Hoy nos preguntamos sobre ¿como es la situación del docente actual? Ser docente nos pone en una situación de continua formación y de exposición para la que debemos estar a pleno. ¿Aprender a ser docentes es todo un desafío?
¿Se ve afectado hoy en día por una larga lista de expectativas que la sociedad toda pone de manifiesto, como ser:
• Profesionalismo
• Seriedad en la tarea
• Buen humor
• Responsabilidad
• Respeto por el niño
• Afecto
• Buen trato?
A esta lista seguramente ustedes podrán completarla con más dedicación y tiempo.
Somos profesionales que, con una adecuada formación científica y humanística, asuman una actitud de compromiso social e institucional para elaborar líneas de intervención que surjan de interpretar realidades, definir problemas, actuar dentro de ciertos márgenes que no son absolutos y ante situaciones específicas, únicas e irrepetibles.
Indudablemente, para desarrollar favorablemente el rol docente, es indispensable que el entorno sea propicio. Es importante sentirnos acompañados por el resto de las personas que integran la institución. Estar de acuerdo con las autoridades en la formulación de objetivos coherentes y concretos, brindándonos las posibilidades necesarias para alcanzarlos. Las instituciones educativas y en consecuencia la tarea docente, debería ser sustantiva para la construcción de una sociedad más solidaria, ética y democrática. Hoy en día, existen varias representaciones del rol docente, cabe preguntarnos ¿cuales son esas representaciones? ¿Qué son esas representaciones y en que se basan?
Formación y capacitación docente
Frente a las exigencias del desempeño del nuevo rol profesional y a los problemas que presenta la formación actual, el objetivo de la formación docente debe ser la construcción y el fortalecimiento de la capacidad de decisión de los docentes en el marco de un nuevo modelo institucional en el cual ejerzan su rol en interacción con los demás agentes del proceso educativo y asuma la corresponsabilidad en la elaboración y aplicación de los objetivos, prioridades y programas del planeamiento institucional.
Las sociedades avanzan y con ello se incrementa la necesidad de ampliar la formación del docente. Si bien existe una oferta de cursos, carreras y postítulos a la que el docente puede acceder para enriquecerse y adecuar su labor pedagógica al ámbito en el cual se esta desarrollando, lamentablemente la preocupación por obtener mayor puntaje condiciona a los maestros en cuanto a la decisión de escoger entre aquello que le es necesario para su trabajo cotidiano y aquel que le ofrece mayor puntaje.
La "formación", "preparación para la tarea" o "capacitación" es "un proceso que se inicia en un momento dado, cuando un sujeto comienza a capacitarse para la formación docente pero que continúa a lo largo de toda su carrera como una necesidad emergente de los procesos de trabajo para los que debe continuamente prepararse". Entonces, debemos parar un poco y pensar, ¿somos cómplices de la decadencia educativa o simplemente instrumentos de un sistema que nos empuja hacia la competitividad entre pares?
En el contexto actual donde docentes y alumnos somos interpelados como consumidores y reproductores de la estructura social y el valor de la tarea docente está inmerso en la incertidumbre respecto a la posibilidad de generar conciencia social, cultural y política, el docente ya no trabaja en función de formar para el cambio social, sino que intenta acomodar el objetivo de su tarea dentro de una dimensión posible: brindar herramientas que faciliten el desarrollo individual. Esto indica que, posiblemente aunque no de manera consciente, se siga favoreciendo el mantenimiento de una realidad construida a partir del discurso neoliberal.
La escuela, un lugar de incertidumbre
a) El establecimiento
La escuela hoy en día se ha transformado en un espacio cerrado donde la competencia y la frialdad han puesto al docente a la defensiva ante ciertos puntos con los que debería comprometerse. Entre ellos podemos mencionar la transmisión de valores, si el docente tiene inasistencias reiteradas o no cumple con los horarios de ingreso y egreso del establecimiento, no mantiene una relación respetuosa con sus pares y alumnos, no infunde en estos últimos las normas necesarias en cualquier convivencia ,como por ejemplo: apoyar la personalidad y la dignidad humana, expandir la conciencia de las realidades del mundo en el que vivimos, estimular la imaginación para la creación de nuevos valores y desarrollar destrezas necesarias para obtener la felicidad y compartirla, etc. Con esto ¿podemos decir que esta cumpliendo con su tarea? ¿Podemos asegurar que es una persona con valores?
