La epidemia del VIH/sida en la Argentina afecta muy especialmente a adolescentes y mujeres de sectores más pobres; este fenómeno debe ser analizado a la luz de las desigualdades en el acceso a los derechos de las poblaciones más vulnerables.
En ese sentido, la escuela tiene una oportunidad inigualable de acompañar un proceso transformador de estas inequidades y ofrecer un marco protector de los derechos de las y los adolescentes. Para que ello no implique un sobrecarga de tareas, aquí se ofrece un marco orientador a ser enriquecido con el aporte de las y los docentes que día a día destinan sus energías en la ardua tarea de distribuir conocimientos y cuidados a tantas y tantos jóvenes.
Situación de la epidemia del VIH/sida en la Argentina
A partir de 1996, en nuestro país se registra un aumento en la transmisión heterosexual del virus del VIH. Esto ocurre por las relaciones sexuales sin protección entre hombres y mujeres. La creciente feminización del VIH/sida, es decir, el aumento de la cantidad de mujeres infectadas en la relación estadística hombre/mujer, se vincula con esta situación.
Seguidamente presentamos un video de la Fundación Huésped, en el que el protagonismo en lo que hace a los cuidados lo tiene una mujer.
La discriminación por motivos de género fomenta la epidemia del VIH/sida, por ello son fundamentales para la prevención del VIH los enfoques género-sensibles, es decir que contemplen tanto esta discriminación y subordinación que sufren las mujeres en las relaciones de poder, como los condicionamientos que empujan a los varones jóvenes a relaciones sexuales sin permitir que se pregunten por su deseo, por su sensación de adecuación, sin permitir que se exprese su inseguridad y temores. A pesar de que mujeres y varones sufren las limitaciones impuestas por las normas y estereotipos sociales y culturales de género, la situación de vulnerabilidad de las adolescentes –más específicamente de las adolescentes pobres– es significativamente más alarmante, si se toma en consideración que las probabilidades de infectarse son mayores en las personas pobres y con menos recursos para ejercer sus derechos.
"Con frecuencia, a las muchachas jóvenes que viven en la pobreza se las (...) coacciona a tener relaciones sexuales con un varón mayor, más rico o en un puesto de autoridad, como un empleador, un maestro, o un `protector´ mayor, para a cambio quedarse en la escuela o recibir apoyo para sí mismas o su familia". La inequidad en las relaciones entre los sexos expone a las mujeres a situaciones de vulnerabilidad que se expresan en distintas prácticas de violentación de sus cuerpos, las que abarcan desde la dificultad de negociar relaciones sexuales seguras y libres de todo tipo de violencia, hasta la coacción explícita en el caso de las violaciones sexuales.
La vulnerabilidad masculina, por su parte, se vincula con el constreñimiento de las normas y estereotipos de género que incitan, entre otras cosas, a la iniciación sexual temprana (respecto de las mujeres) así como a la hiperactividad sexual sin protección, e incluso a valorar positivamente la exposición a situaciones riesgosas y simétricamente a valorar negativamente la protección y el cuidado como atributos "naturales" de la condición masculina. Los varones desempeñan un papel fundamental en la solución de esos problemas; sin embargo, el diseño de campañas y estrategias no suelen tenerlos en cuenta, si consideramos que apelan únicamente a la capacidad de cuidado de las mujeres.
"Una relación de respeto mutuo puede liberar a las muchachas y muchachos de los peligros de las relaciones sexuales forzadas o no deseadas, y les permite sentirse cómodos para discutir cuestiones sexuales y negociar la seguridad y la protección."
Siendo los 15 años la edad promedio de inicio de las relaciones sexuales, el trabajo de promoción de la salud sexual y prevención del VIH desde la adolescencia temprana es clave para evitar nuevas infecciones, lograr su compromiso en la lucha contra el VIH/sida y erradicar la discriminación contra las personas viviendo con VIH/sida, así como la discriminación por razón de sexo.
Estudios recientes muestran que los adolescentes carecen de información de calidad sobre el VIH/sida, y que esa falta de conocimiento suele asociarse también a ciertas actitudes discriminatorias hacia las personas viviendo con VIH/sida. La carencia de información científica y culturalmente válida, junto con la persistencia de estereotipos de género, con relaciones no democráticas entre los sexos y el acceso restringido a los servicios de salud, promueven la propagación del VIH y la discriminación asociada.
Sin embargo, sabemos que la mera provisión de información no produce cambios en las prácticas de cuidado de sí y de los demás. Resulta imprescindible tomar en consideración los significados culturales asociados a estas, a los fines de incidir en el desarrollo de capacidades para la acción. Desde distintos modelos de indagación e intervención se señala que las representaciones sociales sobre el VIH/sida, las vías de transmisión del virus, las estrategias de protección y las situaciones (y tipos de vínculos) que exponen a las personas a la posibilidad de contraer el VIH son ejes cruciales para producir discursos de prevención y promoción de la salud efectivos, así como para entender el impacto de las acciones.
