I.- Otros niños, otra pedagógica, otro derecho
Las características de los niños y niñas de hoy, no solamente denotan cambios en su excelente capacidad cognitiva, sino que también han transformado sus percepciones en todos los ámbitos, destacándose su agudo nivel de empatia y la posesión de una sorprendente apertura psíquica y espiritual, cambios que no son canalizados correctamente a nivel familiar ni escolar
Es por ello, que hoy se necesita mas que nunca, de una capacitación especial de padres y profesores; esta capacitación debe realizarse en forma urgente en la propia escuela, por medio de la practica diaria de la convivencia, basada esta, en normas que contengan los valores fundamentales y que sean creadas, reformadas y aceptadas por toda la Comunidad Educativa, mediante su efectiva participación democrática.
El derecho debe acompañar a la nueva escuela, como instrumento principal de las interrelaciones subjetivas, acomodando su perfil en el nacimiento de una nueva humanidad, en la creación de un nuevo derecho, que acomode sus normas de convivencia a características especiales basadas en la expresión del sentimiento y no en su represión, normas de conducta cuya motivación sea el cimiento de la solidaridad y el amor; y no la competencia, la confrontación y la agresión.
Los fines a conseguir por medio de las normas del nuevo derecho deben ser el bien común, la ética, y la paz, erradicando definitivamente todo objetivo egoísta, dañino e inmoral de la Comunidad educativa y por lógica de la unidad escolar.
John White, miembro de la Asociación Antropológica Americana plantea que: “Se está perfilando una nueva humanidad, que se caracteriza por una psicología ya modificada”; eso se trasluce en que tenemos en nuestra casa y/o en el aula, a un niño/a cuyo aparato sensorial y emocional ya es más sensible; por lo que es capaz de percibir espectros energéticos y cognitivos que a veces el mismo adulto no percibe. Es por esto, que el mencionado investigador habla de un giro de la humanidad en su conjunto y lanza la posibilidad de la aparición del Homo Noeticus, el hombre de conciencia.
Es basada en estas transformaciones que proponemos que el Derecho Educativo elabore en cada ámbito escolar un programa especial que denominamos “Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (P.D.E.C.E.)” con el objeto de activar diariamente la concientización de la Comunidad Educativa y tendiente a que la misma elabore y experimente sentimientos y pensamientos propios basados en valores genuinos, que conformen normas de convivencia sostenidas por el deseo del bien común y dirigidas a privilegiar la cultura de paz; y que su realización se formalice por medio de la aceptación de todos y el deseo ferviente de no querer imponerle al otro sus razones, sino que las normativas se basen en el respeto a los sujetos que integran el ámbito escolar y comunitario.
Es decir que si llegamos a la conclusión de que las características de los niños/as de hoy, no son solamente sus altas capacidades cognitivas, sino que contemplamos también sus amplias percepciones en todos los ámbitos, sus agudo nivel de empatia y sus sorprendentes aperturas psíquicas y espirituales.
Al mismo tiempo observamos una capacidad que los hace capaz de comprender y experimentar los sentimientos y pensamientos de los otros; sorprendiéndonos que puedan ver los diferentes aspectos de una misma cosa y también el contenido multidimensional de la misma, ha llegado el momento de pensar y concebir una pedagogía nueva destinada a ayudar al educando a desplegar una motivación solidaria y amorosa, no competitiva ni agresiva, al mismo tiempo que logre un sentido de identidad inclusiva-colectiva, no aislada-individual y también aptitudes que sostengan propósitos benevolentes y éticos, eliminando en las escuelas aquellas conductas dañinas, violentas e inmorales.
Es precisamente a esa “nueva pedagogía”, a la que debe apuntalar el derecho en las escuelas, formando normas de convivencia basadas en principios y valores no negociables, que surjan de una Comunidad Escolar consustanciada por una visión especial del Derecho Educativo, y lograda mediante el desarrollo del plan especial que venimos propiciando en nuestros documentos.
II.- La transformación del Derecho y la Escuela
El Derecho Educativo emplea a la escuela como un laboratorio social, para procurar la legitimación del derecho; y la escuela debe emplear al derecho para concientizar a toda la Comunidad Educativa –no solamente a los alumnos- de una participación democrática activa en la conformación y aplicación de las normas de convivencia escolar.
Pero para lograr este objetivo, primero el derecho debe ser transformado en su visión y concepción.
El derecho debe dejar de ser represivo, basado en el miedo al castigo para lograr su cumplimiento. Precisamente el derecho fue perdiendo legitimidad y consenso en la sociedad, a medida que los preceptos impuestos querían manipular la conducta de las personas, por medio de la sanción o el soborno, produciendo en ellas una resistencia, al ser obligados a obedecer una disposición autoritaria, impuesta por otros sujetos, sin su participación ni aceptación, y que tampoco se basaba en valores fundamentales ni estaban destinadas al bien común.
