El jueves 26 de agosto, en el marco del la 70º Conferencia General de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA) la destacada investigadora argentina Emilia Ferreiro dictó una conferencia que tituló: Bibliotecarios y maestros de educación básica en el contexto de la "alfabetización digital”.
La doctora Emilia Ferreiro reflexionó sobre el rol de las bibliotecas en el contexto de la llamada “alfabetización digital”, en el ámbito de la educación básica, centrada en los países mal desarrollados, particularmente en América Latina, región que se dice está contribuyendo a ensanchar la llamada “brecha digital”.
La investigadora residente actualmente en México, focalizó su exposición en la tensión existente entre las bibliotecas y los bibliotecarios que trabajan cerca de los usuarios menos sofisticados por un lado y la escuela obligatoria y los maestros por el otro. A ambas instancias se les adjudica la tarea de lograr la adorada “alfabetización digital”.
A nivel de la educación básica ya se cuenta con “niños informatizados”, niños que nacieron y crecieron en tiempos donde estas nuevas tecnologías ya estaban instaladas en la sociedad. Ferreiro marcó: “Estamos participando de una revolución en las prácticas vinculadas con la producción, uso y difusión de lo escrito”. Sin dudas, hay un cambio significativo y simultáneo en: los modos de producción de los textos, los modos de circulación de los mismos, y la materialidad de los objetos portadores de las marcas escritas.
Según Emilia Ferreiro es importante preguntarse, antes de pensar cualquier clase de estrategia ó implementación, a qué nos referimos cuando hablamos de “alfabetización informática, digital ó multi-media”. En el campo de las nuevas tecnologías las cosas se designan primero en inglés y recién más tarde llega la traducción. Así se impuso el término “digital literacy”, traducido al español como “alfabetización digital”. El término no resulta una equivalencia exacta ni existe una real reflexión acerca de su sentido En el contexto de la bibliotecología esta expresión remite a la búsqueda de información y a los modos de obtención de la misma. Se reconocen cambios como: la presencia de bases de datos digitalizadas, el uso de palabras claves y operadores lógicos en la confección de estrategias de búsqueda. Ahora bien, estos asuntos se complejizan y diferencian en el ámbito escolar. Ferreiro señala: “Al bibliotecario, al menos en principio, no le importa qué va a hacer el usuario con la información obtenida. Tampoco le importa si la información que el usuario obtuvo, y que parece satisfacerlo, es la que realmente requería para el problema que trata de resolver. Para el educador, en cambio, el proceso de búsqueda de información es apenas una etapa entre dos momentos cruciales: elaborar una pregunta que haga pertinente la búsqueda y concluir construyendo nuevo conocimiento [...]”
Al analizar del efecto de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) no se puede soslayar la dificultosa relación que siempre mantuvo la escuela con las innovaciones tecnológicas. La institución escolar preserva y perpetua sus propias tecnologías (el pizarrón, el cuaderno, etc.) por sobre las que le son ajenas (las calculadores de bolsillo, la televisión, y en la actualidad las computadoras e internet). La escuela es muy reticente a la incorporación de tecnologías nuevas que impliquen un quiebre con prácticas ya instaladas. Las Pcs y el acceso a internet son parte de un espacio mucho menos controlable y seguro que el que la escuela conoció hasta ahora.
De todas formas, no se pueden poner computadoras en todas las escuelas sin pensar antes el para qué y el cómo.
Emilia Ferreiro plantea que estos nuevos objetos tecnológicos se insertan en un mundo complejo, plagado de desigualdades que per se no pueden palear ni solucionar todos los problemas. Tampoco se puede saltear el hecho de que detrás de estos temas hay un negocio, una inversión enorme de dinero. De manera que el entramado en el que se desarrollan e implementan los avances tecnológicos no admite miradas ingenuas. Por lo pronto, se requiere un verdadero debate educativo en el que maestros, bibliotecarios y otros implicados revisen crítica y activamente todas las dimensiones del asunto, busquen información y se construya un proyecto claro a largo a plazo. Se hace imprescindible terminar con los slogans e ir al fondo de estas cuestiones: pensar en garantizar el soporte técnico que será necesario, decidir qué clase máquinas se emplearán, conectadas a qué tipo de redes, con qué sistema operativo, qué programas se instalarán, incluyendo en este punto un intenso y extenso debate sobre las ventajas y desventajas del software libre vs. el software de tipo propietario. Para Ferreiro es clave comprender la diferencia entre formar meros usuarios de las computadores o aprovechar todo este universo tan atractivo y prometedor para contribuir a que los usuarios sean también buceadores tecnológicos y verdaderos constructores de nuevos conocimientos.
