La propuesta de trabajo aquí esbozada tiene que ver con un cambio en la concepción filosófica del sujeto (o con un avance en el conocimiento y la experiencia humana. En la pregunta sobre la existencia del sujeto (¿quién soy?) debemos, más que buscar captar la esencia de una personalidad, su profundidad insondable (y por lo general también huidiza), tratar de captar y comprender un movimiento. Cada uno de nosotros es eso: un movimiento, un desplazamiento de energías, cualidades y actitudes, un constante cambio en el que ciertas cosas son permanentes pero muchas otras fluidas modificaciones sin fin, un caudal de impulsos a veces ordenados y a veces turbulentos que tienden hacia situaciones que no se han elegido pero que no pueden tampoco evitarse.

Nietzsche, anticipándose a Freud, plantea este problema con la idea de que el yo es una ficción, una sustancia inexistente. Se trata, en la visión de ambos pensadores, de una pluralidad de fuerzas en conflicto. Cada uno de nosotros es la lucha de muchos yoes (Nietzsche) o la tensión de instancias internas al individuo que se contraponen (Freud) y no la unívoca manifestación de una esencia.
La pregunta básica “¿quién soy?” es entonces una pregunta con trampa y establece la búsqueda de un imposible: nada puede responder desde el fondo de nosotros ni tampoco apelando a un conocimiento externo y fijo. Subir la apuesta y preguntar, probablemente en medio de una situación de angustia “¿quién soy yo de verdad?” no hace sino empeorar las cosas: más buscamos la claridad y más la sentimos perdida. Este cuestionamiento representa sin embargo una búsqueda o un interés legítimo de autoconocimiento. Tal vez no seamos una esencia fija, pero el interés por comprender el fenómeno de movimiento que somos es valioso, ¿cómo podemos favorecer tal exploración sin generar, diríamos, las falsas expectativas metafísicas, la esperanza de encontrar una respuesta definitiva y dura? ¿Cómo ayudar a plantear esta pregunta de manera que de lugar a procesos de reconocimiento que ayuden al despliegue personal y evitar que por el contrario provoquen una parálisis temerosa?
Si quisiéramos plantear un ejercicio dinámico de observación de ese mundo cambiante y lleno de tensiones que es un sujeto real, ¿por qué no proponernos entonces como objeto de nuestra atención la necesidad de registrar un cambio más que apelar al inabordable tema de la identidad? Partamos de la idea básica de que somos entonces un movimiento: ¿cómo se releva un movimiento, el trazo de nuestro ser en el mundo?
Supongo la necesidad de partir de un antes. “Cómo era yo antes”, podríamos preguntar y preguntarnos pero, ¿antes cuando, es necesario fijar un momento? En ese caso estaríamos intentando que el pasado respondiera de la manera fija que estamos buscando evitar, aunque el “cómo” resulta de todas formas menos restrictivo que la pregunta por el “quién”. El “cómo soy” propone avanzar en una descripción, mientras que la otra opción parece anular los recursos discursivos. ¿Podríamos entonces establecer una secuencia del tipo: “vengo de allá, estoy por aquí, me parece que me gustaría ir hacia tal lado”?
Daría la impresión de que estuviéramos hablando de un viaje, lo que es una linda idea: el viaje de la vida. Suplantamos la creencia en la realidad de un ser de base por la de un desplazamiento que posee el carácter de una aventura (por lo cual la narración pasa a ser una de las formas adecuadas de captar al ser, cosa que desde el punto de vista racionalista -que nuestra visión trata de dejar atrás- sería considerado un recurso propio del universo del mito). Pero se trata de un viaje que no es realizado por un sujeto, sino del viaje como imagen del ser, ¿tiene sentido esto? ¿Cómo dárselo? Lo podemos hacer diciendo: cada vez que se dice ser se dice ser determinado, y esa determinación es la historia de un movimiento, de un desplazamiento.
Otro aspecto interesante que surge de la serie “vengo de allá, estoy aquí, me gustaría ir para allá” es el hecho de haber eludido formular el tercero de los términos con la fórmula “voy para allá”. Y probablemente no sería incorrecto hacerlo, pero el “me gustaría” da de lleno en el origen de la fuerza del cambio: la presencia de un deseo. La otra opción, la que busca un ser en profundidad y no uno en acto, debe cargar con el peso de la idea de un destino. Llegado el momento de pensar la esencia como una acción, esta aparece como una acción fija: el llamado destino. El destino es la visión neurótica del movimiento del ser (he nacido para cumplir con un mandato, mi vida no es mía), mientras que el deseo es por el contrario la perspectiva más abierta y libre (puedo intervenir y modificar mi experiencia para que vaya hacia donde mi deseo me propone ir).
