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Lectura fragmentaria de un trabajo de campo

Considero que los trabajos de campo de estudios de procesos culturales y sociales son un gran aporte tanto para las investigaciones académicas como para el insumo de las personas que trabajan en el día a día en la gestión de ese tipo de procesos. Son trabajos caros, largos y que requieren gran cantidad de recursos humanos. Por eso creo que más allá de que haya mejores y peores en el plano metodológico, de que uno acuerde o no con las conclusiones hay un plus de valor que es que nos permiten ver el escenario donde se desarrolla “la acción”.

La editorial SM de España en colaboración con el instituto IDEA de ese país ha realizado un interesante trabajo de campo sobre el uso de la computadora (ordenador, en esas tierras) en el aula. Más precisamente, el estudio tiene como objetivos estudiar las actitudes de docentes y alumnos frente al hecho de introducción de las TICs, ver la influencia de los contenidos digitales en el proceso de aprendizaje, y evaluar el impacto del uso del TiCs en la relación de los alumnos entre sí. Los autores Álvaro Marchesi, Elena Martín, Enrique Casas, Augusto Ibáñez, Isabel Monguillot, Vicente Rivière, Felipe Romero han publicado los resultados en Tecnología y aprendizaje. Investigación sobre el impacto del ordenador en el aula.

La experiencia se centró en las áreas de Matemáticas y de Ciencias Sociales en el nivel nivel de 3.º de ESO. Se llevó a cabo en 16 centros educativos, con una participación de 774 alumnos en Matemáticas y 828 alumnos en Ciencias Sociales. En http://www.librosvivos.org/piloto/index.htm se pueden observar los materiales didácticos utilizados.

Una revisión –un poco fragmentaria- de las conclusiones nos permite ensayar algunas observaciones propias, ver como se comprueban o no ideas o concepciones previas y asimismo revisar críticamente el citado trabajo.

“Esquizofrenia inducida”

Entre las conclusiones encontramos:

“Los profesores iniciaron el experimento con una alta valoración de las posibilidades de las nuevas tecnologías de la comunicación y las mantuvieron al término de la misma. Cuando se les pidió que compararan la experiencia de enseñar con ordenador y la enseñanza tradicional, consideraron mejor la enseñanza con materiales digitales en seis dimensiones: la flexibilidad metodológica, el interés de los alumnos, el orden en el aula, la adaptación a las necesidades de los alumnos, la relación entre los alumnos y el ambiente de trabajo. Solo prefirieron la enseñanza tradicional en el aprendizaje de la materia. Como se señaló en el capítulo correspondiente, es bastante llamativo el hecho de que los profesores crean que los alumnos aprenden más en el aula tradicional y al mismo tiempo piensen que en ella los alumnos tienen menos interés, se mantiene peor el orden, las relaciones entre los alumnos son más limitadas, hay menos ambiente de trabajo y más dificultades para adaptar la enseñanza a las necesidades de cada alumno. La vigencia de un determinado modelo de enseñanza, de aprendizaje y de evaluación explicaría este desajuste (las negritas son nuestras).”

Los autores observan cierta “esquizofrenia” en las respuestas de los profesores: con computadoras tienen más interés, con más orden, se responde mejor a las necesidades... ahora aprenden más sin computadora(y hay coincidencia con las opiniones de los alumnos . Los autores explican esta paradoja a partir del modelo de enseñanza aprendizaje que opera en los docentes y también en los alumnos al decir “aprenden más”. Puede ser: la incorporación de nuevas tecnologías -en la sociedad más allá de la escuela- es un buen momento para que se redefina qué es “aprender más”. Los autores ligan así estas conclusiones del estudio con temas generales de la didáctica como el modelo tradicional de aprendizaje, el lugar de la evaluación, etc.


No obstante, pienso que además las respuestas de los docentes se ven presionadas por la falsa disyuntiva planteada en el trabajo de tener que comparar por oposición aula tradicional/aula con computadoras, oposición que recorre las hipótesis del trabajo y que estimo que tiende a opacar los resultados.