"Internet en todas las bibliotecas, empezando por las bibliotecas escolares, sería un muy razonable reclamo", propone la destacada pegagoga. Existen varios escenarios posibles que pueden imaginarse a corto plazo con relación a las TICs. Según ella observa van desde aquellos ideados y atados a megas corporaciones informáticas a otros mucho más conservadores que asumirían esos nuevos saberes como decididamente extra-escolares. La especialista se inclina por aquel que concibe la alfabetización como un derecho para todos por igual. No se tratará de alfabetizar para la computadora, sino en tal caso de alfabetizar a secas, con multiplicidad de instrumentos y objetos de conocimiento: computadoras, pero por supuesto también libros y bibliotecas.
También falta discutir la noción misma de aprendizaje que se desea poner en juego en relación con las TICs. El aprendizaje es un proceso que lleva tiempo. Habrá aprendizajes que continuarán necesitando el “cara a cara” y “cuerpo a cuerpo”, e incluso el contacto concreto con los objetos. Es decir que existirán aprendizajes que se podrán llevar a cabo de manera virtual a través de las pantallas, y otros que no podrán prescindir del contacto físico con otras personas y objetos de conocimiento. Cuáles serán unos y otros es un desafío a resolver en el futuro próximo.
La investigadora plantea que todo este proceso en definitiva debe apuntar a la construcción de lectores críticos, que duden de la veracidad de los textos y de las imágenes ya sean impresos ó digitales, que puedan comprender diversidad de lenguas, que adquieran una mirada global de los problemas sociales y políticos, que sean lectores y productores inteligentes de la lengua escrita, que no se comuniquen sencillamente porque hay que estar permanentemente comunicados sino porque tienen algo para comunicar, donde contenido y forma al menos tengan un valor semejante.
Emilia Ferreiro sostiene que la biblioteca y los bibliotecarios podrían asumir un papel protagónico en los proyectos educativos en torno a la alfabetización en el siglo XXI. Más despojados de temores y reticencias que la escuela frente a los avances tecnológicos, se han mostrado más flexibles para desarrollar su profesión en un universo documental cambiante y múltiple. Los profesionales que valoran la transmisión y diseminación del saber acumulado por la humanidad sin lugar a dudas tienen un rol crucial en el espacio y tiempo que nos toca vivir.
Una vez más Emilia Ferreiro muestra en qué medida formar lectores (y agrego escritores)es una tarea que nos obliga a tomar decisiones que no pueden dejar de reconocerse como políticas. Esta vez lo hace recordándonos que el mundo digital, y su entrada a la escuela, tiene que pensarse más allá de la polémica (casi un lugar común) en torno al desplazamiento de los formatos.
No pude asistir a la conferencia de la Sra. E. Ferreiro pero debo destacar que la presencia del bibliotecario como mero proveedor de información sin importarle su aplicación, no es válida para un bibliotecario escolar (responsable de la información: contenido y sentido) Es cierto que el bibliotecario es esencial para la proyección de actividades de lectura (^Pero no de dar lectura, esa es una actividad docente por excelencia. ^) El bibliotecario profesional no esta habilitado para enseñar a leer y escribir (salvo que sea bibliotecario y docente a la vez).
En cuanto Internet en las bibliotecas, es una ilusión en este tiempo creer que podemos atender la biblioteca y atender para internet con la misma responsabilidad. (No digo que sea imposible solo dificil, salvo que sean dos bibliotecarias por turno en una escuela )
Es hermoso soñar pero la realidad nos condiciona a ser críticos, en cuanto a "formar lectores críticos" es un desafío actual donde la diversidad de pensamientos y como de ideologías abundan en los libros como en las flias. y las bibliotecarias escolares nos acogemos al ideario de la escuela donde los valores y normas de la comunidad donde trabajamos es una de nuestros limites profesionales.
Bibliotecarios escolares difieren de los bibliotecarios profesionales, quizas las tareas propias nos identifiquen pero en la actividad del contexto nos alejan mucho.