La pregunta generalmente planteada como “¿qué va a ser de mi vida?” debe ser reemplazada por la más correcta “¿qué quiero hacer con mi vida?”. ¿Por qué “más correcta”? Porque es la que asume el rol activo del ser, su plena realización. La formulación convencional permanece en lo que podríamos llamar el nivel diagnóstico, el de la evaluación objetiva de un movimiento que nos excluye. Y si bien es cierto que no existe el yo duro y consistente de la esencia tampoco es verdad que esa carencia nos deje en un mundo abandonado. La nueva coyuntura es la de una nueva responsabilidad, la de un nivel de participación y creatividad antes difícilmente concebible en términos conscientes.
El tema de la identidad se resuelve por lo tanto, a mi gusto, de la siguiente manera: somos lo que queremos. No quiero decir que tengamos la libertad absoluta de elegir nuestras determinaciones al punto de adoptar la forma que deseamos adoptar, sino que lo que nos define de manera central es nuestro deseo, él genera el sentido que da dirección al ser que somos.
Pero volvamos al modo en que podríamos plantear la cuestión para estructurar un trabajo de aula. ¿Cómo proponer una metodología de auto-observación capaz de registrar estos tres momentos básicos del desplazamiento que somos, el pasado, el presente y el futuro?
Podríamos, por ejemplo, proponer esos tres títulos: antes, ahora y después, y pedir que cada uno de ellos encabece un texto en forma libre, o abrir incluso el juego a la posibilidad de utilizar otros formatos: responder mediante imágenes, listas, diálogos, etc, formas de registrar los estados transitorios por los que nuestra existencia pasa realizándose.
Podríamos también trabajar de manera distinta con cada uno de los tres momentos. Podríamos buscar el pasado a través de documentos, fotos, datos, que estimulen luego la descripción propia, el intento de captar ese universo ido; podríamos captar el presente a través de descripciones objetivas en las que intervengan terceros, incluyendo también la expresión de los deseos actuales (el ahora es el lugar del deseo, si bien su dirección afecta lo que sucederá en el futuro); podríamos buscar el tiempo por venir a través de planes, de movimientos activos que hagan evidente hasta qué punto la forma por venir depende de nuestros movimientos actuales.
El tema de la identidad resulta generalmente engañoso porque suele proponer referencias ideales para la tarea de autoconocimiento.
No somos el pasado de nuestro país o de nuestra raza, no somos el compromiso con un sentido histórico que está ausente de nuestra sensibilidad (tal vez a causa de un valioso movimiento evolutivo y no por falta de sentido), somos un movimiento y un deseo. Este texto no ofrece, como resulta evidente, una propuesta concreta y suficiente para estructurar una tarea en el aula. Señala solamente la necesidad de abordar este tema central para el pensamiento y para la existencia concreta de las vidas presentes en la clase con una perspectiva centrada en el cambio y el desarrollo.
Me parece mas saludable pedagógicamente, despersonalizar como principio (De donde vienen, hacia donde van, adónde querrán ir o adónde nos gustaría que fuerarn) ya que quita compromiso pero igual habla de cada uno.- Sin embargo es bueno que la idea apunte a cada uno, luego.-
Interesante la forma de considerar a la persona, como artífice de so propio devenir histórico. Excelente.
Me gusta todo esto de la identidad, de todas maneras me parece que la mención de Freud en relación al abordaje del yo podría ser desplegada en relación al fenómeno de lo Inconsciente, presentado por él en su primera tópica, ya que considero que esto contraresta esto de la simple ¨voluntad¨ como posibilidad de definir un destino y por otro lado también podríamos incluir algunas ideas de Lacan respecto al ¨deseo¨ que nos ayudarían a completar toda esta propuesta reflexiva muy interesante respecto a nuestra existencia.
Gracias.
Excelente! Me da mucho gusto encontrarme con esta sugerencia de trabajar en el aula "La Identidad", ya que estoy en un proyecto áulico con alumnos de 9° año tratando el tema. Lo leído amplía mi visión y completa mi labor, y si me permiten, les sugiero leer con los alumnos "Cuentos Duplicados" de Ed. Cántaro. El libro reúne varios autores (Borges, Papini, Poe, Unamuno, Cortázar, Mujica Láinez y Andersen) y sus cuentos hablan de nuestra dualidad y/o multiplicidad del yo. Mi experiencia me dice que los chicos se enganchan!! Muchas gracias por los aportes!!!
