“El juego, actividad por excelencia de la infancia, vital e indispensable para el desarrollo humano”
El juego es algo inherente a la naturaleza del niño, y mucho se ha hablado de la importancia para el desarrollo de la personalidad.
Estudios realizados desde distintas perspectivas epistemológicas (Piaget, Vygotski, Elkonin, Freud, Winnicott, Wallon,etc.) permiten considerar que el juego es una pieza clave en el desarrollo integral de los niños, ya que guarda conexiones con el desarrollo humano en otros planos como la creatividad, la solución de problemas, el aprendizaje de papeles sociales. De dichos estudios se desprende que el juego es una actividad vital e indispensable para el desarrollo humano, ya que contribuye al desarrollo psicomotor, intelectual, afectivo-emocional y social del niño o niña. El juego es una necesidad vital, porque los niños necesitan acción, manejar objetos y relacionarse, y esto es precisamente lo que hace en el juego. Es su actividad más expresiva, por eso es que decimos que está enfermo cuando no juega.
El juego temprano y variado contribuye grandemente a todos los aspectos del crecimiento y del desarrollo humano.
Desde lo biológico, posibilita el crecimiento del cerebro, ya que en el nacimiento las fibras nerviosas no están definitivamente estructuradas, el juego las estimula y por lo tanto potencia la evolución del sistema nervioso.
Desde lo psicomotor, el juego potencia el desarrollo del cuerpo y de los sentidos. La fuerza, el control muscular, el equilibrio, la percepción y la confianza en el uso del cuerpo, sirven para el desenvolvimiento de las actividades lúdicas.
Desde lo intelectual, jugando aprende, porque obtiene nuevas experiencias, porque puede cometer aciertos y errores y puede solucionar problemas. El juego estimula el desarrollo de las capacidades del pensamiento, de la creatividad infantil, y crea zonas potenciales de aprendizaje.
Desde lo social, por el juego entra en contacto con sus iguales, y ello le ayuda a ir conociendo a las personas que le rodean, a aprender normas de comportamiento y a descubrirse a sí mismo.
Desde lo afectivo-emocional, se puede afirmar que el juego es una actividad que le procura placer, entretenimiento y alegría de vivir, que le permite expresarse libremente, encauzar sus energías positivamente y descargar sus tensiones. Es abrigo frente a las dificultades que el niño o la niña encuentra en la vida, le ayuda a rehacer su experiencia acomodándola a sus necesidades, conformando un factor de equilibrio psíquico y de dominio de sí mismo.
Contribuciones del juego al desarrollo infantil:
Los juegos de movimiento con su cuerpo, con objetos y con los compañeros fomentan la coordinación motriz y la estructuración perceptiva. En estos juegos el niño o la niña:
• Descubre sensaciones nuevas.
• Coordina los movimientos de su cuerpo.
• Desarrolla su capacidad perceptiva.
• Estructura la representación mental del esquema corporal.
• Explora sus posibilidades sensoriales y motoras, ampliándolas.
• Se descubre a sí mismo en el origen de las modificaciones materiales que provoca.
• Va conquistando su cuerpo y el mundo exterior...
• El juego manipulativo es un instrumento de desarrollo del pensamiento.
• El juego es una fuente de aprendizaje que crea zonas de desarrollo potencial.
• El juego es un estímulo para la atención y la memoria.
• El juego simbólico, de representación fomenta el descentramiento cognitivo.
• El juego origina y desarrolla la imaginación, la creatividad.
• En el juego se estimula la discriminación fantasía-realidad.
• El juego es comunicación y facilita el desarrollo del lenguaje.
• La ficción es una vía de desarrollo del pensamiento abstracto.
• Estimulan la comunicación y la cooperación con los iguales.
• Amplían el conocimiento del mundo social del adulto y preparan al niño para el mundo del trabajo.
• Promueven el desarrollo moral, son escuela de autodominio, voluntad y de asimilación de normas de conducta.
• Facilitan el autoconocimiento, el desarrollo de la conciencia personal.
• Son aprendizaje de estrategias de interacción social.
• Facilitan el control de la agresividad.
• Son ejercicio de responsabilidad y democracia.
• Promueven la comunicación, aumentan los mensajes positivos entre los miembros del grupo y disminuyen los mensajes negativos.
• Incrementan las conductas de ayudar, cooperar, compartir y las conductas asertivas en la interacción con iguales.
• Disminuyen conductas sociales negativas (agresividad-terquedad, apatía-retraimiento, ansiedad-timidez).
• Estimulan interacciones y contactos físicos positivos, reduciendo los negativos.
• Potencian el nivel de participación en actividades de clase y la cohesión grupal, mejorando el ambiente o clima social de aula.
• Facilitan la aceptación interracial.
• Mejoran el concepto de los demás.
• El juego es una actividad placentera que genera satisfacción emocional.
• El juego permite la asimilación de experiencias difíciles facilitando el control de la ansiedad asociada a estas experiencias.
• El juego posibilita la expresión simbólica-constructiva de la agresividad y de la sexualidad infantil.
• El juego facilita el proceso progresivo de la identificación con el adulto, de la identificación psicosexual.
• El juego es un medio para el aprendizaje de técnicas de solución de conflictos.
En síntesis, el juego guarda conexiones sistemáticas con lo que no es juego, teniendo un papel indispensable para el desarrollo humano. El juego no es sólo una posibilidad de autoexpresión, sino también de autodescubrimiento, exploración y experimentación con sensaciones, movimientos, relaciones, a través de las cuales llega a conocerse a sí mismo y a formar conceptos sobre el mundo. Las actividades lúdicas que los niños y niñas realizan a lo largo de la infancia, les permiten desarrollar su pensamiento, satisfacer necesidades, elaborar experiencias traumáticas, descargar tensiones, explorar y descubrir, el goce de crear, colmar su fantasía, reproducir sus adquisiciones asimilándolas, relacionarse con los demás, ensanchar los horizontes de sí mismo.
El juego es un instrumento de expresión y control emocional fundamental en el crecimiento de la personalidad durante la infancia. Esta actividad contribuye a la integración de su personalidad ya que los niños y niñas juegan por placer, para expresar la agresividad, para dominar su ansiedad, para acrecentar sus experiencias y establecer contactos sociales, y todo ello estimula el desarrollo de la personalidad. El juego desempeña un importante papel en el equilibrio psíquico, en el equilibrio afectivo-emocional del niño o la niña, ya que posibilita la expresión y liberación de las tensiones infantiles. La actividad lúdica infantil revela de este modo un importante papel preventivo, de desarrollo y también terapéutico. Los resultados obtenidos en la investigación de las contribuciones del juego al desarrollo infantil han potenciado que en la actualidad muchos profesionales de la psicología y la educación enfaticen la inclusión de actividades lúdicas grupales como instrumento preventivo y de desarrollo en diversos contextos como ámbitos clínicos, ludotecas o contextos educativos.
Autora: Paula V. Vivet
hola mi nombre es karla yo quisiera saver mas de este metodo para enseñar yo este año me graduo de bachillerato y tengo que defender tesis y me toco este tema metodo ludico tambien conocido como jugando y aprendiendo si me puedes ayudar muchas gracias por sus aporte todo lo que pone me sirve
hola realmente muy bueno tu articulo me gusto sera que me puedes hacer el favor de indicar la bibliografia
PLEASE ME PODRIAN AYUDAR, NECESITO UN BUEN ARGUMENTO SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA AFECTIVIDAD Y EL JUEGO EN EL PROCESO EDUCATIVO
super buena la pag pero les falto los juegos que desarrollan la afectividad en los niños que es lo que estoy buscando
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