
El Programa de Ajedrez Educativo de la Pcla.de Buenos Aires, dependiente de la Dirección Provincial de Política Socio-educativa, realizó el 9 y 10 de mayo jornadas de encuentro y capacitación para docentes a cargo de implementar proyectos de ajedrez en sus respectivas escuelas o espacios educativos alternativos. Los fundamentos del Programa Provincial y los diseños curriculares de los distintos niveles y modalidades,que habilitan espacios para la actuación del ajedrez como juego, se podrán abrir haciendo clic en los link que se acompañan.
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En el cuerpo extendido del post, una síntesis de lo desarrollado por el Lic.Fernando Auciello, en relación a la posibilidad de que los docentes ocupen lugares ya existentes, definidos y mencionados en los diseños, para intentar desarrollar a través del ajedrez y la filosofía lúdica que le es propia y que comparte con otros juegos de mesa, la potencialidad educativa para restituir a jóvenes y niños en situación de riesgo y exclusión social, de una humanidad escamoteada,
También se acompaña un enlace a un artículo escrito oportunamente por el autor, que ilustra y profundiza en los conceptos vertidos.
El ajedrez como juegoProfFernandoAuciello
“el ajedrez es igual al yoga: no está atado a nadie…
exceptuando los necios”Dimitri Taraoiu
Lectura crítica del Programa Ajedrez Educativo provincial.
Se destacan las virtudes en caracterización y relación en los distintos niveles y modalidades, destacando los CEC como central, según la expectativa socio-educativa.
Se observa el fundamento(“aventura intelectual”) en relación al objetivo del programa. Se introduce la definición de ajedrez como juego para aportar al fundamento.
Inclusión del Ajedrez como juego en los distintos diseños curriculares 2008/2009.
Se recorre la presencia del ajedrez como juego en el diseño de inicial, en los de primaria, en los centros educativos complementarios, en educación especial, física, educación superior y en terciarios, normales y profesorado de educación física. Se desarrolla la posible potencialidad en algunas modalidades e instancias. Se resalta la bibliografía (Huizinga, Sarlé, Parlebas)
El ajedrez como juegoSe clasifica el ajedrez como juego, se define el juego. Se plantean aspectos en torno a la peculiaridad del objeto, historia y difusión. Se presentan dificultades en su delimitación (¿senet o ajedrez egipcio?, chaturanga, ajedrez, ajedrez africano o mancala, ajedrez chino, ajedrez coreano, etc.). Se abordan cuestiones anexas: reglas(reglamento FIDE-variaciones), formas de regir el juego en relación al estado, competición-cooperación, vanidad o porfía. Se menciona bibliografía (Huizinga, “Homo ludens”, Caillois “Los juegos y los hombres”, Taraoiu en las variaciones del juego en Rev.Ajedréz). Una reflexión de cierre sobre la puerilidad huizingueana (tomar en serio lo que no es serio, y no tomar en serio lo que es serio), para reparar en la finalidad, en la dimensión ética.
Documentos anexos
Programa Ajedréz Educativo
Diseños curriculares en línea de la provincia de Buenos Aires
“ORANDA EBISU”JUEGO, CONCEPTO Y TÉCNICA
FERNANDO AUCIELLO
Por primera vez, valoré el atractivo de
zonas desamparadas y desérticas...
Victoria Ocampo
A la distancia, recordemos en este foro aquellas relaciones que mantuvieron
encumbrados intelectuales sobre temas y en tiempos acuciantes. Pensamos
en las que se organizaban en el marco de la Liga de las Naciones.
Tengamos presentes algunos ejemplos, aquella carta en la que Einstein
trata de pensar la guerra, carta a la que Freud responde con infinita cautela:
“Primero me aterré bajo la impresión de mi —a punto estuve de decir «nuestra»—
incompetencia”, el recuerdo del explorador del Polo, Fridtjof Nansen, ayudando
a víctimas de la Primera Guerra, le permite al gran psicoanalista
enderezar su respuesta bajo la enmienda psicológica que se conoce como
su Warum Krieg?, ¿Por qué la guerra?
Pienso en la distancia, no sólo por ser la década del treinta, época entre
una gigantesca contienda pasada y otra venidera, también a esos intelectuales
que sin retroceder por el tema aceptaban su falta de incumbencia.
¿Qué queda para nosotros?
Solución técnica, disciplina profesional, conceptos, son términos que
esperaría que el buen filósofo los medite, y qué se puede esperar de quien
no ha leído la Meditación de la técnica de Ortega. Permítasenos seguir
aunque más no sea con el recuerdo de aquellas memorables cartas, además
de guerra, nacionalismos y violencia, se reflexionaba sobre la relación entre
progreso y técnica.
Uno de los autores que participó en ese tipo de intercambios fue Johan
Huizinga dirigiéndole una carta a Julien Benda. Fijémonos sin más en
algunas ideas que nos acerca el creador de uno de los conceptos de juego
más aceptado en nuestra época. Refiriéndose a las debilidades de lo que
llamaban civilización moderna: “puerilidad, superstición e insinceridad”. No
se piensa en amuletos sino en la superstición de la técnica, “en la eficacia
ulterior de los submarinos”.
Culturas Lúdicas, Instituto Superior de Formación Yuguets, Buenos Aires, Argentina. /
fauciello@hotmail.com
Ludus Vitalis, vol. XVIII, num. 33, 2010, pp. 271-273.
Ahora no puedo precisar en qué libro presenta una especie de proporción,
era algo así como educación: saber: técnica; tal vez educación: conocimientos:
aplicación técnica. Los libros pueden ser o Entre las sombras del
mañana o En los albores de la paz. La proporción servía para graficar la
comparación entre épocas: si en cierta época podía ser 4:2:1, en su contemporaneidad
se resolvía por 1:2:4, por ejemplo.
