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El consumo televisivo infantil

Consumir y ver televisión de una manera más crítica y racional, supone:

* Elegir, de una manera consciente y premeditada, qué es lo que queremos ver y por qué.
* Controlar la cantidad de tiempo que dedicamos a mirar televisión y procurar que su consumo no sea excesivo.
* Evitar que la televisión sea el único recurso de ocio y de información.
* Interpretar, con espíritu crítico, los mensajes que nos llegan de la televisión.

Para comenzar.....

* Hay que aprender a convivir con la televisión.
Para lograr un consumo racional y crítico de los medios audiovisuales, debemos plantearnos objetivos que se puedan cumplir: más que prescindir de la televisión hay que lograr que los niños y jóvenes aprendan a hacer un uso beneficioso de ella.

* No podemos olvidar el entorno en el que se desenvuelve el niño: los amigos, pues para ellos el sentimiento de pertenencia a un grupo tiene mucha importancia y, en ocasiones, los contenidos infantiles de la televisión intervienen en ese proceso de integración.
Por eso, cuando nos propongamos hábitos de consumo televisivo más racionales, debemos tener en cuenta el posible temor del niño a sentirse aislado.

Y los adultos, ¿Cómo ven la televisión?
Como en cualquier otra faceta educativa, la actitud de los adultos tiene una gran importancia. Para lograr que los niños y jóvenes vean con más criterio “la tele”, no nos será muy eficaz proponerles que sean más exigentes con los contenidos que eligen cuando los adultos optan por los contenidos más sensacionalistas.

Propuestas y recomendaciones

Seleccionar: es conveniente acostumbrar a los niños y a los jóvenes a aprender a elegir, anticipadamente, lo que van a ver.
Podemos usar la programación del periódico u otro medio. A la hora indicada encenderemos la tele y, cuando termine el programa elegido, la apagaremos.

Charlas familiares: Es conveniente conversar en familia, siempre desde el respeto y la tolerancia, sobre el por qué de las elecciones de los programas televisivos seleccionados y el para qué (distraerse, informarse...)

Organización: Nos será más fácil decidir con autonomía qué ver si lo hacemos en un momento del día en el que no estemos viendo la televisión e incluso si planificamos con antelación qué se verá en una semana.

Moderación: Todos los estudios indican que los niños pasan demasiado tiempo delante del televisor. Es conveniente que regulemos su consumo.

Distribución: Hay que fomentar en los niños y jóvenes pasatiempos alternativos a la televisión, compartiéndolos con ellos. Puede ser útil, que elaboremos una lista con las tareas que componen su uso del tiempo e intentemos reequilibrar este reparto de manera más beneficiosa para el niño. Los adultos deben compartir con los niños y jóvenes estos gustos. En general, un niño prefiere pasar el rato participando en cualquier actividad con sus padres que ninguna otra cosa.

Orientación: Dentro de nuestros hogares hay decenas de recursos de ocio para compartir. Debemos esforzarnos por cultivar con los niños, de manera regular y no excepcional, aficiones caseras, alternativas al consumo televiso, e impedir que recurran a él simplemente por pereza, inercia o por nuestra comodidad.
Los niños y jóvenes deben pasar el mayor tiempo al aire libre. Deberíamos evitar que, en los días soleados, se queden en casa viendo la televisión.

Necesidades: La televisión puede hacer olvidar que los niños deben jugar con otros niños. Fomentemos actividades colectivas, como la práctica de algún deporte de equipo. Los niños y jóvenes necesitan afecto, tiempo y atención.
Debemos impedir que la televisión se convierta que su única compañía. Los padres promueven un uso excesivo de la televisión si, de manera habitual, la utilizan de niñera.

Sedentarismo: El consumo excesivo de televisión también tiene consecuencias sobre la salud del niño. Es responsabilidad de los padres que desarrolle hábitos saludables en cuanto a horas de sueño, alimentación y ejercicio físico.

Interés: Si los niños o jóvenes presentan interés por algún tema específico de los contenidos televisivos (programas deportivos, documentales geográficos o de animales, programas de cine, de bricolaje...) les aportaremos fuentes de información alternativas y complementarias a la televisión para que cultiven esa inquietud: revistas, periódicos, libros...

Otras sugerencias:

* Debemos ayudar a los niños a “interpretar” críticamente y con autonomía los mensajes que le llegan de la televisión, explicándoles que una cosa son los hechos en sí y otra, muy distinta, las noticias, que de él recibamos.

* Debemos ser conscientes de que el proceso de elaboración de las informaciones transforma los hechos: se actúa sobre los acontecimientos que ocurren (sería la “materia prima”) para producir las noticias.

* Abundancia de información: El niño recibe una gran cantidad de información que, en la mayoría de los casos, no tendrá ninguna relevancia o interés. Ayudémosle a seleccionar y a jerarquizar entre la multitud de datos que recibe.

* Los medios pueden ser un buen aliado. En una sociedad desarrollada y democrática los medios son una excelente plataforma para los movimientos de la sociedad civil. Los niños serán ciudadanos más activos si tienen en cuenta estas posibilidades.

* Las señales televisivas (especialmente los canales locales) pueden ser también un buen canal para transmitir demandas a favor de la infancia, iniciativas llevadas a cabo por niños o jóvenes o denuncias en caso de violación de derechos. Para ello, debemos intentar ajustarnos a las exigencias de la “fabricación” de noticias que hemos explicado antes.

* Finalmente, hay que recordar que en la televisión hay otros discursos que no son informativos. En los contenidos de ficción, debemos plantearnos qué modelo social y de relaciones interpersonales se muestra, así como los valores implícitos en la trama


2 Comentarios

  1. juan luis. Febrero 17, 2009 19:55

    Soy docente de la provincia de Tucumán, me gustaria saber que tengo que hacer para publicar en esta página algunos de mis trabajos referidos a lectura y al consumo ilimitado de la televisión.

  2. Mario. Febrero 18, 2009 02:14

    Entender que es lo que los chicos consumen, no pasa por manipular los contenidos; creo que en virtud de que tenemos que hacernos cargos como sociedad de una vez por todas, que los niños necesitan saber los porque! de las cosa que sucede en los entornos cotidianos y manteniendo la relación CAUSA- EFECTO, esto lo provoca una comunicación entre los sectores involucrados padres, maestros y directivos , que generen tareas para que los niños dentro las curricula mantengan un fomento integrador y coordinados con psicopedagogas para que los niños estén contenidos y un estado más participativo que ponga un ministerio serio de Educación como la orientación que quiso mantener Filmus como Argentino y que viajo mucho por toda la argentina veo una argentina que como medios de comunicación están fallando todos los canales y una política del estado en poner de una vez por todas canal Encuentro sea abierto. Que solo los abonados a la televisión paga podrán verlo, sé que me dirán hacemos convenios como por ejemplo con canal 10 de Córdoba, señores por qué no vienen ustedes a ver lo que pasan de esta canal ??? y les tendría que dar vergüenza de ello y ahí caemos en la chiquitaje a pero nosotros no tenemos la culpa Argentinos, Argentinas solo nosotros podemos cambiar el rumbo hagámonos cargo de lo vemos, pensamos y vivimos. Para empezar a crear una argentina distinta; no mediocre como es este estado y esta televisión que no le hizo mal a nadie solo que nadie hace algo por la tele de hoy.-

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