Cuando empezar desde cero no alcanza
El peor ejemplo de intento de terminar con la desigualdad en el mundo fue llevado a cabo por el Khmer Rouge en Camboya en 1975. El movimiento, liderado por Pol Pot -que moriría en abril de 1998-, dio por tierra con el gobierno camboyano, inventando a la Kampuchea Democrática. El gobierno recién instalado evacuó las ciudades, destruyó el dinero e impidió que nadie pudiera cultivar más alimentos en las granjas colectivas que el estrictamente necesario para reproducirse como fuerza de trabajo esclava. Todos los intelectuales y los operarios calificados fueron asesinados y más de 1.5 millones de personas murieron de hambre, en marchas forzadas y otras atrocidades semejantes.
Si Pol Pot hubiese tenido a su disposición las obras recientes de Albert-Laszlo Barabasi como Linked o la de Duncan Watts Six Degrees of Separation o la de Bernardo Huberman The Laws of the Web podría haberse imaginado anticipadamente no sólo que su genocidio no alcanzaría ninguno de los objetivos buscados, sino que -por razones que seguramente jamás hubiesen pasado por su mente de psicópata- seguramente se alcanzaría lo contrario.
Porque no importa cuán desde cero empecemos -por ejemplo en el caso de la Web, que empezó literalmente desde 0 sitio en 1993-, y cuán bien distribuida esté la riqueza inicial en la forma más equitativa posible, a poco de andar las desigualdades se disparan y en un tiempo más corto que largo nos encontraremos con distribuciones de una desigualdad tanto o más fuerte que las que queríamos evitar anticipadamente con nuestras medidas radicales de redistribución.
Y la responsabilidad de la creación de estas asimetrías no debe endilgarse ni a la psicología (más hobbesiana que rousseauniana), ni a los genes (más egoístas que altruistas), ni a la economía (más compensadora del entrepreneurship que del seguimiento a la manada), aunque aquí también los errores del libre mercado a ultranza hayan llevado a otras atrocidades. Se trata de otra cosa y recién ahora empezamos a entender de qué.
En los últimos años y en las columnas editoriales del Interlink Headline News hemos hablado repetidas veces de los retornos crecientes y del modelo de sociedad donde el ganador se queda con todo (ver en especial los editoriales nº 475 Interpolar sanatear. ¿son?, ¿se hacen? ¿Nos (des)hacen?; nº 843 ¿Evoluciona la evolución? Renovada incursión en las leyes divinas buscando aprenderlas; nº 1442 Las nuevas leyes de la economía. Si es que hay tales. Rendimientos crecientes a gusto de todo el mundo. Cuarta Parte; nº 2110 Memes, ideas-viruses y el word of mouse y nº 3042 El éxito nunca es definitivo. Aquí y allá, entonces y ahora.
Más allá de las metáforas y apelando un poco a la memoria histórica, tenemos antecedentes conocidos en donde estas distribuciones distorsionadas están bien presentes.
Asimetrías divergentes por todas partes
Empecemos por el final para llegar muy rápido al principio. En el mundo hay hoy 46 millones de sitios web, pero sabemos que una cantidad mínima concentra innumerables visitas y, al vesre, que la mayoría de los sitios es como si no estuvieran (incluso para el Google es tan así que sólo visita de verdad menos del 30% del universo de páginas realmente existentes).
Lo sorprendente no es tanto esto sino que ya hubiera clarividentes como Jakob Nielsen, quien en una fecha prehistórica como abril de 1997 en su renombrado sitio www. useit.com había escrito un interesante trabajo Do Websites Have Increasing Returns? preanunciando lo mismo.
Allí Nielsen mostraba un tecnicismo, como es que las curvas de Zipf se convierten en una línea recta cuando se las representa en un diagrama logarítmico en ambos ejes. ¿Pero qué cornos es la ley de Zipf? Lo que acabamos de ver. Esa línea que aparece en un gráfico log-log. Apenas las vemos gritamos extasiados "¡Zipf!","¡power-law!","Pareto"!
Porque los tres términos se usan para describir situaciones donde los fenómenos extraordinarios son escasos y donde los comunes abundan. Así hay muy pocos terremotos de gran magnitud, pero muchos de pequeña incidencia. Hay muy pocas mega-ciudades, pero hay muchísimas ciudades pequeñitas. Hay pocas palabras como "una", o "que", o "el" que abundan en la frases, pero palabras como anaclítico o anacoreta se escriben y se leen muy ocasionalmente.
