Bajo el título ‘Internet, Libertad y Sociedad’ se desarrollo el seminario organizado por la Fundación OSDE sobre un tema sensible a nivel internacional: las nuevas formas regulativas y las consecuencias previstas y no prevista de la regulación de la propiedad intelectual. Por ello, más allá de tecnicismos y conceptos legales, las exposiciones estuvieron basadas en temáticas relativas a la protección de las industrias culturales, la diversidad cultural, el diseño de un entorno, la innovación y la defensa de libertades esenciales para la democracia. El disertante principal fue el reconocido jurista norteamericano James Boyle, aunque no faltaron panelistas locales como Alberto Quevedo y Nicolás Nóbile. En el excelente evento organizado por la Fundación OSDE la presentación general estuvo a cargo de Nelson Castro. Las que siguen fueron las notas salientes del evento.
James Boyle trabaja como profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Duke. Es el director del Centro para el Estudio del Dominio Público de la misma Universidad. El profesor Boyle fue ganador este año (2003) del World Technology Award for Law del World Technology Network, por su muy interesante trabajo sobre ecología intelectual titulado: ‘Una política de la Propiedad Intelectual: ¿Ambientalismo Para la Red?’ (A Politics of Intellectual Property: Environmentalism For the Net?) El professor Boyle es autor de numerosos artículos y papers y ha publicado en 1996 el libro: Shamans, Software and Spleens: Law and the Construction of the Information Society. Entre otras cosas, Boyle es fundador y uno de los responsable principales de Creative Commons, un ambicioso proyecto sobre el futuro de los derechos de autor en la era de las redes electrónicas. (Ver material en español: ‘Creative Commons y la profundidad del Copyright’).
James Boyle viene diciendo, desde hace varios años, que en materia de regulaciones del ciberespacio lo que realmente hace falta, más que regulaciones específicas, es una política (económica) del diseño de los ambientes o entornos intangibles. En su exposición apareció muy fuerte el concepto de ambientalismo de la mente, o lo que el mismo llama en otros trabajos, el ambientalismo de los bienes intangibles de la mente. Boyle entiende que la temática de la propiedad intelectual es la problemática específica que relaciona tecnologías y libertades en Internet. Esta es la razón por la que esta temática ha adquirido una fundamental importancia en el debate a nivel mundial. Boyle entiende que la protección de los bienes intangibles dentro de la red se parece mucho a la protección que desde hace varias décadas emergió para cuidar el medio ambiente natural. La analogía es funcional y permite entender lo característico de la propiedad intelectual en la era de las redes electrónicas. Juntamente, el diseño de políticas que procuran preservar la innovación y resguardar ciertas libertades fundamentales de nuestras sociedades.
El tratamiento de la propiedad intelectual, en este sentido, se asemeja mucho a una ecología informacional. James Boyle entiende que luego de la privatización de Internet en la década del 90 y fundamentalmente a través de la extensión a nivel mundial de los términos de la protección de derechos de autor, la capa de producción de contenidos en Internet esta en franco cierre. Boyle entiende que estamos atravesando un segundo cercamiento (enclosure) de los contenidos en Internet. Sin embargo, al igual que Lessig, entiende que este proceso no es nuevo. Desde la década del 80 vemos aparecer reacciones al cierre del software y luego movimientos que defienden el espacio Internet. La red de redes se desarrolló gracias a la cooperación, la creatividad y la libertad que la caracterizaron históricamente. Aunque, actualmente, los modelos de negocios y la supuesta seguridad en el tráfico informático están negando este origen a través de diferentes regulaciones y tecnologías de control. El nacimiento del proyecto GNU de Richard Stallman en 1984, junto a la Free Software Foundation, marcan justamente este hito histórico. Por todo el mundo se alzan voces manifestando que las soluciones a este complejo cierre de los contenidos en Internet tienen que provenir de la libertad y la diversidad cultural. Allí es donde la analogía utilizada por Boyle se vuelve muy interesante para explorar.
Según Boyle, esta ecología informacional, este nuevo ambientalismo de los bienes intangibles de la mente y el diseño del entorno Internet, deben enfocarse hacia regulaciones que procuren reinventar el dominio público. Esta es una de las formas de preservar los espacios comunes de innovación y diversidad en nuestras sociedades. Nicolás Nóbile, en su breve intervención, se enfocó directamente sobre este punto. Lo mismo hizo Alberto Quevedo en un segundo momento. Quevedo remarcó, tomando las palabras de Boyle, la importancia de las políticas públicas en relación a esta problemáticas, pero hizo especial hincapié en las libertades y usos finales de todos los que transitamos por el espacio Internet. Por tanto, frente al cierre de diferentes capas de Internet, frente a este proceso de segundo enclosure que analizó el profesor Boyle, se vuelve evidente -como afirmó en su comentario final Nelson Castro- que en la Argentina debemos debatir, discutir y pensar sobre este diseño de entorno a través de las regulaciones. Debemos pensar en nuevos enfoques sobre el campo de las regulaciones.
Estas fueron algunas de las notas salientes del evento organizado por la Fundación OSDE. Quedó claro que necesitamos discutir, analizar y pensar en estos temas políticos que hacen al futuro de nuestras ideas, como gusta decir a Lessig. Si tal como afirma Boyle, estamos transitando por un segundo enclosure, debemos estar alertas para poder construir espacios alternativos, para poder conservar el capital común de nuestras comunidades y para proteger la diversidad cultural. Estamos obligados a encontrar las soluciones alternativas para promover sociedades más libres, abiertas y justas, en momentos en que algunas regulaciones y tecnologías de control pueden acabar con libertades esenciales conseguidas a través de luchas históricas durante la modernidad.
Feliz Navidad.
Feliz Año Nuevo.