El aumento del último término es algo que ilustra la sociología, La
rebelión de las masas, inevitablemente referido. Ideas que deben haber
actuado para que el juego sea otra cosa que una técnica.
“Oranda ebisu”, oraba la leyenda bajo un mascarón de proa en un museo
en Japón; con esta anécdota termina el anexo del Erasmo de Huizinga.
Plagados de infinitas técnicas, en el campo del concepto nos debemos algo
similar a lo que sucedía con el libro que Erasmo quería pasar del griego a
un latín que se leyera, nada menos que un Nuevo Testamento. “Oranda
ebisu”, “bárbaro holandés”, traduce la versión que el español tomó de la
versión inglesa de lo que fue escrito en holandés. En el museo de Tokio no
sabían que se trataba de la figura de Erasmo, justamente del autor de los
Antibarbari.
En lo que respecta al juego, esa traducción, esa leyenda incluso, está
faltando en español, en nuestras lenguas. Esa falta en el idioma nos detiene
en el arduo acceso a la obra en la que figura y se desarrolla el famoso
concepto.
Nuestro Homo ludens es traducción del francés, que esperemos haya sido
traducción del original; la obra de Huizinga casi no ha sido traducida de
su holandés; por suerte la carta que mencionamos fue escrita en un cercano
francés. Difícil situación la de precisar conceptos cuando estamos saltando
de lenguas en lenguas, con tanta debilidad de fuentes. Ahí donde falta una
fuente hay una laguna, y la praxis hace agua o se va a pique.
“Oranda ebisu”, si este ensayo breve como aquel mascarón se encuentra en
países remotos tal vez le cabría la leyenda “porteño bárbaro”, pero en este
caso a diferencia de lo que sucedía con la eminente madera, no tengamos
la esperanza de encontrarnos con alguna clave negando la barbarie. A los
que somos de Buenos Aires, y hablamos como está escrito este texto, nos
dicen “porteños”, y eso explica el primer término. La distancia al idioma,
a las obras en las que se pensaron esos conceptos explica la condena en
estas regiones, la barbarie en la que nos revolvemos. Es uno de los motivos
de recurrentes encuentros con prácticas y técnicas ciegas, casi sin pasado,
sin perspectivas, sin conceptos que den paso a reflexiones en serio. ¿Nos
es dable esperar que, como en aquellas épocas de la carta a Julien Benda,
las técnicas ciegas no sean anunciadoras de aciagos tiempos?
Hoy en día es más difícil encontrarse cuando se trata de juego con ideas
que con técnicas. Estamos lejos, lejos de las fuentes, lejos de las ciencias,
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lejos de los conceptos. Acortar esas crecientes y enormes distancias es
nuestro anhelo.
Al abordar la segunda parte de la pregunta no quisiera dejar de evocar a
Roger Caillois, eterno aventurero que palpitó América, autor fundamental
del juego, quien se dedicó a pensar lo imaginario, el rigor, las diagonales
ciencias. Bajo un subtítulo, “La imaginación rigurosa”, una frase nos entrega
una idea: “Los caminos de la imaginación... obedecen a una extraña y solapada
legislación”. La sociología que desarrolla cuando el último gran verdugo
muere ilustra aún más aquella sentencia, nos asombramos cuando “...los
autores están menos de acuerdo sobre los hechos que sobre su halo legendario...”.
Caen en el canasto las realidades confusas quedando sobre la tabla las
repetidas y legisladas leyendas. A qué hora, poco importa, sí que el anciano
recién muerto podía haber pensado en su hija que no se casa, en el inverso
de su fama, en algún tabulado etcétera. Se explica: “En general, uno no espera
encontrar deleznable y difusa la realidad, resistente y neto lo imaginario”.
Sirva para mantenernos alerta si nos apresuramos a oponer libertades
imaginativas a automática y rigurosa ciencia.
Esperamos que no se vea en esta respuesta anacrónica una mirada dramática
que busca complicidades obscenas, como si se tratara del anuncio de
un mundo de desastre y miseria. En Entre las sombras del mañana, Huizinga
explica con qué talante hace sus apuestas, “he aquí mi única réplica: soy
optimista”; seguramente pensaba en el desarrollo y presencia de otras
fuerzas que las técnicas. Y ahora, hojeando ese libro, descubro que ahí está
la proporción 8:4:1, y 2:16:16, y las épocas comparadas eran el siglo XVIII y
aquella década de los treinta. Los términos de la relación eran: la educación
de la comunidad, aumento de conocimientos, y en tercer lugar la aplicación
técnica.
No nos adelantemos a decir dónde está el bien, a achacarle la responsabilidad
a la falta de educación, a la promiscuidad de la técnica; señalemos,
sin embargo, que esos números al cruzar el Atlántico trastabillan y se
deprecian.
El explorador del alma termina su carta con unas disculpas; es segura la
desilusión ante su respuesta. Acostumbrado a buscar claves en palabras
cruzadas, no se ha dedicado a indagar guerras. Hacemos lo mismo, pedimos
disculpa, desde este lugar en el que Caillois encontró una tierra que
exageraba cielos, que le prometió desiertos a cambio de sus destrezas.
Buenos Aires, mayo del 2010.
AUCIELLO / ORANDA EBISU / 273
Este es un aporte necesario para los Docentes, que en su ejercicio de Docente de Ajedrez y Docentes en su mas amplia practica, a mi parecer, falta que estudien los currículos de los respectivos niveles, donde como Profesionales se desempeñan, ya que en la Capacitación de Ajedrez en Lujan,pude observar detenidamente,que no solo falta estudiar los Diseños, también hace falta Capacitarse en la enseñanza de Ajedrez en lo particular.
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