El derecho en el laboratorio escolar debe ser conformado y aceptado por todos los integrantes de la Comunidad Educativa, que tiene necesariamente que participar y tener conciencia plena de que las normas de convivencia que se pone en vigencia en el ámbito escolar, deben ser respetada por su perfil especial, y que la mismas tienden a lograr, el bien común de todas y cada uno, de los sujetos que integran la comunidad escolar.
Si como expresamos anteriormente la “nueva humanidad” no se va a conformar en un Homo Sapiens, sino en un Homo Noeticus (hombre de conciencia); debemos trabajar para lograr que el nuevo derecho se base en la conciencia de su acatamiento y no en el cumplimento por miedo a la sanción.
Para poder lograr esta transformación del derecho debemos estructurar u plan especial (P.D.E.C.E.), para implementar en las escuelas la formación futura de una Comunidad Educativa concientizada en hábitos de aceptación y respeto por el otro y de confianza en solucionar sus diferencias por medio de la negociación, escuchando y comportándose como una persona que sabe estimular al prójimo y dar amor.
Para conseguirlo, lo primero es organizar el ámbito escolar de tal forma que todos y cada uno de los integrantes de la Comunidad Educativa puedan participar de la actividad diaria escolar, involucrándose en la misma, interesándose por el centro escolar, y que cada integrante de esa comunidad, docentes, alumnos, padres, no docentes, exalumno etc.; esté preparado para comprender que lo único valedero para alcanzar los objetivos de bien común es conseguir vencer los obstáculos que se presenten por medio de la negociación permanente y continua.
También es necesario consignar que para lograr trasformar nuestra conducta actual, debemos comprender y practicar concientizarnos que es necesario eliminar hábitos de culpar al otro, de quejarse, de criticar, de insistir, de amenazar, de castigar o sobornar al prójimo. Estos malos hábitos lo debemos trasmutar por hábitos de aceptación y estimulación de los otros integrantes de la comunidad escolar; debemos aprender a escuchar al otro y respetar sus ideas, no discriminando y apoyando el bien común y confiando siempre que podremos solucionar nuestras diferencias por medio de la mediación.
Todo estos hábitos deben estar aprendidos y practicados, formando una conciencia clara en todos los integrantes de la Comunidad Educativa, antes de que se plasme el nuevo derecho en las normas de convivencia escolar, con la participación y aceptación de todos y cada unos de sus integrantes.
III.- Conclusión
Es nuestra propuesta que el derecho se emplee en la escuela como un soporte principal de cambio de conciencia y hábitos destinados a formar una nueva humanidad, lejos de los vicios actuales que desencadenan violencia y frustración en la comunidad mundial.
Es nuestro anhelo que este plan de cambio en la pedagogía y en el Derecho Educativo se lleve a cabo en todas las comunidades y escuelas, realizándose talleres y cursos de perfeccionamiento, cuyos objetivos sean la concientización de los docentes, padres y adultos de la necesidad del cambio y la transformación, para lograr en definitiva que por medio de la escuela se permita en forma inmediata que los nuevos niños/as se les brinde una educación acorde a su alta sensibilidad física y emocional, atendiendo en forma especial su aspecto social, ético y espiritual.
DR. RAÚL EDILBERTO SORIA VERDERA
Pagina Web: http://www.derechodeleducador.ya.st
e-mail: derechoeducativo@hotmail.com
Todo muy hermoso como expresiòn de deseos, pero la realidad impera el hombre es principalmente un animal y la cultura lo atraviesa con su racionalidad y la conciencia para ser homo noeticus como propone solo unos pocos intentamos serlo porque la lucha la tenemos internamente con nosotros mismos pero de mi parte no intento corregir la plana del progimo mas que dando el ejemplo de lo que humildemente puedo...
Y se que a veces uno no puede consigo mismo el paradojal pretenderlo en los demas.
El artrículo me parece muy bueno. Especialmente lo referido a "basta de reprimir".
Yo soy profesor de matemática de 1er nivel (y coordinador de dep.) en una escuela "de reingreso" de la Cdad de Bs As. Los pibes llegan con una carga de emotividad tan pero tan fuerte, que en realidad no sabemos (por lo menos yo no sé) cómo hacer para aplicar lo que se dice en este artículo, que, dicho sea de paso, nos recomiendan, con pocas variantes, cuanto especialista llega a la escuela.
Probamos muchísimas estrategias y la realidad es que los pibes se van de la escuela, más que en un 80%.
Porque, lo que no se dice en el artículo (y en realdiad yo no sé bien pero intuyo) es que lo que hay que modificar, junto con las concepciones represivas de buena parte de los docentes, es la concepción de escuela.
