Por Andrea Bibiana Taborda, especialista en Investigación Educativa
El crecimiento geométrico de la población en las ciudades se debe al traslado de sujetos hacia ellas, en la búsqueda de un encuentro con la dignidad que otorga un empleo. Es necesario, entonces, profundizar acerca del papel que desempeña el trabajo y la búsqueda se desarrollara justamente en el entrecruzamiento de la historia singular del sujeto con la historia colectiva de donde se haya inserto.
El crecimiento de las ciudades, en cuanto a la cantidad de habitantes pide inminentemente la creación de numeroso y nuevos empleos, que logren contrarrestar la apremiante situación social. Este crecimiento geométrico de la población a través de migraciones e inmigraciones se debe a la búsqueda de un encuentro con una mejor calidad de vida, no solo para quienes se trasladan hacia las ciudades sino que también para quienes esperan que ese familiar les gire ese dinero obtenido para subsistir en sus lugares de origen.
Dominique Medà nos dice en su obra “El trabajo. Un valor en peligro de extinción” que en nuestras sociedades actuales se presenta una paradoja. Esta paradoja radica en que se necesita cada vez menos mano de obra, ya que la productividad se ha hecho mayor dado que la sociedad se encuentra altamente industrializada. Entonces se hace necesaria la inminente inversión para generar futuros puestos de empleos. En nuestra sociedad industrializada se ve una tendencia hacia el empleo tercerizado, aquellos empleos que brinden servicios. El tema de la falta de trabajo en las ciudades, es remoto y se establece en la Primera Revolución Industrial donde se vio el cambio radical de la fuerza del hombre por la operatividad y productividad máxima de la máquina (en ese entonces de vapor).
El canciller Schmidt, y ya dimos oídos, ha mencionado su máxima, que es la siguiente:” Las inversiones de hoy son los puestos del mañana”. A partir de aquí, se afirma, la propuesta de invertir capital en favor de la génesis de empleos.
Actualmente, estamos asistiendo a la entrega de subsidios con el fin de garantizar algunas de las necesidades básicas del sujeto. No se objeta esto, siempre y cuando se le brinde tambièn al sujeto, de la mano del subsidio las herramientas necesarias para sostener un presente con opinión propia, pensando en la ejecución potencial de un futuro mejor, con la seguridad de una educación equitativa, a favor del respeto de sus derechos y el reconocimiento de su singularidad. De lo contrario estaríamos asistiendo a lo que se denomina “asistencialismo” aquí solo se conjuga un presente y es borrada la potencialidad del futuro y la libertad de elección de un sujeto y por ende la responsabilidad civil de ese ciudadano que queda preso y sin armas para defenderse socialmente de la complacencia de sus necesidades y las de los suyos.
Retomando a Dominique Medà, quien define del trabajo sus características, explicadas abajo:
El trabajo como categoría antropológica: afirmándose en que da a la persona la posibilidad de su construcción personal, siendo el fundamento de una sociedad de sujetos compositores de valores. Noción compartida por los movimientos de pensamiento del Siglo XX. Siendo ellos, las tres corrientes que son: Pensamiento Cristiano, Pensamiento Marxista, Pensamiento Humanista.
El trabajo como vínculo social: dado que cohesiona los vínculos sociales, permite la participación social. Genera un sentimiento de pertenencia, enlaza a los sujetos de una sociedad ya sea por el intercambio, la utilidad, y el sentimiento de pertenencia. Favorece la invención de valores sociales. Sociabiliza y determina, su posesión o no, la identificación individual y colectiva en el entramado de una historia conjunta.
La liberación del trabajo: propone un trabajo en concordancia a la naturaleza del hombre, de lo contrario se llega a la alineación del mismo. Con la alineación se pierde la creatividad y el goce del sujeto, volviéndose algo patológico para la persona. El trabajo brinda la posibilidad de un presente un tanto austero así como genera la potencialidad de un futuro esperanzador con la esperada llegada de un cambio.
Hasta aquí una escueta enumeración del lugar que ocupa el trabajo en la vida de un sujeto y en la trama de una red social. Solo queda por hacerse una sola pregunta: Entonces, si el trabajo es todo lo anteriormente expuesto, tanto para politólogos como para sociólogos, psicólogos, pedagogos y otros profesionales, como se entiende que se encuentre negado para muchos sujetos? ¿Que es lo siniestro que se esconde tras la desocupación? Quizás la respuesta sea tan sencilla como esta: Quizás sea la negación hacia la posibilidad de elegir como, sujetos responsables o ciudadanos, en forma autonómica. Sin la dignidad de un trabajo, el sujeto queda a merced de quienes les otorgan los subsidios por no decir cautivos de estos. Es necesario asegurarle al sujeto que aquello que recibe es producto y resultado de su trabajo. Esto debería ser el Eje de la Política Social trazada para los próximos años.
Una propuesta pausible debería contemplar las siguientes metas, dentro de una adecuada política social:
-La seguridad de realizar un intercambio: moneda por trabajo humano, dando la ecuación de la dignidad del ser humano.
-Proporcionar sentimientos de pertenencia e identificación social, desterrando aquellos de marginación por la desposesión de un trabajo.
- Proveer herramientas de trabajo necesarias para la formación profesional del sujeto a favor del logro de satisfacer necesidades tanto propias del sujeto como las de los que se encuentran a su cargo (, alimentación, abrigo, amor, educación, salud, etc.)
-Extremar el cumplimiento de otorgar y el de recibir educación, prioritariamente, en los más vulnerables (los niños), para luego hacerla más extensiva y velar por su salud de manera preventiva y no solo asistencial, evitando emparchar la estructura de la pobreza.
-Formación de cooperativas de inclusión social.
-Ejecución de políticas educativas, ambientales, sanitarias, económicas entre otras “articuladas” poniendo énfasis en la determinación, el logro y la evaluación concienzuda y minuciosa de las metas, trazadas y alcanzadas, a corto plazo, mediano y largo plazo, así mismo como el ajuste y la reversión de las metas no logradas.
-Inversión en la génesis de empleos.
-Estrategias de reactivación macroeconómicas.
- Creación una matriz de datos para la detección de las zonas más vulnerables de nuestro país.
-Implementación de estrategias que faciliten el intercambio y la retroalimentación entre organizaciones o instituciones y el entorno comunitario en las cuales se encuentran insertas.
- Otras-
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