Educación y TIC

Enigmas posmodernos: la hiperconectividad: gente que vive pegada al teléfono e Internet móvil

Beatriz Fainholc, 2010

Adoptando quien suscribe, el rol de una observadora participante /filosofa critica, - no mas en situación de contemplación-, sino de mediadora en propuestas explicativas abiertas es que se brinda este aporte que puede ser útil para la redefinición de las ciencias sociales y de la formación de personas, grupos y organizaciones, tanto como a historiadores, sociólogos, antropólogos, literatos, gente de sistemas y telemática cuanto a educadores de cualquier programa educativo formal y no formal.

Las TIC e Internet constituyen un “acontecimiento” cultural,- sin entrar en sus diversas definiciones -, de perfil enigmático, que solo posee algunas explicaciones posibles a través de las huellas que deja. Estos rastros, como toda huella no se pueden predecir en un mundo impredecible. El acontecimiento según Certeau, es “lo que el mismo deviene”
Si bien son tiempos de excesivo intimismo, la superficialidad en la elaboración del pensamiento, se inscribe hoy, en lo perentorio y en el apuro. Ello hace que las comunicaciones (mas aun las escritas), se achiquen (con los blogs, Twitter, mensajes de texto, etc.) y que en casi todas ellas, desaparezcan los relatos, característica de “sostén cultural” de la condición humana desde tiempos inmemoriales, mas allá que se pueda pensar que estamos frente a otro tipo de “argamaza sociocultural”.
El acceso a las TIC e internet a través de la conectividad inalámbrica si bien es muy útil para la comunicación e interacción instantánea como para la consulta de fuentes innumerables y la construcción/ recreación de información, posee una cara oscura, necesaria de develar.
Al mismo tiempo que acerca personas remotas y permite intercambios en grupos a escala global y a tiempo real, mucha gente genera dependencia hacia estos artefactos e interfaces tecnológicas hasta el punto de haberse, convertido los mismos, en prolongaciones de sus vidas, o sea, sin los cuales no pueden existir.
Se podría decir que existe una tele- adicción tecnológica cuando no se puede prescindir del artefacto celular y derivados con su uso compulsivo. Se evidencia angustia, ante su falta, es decir, la persona se siente en situación de peligro y desamparo. Que se revierte si se recibe o envía un mensaje porque así contenido, se aferra a un contacto, que aunque virtual, ayuda.
La pregunta es si el celular,- ya que es el artefacto comunicacional contemporáneo o por antonomasia-, es un instrumento al servicio de las personas, y allí poder discriminar para que tareas, etc. o, si la persona es un instrumento al servicio del celular, debido a que la tecnología- con su relativa autonomía-, es intrusiva, penetra, invade, interrumpe, etc.
Con las redes sociales en alza (como Facebook, Twitter, etc.) se imponen en la vida personal de cada quien, sin permiso y se da fin a toda privacidad, muchas veces perdiendo el control de las situaciones. Sin menospreciar que pueden ser superútiles para urgencias o situaciones limites (atentados, terremoto, etc.) por su posibilidad inmediata de poder navegar en estas redes con agilidad, al ser computadoras personales ultraportátiles.

Sin embargo habría que preguntarse si en todos los casos, se trata de una necesidad real o genuina el estar cada vez más conectados, en todo momento, en todo lugar, lo que se manifiesta de modo creciente. No existen muchas dudas que la explosión de dichas redes sociales y los artefactos que las sostienen, es acción y resultado de la promoción de las empresas de telefonía celular que contribuyen a crear esta necesidad, no siempre necesaria.
Si bien la necesidad de inter vinculación (hoy de conectividad mediática mediante) ha sido una constante y se halla documentada como parte de su evolución psicosocial y cultural de esta franja poblacional de jóvenes y adolescentes, que se relaciona con la socialización, - actualmente mas expuesta pero que oculta miedos e identidades-, mas allá que el gregarismo ha sido y es un rasgo posibilitador de convertirse en personas. Hoy en adultos jóvenes se unen razones laborales para estar conectados,- y en demostrar ser eficientes-, sin diferenciar vida publico-ocupacional y privada.
Sin embargo habrá que medir, equilibrar razonar acerca no solo de su uso extremo, desmedido, no pertinente, sino de la racionalidad – instrumental-, que sostiene la avalancha de producción y consumo de tecnologías descartables de las que se hace un consumo irracional. Véase: estar en un teatro o cine, no poder permanecer sin revisar los mensajes; o asistir a una clase larga sin chequear correos.
Es decir, la tecnología y principalmente las TIC son maravillosas haciendo un uso inteligente y no compulsivo de ellas, ya que son necesarias pero la hiperconectividad además de no es ineludible (salvo casos limites), puede desembocar a convertirse en el “trapito o mas el oso de peluche” que los niños pequeños requieren para conciliar su sueño.

  • Autor: Beatriz Fainholc |
  • 24-06-2010 |
  • 0 comentarios

Agregar un comentario...

Agregar un comentario...


*


*




Atención:
Para poder enviar un comentario, deberá ingresar el código que aparece en la imagen y luego oprimir el botón Enviar:

Recomendar







Privacidad y condiciones de uso

© educ.ar. Todos los derechos reservados
Educ.ar S.E. - Saavedra 789 - Ciudad de Buenos Aires - C1229ACE
Tel / Fax: 54-11-5129-6500 (rot.) - Argentina

educ.arCanal Encuentro Paka pakaMinisterio de Educación de la Nación ArgentinaPresidencia de la Nación