Se tiende a suponer que el contexto educativo es per se un escenario de prevención, sin considerar que los actores y las interacciones entre ellos modifican y mediatizan el impacto de los programas. El diseño culturalmente apropiado de acciones que integren a los docentes, directivos, preceptores o tutores es una vacante en el desarrollo de los programas. Desde este punto de vista, las acciones deben tomar en cuenta, primariamente, los significados sociales y culturales que organizan su sentido.
Por último, las causales y los alcances de la epidemia del VIH/sida indican la vigencia restringida de los derechos humanos, como el derecho a la salud en general, a la salud sexual y reproductiva en particular, así como el derecho a no ser discriminados por vivir con VIH/sida o por razón de sexo. Es necesario fortalecer un enfoque de prevención del VIH/sida basado en los derechos humanos consagrados en tratados internacionales con jerarquía constitucional así como en un conjunto de leyes nacionales y jurisdiccionales. Es responsabilidad del Estado nacional, y por consiguiente de los actores educativos, garantizar el pleno ejercicio de la ciudadanía de niñas, niños y adolescentes.
Remover las limitaciones para el acceso universal a los derechos humanos significa no solo proveer instrumentos de acceso a los mismos, sino –sobre todo– trabajar con aquellos aspectos que actúan determinando la situación concreta de mujeres, niños/as y adolescentes, entendidos como sujetos de derecho. Tal como afirma Gladys Acosta Vargas, "podría decirse que existe una ecuación entre el ejercicio de la ciudadanía plena y el reconocimiento efectivo como sujetos de derecho" .
El VIH y los derechos humanos
El VIH es un tema de derechos humanos en varios sentidos.
a. Porque se relaciona con las limitaciones que se dan en determinados contextos sociohistóricos para que todas las personas puedan acceder plenamente a sus derechos, que se ha traducido en una mayor vulnerabilidad.
b. Porque las personas directamente afectadas muchas veces no pueden vivir una vida de igualdad, dignidad y libertad, ya que sus derechos son violados por su estado respecto al VIH. Por ejemplo, en lo relativo al derecho a la privacidad y a la confidencialidad de su estado, al acceso a los cuidados de salud adecuados, al acceso a la educación propia o de sus hijos/as.
c. Porque ha permitido enfocar en las formas de autoritarismo, discriminación y desigualdad en el acceso a los derechos que, basadas en relaciones de género, persisten en nuestra vida diaria y en las relaciones entre las personas.
d. Porque ha permitido que sea más ampliamente reconocido que el ejercicio de la sexualidad y la opción u orientación sexual son espacios de vulneración de derechos. Ha posibilitado así ampliar los derechos de las mujeres y los grupos cuya orientación sexual no es heterosexual.
¿Qué implica trabajar en prevención del VIH/sida desde esta perspectiva?
Un enfoque del VIH/sida con perspectiva de género basado en los derechos incluye:
• Abordar las realidades vividas por adolescentes, niñas y niños.
• Asegurar la participación de las personas con las que se trabaja.
• Trabajar institucionalmente tanto los temas de género como de VIH/sida.
• Involucrar a las personas más afectadas como parte del proceso de definición del problema y de la búsqueda de soluciones.
• Reconocer y no estigmatizar la sexualidad de la gente joven, de las mujeres, de las personas que tienen sexo con personas del mismo sexo, de personas ancianas, de personas con alguna discapacidad.
• Reconocer que se requiere una transformación de las relaciones de género para poder influir positivamente en la tendencia de la epidemia.
• Involucrar a los varones en intervenciones que desafíen el statu quo, porque los roles y expectativas de género los ponen en riesgo a ellos también.
• Asegurar que las intervenciones con varones no comprometan los derechos de las mujeres, no reafirmen estereotipos ni reemplacen el trabajo con ellas.
• Si se trabaja con mujeres y varones simultáneamente, no deben olvidarse factores que restringen las posibilidades de ellas de participar en discusiones y decisiones en situación de igualdad.
• El trabajo con mujeres y niñas debiera también enfocar en su rol en la perpetuación de las construcciones negativas de la masculinidad.
Según la Organización Mundial de la Salud, "toda persona tiene el derecho a recibir información y educación relacionada con todos los temas sobre salud reproductiva que requiera. Sobre todo en el tema de educación sexual, este debe estar integrado con temas como la responsabilidad, la equidad de género, la sexualidad en todo sentido, la tolerancia y los métodos anticonceptivos entre otros, para así garantizar que las personas puedan tomar decisiones libres e informadas con relación con su sexualidad y reproducción. La OMS sostiene que el derecho a la educación es particularmente importante para la promoción y protección de la salud" (OMS, 2000, citado en Melzi Tauro, 2004:60).
Para ampliar la información sobre esta perspectiva que mira al VIH en relación con los derechos humanos, puede consultarse el trabajo "Derechos humanos y VIH" que forma parte del CD 8 "Hablemos del sida en la escuela", de la Colección educ.ar.