Tenemos una historia de formación académica y presencial, bajo un espacio concreto denominado aula, que seguramente ha calado a fondo en nuestras maneras de aprender, y cuando aludimos al proceso de enseñanza y aprendizaje, seguramente viene a nuestra memoria este ambiente y esa manera de enseñar y aprender, con cierto espacio físico, con cierta disposición y con cierta organización temporal. Hoy en día nos enfrentamos a desafíos mucho más comprometidos que el propio hecho de transmitir, es trabajar en edificios y en comunidades para los cuales no nos han preparado en los profesorados, donde uno tiene que ser mago y hacedor de espacios y tiempos. También a compartir y entender a aquellos acostumbrados a las reglas de horario y espacio, que parecen que como que tienen la "obligación" de cumplir un horario y un espacio, podemos relegar, y terminamos culpando al sistema, que no ha sabido contemplar los mil un inconvenientes que tenemos.
Conclusión
Hoy, el docente tiene que construir un lugar valorable para el alumno, debe recurrir a la motivación personal para reemplazar esa motivación social y reconocer los intereses de los mismos. Horizontalizar la relación con el alumno sin caer en el amiguismo es la forma de asumir un necesario pragmatismo para viabilizar un lugar y una función docente en un marco social que poco apuesta al valor transformador de la educación. El ámbito docente actual es como un carro cuyas ruedas tienen todas diferentes diámetros, funcionando cada una a su manera. Ante esto queda seriamente comprometido el progreso de la tarea educativa y las relaciones entre los miembros de un mismo mecanismo con un mismo cometido se distorsionan. Cuando los valores de cohesión son discordantes se produce un retraso que puede desembocar en un retroceso o en una decadencia o en una probable desintegración de la educación.
De lo anteriormente dicho podemos inferir que la pérdida de confianza social en la educación refuerza la dificultad para asumir la responsabilidad del docente en la transmisión de la cultura, poniendo en juego la intencionalidad misma de la tarea pedagógica. Al mismo tiempo, la representación acerca del transmitir como motivación refuerza la pérdida del sentido político de la educación. Se dice que el hombre es un animal de costumbre y ciertamente, en la medida que incorporemos en nuestro hábito el verdadero sentir y la cierta vocación del ser docente, podremos enfrentarnos a estos problemas que hoy nos atañen.
La profesión docente, según coinciden diversos autores, se sostiene entre otros aspectos, en la aplicación de conocimientos técnicos y prácticos, exclusivos, absoluto dominio de los mismos, necesaria formación curricular, capacidad de reflexión y autorreflexión, capacidad de diagnosticar tomando decisiones en el plano de la enseñanza, y, capacidad de pensamiento crítico. El ejercicio continuo de dichas características, permite –parafraseando a Giroux (1992)-, considerar que la actividad docente se profesionaliza.
Entonces ¿Cómo abrimos nuevos caminos de profesionales? ¿Qué hacemos con lo que nos excede? ¿Cómo podemos plantear en una escuela objetivos comunes a todos? ¿Cómo nos comprometemos para generar un cambio que sea positivo?
No terminemos siendo conformistas y aceptando los modelos impuestos. Todo depende de nosotros.
Presentado en el XI CONGRESO PEDAGOGICO UNA ESCUELA DONDE LOS "TEJEDORES DE PALABRAS" SEAN "HACEDORES DEL MUNDO"
Marcelo Claudio Montenegro
Profesor para la Enseñanza Primaria
Especialista Superior en Literatura Infantil y Juvenil
Especialista en Informática Educativa para Docentes
El artículo es muy interesante, no obstante se me ocurre la siguiente reflexión: cuando hablamos de "profesionalización docente" estamos utilizando un concepto -profesional- que proviene del marco teórico del liberalismo y, por lo mismo, está impregnado de una ideología que hace prevalecer el individualismo sobre la vinculación solidaria y comunitaria con el otro. Entonces, ¿no estará por aquí uno de los núcleos de nuestras contradicciones? Digo, después de plantear la necesidad de la profesionalización docente nos cuestionamos la voluntad competitiva, la carrera por el puntaje, el mismo individualismo. Y, desde ahí, ¿cómo pretendemos ser sujetos activos, críticos y capaces -sobre todo- de pensar y transmitir valores que apunten a la reconstrucción de los lazos sociales perdidos, la solidaridad, y a la formación de sujetos que sean capaces de producir los cambios sociales, culturales y políticos necesarios para dicha reconstrucción?
