Las jubilaciones masivas dan cuenta de los años de ejercicio que tienen muchos de los docentes que trabajan junto a nosotros. Algunos orgullosos de la tarea que han desempeñado, otros lejos de eso, dan a conocer la preocupación con la que dejarán sus cargos.
Este es momento de repensar lo que ha ocurrido con la educación en nuestro país durante los últimos cuarenta años (el máximo de antigüedad de una docente que conozco personalmente) y los próximos años en los que estaremos en ejercicio…que tal vez sean otros cuarenta.
Las jubilaciones masivas dan cuenta de los años de ejercicio que tienen muchos de los docentes que trabajan junto a nosotros. Algunos orgullosos de la tarea que han desempeñado, otros lejos de eso, dan a conocer la preocupación con la que dejarán sus cargos.
Este es momento de repensar lo que ha ocurrido con la educación en nuestro país durante los últimos cuarenta años (el máximo de antigüedad de una docente que conozco personalmente) y los próximos años en los que estaremos en ejercicio…que tal vez sean otros cuarenta.
Es una tarea difícil, no solo tratar de que los que tienen más experiencia se den un tiempo para dejar su legado a los que nos quedamos sino también de que muchos escuchen lo que ellos tienen para decir.
Muchas veces esto se complica ya que los de mayor antigüedad suelen tener cargos directivos y uno como docente “raso” no tiene los medios o la confianza para preguntar ¿Qué me podes decir después de tantos años de ejercicio? ¿Cuáles son tus conclusiones? Sin sonar como un desquiciado o más, recibiendo como respuestas que hay muchas cosas para hacer en la escuela como para ponerse a conversar. Otros docentes, en cambio, sienten que no son escuchados y que la actitud de los “nuevos” es de desdén.
Yo creo que no tiene que ver con la edad o la experiencia, sino que gente soberbia hay en todos los ámbitos, altanería del que cree que ya lo vivió todo y del que considera que con su juventud compensa todo aquello que hace a un docente.
No es mi intensión crear un dilema intergeneracional o de jerarquía docente, lejos está mi intensión de eso... sinceramente si pregunto es porque me interesa, con la mayor humildad y sin la necesidad de emitir ningún juicio de valor sobre sus respuestas les pregunto:
“¿Qué me podes decir después de tantos años de ejercicio? ¿Cuáles son tus conclusiones?”
estimada patricia:
tu pregunta llega a quemarropa justo en un momento en que la vida propone balances.
Tengo varios años de actividad, algunos con alma y vida, otros no tanto por tener varios frentes abiertos.
De todos estos años podría decirte que en algunas cosas 8 como la jubilación) estoy casi resignada y en otras no podría hacerlo, como en el caso de aceptar esta exclusión creciente que galopa por los pasillos de la escuela de los más diversos modo; de alguna manera plantear límites rígidos, como cuestiones de edad, pautas culturales, caracteres étnicos y etcéteras, va en desmedro de nuestr objetivo de máxima como es el de acompañar a las generaciones que nos siguen en su tránsito a la vida adulta y ayudarlas a encontrar y construir su proyecto en libertad, lo cual tratándose de contextos tan fragmentados como el que hoy vivimos, nos pone frente a un rompecabezas muy difícil de armar.
De todos estos años podría decirte que aprendí a dejar de pelear con la realidad y enfrentarme a ella como si fuera un espadachín para, en cambio, empezar a reconciliarme con la misma e indagarla permanentemente; de pronto me encuentro que en esta realidad , hay lugar para todos, jóvenes o viejos, lindos o feos, bajos, altos, gordos, flacos, chicos, grandes.....todos tienen todavía algo para aportar, para enseñar, para aprender y para gozar.
creo que esto, es lo más imprtante que te dan los años vividos, porque te vuelven más tolerante y aplomado, máxime cuando se trata de emitir un juicio.
En cuanto a la escuela y la educación, mucho se aprende y algo se descarta, como en todas las cosas y en este sentido. te hablo como la estudiante de primaria, secundaria y terciaria que fui, como la docente que todavía soy y que aún puede disfrutar de ciertas cosas en su actividad profesional que se hallan resguardadas " más allá del bien y del mal" como por ejemplo, gozar de cierta autonomía pese a recbir por ello ciertas críticas que son inevitables porque no todos miramos las cosas de la misma manera aunque estemos ejerciendo una actividad similar.
todavía sigo soñando con una escuela llena de aire para que todos respiren en ella.
y bueno....
