Días pasados acudí a un Seminario sobre Derecho Inmobiliario en una destacada Universidad inmersa en esta Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Antes de dar comienzo con el mismo, el presentador efectuó una gran introducción en la que aludió acerca de la proliferación de Seminarios y Cursos que se efectúan on line y a la marcada –y cada vez mayor- escasez de estos cursos desarrollados en forma presencial.
De inmediato, uno de los asistentes a este Seminario requirió su intervención, criticando duramente no sólo a los organizadores de estos cursos vía web sino también a quienes se inscriben en ellos, caratulándolos de “facilistas y cómodos”. Así, subrayaba uno a uno los que concebía como defectos, limitaciones y perjuicios de este tipo de cursos on line.
Citando alguno de ellos, habló de la falta de compromiso por parte tanto de los docentes como de los alumnos al efectuar estos “cursillos”; la ausencia del verdadero rol de enseñar; la falta de comunicación con otros alumnos a quiénes ni se conoce; la privación del seguimiento del aprendizaje y el “poco valor y entidad”que puede representar un certificado de estudios obtenido en cursos desarrollados bajo esta modalidad.
Era tal la forma y el enojo con que desplegaba sus palabras este asistente, que nadie de los presentes atinó a decir nada, y, de inmediato, el presentador del Seminario pasó a dar intervención al primer expositor del mismo.
Sin embargo, quien suscribe se quedó “con la vena en el ojo”por lo que, aprovechando el coffe breack que se nos brindó, me acerqué a aquél asistente para refutarle sus argumentaciones. Y le he dicho cosas como las siguientes:
1) Que hoy en día existen muchos cursos on line que distan bastante en la forma en la que están organizados, de la manera en que él los concibe. Así, se crean casillas de mails especifícamente para responder dudas de los alumnos, asegurando la comunicación con sus docentes.
2) Que se diseñan listas del grupo de personas que integran el curso, para asegurarse que cada información les llegue a todos y a cada uno y para generar también comunicación entre los educandos, quienes pueden responderse dudas entre sí.
3) Que se puede inclusive y en determinadas horas, establecer contactos vía chats con el tutor o docente para volcarle inquietudes
4) Que, en materia de evaluaciones, se suelen diseñar éstas bajo la modalidad del múltiple choice o trabajos de creación personal a modo de tesinas. Cabe destacar que en muchos cursos presenciales siquiera se toman evaluaciones finales y, en otros, se las hacen bajo las mismas modalidades que las enunciadas. Asimismo, si bien muchos cursos son on line en torno a su cursada, las evaluaciones son presenciales. Todo ello demuestra que el valor de un certificado obtenido en este tipo de cursos no debe ser por qué puesto en tela de juicio.
Dada la proliferación de cursos que se efectúan por la web, sería interesante
uniformar los criterios de realización, para evitar desprolijidades y generar por culpa de algunos, mala imagen en todos. Esto echaría por tierra a las argumentaciones vertidas por este Sr. Asistente al tiempo de que les daría una buena bienvenida a estos cursos on line, en atención a la economía de costos y tiempo que representan.
Considero muy atinadas las argumentaciones presentadas en defensa de los cursos de capacitación online. Estoy cursando una Licenciatura con esta modalidad y no creo que las exigencias sean menores que si lo hiciera en forma presencial. La ventaja fundamental de la modalidad virtual es, evidentemente, el poder tomar decisiones en cuanto a los horarios mas convenientes, según las posibilidades de cada uno. No veo que la comunicación con los docentes, tutores o compañeros se dificulte. Por el contrario nunca tuve ningún problema en este aspecto y todas mis dudas y aportes fueron perfectamente canalizadas a traves de las distintas herramientas que la tecnología pone a nuestro alcance. Por otra parte, el hecho de tener que rendir los exámenes finales en forma presencial y en fechas previamente estipuladas,me obliga a realizar un seguimiento diario de las clases y del material de estudio.
Deseo alentar a todos aquellos que estén interesados para que aprovechen esta nueva posibilidad de educación permanente, facilitada por la Web.
