Educación y TIC

Nuevos Movimientos “Social Virtuales” de una red cambiante.

Por: Luis David Tobón López
periodistat@hotmail.com

Posiciones encontradas, comentarios convergentes, desconocimiento. Temor, confusión. Un nuevo mundo se construye, imaginarios diversos conviven en él, conceptos como tiempo y espacio, se redefinen. Telépolis como la llama el teórico español Javier Echeverría, Tecnópolís, para el norteamericano Neil Postman. Lo cierto es que el nuevo escenario virtual, es ese no lugar del que cada vez depende más la sociedad postmoderna, por sus alcances y posibilidades.

Interactividad, rapidez y segmentación, parecen ser los conceptos claves a la hora de referirnos al Internet y la relación estrecha entre cibernautas y conocimientos. Alguien dijo que la Internet es una interconexión de la inteligencia.

Cada tecnología es una visión del mundo, de este modo, para una persona que utiliza un martillo, el mundo será un clavo. Así lo ejemplifica Postman, y tiene mucho de razón, porque cada medio maneja sus lenguajes y códigos particulares.

Cuestión de lenguaje, denominación, a veces utilizamos las palabras resetear, formatear, craquiar, navegar y aprendemos a nombrar y hablamos un lenguaje común. Comunicación mediada por el computador, tan cambiante como confusa esa nueva manera de comprender e intercambiar que nos propone las nuevas tecnologías.

Aparecen los equívocos en el sentido de los términos y así, nombramos igual a un cracker o un hacker, pensándolos como piratas informáticos, creadores de virus que hacen mal y no tienen una linealidad en el pensamiento o que son simples rebeldes cuya ideología se basa en la rebeldía misma.

Como los términos de guerra, hay que replantearlos y entenderlos, porque a veces utilizamos la misma forma gramatical disfrazada de un sentido contradictorio.

Sociedad fragmentaria, y aquí entra en juego la palabra segmentación o comunidad, tribus “virtual urbanas”si se quiere. En la red existen muchos grupos especializados pero el cibernauta incauto suele confundir las palabras y cambiar el sentido de lo que son o al menos dicen que quieren ser.

Esteban Cuartas, un joven estudiante de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín se pasea por los corredores, saluda y camina de la mano con alguna amiga. Apariencia común, un estudiante, de pelo largo que espera graduarse. Pues el fue uno de los creadores de Vándalos, 22 jóvenes más lo fundaron, es una página de gomosos de la Internet de la ciudad de Medellín, que pretenden avanzar en sus conocimientos informáticos.

“No me atrevo a decir que somos un grupo de hackers, porque eso significa mucho más, no le llegamos ni a los talones a grupos internacionales como la Cúpula o la Anticúpula”. Lo dice con tranquilidad y en un juego de monosílabos.

Así es, Vándalos, por el nombre entenderíamos otra cosa, pero son jóvenes de la ciudad de Medellín que alternan el estudio con un perfeccionamiento en el manejo de programas de computador.

Aquí es importante hacer la distinción entre los términos: Hacker: Es el llamado ideólogo de la red, su lema es no permitir el monopolio de la información. El trabajo de un hacker puede ser ingresar a una página web de uso privado y mostrarla a todos los navegantes, como algo público. Cracker: Es el “mercenario de la red”, este roba información de uso privado y terceros le pagan por esta acción.

En el Centro Comercial Unicentro, (Centro Comercial de Medellín),suelen reunirse estos jóvenes, para intercambiar sus experiencias y nuevos aprendizajes. En palabras de Esteban Cuartas, “nosotros somos muy celosos con nuestros hallazgos y si no hay intercambio no damos la información de manera gratuita porque nos cuesta conseguirla”.

Más que conocer a fondo este grupo que se desarrolla en la ciudad de Medellín, lo importante es reconocer esas nuevas creencias, lo actores que se configuran y conviven en la ciber-realidad.

Colombia, y Medellín en particular, no son ajenas al cambio que propone la Internet, la globalización nos llega a todos, y no se trata de radicalizar las posiciones: ni apocalípticos ni tecnófilos, la justa medida es conocer y reconocer esos diferentes movimientos y hacer un uso inteligente y ético de la tecnología entendiendo esas dinámicas.

En un primer momento, la definición que el mismo Esteban Cuartas hace, es sensata, se trata de evitar el monopolio, o “señores del aire”, como los denomina Javier Echeverría en su reciente libro, al referirse a las grandes empresas que manejan el poder en la red.

Decir, no es ser, y el hacer puede ser opuesto al decir, pero al menos es fundamental conocer qué ideología manejan esos nuevos movimientos que cada vez aumentan por el auge y el cambio vertiginoso de los nuevos medios informativos.

Como argumenta Lipovetsky, el filósofo y sociólogo francés que estuvo hace poco en la ciudad y en el Café Literario de El Colombiano, en la sociedad actual, se pierden cada vez más los referentes de un sólo tipo de pensamiento, totalitario y absoluto, ahora acudimos al pensamiento en mosaico donde las percepciones dan cabida a muchas contradicciones, pero que demuestra ese pensamiento complejo del francés Edgar Morín, que apunta a los elementos diversos que conviven hoy día.

Nombrar, señalar y acusar, son verbos de fácil conjugación no sólo en el asunto de los tiempos verbales sino del uso cotidiano para, sin conocimiento de causa juzgar al todo por la parte.

Juegos virtuales, intercambios, fórmulas para autodefinirse o llamar la atención, comportamientos propios que se visten de colores y formas diversas, que autodeterminan una ideología para poder ser. Símbolos de status, jerarquización y marcas dentro de un grupo. Todas esas constantes desconocidas para muchos, son claras dentro de la particularidad.

Hackers y Crackers no es lo mismo decir guerrilleros o ideólogos. Aunque en el contexto colombiano, podría sobrar y no tener aplicación en el momento, ninguno de los dos términos.

Los nuevos medios y la Internet en particular traen la interesante pero incierta iniciativa para desarrollarse desde el uso que el individuo haga de la red. Perspectivas: muchas, ausencias: demasiadas. Claridad: caótica. El río se acrecienta con muchos más afluentes. El gran océano de la red es el no lugar para esos fenómenos cambiantes que caminan y parecen seguir el rastro de algo seguro: la incertidumbre.

Podemos describir lo que hay, y vislumbrar nuevos rumbos en los pasos del hombre por ese recorrido hermoso al que llamamos vida. Y así encontramos que cobra validez lo que dice Gadamer: “La historia se escribe de nuevo desde cada presente”.

  • Autor: Luis David Tobón |
  • 09-12-2003 |
  • 2 comentarios

2 Comentarios

  1. Pablo Mancini. Diciembre 17, 2003 12:50

    Avancemos para que esa pluralidad y esa diversidad se extiendan por sobre lo hegemónico y esquemático, para que en el “no lugar”, que ya es un lugar y un espacio más que legitimo, converjan la tolerancia, la inclusión, el respeto y la responsabilidad cultural; para que en la era de Lipovetsky no exista el vacío y para que los imperios no sean. O sean efímeros...
    Muy buenas notas Luis y como decís allá en Colombia que “Viva la cultura” www.vivalacultura.com saludos

  2. Lucia. Abril 4, 2006 14:51

    para aprender lengua es bueno sabes las reglas ortograficas. Son una pelotudes.

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