Discriminación y VIH
El estigma relacionado con el VIH/sida es altamente complejo, dinámico y de profundo arraigo en la sociedad. Se vincula a desigualdades más amplias que están vigentes en la sociedad y a posturas sociales a menudo negativas acerca de las expresiones de la sexualidad. Los análisis del estigma raras veces se enfocan en las diferencias entre las formas en que se estigmatiza a hombres y a mujeres y en cómo experimentan dicho estigma. La discriminación se refiere a la creación de jerarquías en función de lo que las personas son y no de lo que las personas hacen.
Según la OMS, el derecho a la no discriminación en el ámbito de los derechos sexuales y reproductivos se refiere a:
"La eliminación de las políticas de ciertos centros educativos que restringen la continuidad de sus estudios a la niña adolescente en gestación.
La no discriminación por la edad para solicitar información sobre anticoncepción y atención médica, cuando son o están por convertirse en sexualmente activos.
La no discriminación hacia personas con VIH/sida.
La no discriminación para optar por el desarrollo de la orientación sexual" (OMS, 2000)
Derecho a la privacidad de las personas con VIH
Un diagnóstico de VIH positivo genera siempre un impacto, un antes y un después de recibirlo. Los problemas que pueden aparecer son muy variados, pero en especial, aparece el problema de a quién decirle y a quién no. Se trata de un problema de derechos humanos, en tanto las personas no tienen la obligación de informar de su estado de salud, en especial cuando esta información probablemente dará lugar a situaciones de discriminación.
¿Es necesario informar a la comunidad educativa si un docente o un alumno/a tienen un diagnóstico de VIH?
Las situaciones de discriminación frente al VIH/sida son habituales en las escuelas, tanto entre los/as alumnos/as como entre adultos/as (personal y padres/madres). Ha sucedido que cuando se ha sabido que un/a docente tiene un diagnóstico de VIH positivo, se lo separa del cargo. Estas situaciones pueden ser denunciadas, ya que se trata de violaciones de los derechos de las personas.
Por otra parte, no es necesario conocer si alguna persona tiene el virus en su cuerpo para poder introducir las medidas estándar de prevención de la transmisión. En todos los casos, frente a situaciones de accidentes de alumnas/os y/o docentes, es necesario implementar las medidas mínimas de bioseguridad preestablecidas.
En el caso de niños/as pequeños/as que viven con el virus y que tienen que tomar medicación, es probable que la escuela sea el lugar donde el niño/a tenga que hacerlo, a intervalos regulares.
Recursos para trabajar en la escuela
educ.ar viene trabajando para incorporar desde la escuela conceptos de prevención del VIH, y de no discriminación de las personas portadoras de la infección. Así, en acuerdo con la Fundación Huésped, produjo el CD 8 de la Colección educ.ar de CD educativos: "Hablemos del sida en la escuela", que como los demás títulos de la colección puede navegarse en lìnea (los docentes también pueden pedirlo para trabajarlo en clase, sin necesidad de conexión a internet). Además de los variados recursos para el aula que brinda ese CD, presentamos otros, de la campaña de prevención del VIH/sida que se lleva a cabo en Uruguay.
Episodio 1: Discriminación y VIH/sida
Episodio 2: La transmisión sexual del VIH y el uso de preservativo
Episodio 3: Vías de transmisión del VIH
Muy interesante el análisis del tema del HIV como enfermedad y las consecuencias que trae aparejada. Realmente no hay que cansarse de dialogar sobre el tema con los adolescentes y especialmente de la prevención, ya que los jóvenes piensan que a ellos "no les va a tocar".Los videos son muy gráficos y los chicos los disfrutan.
Gracias por tu aporte Eugenia!
Es verdad lo que plantea Olga, los adolescentes casi siempre actuan frente a este tema con cierto grado de omnipotencia, a ellos no les va a pasar. y es la escuela, los docentes quienes hablarles permanentemente de prevención y cultura del cuidado.
El tema está tratado con recursos (videos) que a los chicos les resultan atractivos. Me parece importante rescatar la frase " Sida no es de otros, es de nosotros.
Eugenia, muy didáctico.
Muy bueno el informe sobre la prevencion del vih, los felicito por todo lo que hacen, mi nombre es Martin Diaz y estoy a cargo de un Area de Juventud de la Ciudad de Caucete Provincia de San Juan y me encantaria si es posible que me envien videos de prevencion de vih-sida para poder pasarlos en la plaza central de nuestra ciudad el 1 de Diciembre, les agradeceria si pueden colaborar con ese pedido. Gracias
los felicito por todo lo que hacen, mi nombre es Martin Diaz estoy a cargo del Area Juventud de la Ciudad de Caucete Provincia de San Juan, les pediria un favor si pueden enviarme videos de prevencion de vih-sida para pasarlo en la plaza central de nuestra ciudad, les agradeceria su colaboracion gracias
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