Queridos amigos aquí enviamos nuestro aporte para el 12 de octubre...
En nuestra zona vive una etnia toba, desde épocas precolombinas. Realmente no viven bien, sobreviven y me pareció que hacerles un homenaje a ellos el Día de la Raza sería muy lindo; por eso enviamos la leyenda sobre cómo nacieron los tobas. Esta leyenda aún hoy la cuentan los aborígenes más ancianos. Junto algunos alumnos de noveno estamos haciendo una página web sobre mitos y leyendas de los pueblos QOM.
Aún no la hemos terminado; cuando lo hagamos publicaremos la dirección web en este espacio.
Cariños desde Laguna Blanca, Formosa.
Lucrecia
Escuela de Nivel Medio Malvinas Argentinas
Historia del origen de los Tobas
Decían que cuando recién comenzó a existir la Terra, había algunas personas, pero eran muy poquitas, y no había ninguna mujer. Solamente había hombres, pero no eran seres humanos como nosotros porque no habían nacido de mujeres. Y muchos de ellos tenían alas y plumas.
Por eso aquellos hombres, para poder reproducirse, tuvieron una idea.
Dijeron: vamos a usar calabazas secas. Entonces tomaban calabazas secas (como las que usamos para tomar el mate) y depositaban en ellas los reproductores y las tapaban muy bien con cera que sacaban de los panales de avispas. Pero cuando llegaba el nacimiento de las criaturas, ellas querían alimentarse y comenzaban a chupar la tierra, porque no tenían leche para mamar, y luego se morían porque se alimentaban sólo de tierra.
En aquellos tiempos, esos hombres iba mucho al río, a pescar para comer. Después volvían a sus casas y comenzaban a prepararse la comida. Y comían cosas crudas, pues no había fuego tampoco. Y hubo un día en que fueron a pescar. Y dejaron a uno de ellos para cuidar la comida que tenían en sus casas. Y cuando ya estuvieron lejos el que dejaron de casero escuchó risas y percibió que las risas venían de lo alto. Entonces levantó la mirada y vio que venían unas cuantas mujeres. Y cuando él fue hacia ellas, queriendo enfrentarlas, ellas lo golpearon en la boca con un pedazo de brasa y él no pudo hablar más. Entonces ellas le robaron la comida y se fueron de nuevo para arriba.
Y ese hombre que fue dejado como casero se convirtió en un loro.
Pasó mucho tiempo hasta que regresaron los otros hombres, sus compañeros.
Ellos venían muy cargados de peces. Y delante de ellos venían uno llamado el Zorro Sagaz, todo enrojecido por la sangre de una presa.
Y cuando llegaron a sus casas comenzaron a prepararse su comida. En ese momento vieron que les habían robado la comida que dejaron antes.
Entonces le preguntaron al loro: ¿De dónde venían los que robaron la comida?
El loro indicó con la mano hacia el cielo, porque él no podía hablar, porque su boca había sido golpeada con un tizón de fuego.
Y al otro día esos hombres se fueron a pescar de nuevo. Y esta vez dejaron de casero a uno llamado Águila, que era un águila chiflón y que chiflaba de esta manera: “Viuf, viuf”. Y si alguien venía, el Águila iba a chiflarles y les iba a avisar. Y el Águila aceptó con gusto:
- Sí, yo me quedaré.
Y cuando sus compañeros se habían alejado, el Águila se escondió. Poco después escuchó que venían las mujeres bajando del cielo. Mientras venían se reían todo el tiempo. Por eso el Águila las oía. Entonces él se dijo, para sí:
- Son algunas mujeres. Ellas son las que vinieron antes.
Las mujeres se acercaban cada vez más a la Tierra, bajando por una soga desde el cielo, y a medida que bajaban un poco más les salía un resplandor que iluminaba el lugar. Y cuando la soga tocó la tierra, ese hombre llamado Águila quedó enceguecido, y las mujeres le echaron brasas encima. Él pegó un salto para escaparse, pero ya había sido quemado. Y ellas volvieron a robarles la comida que guardaban en las casas.
Más tarde volvieron los otros hombres, y el Águila les explicó lo sucedido, diciéndoles:
- Quienes están robando nuestra comida son mujeres que venían del cielo bajando en una soga, pero cuando la soga tocó la tierra salió un resplandor que encegueció mi vista y yo me quedé ciego. Y yo digo que solamente el compañero Chiiquí (el Carancho), si él planea atraparlas, tal vez pueda.
Entonces el Carancho dijo:
- Sí, sí. Mañana voy a hacer mi plan, cuando ellas aparezcan. Porque primero tengo que verlas y saber bien de dónde provienen. Y entonces voy a saber cómo atraparlas.
