUERDO CON MUCHOS DE ELLOS en que con la prohibición a lo único que se llega es a encontrar la manera de evadirlas. Deberíamos saberlo los argentinos que vivimos evadiendo reglas, y no por el afán de evadirlas sino por la ridiculez y la insensatez con las que fueron creadas.
    Tengo 50 años y como todos los de mi generación aprendí con el temor de por medio. Ese miedo era inculcado porque nada es más fácil que inspirar miedo para CONDUCIR.
    Pero estamos hablando de EDUCACIÓN.
    Si me porto “bien” y no robo, por miedo a ir detenido, NO SOY DECENTE…soy un cobarde, que actúa por temor.
    Pero si elijo la decencia como MEDIO DE VIDA, porque estoy convencido de la honradez, ahí si puedo hablar de normas morales.
    Prohibir en la adolescencia, sólo nos lleva a la consecuente trasgresión, por otra parte…típica de un adolescente.
    ¿Qué hacer entonces? Soy totalmente consciente de la interrupción que provoca un celular en una clase, Por lo tanto, precisamente debemos ENSEÑAR. Serán mucho mejor los logros. Sí más difíciles…pero implicará saber para qué estamos en una Escuela con nuestro futuro,,,el ÚNICO del que disponemos en la Sociedad.
    Y estoy de acuerdo con mis compañeros, en que el cambio (de cualquier cosa) produce miedo. Pero…ES NECESARIO.-
    Yo también pertenezco a la generación que PROHIBÍA el uso de calculadoras en el aula…porque se temía a que uno olvidara los ejercicios matemáticos. Cuando se aprendió que eran una herramienta más y que usándolas se llegaba a cálculos mayores, se las dejó en paz.
    Hoy están los mp3, mp4 , etc. y/o las PC, En tanto que no entendamos que pueden servirnos como herramientas..y no ser un fin en sí mismas…, podremos ENSEÑARLO, precisamente para lo que está destinada la Escuela.
    En otras ciencias es NECESARIO el cambio…y lo que “siempre se realizó así” puede ser nefasto,
    Un ejemplo de ello es Medicina. Cuando Pasteur descubrió cómo se manifestaban los microorganismos, y que los cirujanos debían lavarse las manos para operar, fue combatido duramente por quienes sostenían que toda la vida lo habían realizado de otra manera.
    No sólo que había que cambiar…sino QUE NO HABÍA OPCIÓN.
    Por lo tanto, no podemos negarnos al cambio…y no debemos prohibir, sólo debemos ENSEÑAR.
    Profesora Adriana C. Lenardon

  9. florencia. Noviembre 13, 2007 19:45

    yo como estudiante opino que no se tendrian que prohibir ni los celulares,ni los mp3, ni nada por el estilo. Pero no para que los estudiantes esten todo el dia molestando con el celular sacando fotos ni nada por el estilo, sino como medio de comunicacion con los padres o algun familiar por cualquier cosa que pueda pasar sin ser enfermedad o algo asi, sino como por ej. un olvido de algun material para clases, etc. ya que muchas veces el colegio no permite que los alumnos realizan llamas por ese motivo, y deberian hacerlo, pero teniendo el celular es mas facil y rapido, porque no hay que pedirle permiso a nadie para hacerlo. Ademas ya casi es inevitable que tanto niños como adolescentes lleven su celular consigo mismos a cualquier lado incluyendo al colegio. Y los mp3 son una buena forma de distrerse en los recreos sim tener que andar corriendo o molestando por diversion, poprque un adolescente con su musica es una persona hecha, porque para un chico de mi edad la musica lo es todo, ya que sin musica yo no se que haria para divertirme.
    Entonces lo que yo digo es que esto es algo que no tendrian que prohibir, ya que, ademas si lo hacen, los alumnos los van a seguir llevando, y amenos que los revisen al entrar (cosa que creo yono se puede hacer) no van a poder sacarselos.
    muchas gracias.

  10. María Cristina Rosa uliana. Noviembre 22, 2007 15:19

    Me pregunto, ¿hasta cuándo evadiremos los problemas de base de nuestra educación?, hoy se entra en la disyuntiva si se permite o se prohibe el celular en el alumnado. no sería posible aunar criterios para ver que beneficios podemos sacar del uso del celular en la escuela..casi la mayoría posee internet..¿no podríamos generar proyectos desde el aula con el uso del celular? No creen que tendríamos un alumnado atento y participativo, se terminaría en muchos casos la violencia, la desidia..la cuestión aquí es que tenemos que empezar a formar personas con valores.. enseñar hábitos...y este es el punto de partida para revertir un montón de problemas que aqueja a nuestra sociedad y principalmente a nuestros jóvenes.

  11. Ana María Sánchez. Febrero 18, 2008 18:00

    El uso del celular dentro del aula, es un recurso educativo valioso, puede utilizarse en diversos proyectos, dependiendo de la creatividad del docente en su adecuación a contenidos curriculares (entrevistas, cortos, registro de actividades a través de fotografía, etc.). En realidad el límite de como? cuando? y de que manera utilizarlo, lo pone el docente; no se habla de su uso permanente en el aula, explicar, reflexionar con los adolescentes sobre su uso como recurso educativo sería más apropiado que la prohibición en sí misma. Cuando las reglas del juego no se cumplan el celular se retira, entonces los jóvenes conocen eficazmente ¿cuál? es el límite de su uso dentro del salón.
    La inclusión de NTICS en el aula generan en muchos docentes resistencias, tal vez por desconocimiento en el para qué? pueden ser utilizados estos recursos. Serviría comenzar a interiorizarse sobre actividades que se publican en páginas web sobre educación, a fin de "activar" nuestra creatividad y repensar su uso como recurso educativo y no tapar el sol con las manos, para no darnos cuenta del avance tecnológico en curso. Creo que fundamentalmente es "el miedo" a lo desconocido lo que provoca el deseo de "prohibir". El uso de estas tecnologías dentro del aula es "ilimitado" en educación, sería sumar recursos a los tradicionales (libros, calculadoras, pizarrón, tiza, DVD,etc.) y no restar posibilidades de avanzar en una nueva cultura social del siglo XXI.
    En este momento se habla de "Educar la mirada", tratemos entonces de no dar vuelta la cara para no ver el bombardeo "audiovisual" del contexto donde crecen y se desarrollan nuestros jóvenes.
    Saludos cordiales.

    Prof. Artes Visuales
    Est. Licenciatura Educación UNQ

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