Especificidades de las distintas disciplinas

En cuanto al trabajo con la variable matemáticas/Ciencias Sociales se apunta en las conclusiones:

“Es interesante destacar que las valoraciones de los profesores de Matemáticas y de Ciencias Sociales presentan una alta coincidencia con las de sus respectivos alumnos. Los profesores de Matemáticas son más críticos con las ventajas de la utilización de las nuevas tecnologías en su clase en comparación con los profesores de Ciencias Sociales y los mismo sucede en sus correspondientes alumnos. Esta coherencia entre unos y otros refuerza la hipótesis de la influencia del modelo de enseñanza y de aprendizaje en los esquemas de valoración de profesores y alumnos y el acuerdo más o menos explícito que existe entre ellos sobre lo que es importante en el aprendizaje. Posiblemente también la materia de Matemáticas se adapta mejor al aula tradicional y, en consecuencia, las ventajas de enseñarla con material digital son menores. Por el contrario, las Ciencias Sociales, o al menos la Geografía, encuentra muchas más posibilidades en la utilización del ordenador.”

El hecho de que sean los profesores de Sociales los que mejor valoren la introducción de TICs puede tener que ver también con la especificidad de la disciplina. Las ciencias sociales son un campo de saber que requiere la búsqueda y el procesamiento de gran cantidad de información y la esencia del soporte digital es precisamente la circulación de información. Esto indicaría, entonces, que la tarea de pensar la relación de la tecnología y educación –si bien tiene una base general- debería pensarse específicamente para cada disciplina, como se planteó tradicionalmente la didáctica.

El foco en los docentes

“Al comienzo del experimento, el 40% de los participantes se sentían preparados para enseñar con materiales digitales. Al finalizar el mismo, el porcentaje ascendió al 91%. Merece la pena destacar que durante ese mismo tiempo descendieron las respuestas favorables a la afirmación de que la utilización del ordenador es señal de buena preparación. Los profesores comprobaron que el ordenador puede ser una útil herramienta pedagógica pero que ser un buen profesor exige un conjunto de capacidades y estrategias mucho más amplias.”

Los autores observaron también un cambio de actitud de los docentes durante la experiencias. El resultado es muy interesante: concretamente una actitud de desmitificación: más confianza con la máquina a la vez que más conciencia de que es solamente una herramienta más en un proceso de enseñanza que debe ser más amplio.

Más adelante se avanza en el rol docente, que siempre se ha considerado central en todo proceso de introducción de TICs en el aula:

“Es necesario que los docentes se familiaricen con el empleo del ordenador en la enseñanza y que realicen sus primeras experiencias a través de una práctica guiada. Los datos recogidos en el presente informe comprueban la importancia de la formación y apuntan una notable influencia en la confianza de los profesores.”

Esta experiencia refuerza entonces lo que se dice habitualmente: la necesidad de capacitación de los docentes en cualquier plan cuyo objetivo sea el uso educativo de tecnología.

Un esquema mixto en una nueva relación

Finalmente, el trabajo así como las opiniones de docentes y alumnos se inclinan por un esquema mixto: ordenador más libro de texto, pizarra y pantalla, explicación y material digital. Este esquema exigiría en un futuro, según los autores, una redefinción de los materiales y los espacios escolares: los libros deberían dialogar con el material digital y viceversa, las aulas deberían reacomodarse con más ordenadores y medios de la enseñanza tradicional, etc. De todas maneras, se trata de un proceso que se puede ir dando por etapas (la computadora desde una función más secundaria hacia una más central) pero que es necesario atenderlo y acompañarlo. Asimismo, si bien la incorporación de equipamiento a las escuelas no es condición suficiente para que se produzca el proceso deseado, se hace la provisión –no exhaustiva pero por lo menos equitativa- de máquinas tanto en las escuelas como en los hogares.

Donde se encuentra el cambio más profundo y sin medias tintas, según el trabajo es en la transformación entre la relación alumnos-docentes.

“La primera condición para conseguir que profesores y alumnos avancen en la utilización constructiva del ordenador es que se establezca un nuevo acuerdo entre ellos sobre la forma de enseñar, de aprender y de evaluar.”