Entonces aquel que es llamado Chiiquí (el Carancho) fue propuesto para casero, y aceptó con gusto. Y dejaron convenida una señal. Si él las estaba capturando, tenía que chiflar “Viuf, viuf”. Y en caso de que no pudiese contra ellas, tendría que escaparse.
Al otro día ellos fueron otra vez a pescar. Y cuando ya se habían alejado bastante, el Chiiquí escuchó que venían ( porque se reían constantemente: ja, ja, ja, ja, ja ). Y cuando estuvieron cerca de la tierra, el Chiiquí se dijo dentro suyo:
- Ellas son poderosas. Pero yo también soy poderoso, como ellas. Y las miraba para arriba.
Con mucha rapidez voló hacia el cielo, y cuando ya estuvo en medio del cielo, agarró la soga y la cortó.
Entonces las que estaban abajo de la soga cortada se cayeron y las que estaban arriba del corte se escaparon,, volviéndose hacia el cielo.
Y algunas de las que cayeron quedaron enterradas bajo el suelo y otras quedaron en la superficie. Entonces, aquel llamado Chiiquí, con toda rapidez se fue hacia donde se hallaban los otros, que estaban pescando, y dio unos fuertes chiflidos “Viuf, viuf”( que era la señal convenida). Y entonces los otros se dijeron:
- Rápido, vamos para allá, seguro que Don Chiiquí las está capturando.
Entonces el que era el jefe, el más grande en estatura, llamado Tuyango, se fue adelante. Toda su ropa era roja. Pero el Zorro Sagaz corrió más rápido que el Tuyando, y llegó primero que todos ellos, que tenían alas (únicamente el Zorro Sagaz no tenía alas ni plumas).
El Zorro observó hacia todos lados y vio una mujer, la más bonita de todas, y se apoderó de ella y la metió dentro de su casa, y sin perder tiempo la cubrió con su cuerpo y copuló.
Pero la mujer le cortó su miembro reproductor y se lo comió con la vulva, y el Zorro Sagaz salió corriendo de su casa, mostrándose muy dolorido. Los otros le preguntaron:
- ¿ Qué le pasó, qué le pasó?
Y él respondió:
- No tengo más el miembro viril, es como si ella tuviese dientes en la vulva que me arrancaron el miembro. Ahora no lo tengo más.
Así fue accidentado el Zorro Sagaz, y los otros le decían:
- ¿Acaso no puede resolver su problema? Cuando usted se propone realizar alguna cosa no le cuesta nada hacerlo.
Entonces él dijo:
- Voy a buscar la manera de arreglarlo.
Y entonces se fue a caminando por adentro de un monte hasta que encontró un árbol Garabato, y le sacóuna ramita, y la limpió muy bien, y luego se la injertó en el lugar del miembro que había perdido. Por eso hasta el día de hoy se puede notar que los zorros tienen una cicatriz por causa de ese defecto.
Después del Zorro Sagaz todos agarraron para sí a las mujeres y el que no tuvo la suerte de encontrar esposa fue el quirquincho, porque no hubo suficientes mujeres.
Pero el Quirquincho siguió escarbando la tierra, porque hubo mujeres que al caerse del cielo quedaron enterradas, y siguió hasta que le arañóel ojo a una y la dejó tuerta, pero él la desenterró igual y la tomó por esposa y no le importó que ella se quedó tuerta; al contrario el estaba muy contento y la palmeaba a su mujer.
Y aquel de ellos llamado Chiiquí, viendo lo que hacía tomó la palabra para aconsejarles, diciendo:
- Que ninguno de ustedes se atreva a dormir junto con nuestras mujeres, para que no les pase como al Zorro Sagaz. Esperen compañeros mientras yo voy a tratar de encontrara la manera de solucionar esto.
Entonces todos le dijeron:
- ¡¡¡¡Urgente!!!!! Hay que encontrar la forma de solucionar este problema.
Al otro día temprano, Chiiquí voló hacia el cielo y allí arriba chifló tres veces “viuf, viuf, viuf”. Y enseguida vino una mosca muy grande y le preguntó
- ¿ Qué estás deseando, Don Chiiquí?
- Yo estoy deseando que venga un viento fuerte y frío con lluvia, porque tengo un asunto muy importante que quiero resolver.
Entonces la mosca le dijo:
- Sí, como no. Y enseguida la mosca se fue con mucha velocidad y al ratito que se fue, vino un viento fuerte y frío, que hacía temblar a las mujeres aunque ellas eran robustas.
Y antes de que ellas reaccionasen, Chiiquí les quitó el fuego que llevaban y así las dominó.