La ley de Zipf remite al tamaño de la ocurrencia de un evento en relación con su rango. George Kingsley Zipf, un lingüista de Harvard buscó determinar el tamaño (o frecuencia de uso en un texto en inglés) de la tercera u octava de las palabras más comunes. La ley de Zipf dice que el tamaño de la enésima aparición más grande del evento es inversamente proporcional a su rango.
Una descripción más que obvia de datos que siguen una distribución de Zipf supone
Las distribuciones de Zipf están más que presentes en el lenguaje natural.
Muchos datos recientes y muy especialmente las obras de Bernardo Huberman y de Albert Lazlo Barabasi -además de los papers de pensadores originales como Granovetter o de C Faloutsos -que generaron los lineamientos básicos para pensar las redes scale-free) están demostrando que la Web sigue una distribución de Zipf . Es decir que existe una distribución de Zipf para la popularidad de los sitios webs que está expresada en el volumen de tráfico y en los links entrantes.
Otra vez la conclusión es más que obvia, pero la demostración matemática de cómo y por qué es así tardó bastante en hacerse presente. Porque todos podemos presumir que los sitios grandes o inmensos obtienen un tráfico infinitamente más grande que los sitios chicos. Un sitio que esté 100 en el ranking, tendrá 10 veces más trafico que un sitio ranqueado 1.000. (En general, un sitio N obtiene M/N times del tráfico del sitio M.)
La web sigue a Zipf como anillo al dedo
Han pasado ya mas de 6 años desde que Nielsen hizo sus observaciones generales y ahora sabemos que esto también se aplica a los weblogs (como demostró Clay Shirky en Power Laws, Weblogs, and Inequality) Algo que no debería sorprender a nadie ya que a partir de un conjunto de Zipf se obtiene otro subconjunto que exhibe las mismas propiedades que el original.
Tomemos como ejemplo un sitio hipotético especializado y para simplificar las cuentas digamos que el universo total de sitios es de 40 millones y que hay un sitio especializado cada 20.000 sitios generalistas.
Armados así los números se trataría de 2.000 sitios sobre esa base reducida de 40 millones. Si esos 2.000 sitios están distribuidos equitativamente entre los 40 millones, el tráfico de los 5 sitios principales sería:
| Rango del sitio en toda la web |
Page views por año | Rango del sitio en el tópico especializado |
| # 20.000 | 10.000.000 | Más grande |
| # 40.000 | 5.000.000 | 2do. más grande |
| # 60.000 | 3.333.333 | 3ro. más grande |
| # 80.000 | 2.500.000 | 4to. más grande |
| #100.000 | 2.000.000 | 5to. más grande |
Como el mismo Nielsen dice, su propio sitio use.it alcanza la considerable cifra de 10 millones de page views por año, convirtiéndose así en el más popular de los sitios sobre usabilidad del mundo. Dado que ese tópico -como cualquier otro especializado- probablemente cuente con 2.000 sitios dedicados al tema, la tabla anterior exhibe tanto el consumo de atención sobre estos sitios como sobre cualquier otro grupo de sitios especializados.
Si nos anoticiamos de que la web en su conjunto tendrá este año algo así como 4 billones de page views, la cantidad de pageviews para los sitios de este tipo parece irrelevante. Sin embargo, en su nicho no se trata de poca cosa. Porque un sitio que en el conjunto de la web apenas aparecería en el lugar 1.000.000, sería igualmente el quinto de su categoría, lo suficientemente grande como para que mucha gente lo tuviera en cuenta.
No se trata de números irrelevantes, porque lo que está en juego es saber cuánto más centralizada o no se está volviendo la Web y, en definitiva, si alguien puede manejarla, controlarla u orientar las visitas, manipulando inclusive a buscadores como el Google en esa dirección.
La autonomía de la red está puesta en cuestión
Por eso el comentario de Matthew Hindman y Kenneth Neil Cukier en el editorial abierto del New York Times More News, Less Diversity lleva a que miremos con mucho cuidado el supuesto y siempre bien declamado carácter libertario de la red.
Según Hindman y Cukier 2/3 de todos los hipervinculos apuntan a 10 de los sitios mas conocidos de los 13,000 que se ocupan del control de armas, y los 10 sitios dedicados a la pena capital reciben 63% de los links sobre esos tópicos.
Pero Nielsen es mas optimista que esos críticos sosteniendo que tomando a la web en su conjunto aun podemos asegurar la diversidad.
Porque correctamente insiste en que lo importante no es tanto si respecto de ciertos tópicos hay sitios que son mucho mas grandes que otros -lo que aseguraría por ejemplo la manipulación el interés particular tal como tanto teme Cass Sunstein.