“El ordenador en el aula puede ser un poderoso instrumento no solo para mejorar el interés de los alumnos, adaptarse a sus diferencias individuales y crear un buen clima de trabajo, sino también para modificar el modelo de enseñanza, de aprendizaje y de evaluación y hacer posible, de esa manera, que profesores y alumnos consideren que es también la forma de mejorar el aprendizaje de la materia para todos los alumnos. Es preciso igualmente que los alumnos cambien también su concepción del aprendizaje y de la evaluación y que se introduzcan, guiados por sus profesores, en una nueva forma de aprender. El ordenador en el aula puede ser, a su vez, una estrategia adecuada para cambiar la organización de los centros, para encontrar formas más flexibles de funcionamiento y para crear una nueva dinámica en el trabajo en equipo de los profesores.”

Se trata tal vez de un cambio que la escuela está pidiendo más allá de la presencia o no de la tecnología. No obstante, el proceso experimentado por los chicos y docentes de estas aulas españolas permite ver que si bien esta transformación es un requerimiento para la introducción de computadoras, la llegada de las máquinas permite a su vez dar los primeros pasos para el cambio.



5 Comentarios

  1. miguel. Diciembre 2, 2003 16:35

    Tus comentarios me parecen muy acertados. Yo mismo soy profesor de filosofía y pienso que tener la posibilidad de utilizar las nuevas tecnologías de la información puede aportar muchas cosas en el aula. Pero también creo que hace falta que los mismos profesores estemos convencidos de ello, y hay muchos que todavía miran con desconfianza.

  2. Augusto Ibáñez. Enero 15, 2004 19:10

    Me parece interesante y correcta la reseña de la investigación, en la que intervine de forma directa desde Ediciones SM. Tan solo me gustaría añadir un matiz para aclarar esa “esquizofrenia” que se apunta.

    Las conclusiones tratan de recoger nuestra doble sorpresa: Por un lado sorprende que los profesores opinen que con el ordenador se aprende menos cuando a la vez opinan que muchas otras variables necesarias para que se produzca un aprendizaje eficaz (motivación, disciplina, relación alumno-profesor, ambiente de aula...) mejoran claramente en el aula de ordenadores. Pero aún sorprende más esta opinión del profesorado (recogida al acabar la experiencia, antes de conocer los resultados de los exámenes realizados a los alumnos) cuando se contradice con el resultado final de las pruebas, que resultó ser similar o ligeramente superior en el grupo de alumnos que trabajó con ordenador. No olvidemos que los exámenes eran iguales para todos, y con un enfoque tradicional, por lo que los alumnos que trabajaban con libro de papel podrían tener cierta ventaja. Por otro lado, al separar los resultados del grupo de alumnos más desmotivados, se produce una clara mejora de resultados con el uso del ordenador.

    Es decir, parece que existen unas preconcepciones en el profesorado que les llevan a infravalorar el aprendizaje con soporte digital, aunque los resultados de las pruebas muestran que está ocurriendo lo contrario.

    No obstante, la investigación no trató de reproducir una situación ideal de aula, sino que trabajó con variables extremas (solo libro frente a solo ordenador) para reducir la complejidad del sistema y facilitar su análisis. Los resultados sugieren que un modelo mixto, con ordenador y libro intercomunicados, hubiera dado resultados óptimos con la mayoría de los alumnos. Pero eso será otra historia...

  3. edwin carrion. Junio 5, 2006 18:53

    quisiera saber como era la enseñanza tradicional de los profesores en general.

  4. wilmer. Junio 14, 2009 12:01

    opino que debes tener en cuenta muchas cosa en especial:

  5. adolfo. Octubre 30, 2011 06:47

    Me parece interezante el enfoque que le van a la inclusiòn de los Tic desde la perfecctiva de la pedagogía ya que el fin principal de la educación es la enseñanza lo cual se conseguiría una vez juntado todas aquellas variables en cuestiòn citados((motivación, disciplina, relación alumno-profesor, ambiente de aula...)anteriormente.
    Me intereza el tema porque actualmente estoy investigando como la aplicaciòn de la informatica o TIC en el aula, ayuda en cada una de las diciplinas de acuerdo los materiales con que cuenta el docente para la enseñanza de los alumnos.