En mi ignoracia, pienso que nosotros los seres humanos tenemos deseos de aprender para superarnos asi podemos ayudarnos y ayudar a los demas. Pero no todo es facil para algunos. Siempre hay obstaculos, tanto personales, materiales, economicos y de tiempo. Voy a poner un ejemplo sencillo. No tengo computadora, no tengo muchas posibilidades economicas, mi trabajo demanda una parte de mi tiempo y el transportarme al trabajo que queda distante de mi casa requiere su tiempo. Un dia tuve un deseo de conseguir una parabola de TV y su receptor.
Lo primero que pense es que con la nueva tecnologia IT, era posible encontrar un curso sobre installacion de antennas de television. Asi que fui a la biblioteca de la ciudad y comense a buscar en el internet. Mi resultado fue: no hay tal curso. Asi que pense que consiguiendo los aparatos necesarios, vendrian las instrucciones de los fabricantes. Asi que a travez del internet compre la parabola y el receptor usado. Y atravez del internet complete la informacion que me faltaba. Al final logre lo que queria, al mas minimo costo. Algunos cursos pueden sin dificultades ser online, algunos otros necesitan tanto online o presencial, ciertas experiencias hay que sentirlas, ver como se hace y repetir varias veces como se hace. Y otros cursos solo pueden ser posibles presencial. Esto considero yo que es un hecho claro la comunicacion a travez de forum, chat o email es tanto importante como el encontrar a otras personas y intercambiar experiencias si es posible.
No creo que sea "fácil" para todo el mundo ni menos "comodo" este tipo de perfeccionamiento, el que mas allá del pensamiento en contra, existen mas puntos a favor.Creo que mucho puede decirse de los cursos on-line y estoy muy de acuerdo con su implementación, pues yo trabajo en un área rural y gracias a los mismos hoy puedo estar un poco mas igualado con quienes tienen la posibilidad de cursos "presenciales" (los que en variados casos se compran) estrechando así la tan nombrada brecha digital.
Por todo lo contrario a lo que opina ese señor, yo humildemente digo que se necesita mucho compromiso de parte de uno y mucha entrega para volcar todo al aula, en concordancia con el rol que como docentes debemos desempeñar.
Por el contrario a lo que opina, yo con los Proyectos Colavorativos he aprendido junto a mis alumnos y a alumnos de otra parte del planeta, estoy convencido por experiencia propia, que es una manera mas de aprender con otros chicos mas allá de la distancia geográfica, además de tener la posibilidad de conocer a otros que buscan desde su realidad,como nosotros mejorar el entorno.
El "valor y entidad" que pueda otorgarse subjetivamente a un certificado,no da el profesionalismo que uno debe poseeer en todo proceso de enseñanza, existen organismos que otorgan títulos a profesionales que no merecen tenerlo, esto sucede en todos los estamentos, mas allá que todos los cursos, cursillos o cursitos algo te dejan y depende de cada uno el saber hacer uso de esa herramienta.No obstante sería interesante conocer los cursos a los que este señor accedió, así en la diversidad sabremos cuales no nos conviene.No les parece?
Es mi humilde opinión.
Puedo asegurar la garantía que ofrecen muchos cursos con créditos académicos para un posgrado, como los que estamos organizando desde la Facultad de Educación de la UNCuyo. Rescato la comunicación de los participantes con los docentes tutores que es extraordinaria, las respuestas a las evaluaciones, generalmente abiertas, son increíbles: Destaco la comunidad virtual que se origina. Se realiza un intercambio permanente y rico de opiniones, trabajos cooperativos y discusiones enriquecedoras. Las aulas virtuales bien organizadas y con un buen respaldo académico, nada tienen que envidiar a las aulas convencionales de tiza y pizarrón.
Como todo recurso, depende de cómo se implemente y cómo sea el acceso que tengamos a dichos cursos.
De todos modos nada puede reemplazar a los cursos tradicionales; como que la Internet, no reemplaza las bibliotecas.
A veces el obstáculo tecnológico (fibra óptica, acceso a internet, centralización de recursos On line por las empresas)hace que este recurso de E- educación, sea no democrático.
En fin, que siga el debate...