El cultivo y desarrollo de la inteligencia constituyen tareas virtuosas, que elevan la condición humana. La inteligencia es un medio, una herramienta; puede decirse de ella que es como un motor, que puede servir para mover un tractor o una cosechadora, produciendo alimentos, pero también para accionar un tanque de guerra y matar; la finalidad de la función parecería ser indiferente a su esencia.
Ello parece evidente cuando se contemplan las infinitas argucias con que en ciertas ocasiones se justifican mentiras o se esconden malas intenciones, ya que para ello se utiliza la inteligencia. También cuando nos admiramos de los avances de la ciencia y la tecnología, que producen armamentos cada vez más poderosos y letales, o los daños que el desorbitado desarrollo de ciertas industrias provocan a la ecología. Todo ello es producto de la inteligencia del hombre.
En ese magnífico mecanismo - la inteligencia - el que nos permite comprender que tales actos son negativos; parecería entonces que existiesen dos niveles de percepción de la mente humana: uno que utiliza su capacidad para obtener resultados sin tener en cuenta si ello es bueno o malo y otro que permite captar esa diferencia. Desde el punto de vista logosófico resulta claro que en el segundo caso el mecanismo de la inteligencia actúa al unísono con la sensibilidad, dando sentido moral al objetivo perseguido.
Tenemos entonces dos niveles bien definidos del intelecto humano: el inferior, carente de sentido moral, y el superior, conectado al universo como antena receptora del objetivo trascendente de todo lo que existe y, consecuentemente, relacionado con las Leyes que rigen esa existencia.
El planteo efectuado puede arrojar luz sobre muchos de los problemas humanos. Vemos entonces porqué es posible que se realicen vastos desarrollos de la inteligencia con finalidades claramente negativas o nefastas, por ejemplo lo ya expresado con respecto a las guerras y, además, las tendencias hacia la masificación humana, el obsceno desarrollo del mercantilismo, la difusión por los medios periodísticos y visuales de las mayores aberraciones y su repercusión sobre amplios sectores de la población, formas todas ellas del engaño y la mentira que hoy vemos prosperar alarmantemente.
Todo ello es producto de la inteligencia del hombre, pero lo es en un nivel inferior, ese nivel donde la ilustración del intelecto puede ponerse al servicio del mal y de la ignorancia de los altos fines de la vida humana. Aparece así claramente la diferencia existente entre cultura e ilustración; es ilustración la acumulación intelectual de datos, de información, de conocimientos externos que originan progreso y comodidad, halagando la personalidad, pero que no mejoran al hombre ni a la humanidad; es el resultado de la ignorancia de la finalidad suprema de la vida humana. Por el contrario, es cultura todo aquello que mejora al hombre, que lo humaniza, que lo eleva, que lo lleva a comprender y cumplir el objetivo trascendente de la vida. El intelecto común es el polo opuesto al cultivo de la inteligencia que la enseñanza logosófica enseña a realizar. ( Ax. I. )
Podríamos entonces hablar, en el primer caso, de ignorancia ilustrada, y resulta interesante y esclarecedor analizar con ese criterio muchas expresiones que se denominan culturales, en especial aquellas que tienden al halago de características inferiores o al facilismo de las sensaciones masificantes.
En lo individual, el conocimiento logosófico y la consiguiente elevación cultural nos lleva a comprender los altos fines de la existencia humana, a vivir de acuerdo a ello y es un factor creador de felicidad que nos aproxima a la sabiduría, meta suprema de la vida.
Así es, la inteligencia permite el desarrollo completo del ser humano. Desafortunadamente también se ha utilzado para destruir, sin embargo tenemos los elemetos para contrarrestar lo perjudicial para el hombre y su entorno usando la inteligencia.
Mil gracias por el articulo, muy interesante.
Hola Mariana! Me llamo Natalia, estudio Logosofía en Córdoba. Me gustaría hacerte una consulta. Si me podes escribir mi mail es natycicottino@hotmail.com
Muchas gracias!
Natalia
Mariana: me parece interesante tu comprension y me interesa compartir algunos comentarios sobre lo escrito con vos.Yo tambien estudio Logosofia en BsAs.Bueno te dejo mi mail ggoldschein@gmail.com