Coincido con Sonia , lo que hace falta en este paìs , es ser sujetos libres de "pensar " y "tranformar" la sociedad , comprometiendose y participando para producir los cambios necesarios que el paìs necesita para crecer.
Hay que tener mucho cuidado , sobre todo en las escuelas , somos ejemplos para nuestros alumnos , ejemplos positivos o negativos , segun sea nuestra actitud..hay que parar la rotativa y darse cuenta "que estamos haciendo ?" todavia estamos a tiempo !!
Saludos compañeros.
Resulta de gran interés el contenido del artículo, así como los comentarios vertidos.
En donde efectivamente, tenemos la desvalorización vocacional de los docentes, en la cual es muy cierta y palpable. Es muy lamentable pero cierto. Hemos generado una situación de conformismo y mediocridad. La cual se presenta en un círculo vicioso.
¿Qué es más importante para el docente?, los puntajes, los aprendizajes, los medios, los beneficios personales, los compromisos con la institución, el rol del estatus social, etc.
Bien vale la pena el poder hacer una buena reflexión de los que estamos haciendo y que es lo que queremos. Creo que podemos empezar por dejar los individualismos, como bien se comenta, e iniciar labores de trabjo más colectivo y significativo en nuestra actividad contextual.
Como bien se menciona por un lado el profesor como ejemplo o modelo de los valores y por otro su compromiso vocacional ente la sociedad.
¿Cuánta incidencia se puede tener en un promedio de 5 hrs. clase?, ¿Qué otros elementos brindan valores a nuestros alumnos? La escuela no lo es todo, solo es una parte de la realidad.
Los invito a seguir compartiendo experiencias en http://groups.msn.com/enelbosque/enelbosque.msnw
Gracias por todos los comentarios entre todos podemos hacer algo, lo bueno es que podamos reflexionar..
Hola a todos:
El análisis de la situación actual, formulado por el especialista me lleva reflexionar sobre nuestras vivencias cotidianas, donde los docentes de hoy entre los cuales me incluyo, muchas veces nos vemos superados por las demandas de respuesta inmediata de los alumnos y sus familias ante problemáticas extraescolares que obstaculizan los procesos de aprendizaje a nivel individual como grupal, porque alteran el clima de la clase o de la institución según la dimensión del problema.
Por lo tanto además de generar estrategias de aprendizaje, nos vemos en la necesidad permanentente de articular acciones a fin de lograr tiempos y espacios para tratar estas cuestiones, ya que si estas no se analizan y resuelven adecuadamente, no es posible llevar adelante con éxito lo planificado con anterioridad.
Este artículo da para reflexionar en profundidad.
Me tomo el atrevimiento de hacerlos partícipes de este texto que resume, en gran parte, el rol docente en nuestra sociedad:
"Como docentes podemos ser ideológica o metafísicamente profundamente pesimistas. Podemos estar convencidos de la omnipotente maldad o de la triste estupidez del sistema, de la diabólica microfísica del poder, de la esterilidad a medio o largo plazo de todo esfuerzo humano. Pero como educadores no nos queda más remedio que ser optimistas, quien sienta repugnancia ante el optimismo, que deje la enseñanza y que no pretenda pensar en qué consiste la educación. Porque educar es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas que pueden ser sabidas y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento. La educación es valiosa y válida, es un acto de coraje, un paso al frente de la valentía humana. La profesión de maestro es la tarea más sujeta a quiebras sicológicas, a depresiones, a desalentada fatiga acompañada por la sensación de sufrir abandono en una sociedad exigente pero desorientada.