Entonces Chiiquí preparó una fogata y las mujeres temblando de frío rodearon las llamas y comenzaron a cocinar pescados, asándolos, y se alimentaban comiéndolos a través de la boca y la vagina.
Y aquel de ellos, llamado Chiiquí, que había planificado lo ocurrido, tenía en sus manos una piedra y las observaba y apenas comenzaron a comer les tiró una piedra contra la vagina a una de ellas para romperle todos los dientes, que eran como los dientes de una palometa, y después hizo lo mismo con las demás. En ese momento las mujeres quedaron normales y desde entonces aquellos hombres comenzaron a reproducirse a través de las mujeres.
Pero el Zorro Sagaz les habló de nuevo:
- Hermanos, debemos cambiar nuestra forma, por eso tienen que sacarse sus alas y sus plumas.
Pero el jefe Tuyango, de plumas rojas, que le venían teniendo rencor al Zorro, dijo:
- No, no podemos sacarnos nuestras alas, ¿por qué tenemos que hacerlo?
- Cuando nos hizo el que nos creó, nos hizo con alas. Si nos sacamos nuestras alas y plumas vamos a ser muy chicos, en cambio usted, Zorro Sagaz, ya está preparado para caminar sobre el suelo, así que usted ya esta habituado a esa forma.
- Bueno, bueno, yo decía nomás. Así que sigan adelante con los preparativos, contestó el zorro Sagaz, que tenía envidia de las plumas y las alas y quería volar.
Y volvió a hablarles el Zorro:
- Hermanos míos, yo sé. Todos vamos a tener hijos, por eso tenemos que tratar de quedarnos en un lugar estable para siempre.
- Y al otro día se reunieron aquellos hombres para conversar de lo que dijo el Zorro Sagaz y empezaron a hacer su casa, porque cada uno teníaa una mujer, y eran muy felices.
Y aunque aquellos hombres no cambiaron la forma de sus cuerpos, continuaron cambiando su forma de vivir, porque se olvidaron de la idea de usar calabazas, con las cuales habían intentado hacer la reproducción, pero habían fallado, porque cada criatura que nacía adentro de una calabaza se moría enseguida porque para alimentarse succionaba tierra. Y otros hombres empezaron a crecer, y estos eran realmente seres humanos, porque eran mujeres las que los concebían. Mucho tiempo después eran numerosos los hombres concebidos por las mujeres, que los alimentaban haciéndoles succionar leche de sus senos.
Y dijo don Chiiquí un día:
- Hermanos míos, les aconsejo que guarden bien el fuego porque es muy escaso.
Porque el fuego fue traído por aquellas mujeres cuando recién llegaron y les fue quitado, y era el mismo Chiiquí el que cambió el curso de la vida de aquellos
hombres. Por eso cuando había alguna noticia de alguna mujer u hombre caníbal, él buscaba la manera de eliminarlo, así que él era el que eliminaba a cualquiera que se transformaba en monstruo. Porque aquel Chiiquí era muy poderoso y siempre lucía su poncho de colores. Por eso cuando la gente veía que Don Chiiquí estaba llegando tenía confianza en él, porque él era quien los protegía en su campo donde habitaban. Y las personas que transgredían algunas reglas eran las que se volvían monstruos y llegaban a comer carne cruda y hacían otras cosas peores.
Así paso con algunas mujeres que estaban menstruando y comieron comida que les estaba prohibida para las épocas de su regla menstrual en la historia de los tobas.
Catástrofes: Vino un gran fuego:
Y hubo un tiempo cuando don Chiiquí les comunicó a ellos un mensaje diciendo:
- Hermanos míos, se está anunciando que la Tierra va a ser quemada. Dios la va a destruir totalmente. Y mucho tiempo después de este anuncio, el mismo Chiiquí predijo otra vez:
- Ya sé esta encendiendo la Tierra, hermanos míos, nada bueno podemos esperar de esta vida. Aunque tengamos alas para volar al cielo no vamos a encontrar la manera de entrar allí. Porque es muy distinta nuestra forma y aunque tenemos alas nuestra creación está adecuada al sistema de la Tierra. Y además estoy seguro qde ue las llamas del fuego van a llegar hasta el cielo. Entonces nadie podrá salvarse. No hay escapatoria, hermanos míos.
Entonces aquellas gentes comenzaron a llorar. Este anuncio era verdad, porque cuando llegaba la noche y oscurecía, se veían las llamas del fuego fulgurante. Pero nadie sabía cuándo llegaría. Así pasaron más de dos años. También continuaron otros años, hasta que llegó el momento. Y algunas señales del fin hicieron su aparición, como los tigres y aguara- guazúes, cruzando cerca de los hogares.
Y un jabalí mientras huía entonaba esta canción de lamento:
- Ya estoy cerca de aquella orilla, ya estoy cerca, ya estoy cerca, cerquita estoy.