Excelente! Me da mucho gusto encontrarme con esta sugerencia de trabajar en el aula "La Identidad", ya que estoy en un proyecto áulico con alumnos de 9° año tratando el tema. Lo leído amplía mi visión y completa mi labor, y si me permiten, les sugiero leer con los alumnos "Cuentos Duplicados" de Ed. Cántaro. El libro reúne varios autores (Borges, Papini, Poe, Unamuno, Cortázar, Mujica Láinez y Andersen) y sus cuentos hablan de nuestra dualidad y/o multiplicidad del yo. Mi experiencia me dice que los chicos se enganchan!! Muchas gracias por los aportes!!!
DICES: "El tema de la identidad se resuelve por lo tanto, a mi gusto, de la siguiente manera: somos lo que queremos."
¿te parece que "somos lo que queremos"? El imaginario social nos hace más 'identicos' con él que con nuestro yo.
A pesar de lo anterior, tu aporte es interesantísimo. Saludos CORA
Muy interesante y mas tratando este tema La Identidad, que es algo que ultimamente en nuestro entorno el ser humano sufre por encontrar un Yo, que realmente vuelve a cada ser a buscar una respuesta en lugares, momentos y situaciones de la vida, y realmente mi criterio es Ser el Humano de no Complicar su Identidad tal como sea todo tiene un rumbo y un sentido de ser.
esta bueno. Ahora bien, me parece que el planteo es se abstrae demasiado de las condiciones y posibilidades reales de los chicos. La libertad pensada planteada aqui no depende de ninguna situacion social: soy lo que quiero ser, ire adonde quiero. Luego, si no llego es culpa mia, si no estoy donde quiero soy responsable. Me parece que hay que activar mas la relacion del yo con la historia de mi pueblo y del nosotros. Y en ese marco decir: conquistemos lo que queremos ser, lograr que sea posible que cada cual sea lop que quiere ser. Porque sino , si bien estimulamos a los chicos en su futuro, podemos engañarlos. Los limites estructurales existen, no reconocerlos y relacionarlos a la intencionalidad del sujeto me parece que dificulta la comprension de lo que somos y de lo que podemos ser. gracias por leer, perdon la extension
Me encanto el tema , es tan interesante
saber lo que somos y lo que podemos ser.
felicitaciones por el articulo
Excelente texto para problematizarlo e invitar en este proceso a pensarnos...!!!
Desde nuestra experiencia y cotidianidad, frecuentemente nos encontramos inmersos en planteos radicales que no nos invitan a pensarnos como sujetos cambiantes que somos, en la compleja realidad de la que formamos parte. Por no se que extraña razón, nos aferramos a determinados aspectos de la realidad con lo cual pretendemos conservar la seguridad...o tranquilidad...
Como diria un gran Pedagogo -Paulo Freire- lo primero que debemos enseñar es a leer el mundo, porque solo reconociendonos parte de él, podremos comprender y comprendernos en la la acción misma del "viviendo"...
Y para enriquecer la discusión e intercambio constructivo, transcribo del texto, la siguiente idea que nos invita a seguir pensándonos...
"Partamos de la idea básica de que somos entonces un movimiento: ¿cómo se releva un movimiento, el trazo de nuestro ser en el mundo?"
Cordiales saludos para mis compañeros/as de curso.
Raquel.
me gusta mucho el tema de la identidad para trabajar con niños de toda edad, pero especialmente creo que es ideal para adolescentes por estar atravesando ellos la edad critica de quien soy y que quiero ser.
el tema de quien soy va unido por lo que deseo ser, es un interjuego de ser y hacer.
cuando nos preguntan quienes somos solemos decir lo que hacemos "somos docentes" o si presentamos a alguien, solemos decir "es medico" o "es administrativa en tal lugar" la identidad esta atravesada a lo largo de la existencia por lo que hacemos y el ser-hacer se retroalimentan uno al otro.
hacemos segun lo que somos
somos segun lo que hacemos
hasta pronto! muy bueno e interesante el articulo
adriana
¿quién soy? es la pregunta que debemos hacernos y lograr también que nuestros alumnos se la hagan.Reflexionar sobre nosotros mismos, nos permitirá entender al otro. Si llegamos a saber quiénes somos podremos perdonar mezquindades,resentimientos, celos y odios, simplemente porque encontraremos en lo profundo de nuestro ser esos sentimientos que nos opacan y nos hace sufrir.