Es un comentario a fin de aclarar aspectos que la investigadora realiza quizás a nivel general y se olvida de las minorias.
A lo mejor por querer innovar descubrio las bibliotecas en este siglo y quiere sacar un mejor servicio cultural de alfabetizar socialmente como lo experimento Freire.
Pero las bibliotecas estan desde hace mucho tiempo y su presencia (sin importarle su formato) será siempre bienvenida. Biblioteca es un espacio compartido (Escuela), es un espacio para explorar (Laboratorio) ,es un espacio para jugar (Recreación) y es un espacio para uno mismo (conciencia).
Atte,
Ana María Córdoba
Rosario
Santa Fe
Estoy muy de acuerdo con la Sra Ana Marìa, la biblioteca escolar no importa el soporte cumple una función muy especial y no solo alfabetizar digitalmente.
La digitalización literaria es una versión moderna de lo que se viene haciendo con el libro. Si bien hay que estar atento a las nuevas olas....
Nuestra responsabilidad es el acercamiento a toda la información, sin importar el soporte. En lo que no concuerdo demasiado ( quizás porque no está bien aclarado) es en la diferencia con un bibliotecario profesional, porque el bibliotecario escolar también es un profesional que está especializado...y debiera valorarse más esa doble condición.
atte
Patricia Emilia Monsalvo
Buenos Aires
No creo que lo que diga la sra E. Ferreira sean tan dificil de lograr solo que nos faltan medios y una politica educativa mucho mas clara y ademas personas que se animen al cambio;porque debemos admitir que esta crisis de cambio en nuestra educación nos asusta terriblemente.
En realidad todo cambio da miedo y todo lo nuevo aterroriza e inconcientemente lo rechazamos.
También debemos admitir que ante cualquier cambio utilizamos como excusa no tener los medios y que es más importante el trabajo social (comedores de niños) como si ambas cosas no fuesen importantes creo que no es trabajo social o educativo sino que por el contrario es trabajo social y educativo.
Por otra parte creo que esa diferenciación entre bibliotecario profesional y bibliotecario escolar es una tontera lo que importa es la capacidad de cada persona y la calidad de su trabajo.
adoro seu jeito de ver a educação. sou estudante de pedagogia e gostaria de receber um livro seu autografado. Meu endereço rua Cândido de Souza Peixoto,135, B.:Chapadão Pitangui mg, Cep 35650000.
adoro seu jeito de ver a educação. sou estudante de pedagogia e gostaria de receber um livro seu autografado. Meu endereço rua Cândido de Souza Peixoto,135, B.:Chapadão Pitangui mg, Cep 35650000.
En realidad esto de las Tics es aun una sigla desconocida en colegios rurales con números no despreciables de alumnos y el hecho de que su mundo funcione totalmente ajeno al desarrollo y crecimiento tecnológico es una total injusticia, pues se debería comenzazr popr hacer una base igualitaia en los colegios antes de pensar en seguir avanzando.
La tecnología es una ayuda, pero no debemos permitir que se transforme en el soporte de nuestra educación, ya que el contactyo físico, cara a cara,, y la enseñanza de valores por aprendizaje de ejemplo es eencial en nuestros niños.
sí colegas, que la tegnología no nos deshumanice, ni discrimine,
es violento. La vida se renueva constantemente. Es lógico sentir miedo ante lo desconocido lo que no debemos hacer como docentes es paralizarnos. Es imperioso que sigamos caminando con coraje el
camino elegido "la docencia"La educación es ante todo un acto de amor.Miremos nuestro trabajo para mostrarnos a nosotros mismos quiénes somos... amorosamente Elvi.
CRO QUE LO BIBLIOTECARIOS EN SI TENEMOS QUE DEFINIR QUE MODELO O PARADIGMA SEGUIR PARA QUE NUESTRA PROFESION SEA TRATADA COMO CUALQUIER OTRA, Y DEBEMOS LUCHAR PARACONSEGUIR MEJORES BENEFICIOS PARA NUESTRAS IBLIOTECAS UNIFICANDONOS ENTRE BINLIOTECARIOS. YO SOY UN BIBLIOTECARIO MUY JOVEN QUE CREE EN UN MEJOR FUTURO PARA LAS BIBLIOTECAS.