Y cuando llegó enfrente de aquellas gentes, dijo:
- Ya está llegando el fuego, estoy tratando de escapar, pero es difícil como ven.
Así pasó de largo el jabalí. Rato después pasó un aguará– guazú. Detrás de él pasó un ciervo, cantando su canción de lamento. Todos ellos cruzaban con un mensaje sobre aquel desastre. No había escapatoria.
Pero en ese momento había uno entre ellos al que le fue comunicado el siguiente mensaje:
- Mete debajo de la tierra a tu gente. Que todos lleven barro en los bolsos, para que cuando sientan el calor del fuego, con el barro rebote en las paredes de la Trra. Porque el fuego que ustedes ven, en un momento pasará por donde ustedes están.
De esta manera fueron metidas estas gentes debajo de la tierra pero hubo otros que se quedaron en la superficie y fueron totalmente quemados.
Y después que pasó aquel fuego, entonces comenzó a llover muy fuerte, de tal modo que la ceniza fue aplastada como un manto. Entonces el que los estaba guiando dijo:
- Estén tranquilos mientras salgo a ver el desastre de arriba. Estoy seguro que no quedó ningún monte.
Entonces el guía se asomó afuera del pozo teniendo sus ojos cerrados hacia abajo. Después de un rato levantó su mirada despacito para mirar sobre la Tierra y vio la Tierra como si fuera que ella tocaba el cielo, de un extremo a otro, desde la derecha hasta la izquierda, y todo era ceniza.
Y después volvió abajo, donde estaban los demás, y les dijo a ellos:
- Ya podemos subir, pero cuando lleguen arriba, no deberán levantar la vista para mirar enseguida, para que no les pase nada malo y sean transformados en animales.
Pero algunas personas no obedecieron, y apenas llegaron a la boca del pozo, una pareja comenzó a mirar, y otros hicieron lo mismo, y de inmediato fueron transformados en animales. Algunos se transformaron en ciervos y avestruces y animalitos. Así pasó con aquellas gentes. Al final de todos salieron dos mujeres jóvenes que eran solteras, y también fueron avisadas de que no debían mirar inmediatamente, pero apenas llegaron a la salida se pusieron a mirar y se transformaron en osos hormigueros, y se fueron. Por eso hasta el día de hoy no existe varón entre los osos hormigueros, solamente hembras.
Y al último de todo salió el salvador. A él no le pasó nada malo, pero no tenía hijos. Después de un tiempo aquel hombre rogaba por tener uno, diciendo:
- Ojalá que el creador de nuestra vida me diera un hijito.
Y le llegó un mensaje, que decía:
- Hombre, tranquilízate, pronto se te van a mandar dos criaturas. Una mujer y un varoncito. Debes enseñarle a tu esposa que no debe temer por los dos hijos.
Pero aquel hombre no contó nada a su mujer hasta que ella quedó encinta.
Y cuando la mujer dio a luz eran unos mellizos, mujer y varón fueron sus hijos.
Y fueron aumentando las familias y aquellas gentes otra vez se hicieron numerosas y vivían separadas en comunidades.
hola ncesito informacion de los tobas y los wichi(aborigenes) como era su vivienda y de que la hacian.
Es interesante conocer historias de otras culturas. Especialmente de estos hermanos de tierra con los que convivimos y muy poco sabemos de ellos. No solo preparan artesanías para sobrevivir sino que tienen una propia identidad distinta de la nuestra.
Excelente material, recibiré con gusto todo material sobre las culturas precolombinas, de Argentina. Estoy tratando de realizar un sitio en conjunto con mis alumnos sobre dicho tema.
Desde ya muchas gracias por sus posibles aportes.
necesito conocer de qué departamento o más bién a qué departamento pertenecen los tobas como grupo originarios dentro o como las demás culturas del país de Bolivia
necesito que por favor me sugieran alguna cancion para un acto escolar refrente al 12 de octubre
Hola lucrecia! me encanta que rescatemos la historia de las civilizaciones precolombinas que son las originarias y con mas derechos sobre nuestro pais y sin embargo tanto los maltratamos. Recuerda que los nativos siempre vivieron bien, porque era su entorno natural, lo que pasa es que su CULTURA era distinta y ellos eran felices asi como vivian. La colonizacion europea solo trajo desgracias para ellos. Ah! y otra cosa, las RAZAS en la especie humana, no existen. SOMOS TODOS IGUALES!!! Es otra de las mentiras que nos dicen en la escuela. Si no, preguntale a un antropólogo.
Saludos y que te siga yendo bien en el colegio!!
hola quiero saber en que años empezaron a existir los tobas
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