¡De ahí mi admiración por vosotros, los maestros!" (Prólogo)
FERNANDO SAVATER : El valor de educar (1997)
Luego de leer el artículo no solo me planteo los mismos interrogantes, creo que además hay que concideran si ya tenemos en claro si el rol docente es de un mero práctico idóneo o es considerado realmente como un profesional. Nosotros podemos llegar a tener en claro que rol ocupamos, pero ¿estamos seguro que la sociedad nos ve realmente como profesionales a nivel de un médico o un ingeniero, por ejemplo? ¿Que se valora más...al docente con 40 años de trayectoria frente a un grado o a un licenciado recién recibido? No crean que las respuestas son tan simples y creo que cada uno tendrá más de un ejemplo a favor o en contra de lo que se plantea.
yo pienso que es de interes institutcional trabajar los valores personales en todos sus aspectos.-
Estoy de acuerdo con todo lo expuesto, además yo las empleo para obtener más logros y lo consigo en clase pero cuando el alumno va a su hogar las pierde. Creo indispensable utilizar las nuevas tecnologias (P.C.; Internet) pero las escuelas carecen de ellas; no alcanza con lo que hacemos, debe haber un cambio profundo apuntando al FUTURO.
El alumno vive en esta sociedad de HOY y nosotros creemos que sirve lo anterior, sirve si lo podemos aplicar con las nuevas tecnologias de lo contrario seguiremos sin rumbo y los alumnos se seguirán encontrando perdidos al salir del polimodal.
Todo es posible con docentes comprometidos para un cambio FUNDAMENTAL porque capacidad no nos falta.
Me atrapó muchísimo tanto el título como todo lo desarrollado en este artículo.
Creo que cuando una persona elige su profesión (considerada como la acción y efecto de ejercer un arte o ciencia, o enseñarlo), mira hacia el futuro. Un futuro que tras un proceso de aprendizaje formativo se convierte en presente, en ahora.
Este presente se transforma permanentemente y quizás no refleja ni la décima parte lo estudiado años atrás.
Nosotros como profesionales de la educación, porque me considero de tal forma asumiendo compromisos constantes (con uno mismo y con los demás) debemos velar por un cambio determinante; siendo optimistas porque educar es creer en la capacidad innata de aprender, en que hay cosas que pueden ser sabidas y merecen serlo, en que las personas podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento.
El docente no debe desarrollar su tarea individualmente, lo debe hacer en forma colectiva, en un ambiente adecuado y ameno. Debe sentirse acompañado, apoyado por todos los integrantes de la institución educativa en la cual trabaja y así entre todos determinar un accionar acorde a cada grupo de alumnos, atendiendo a sus necesidades e intereses, interpretando la realidad social en la cual está inserto.
Considero que para ello, tenemos que asumir todos responsabilidades en conjunto y estar plenamente convencidos que la tarea que desarrollamos día a día es la correcta para producir ese cambio esperado, que todos necesitamos para llevar una vida mejor, con igualdad de oportunidades.
¿SERÁ POSIBLE? Estoy totalmente segura que sí, con las ganas de todos por cambiar y crecer.
Me acabo de iniciar en la docencia, tenía una gran expectativa, la cual fue satisfecha parcialmente, y la verdad no fue muy diferente de lo que me imaginaba, hay una gran diversidad tanto cultural como en el nivel de conocimientos, también me he encontrado con alumnos con poco interés muy poco interés por aprender por enriquecerse y uno de mis objetivos, entre otros, es el de incentivar al alumnado a despertar en ellos aunque sea un poco el gran placer que siento por el conocimiento de la matemática.
Y aprender a ser docentes es verdaderamente todo un desafió. Y me comprometo a asumir ese desafió.
Espero dentro de 10 o 15 años poder decir “Misión cumplida” y compartir esa gran satisfacción con todos ustedes.
Ruth
Hoy me siento muy identificada con la reflexión del especialista, ¿qué sucedió con el rol docente?,¿ estamos logrando cumplir con nuestros objetivos?. Tratamos de ser profesionales en cada una de nuestras disciplinas, pero nos vemos involucrados en problemas institucionales, sociales y esto desprestigia nuestra óptima labor, es necesario tener sí todas las características que dice el artículo pero también tener un ambiente cordial, armonioso donde el docente se sienta cómodo, que se traten los problemas con los especialistas para darle una solución. Debemos cumplir con nuestra tarea la de educar, que no es fácil,pero lo podemos lograr analizando las creencias y en contexto de cada institución. Tengamos la certeza que los cambios se pueden lograr.