Estos pibes no aguantan 5hs seguidas en la escuela....no
Al principio nuestra normativa hablaba de que los alumnos se podían ir de la escuela cuando lo desearan. Esto se modificó por indicación de la Direccón de Jurídicos, por cuanto era muy peligroso ante algún accidente (los alumnos son menores de edad).
Pero, es obvio que la decisión de obligatoriedad de la escuela media (cuestión que yo abrazo) implica modificación de imaginarios sobre la escuela misma.
Entender que no son los alumnos los que desertan de la escuela, sino el sistema educativo el que deserta de los alumnos (de paso "deserta" es un término que remite a lo militar).
Yo creo, intuyo, que los pibes presentan los gravísimos emergentes que presentan, porque es su forma de decir: "Este tipo de escuela no es lo que yo pretendo".
Y, creo que hay que pensar en otro tipo de escuela, abierta, donde las aulas no sean las 4 paredes....
Y, repensar seriamente los contenidos.
Creo, intuyo, que sólo así mejoraremos la convivencia escolar. No sólo con esos "acuerdos" que se proponen, con los que yo adhiero, pero que, desporvistos de lo que sugiero, por lo menos nosotros, no logramos implementar.
En fin, creo que el tema es muy complejo. Los saludo atte. Jorge Berguier
Las nuevas generaciones nos superan. Es cierto que detectan lo imperceptible y nos conocen más que nosotros a ellos.Como madre mis 2 hijos (13 y 2años y medio) me asombran día . Mientras que el mayoractúa como producto de una crianza democrática, el menor es el que me ha obligado a replantear todo lo que daba por hecho.
En cuanto a mi carrera docente,siempre he trabajado con chicos que están en riesgo social y por lo tanto he aplicado la democracia, el conversar, el realizar acuerdos como forma de convivencia. Claro que al principio no fue fácil, pero al final del camino tuvo su recompensa. Ahora el desafío es mayor.
Como directivo me he propuesto lograr el cambio que vos planteás. No es una tarea imposible pero tampoco es fácil. Los adultos somos parte de una sociedad que está aprendiendo a vivir en democracia y que se caracteriza por temerle a los cambios profundos; mientras que los chicos nos exigen nuevas propuestas que contemplen sus necesidades, que los respeten como personas, que los acepten tal cual son, que los acompañen en su crecimiento, que les permitan SER.
Por supuesto que no hay recetas hechas, todo es un ensayo - error, pero cuando encontramos el camino... los logros se ven a largo plazo, por eso hay que prestar atención a los pequeños cambios.
Las nuevas generaciones nos superan. Es cierto que detectan lo imperceptible y nos conocen más que nosotros a ellos.Como madre mis 2 hijos (13 y 2años y medio) me asombran día . Mientras que el mayoractúa como producto de una crianza democrática, el menor es el que me ha obligado a replantear todo lo que daba por hecho.
En cuanto a mi carrera docente,siempre he trabajado con chicos que están en riesgo social y por lo tanto he aplicado la democracia, el conversar, el realizar acuerdos como forma de convivencia. Claro que al principio no fue fácil, pero al final del camino tuvo su recompensa. Ahora el desafío es mayor.
Como directivo me he propuesto lograr el cambio que vos planteás. No es una tarea imposible pero tampoco es fácil. Los adultos somos parte de una sociedad que está aprendiendo a vivir en democracia y que se caracteriza por temerle a los cambios profundos; mientras que los chicos nos exigen nuevas propuestas que contemplen sus necesidades, que los respeten como personas, que los acepten tal cual son, que los acompañen en su crecimiento, que les permitan SER.
Por supuesto que no hay recetas hechas, todo es un ensayo - error, pero cuando encontramos el camino... los logros se ven a largo plazo, por eso hay que prestar atención a los pequeños cambios.
Mi hija padece escoliosis,asiste a las revisiones,fisioterauta etc,no puede llevar peso su clase esta en la planta tercera,la mochila pesa cuando menos 20kg pues esta en cuarto y todos los dias hace deberes de todas las asignaturas mas el material,no hay ascensor y ya el año pasado le entrege a la directora el informe del traumatologo donde decia que no podia llevar nada de peso y que le pusieran un pupitre adecuado a su estatura y conplexion ya que por entonces pesaba 56kg y media 1metro y 56cm pues estaba sentada en 1pupitre de preescolar lo que la perjudicaba aun mas en su problema,ahora tiene 9años y mide 1metro 60cm.la directora me ponia trabas y pasaba totalmente del problema aunque al final consegui que se lo cambiaran mejorando asi de su problema pero se niegan a ayudarla con la mochila,ridiculizandola algunas mañanas diciendole-SUBELA TU QUE NO ES PARA TANTO-O -NO TE LA SUBO POR ORDEN DE LA DIRECTORA-etc,ya no se que hacer,cuando hablo con la directora me contesta groseramente.hay alguna ley del menor que la proteja,por fabor contestarme.1MADRE DESESPERADA
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