Ante todo, gracias por tu aporte, Alejandro. Es bueno saber que existen intelectuales con actitud crítica, lo que me llevó a un replanteo y a una serie de reflexiones.
Luego de releer analítica y detenidamente el post "Sobre la posibilidad de los mundos imposibles" (10/9), no encuentro que sea una prosa barroca, ya que en la introducción se presenta una figura retórica- la comparación- empleada como recurso didáctico-argumentativo y que da pie al desarrollo posterior del problema que presentan las TICs en la educación- según mi opinión. Este mismo recurso se utiliza para dar un cierre al artículo, reforzando la idea central.
Por otra parte, citaste a Beatriz Sarlo y su último libro "La pasión y la excepción". Esto me recordó que hay una nota interesantísima en el suplemento Radar (10/8/03) titulada "Reina de Corazones" que trata sobre la citada obra, más precisamente, la trilogía formada por la figura de Eva Perón, la muerte de Aramburu y los escritos de Borges. En el artículo periodístico, Sarlo destaca el carácter marcadamente narrativo de su publicación: -"Me interesa narrar historias [...] Las historias no están lejos de las ideas. Por el contrario, son un paisaje que permite verlas mejor. De allí viene la fuerza de la narración: su capacidad para acercarse (a veces más que ninguna otra de las disciplinas llamadas científicas) a nudos significativos. Narrar es el desafío después de que tanto la historia como la literatura pensaron que la narración no era posible. Solo vale la pena intentar lo que no parece posible"
Dentro de este desarrollo, la última frase puntualiza algo importante. Entiendo, no debe ser leída en clave de idealización, utopía o nostalgia- algo que ella misma se encarga de aclarar- sino como "búsqueda de una respuesta, lo cual representa si se quiere, ese imposible que vale la pena intentar" (B. Sarlo. Publicado en Radar 10/8/03)
A esta altura parece que ya perdimos el hilo conductor del debate propuesto en este weblog, sin embargo no es así. Es aquí donde me interesa reparar sobre dos aspectos. Primero, siguiendo la línea que plantea Sarlo es como se constituye la nota sobre los posibles-imposibles, ya que no apela a reivindicar viejas consignas que la melancolía arrastra hasta nosotros. Más bien se trata de una búsqueda de respuestas al desafío, entendido como proceso colectivo de construcción. Así llego al segundo punto: que dicha construcción puede realizarse a través de la narración.
Esto no es solo una posibilidad sino una buena posibilidad, que bien podría ser volcada en este espacio virtual, por las mismas razones citadas arriba por Sarlo. En este sentido, es importante abrir el debate e incluir a quienes no son especialistas, que hacen sus aportes desde otras esferas o simplemente sienten el deseo de expresarse. El intento deviene válido en la medida que busca democratizar aún más el acceso a las TICs y no convertirlas en un asunto de "entendidos", de tecnócratas. Al respecto, Norbert Lechner dice: "El saber tecnocrático da lugar a una política concebida fundamentalmente como control social. El método positivista informa sobre el efecto de determinadas causas y sobre los medios para alcanzar determinados fines, pero en ningún caso problematiza la determinación de causa o fin. No hay reflexión sobre la praxis y su finalidad implícita. Ponderar las condiciones sociales en que los fines y/o los medios son determinados significaría explicitar un Interés, lo que contraría la neutralidad valorativa del enfoque positivista. Las decisiones políticas, por ende, los intereses que la orientan quedan así al margen del análisis científico y pueden ser sustraídos al debate público"
Erica Galli