La seguimos luego.
un abrazo
Nora
con respecto al tema de debate considero implementar la jubilacion masiva en aquellas personas excedidas en muchos años de edad y que lejos de ayudar al sistema educativo,perduran con los años en el tiempo y en un lugar sin poder desempeñar el cargo como debieran,no permitiendole la insercion en el sistema a gente mas capaz,mas capacitada,mas joven y con mas ganas de trabajar.Gracias!!!
Los que tenemos ya más de una década de desempeño profesional, sabemos que a pesar de las capacitaciones permanentes, a pesar de las ganas, educar no es lo mismo que cuando empezamos, la demanda crece día a día y dudo que estemos preparadas para dar respuesta a las necesidades sociales. La escuela, como una trinchera, como un fortín, ESTÁ. incluso dónde otras instituciones han emprendido la retirada.Por eso, para mí pensar en 40 años de experiencia académica resulta imposible.
Creo que el recambio generacional debe darse... que la gente debe jubilarse cuando le llega la edad, porque... si bien 20 años no es nada (como dice el tango) 70 son un montón y se puede seguir siendo activo... si tener que estar en la trinchera.
Lo lamentable es que un retiro masivo, deja en las escuelas un vacío... un hueco en la experiencia... y las nuevas conducciones no están contando con ella para comenzar a ejercer sus roles.
Patricia:
Soy docente de la prov. de Bs As, y podría decirte que en nuestras escuelas los pre-juicios y los etiquetamientos son monedas absolutamente corrientes.
Y la "antigüedad" no queda afuera de esto, de manera que el que la posee se coloca en un lugar de absoluta soberbia (lo único que sirve es la experiencia) para defenderse del soberbio que cree que su juventud con energía y empuje es lo único que necesita para ser un docente.
Resulta que, estos dos prejuicios, que tienen características de autocumplimiento, conviven contaminando la cotidianidad pedagógica de manera tal que nos impide centrarnos correcta y adecuadamente en el sujeto en cuestión, que es el alumno. Como todos sabemos el tiempo va ejerciendo su inexorable y autoritario devenir y termina, como es lógico y vital, con lo viejo fuera de curso.
Ahora bien, lo grave es que quedás fuera de curso aún cuando estas absolutamente vigente y en tu mejor momento para pasar el testimonio, entendiendo esto como agente capitalizador y transmisor de experiencias enriquecedoras.
Que decir del sistema educativo, que lo único que te ofrece después de 20, 30 y hasta 40 años de laburo, es una medallita como testigo del olvido futuro mas un 82 % y arreglate, conociendo y al mismo tiempo desconociendo todo lo que podes aportar para que deje de ser un mecanismo burocrático triturador de personas y de energías creativas.
Va entonces una propuesta a favor de que esto no ocurra:
un consejo consultivo por escuela formado por docentes (no mas de 3 ó 4) a punto de jubilarse. Una especie de "gabinete paralelo" capacitado adecuadamente en formación de formadores que asista a los docentes al frente de grado o curso en las diferentes áreas y también al directivo en la toma de resoluciones. Con apoyo y capacitación personal y grupal a todo el que lo requiera , en forma sistemática o asistemática, una especie de respaldo empírico y porqué no teórico a innovadoras propuestas.
A mi me encantaría formar parte de algo así cuando llegue mi tiempo. Por lo menos me sentiría mas digno y reconocido, que después de todo es una de las cosas que uno anda buscando por la vida, el reconocimiento y el afecto de nuestros pares. Un saludo con experiencia.
Soy docente de interina en una escuela primaria, y al no ser titular, me veo en la obligacion de andar dando vueltas por varias escuelas, en las que se ve de todo un poco: Coincido con Ricardo en la creacion de un consejo consultivo por escuela formado por docentes (no mas de 3 ó 4) a punto de jubilarse.Pero cuidado, no todos los docentes a punto de jubilarse se han capacitado constantemente a lo largo de su carrera, y si bien la experiencia vale y tiene su peso, el no actualizarse en educaciòn hace que te quedes en el tiempo y no puedas adaptarte a los tiempos tan cambientes de hoy.
sin duda deberian ser cuidadosamente seleccionados.Y tambien ser capaces de adaptarse a los nuevos docentes, porque...
