Una propuesta diferente en el aula: usar el film Iron Man 2 para pensar y debatir sobre las relaciones de poder entre las naciones, sobre el neoliberalismo y sobre formas de organización como las Naciones Unidas para articular y coordinar a grupos de naciones.
Iron Man es un personaje creado por Stan Lee para Marvel Comics en 1963. Para esos años, el mundo se encontraba en la denominada Guerra Fría, caracterizada por un importante desarrollo armamentístico en vistas a una posible tercera guerra mundial, esta vez entre el Occidente capitalista (liderado por Estados Unidos) y el Oriente comunista (liderado por la Unión Soviética).
Iron Man refleja esa época, mostrando un héroe cuyos poderes provienen de un desarrollo y perfeccionamiento de las armas, y cuyos enemigos justamente venían del mundo oriental. Y la saga hollywoodense, dirigida por Jon Favreau, no se aleja mucho de esta concepción inicial del personaje y de su historia.
En el film, Tony Stark es un empresario de la industria armamentística de los Estados Unidos y ha desarrollado el arma más potente de todas: Iron Man. Y aquí no hay identidades secretas: todos sabemos que Stark es Iron Man, y el empresario goza de su popularidad y su fama.
El problema es que el gobierno de los Estados Unidos no puede permitir que un arma de esas características esté en posesión de un hombre común y pide su confiscación. Tony Stark alega que en primer lugar no es un arma, es un escudo para protegerse, y en segundo: él es Iron Man, por lo que si el Estado toma posesión de él sería como privarlo de su libertad.
Nadie puede parar a este hombre, y la prensa y la opinión de la gente lo acompañan: lo ven como un pacificador. Según sus propias palabras, él ha “privatizado la paz mundial”.
Pero las cosas se complican cuando aparece un nuevo enemigo proveniente de la Unión Soviética (cuándo no) cuyo padre - un científico de Industrias Stark - había sido despedido por sus ideas, que buscaban el beneficio personal antes que el bien de la sociedad.
Si bien la película no tiene una gran trama, ni tampoco ahonda mucho en sus personajes, sí podemos reconocer que pone en juego conceptos y formas de definir lo que es un “héroe” que resultan bastante jugosos para analizar.
Si revisamos un poco la historia de Estados Unidos, veremos que desde el siglo XIX este país, al entenderse a sí mismo como el país más fuerte de la región, se asigna la misión de “proteger” al resto de América. Podemos ver ejemplos como la doctrina Monroe, por la que los Estados Unidos consideraban a la región como jurisdicción propia, o la idea del “destino manifiesto”, según la cual los Estados Unidos se asignaban la misión de extender la democracia por el territorio americano, pero que escondía la justificación de su expansión territorial. Así, los Estados Unidos intervienen obedeciendo a su idea de lo que es “bueno” para este continente.
En la película, también Tony Stark (un empresario con ideas neoliberales, un buen símbolo de lo que son las políticas del país del norte), al ver que tiene los recursos para proteger al país, decide asignarse la misión de “vigilante” que va a actuar por fuera de las leyes, y según lo que considere como “justo”.
Recordemos también el Tratado de No Proliferación Nuclear de las Naciones Unidas, que establece que los Estados Unidos (entre otros países) podrán seguir poseyendo armas de destrucción masiva mientras ayuden al desarme de aquellos países que produzcan este tipo de armas, formando así el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Es decir, Estados Unidos también tiene el rol de “vigilante”, no solo de la región, sino del mundo.
Esta película funciona como puntapié para discutir en el aula sobre políticas internacionales, y formas de organización y coordinación entre las naciones. Este film también pone en cuestión la figura del héroe: ¿Se corren riesgos cuando una persona tiene tanto poder? Los héroes, cumpliendo su función de “vigilantes” del orden, ¿son peligrosos para la sociedad?
Hay una imagen de Iron Man que sintetiza de alguna forma esta identificación entre el hombre de hierro y los Estados Unidos durante la segunda mitad del siglo XX: Tony Stark, vestido con su traje de Iron Man, con resaca, moribundo, sentado sobre una dona gigante de un fast food.
Recursos en educ.ar:
El liberalismo clásico
Reestructuración tecno-productiva y cambios territoriales
Muy buena info!
Privacidad y condiciones de uso
© educ.ar. Todos los derechos reservados
Educ.ar S.E. - Saavedra 789 - Ciudad de Buenos Aires - C1229ACE
Tel / Fax: 54-11-5129-6500 (rot.) - Argentina