excelentes artículos que hablan sobre educacion
excelentes artículos que hablan sobre educacion
Considero que lamentablemente los docentes no estamos preparados para soportar una carga social tan pero tan grande,que es vivir al limite de todo y que es todo para mi:LoECONOMICO,SOCIAL,PSICOLOGICO,INFRAESTRUCURA, TRANSPORTE ,solo por nombrar algunos factores que hacen a nuetro desempeño como docentes, para no decir "Super Heroes".Como hacemos para estar al 100%de nuestra capacidad si tenmos que correr de una escuela a otra para ganar unos pesitos mas,llegamos a las escuelas los alumnos tienen mas drama que nosotros ,llegamos a nuestra casa y la situacion es muy similar, tenemos que tener tiempo para perfeccionarse. Por este motivo u muchos mas es que los docentes no nos comprometemos ,de todas formas yo soy de la idea que el cambio lo debemos ralizarlo nosotros pero soy pesimista ,porque siempre hay que pelear por un sueldo digno,por bancos para los chicos,etc etc. Un abrazo para todos .
pese a todo... que es uy complicao, vale la última reflexión:
todo depende de nosotros.
Me resultó interesante el articulo. Particularmente me llamó la atencion el subtítulo: " la escuela, un lugar de incertidumbre". En mi rol de rector me veo identificado con ello. Ojalá a otros tambien le genere y suscite interrogantes como a mí; interrogantes de los cuales algunos encontré respuestas y de otras todavía no.
Felicito al especialista que escribió y nos hizo pensar en el rol del educador hoy en la sociedad del conocimiento.
La tarea actual del docente de la provincia de Buenos Aires se ve cada vez más limitada a los distintos proyectos que se bajan de la Direción de Escuelas. Quedando casi relegado nuestros propios proyectos áulicos. Esto atenta contra nuestra creatividad y grado de profesionalismo convirtiéndonos en educadores autómatas
Investigando llegué a este espacio porque en realidad necesitaría un favor y quiero consultar con alguien que sepa: mi deseo es ser docente pero no se en que instituto publico estudiar...cual es el mejor instituto docente?
Si es posible, me gustaria que me respondan a mi casilla de mail:
gabriel0904@hotmail.com
Desde ya muchas gracias!
NO SIEMPRE LOS PROBLEMAS ESTAN EN NUESTROS ALUMNOS. A pesar de los inconvenientes que nos plantea ésta realidad que vivimos a diario, con alumnos difíciles de motivar, problemas de violencia, padres alejados por razones justificadas o no de la escuela de sus hijos, etc; hay otros inconvenientes que dificultan nuestra tarea y que no siempre analizamos, posiblemente para disimular nuestra responsabilidad intrínseca. Soy profesor en Educación Física en una escuela industrial pública, de Nivel Medio en Neuquén Capital, que podría tener un nivel de excelencia educativa similar o superior al de una de gestión privada, pero...los problemas de relación entre el personal(ausencia de conducción, dificultades de comunicación, crónico incumplimiento de muchos de las tareas que les son propias, delegación en los órganos estudiantiles de gestiones inherentes a la obtención de material didáctico, nombramientos, viandas, etc., falta de un proyecto institucional que nos muestre un perfil de alumno, que sirva de guía a nuestra labor)conspiran para que esto no ocurra. Como no me puedo resignar a ésta situación, aparte de socializarla quiero solicitar: dinámicas grupales, bibliografía, relatos de experiencias en situaciones similares, que puedan ayudar a resolverla.
Martín Castro
BUENAS TARDES, EL DIA DE MAÑANA, SUS VALIOSOS APORTES SOBRE EL TEMA, SERA MI MOTIVACION PARA EL PROGRAMA RADIAL QUE DIRIJO.
EDGAR JAYO MEDINA
AYACUCHO-PERU
Hola!!colegas d Educación Inicial, q grato encontrar un espacio asi como este, realmente me parece bueno xq me aporta buenso insumos a mi labor como Maestra.
(pd)Conbozo Argentina x los congresos q ofrece sobre Edución y agradezco se me informe de proximos en 2010.
Gracias y EXITOS 2010
Maestra Natalia
Republica Oriental del Uruguay
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