Educación y TIC

Los weblogs, la educación y Boris Groys

El uso de nuevas tecnologías, los dispositivos intrínsecos a éstas, los usos, las percepciones, y demás cosas que deambulan entorno a este lanzamiento a la hiperproducción e hipervelocidad de comienzos del siglo XXI, nos mueve a controversias. Los weblogs, ubicados a la cabeza de la ola de esta marea, y su vínculo con la educación, nos someten a una problemática compleja.

Estamos operando en un mundo en el cual uno vive sometido a un bombardeo cotidiano de datos que crecen geométricamente y que cuesta un Perú administrarlos. Un mundo de impulsos centrífugos y multiplicación de pluralidades y particularidades entran en colisión con instituciones cuya tendencia es a la homogeneización, cosa que no puede detener sus opacidades y borrosidades actuales.

Los weblogs responden, en principio, a esta primera visión descripta: la descentración como supuesto inherente, la disponibilidad concreta de un instrumento que permite una autogestión compartida en la producción de contenidos de diversa índole, la multiplicidad de contenidos en multiplicidad de pantallas, un aprender y un operar simultáneos, son sólo algunas de las pocas de las tantas líneas de análisis que cruzan el análisis sobre los blogs.

Si éstos, los blogs, permiten abrirnos a una discusión pedagógica, y social en general, acerca de lo nuevo y lo viejo, lo particular y lo común, lo efímero y lo perdurable en los dispositivos y topologías pedagógicas - como ya se insinúa con visos de profundidad y de aplicación concreta en este de Educ.ar - no podemos dejar de articular nuestros debates inmediatos a pensamientos que se mueven en otras esferas.

Boris Groys es un pensador casi desconocido en nuestro ambiente. Al menos en la Argentina. De hecho, lo he "descubierto" hace pocos días. Groys, no obstante, es quizás el principal intelectual de la Alemania actual en materia de arte, diseño y medios. Tiene un perfil curioso: nació en Alemania Oriental, estudió filosofía y matemática en la Universidad de Leningrado y recaló en los ochenta en la entonces Alemania Occidental. Actualmente es profesor de teoría de medios en la Facultad de Diseño de la Universidad de Karlsruhe y Rector de la Academia de Artes Visuales de Viena. Para medir su estatura, debate con personajes como Peter Sloterdijk o Slavoj Zizek.

De frases polémicas, como afirmar que no cree en la educación desde una perspectiva estrictamente formalista (Erziehung) o sostener que la saga Matrix supone una construcción filosófica en formato de película con la cual es difícil competir o desafiar ("Hier wird eine Philosophie in der Filmform gemacht, mit der man kaum konkurrieren kann") y que, incluso, se atreve a vislumbrar, según él, la muerte de la filosofía tal como la concebimos hoy: inscripta en libros, debate cerrado entre académicos o círculos limitados, limitada a ciertos géneros.

Si la filosofía se encuentra bajo impugnación, independientemente de lo que pueda afirmar Groys (quien curiosamente tiene un parecido físico con Bertolt Brecht), el ámbito de lo educativo lo es áun más: la multiplicidad de espacios pedagógicos es tan vasta como la vida misma.

Ahora, cuál es el papel de las instituciones en general en un mundo avasallante, desbordante y de contornos amebáticos. Groys, preocupado por los datos, el arte, los archivos y los museos, insinúa que el momento de la decodificación y la censura, como dispositivo que permite que algo perdure y algo no, estará dado por la tautología, que suplantará a la ideología. Esto, en tanto reconocimiento de "algo" en ámbitos distintos. Groys utiliza la metáfora del consumidor de Coca-Cola (perdón por la mención comercial) que se "identifica" en tanto se "reconoce" en un cuadro de Andy Warhol en el cual "hay" una botella de la gaseosa. Ese es el espacio de lo común, de lo vinculantey de lo perdurable.

En fin, como se ve, son pensamientos complejos y duros. No obstante, están en línea con situaciones concretas, donde los alumnos constituyen un micro Mayo Francés cotidiano al impugnar a sus docentes, en virtud del desconocimiento por parte de algunos de éstos a ciertos accesos a dispositivos tecnológico-culturales como el chat, los archivos de MP3, el uso avanzado de instrumentos de MS Office o Linux. O el impulso de los alumnos (quienes tengan la voluntad o el nivel económico para hacerlo) a aprender geografía, historia o biología mediante archivos documentales visuales fantásticos que se pueden ver el cable en los canales National Geographic, Discovery Channel o History Channel. Pero, esto es tema de otros artículos y otras discusiones futuras, en las que deberíamos articular lo teórico y lo pedestre.


  • Autor: Christian Schwarz |
  • 01-10-2003 |
  • 2 comentarios

2 Comentarios

  1. Piscitelli. Octubre 2, 2003 07:25

    Mostrando que la cognición distribuida -como le gusta elaborar a Gavriel Salomon- mas que deseable es sobretodo posible, Christian no solo exhuma a un tapado de la cultura (aunque Zizek es relativamente conocido gracias a los esfuerzos de Paidos, Sloterdijk sigue siendo un desconocido y ademas inaccesible con los cerca de 50 Euros que cuesta el Tomo 1 de Esferas), sino que además lo hace circular por nuestras tecnologías del conocimiento y abre un espacio para un tipo de discusión vertiginoso y nuevo. Mas alla de las acefalias y las cefaleas que nos provocan el deja vu y la máquina de trivializar. Gracias Christian

  2. Luis Megino Grande. Noviembre 26, 2004 09:00

    Quisiera conseguir la obra de Boris Groys en castellano si es que existe.No encuentro informacion,puede darmela alguien ?.
    Muy agradecido.
    

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