Esto siempre será así por la plena vigencia de las power laws y de los subconjuntos de Zipf en la dinámica de funcionamiento de la red. La pregunta que Nielsen nos invita a hacernos es si siempre será un puñado de sitios los que dominaran y según él ello no ocurre ahora y tampoco sucederá en el futuro.
Haciendo una corta búsqueda sobre siete tópicos diferentes identificó 59 sitios distintos entre las 70 entradas de los listados de la primera pagina, y solo en un 16% de los casos se trataba de listados múltiples del mismo sitio, lo que no indicaría que pocas fuentes estarían monopolizando el debate en/de Internet.
Lo que dice Nielsen es cierto... hasta cierto punto Según él aunque haya sitios inmensos, y aunque la mayoría de la gente nunca pase de la primera hoja de resultados de Google para visitarlos, las preguntas que la gente se hace son tan variadas que los listados exhibirían poco solapamiento entre distintos tópicos.
Lo que pasa es que Nielsen está mezclando cosas muy diferentes y dos públicos que no tienen nada que ver. Sitios y públicos especializados con sitios y públicos generalistas. Para los primeros, lo que él dice es rigurosamente cierto y esta es una de las maravillas que nunca dejaremos de ponderar de la Web.
Como bien aclara el genial Clay Shirky en su excelente nota Social Software and the Politics of Groups , así como en la entrevista que el GBN le hiciera en Edge, internet es la primera mesa (virtual) de la historia, un lugar donde la gente se encuentra para compartir. Un agregador de opiniones y de personas distintas y a distancia sin ningún parangón en las innovaciones anteriores, por eso la importancia del software social y colaborativo que se viene.
Según Nielsen -y quién podría no concordar con él sobre el punto- los sitios chicos tienen dos ventajas sobre los grandes: hay muchísimos y al ser más especializados concitan una atención más localizada. Los sitios chicos le hablan a una comunidad convencida y esclarecida, y por lo tanto sus pages views son mucho más valiosas y ajustadas.
Por ello aunque los grandes sitios puedan ser muy grandes, los más chicos siempre tendrán más hits preferenciales en términos de conexión con los usuarios y de eventual valor comercial.
Puede ser, pero esto no revierte el meollo del asunto que es la concentración de visitas generalistas en pocos sitios y la imposibilidad para los sitios chicos de alcanzar y de pesar significativamente en la construcción o desvío de las tendencias en los sitios de interés general. Que al estar concentrados y permanecer cada vez más en manos de empresas comerciales de noticias (orientadas) hacen que la Web pierda su valor supuestamente democratizador y revelan el carácter perverso y autoderrotista de las power laws.
¿Qué consecuencias tienen estas distribuciones en nuestros intentos de volver más democráticos el conocimiento, la educación, el acceso a las redes, los sitios web? ¿Qué debemos privilegiar: portales educativos centralizados, por el efecto de atractores que tienen, o portales verticales especializados? ¿O conviene más bien hacer alianzas entre sitios chicos especializados y sitios de medios masivos? ¿Cómo hacer para que los sitios más privilegiados tengan efecto de derrame si está en la naturaleza de las redes derivar hacia las concentraciones? ¿Qué futuro tienen los weblogs si también en la blogosfera la distribución de Zipf concentra toda la atención en pocos sitios?
Las preguntas abundan y las respuestas fáciles hace ya rato que se fueron al cielo del olvido. Empecemos pues a investigar alternativas más complejas e imaginativas tomando en cuenta las leyes de las redes, pero sin por ello resignar objetivos políticos de masividad, alcance y equitatividad. Qué intringulis ¿no?
Para un impresionante conjunto de referencias sobre el tema ver
quiero decir que las comunidades extranjerascoo colom bia no es tan mala como dicen despues de todo la gente es muy chismosa.
Seria bueno que colocaran en alguna de sus pag. Algo de como se da la desigualdad a nivel general pues asi se aprenderia a evitarla.
se nos ocurre qque no todas las personas necesitan las mismas cosas para vivir una vida que les parezca digna.
Suponemos tb que las pesonas atraviesan distintos colectivos con los que construyen su identidad personal.
Tal vez el avance de la red sea que hay muchos contenidos gratis y pirateados como nunca antes los hubo.
Muchas cosas que necsito para hacer mi vida mejor ya nadie nos las puede vender por mas ue elabore las mas siniestra y erfecta estrategia de marqueting....
como siempre , un placer leerte charlie
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