Me ha tocado pasar por situaciones en las que por ser joven y tener muchas ganas de trabajar,mis paralelos hacian lo imposible por descalificarme, sin duda era una amenaza para ellos,mi desempeño era muy bien observado por los padres y directivos, y eso no les convenia .
Tambien me pasa en la actualidad que por haber hecho un postitulo de administracion y organizacion escolar, Y Tener otros titulos, me tranformo en una especie de monstruo para los directivos, que no hacen mas que estudiarme y tenerme en observacion.
¿sienten que pierden poder si uno sabe mas que ellos o se actualiza?
¿tienen miedo de que cuestionemos su desempeño?
¿por que no sumar a alguien preparado a que nos ayude?
besos a todos
Estoy de acuerdo, con el tema de las jubilaciones. Ya que la renovacion en la cupula docente en buena, y se renuevan las ideas, y se pueden implementar nuevas tecnologias. Lamentablemente, en muchos establecimientos, estas nuevas ideas no son bien vistas, y el docente al ser "nuevo ", no tiene el "peso", como para poner en practica esas ideas innovadoras.
Tambien , es cierto que la experiencia de años de docencia , es importante.
EL problema se plantea cuando se conjugan experiencia con juventud. Yo creo que se deberia crear alguna herramienta de "convivencia ", entre Experiencia y Juventud, no se algun curso pedagogico obligatorio de adaptacion o algo por el estilo.
Bueno, espero que mi humilde opinion sirva.
Es interesante la propuesta de conjugación.Para eso tiene que existir disposición de la dos partes y desde ya permitirse el intercambio aprovechándolo sin pretender ninguna de las dos partes desvirtuar la acciones del otro.Me ha tocado en 15 años de carrera participar de "conjugaciones" implícitas en comunidades educativas donde vale la entrega y el respeto. También experimenté con otros que "no valoran, no entregan y no respetan".Debemos adaptarnos y trabajar en ambas situaciones.¡Lo "ideal" parece lejano pero está!Basta poner un poquito de cada uno para poder verlo...
Mi experiencia docente después de 15 años de profesión,tiene la experiencia de muchos de cuarenta y de otros recién comenzado. El análisis que propongo es que uno no tiene que quedarse en el ámbito solo educativo, sino que tiene que habrirse a nuevas carreras, nuevas experiencias organizacionales, para no producir una brecha generacional, que luego no podemos explicar que hacemos acá. Si hay algo que aprendí y me marco profundo es la actualización permanente incluso desde lo que te cuesta, para no desencajar y poder siempre tener un lugar distinto de mirar las cosas. Me imagino con nuevas generaciones haciendo algo al lado siempre de acuerdo a mis posibilidades. Debemos ser intrumentos de contrucción colectiva en los luegares que nos toque y los cargos que ocupemos, ya sean sindicatos, empresas, etc
No dejemos de incursionar en otros ámbitos aunque parezcan que no tienen nada que ver con nosotros.
Este tema me toca de cerca, ya que soy maestra sólo hace 5 años, y me hicieron acordar al "derecho de piso" que tuve que pagar muchas veces, solo por se una "nena" (com me decían, entre las cosas más suaves).
Recién durante el 2007, tuve el enorme privilegio de compartir áreas con una compañera que tiene más de 25 años de antiguedad, y la cual quiere seguir aprendiendo. A mí me encanta escucharla! Toda la experiencia que tiene, la madurez. Pero lo que más valoro es que ella también me escucha, y me respeta. Somos como madre e hija (siempre lo decimos), y aprendemos una de la otra, buscando los complementos.
Por eso, a veces es buena la jubilación... Conozco a muchos docentes que ya no quieren estar en el aula, otros que se creen dueños del colegio, y otros, como mi compañera Irene, que siguen disfrutando de la vocación, adaptándose y aprendiendo día a día.
Es todo un tema....dar lugar a lo nuevo, sin descartar lo anterior, sin desvalorizarlo. Pero debería ser mutuo: aprendemos unos de los otros, sin soberbia. Podríamos sacar mucho provecho de esto! No?
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