Aprender a vivir es simplemente aprender a conocernos
el comentario me parece bastante interesante aunque a mi me parece que se le podrian agregar o relacionarlo con otros puntos es decir en cuanto a lo metefisico lo concepcion de ser que se tiene tambien podriamos agregar el tema de la fe y tomar santo tomas el cual plantea a dios como fundamento de nuestro existir y alli podriamos encontrar o tratar de ensayar alguna respueste a nuestro problema de la identidad.es decir el comentario nos lleva a plantearnos nuevas dudas dependiendo del enfoque que se le kiera dar y los recursos que utilicemos para tal fin
"La pregunta básica “¿quién soy?” es entonces una pregunta con trampa y establece la búsqueda de un imposible: nada puede responder desde el fondo de nosotros ni tampoco apelando a un conocimiento externo y fijo. Subir la apuesta y preguntar, probablemente en medio de una situación de angustia “¿quién soy yo de verdad?” no hace sino empeorar las cosas: más buscamos la claridad y más la sentimos perdida". Me gusta mucho esta parte porque permite no aseverar una respuesta como plantea Cora (una de las chicas que comenta arriba)segun su gusto, sino que permite el analisis y la reflexión en todos los sentidos. Creo firmemente que si hay una respuesta pero tenemos que doblegar o humillar nuestro yo interno y externo para poder encontrarla. De modo que no podemos ser lo que queremos porque si somos un movimiento, y si este movimiento se ve agolpado por diferentes circunstancias que no tenia pensado entonces lo que queremos ser cabiaría su rumbo y ya no seremos lo que queremos ser sino que seremos lo que estas circunstancias quieren que seamos. Vestirse con la camiseta de una identidad no es de nosotros mismos porque la camiseta tuvo que haberla elaborado alguien y las caracteristicas que presenta ésta son unicas. Saludos a todos. Freud estaba loco. bye
Excelente para trabajar en una clase con
adolescentes. Pienso que se puede problematizar y construir a partir de esto,mucho más de lo que parece,sobre todo,porque en el aula,la autonomía de los alumnos se presenta como -el- desafío docente. A la vez, el tema de la libertad, a través de este abordaje se hace más rico y accesible para los chicos.Lo tendré en cuenta.Saludos cordiales.
Sujmamente intereseante el tema de la identidad mas todavía si lo aplicamos en el aula con nuestros niños y jóvenes, mas en estoa momentos en que existen tantos interrogantes en nuestra juventud, importantisima la pregunta ¿Quien soy? a partir del momento en que nacemos, ¿Quien soy yo en realidad? estoy de acuerdo con Cora en que esta pregunta sea contestada desde el analisis y la relfexión en todos sus sentidos. pero desnudando nuestro interior para de esa forma terminar de conocernos a nosostros mismos.
el devate es una clase de discucion sobre un tema.
Gracias, Alejandro, por este espacio abierto a lo múltiple y tan alejado de la jerga y ñoñerías pedagógicas.
me gusta los temas filosóficos. tengo 2º año cursado. y además soy docente en Educación Primaria. hay que retomar seriamente el tema IDENTDAD. punto de viraje para genrar cambios relevantes en nuestra sociedad.
Es necesario que en el aula haya esta apertura, ese espacio de reflexion para promover cambios que ayuden a visualizarse, a poder proyectarse en el futuro. Tambien promover y enriquecer a las identidades en formacion.
Es necesario ponerse a pensar,
gracias, Alejandro.
.
Nos parece interesante a nosotras que transitamos la adolescencia el tema de la identidad, todo el tiempo nos preguntamos quiénes somos, con cada acción, cada error, cada duda ... y ésto nos sirve de guía, para saber que el YO depende de cada uno, de su entorno, de su historia de vida ...
Muy interesante el texto. La mayoría de las reflexiones que aparecen aquí me han ayudado a pensar nuevas actividades. Agrego mi propuesta para trabajar en clase. Abordaría el tema del ser (la identidad) y la realidad (posmoderna) y la anlizaría desde Heráclito (cambio, devenir, movimiento, sentidos) Parménides (permanencia, razón, ilusión de los sentidos) Platón (Alegoría de la caverna, T. de los dos mundos) Aristóteles (acto-potencia). De esta manera, los alumnos comprenden la vigencia de estos pensadores en nuestra épòca y de a poco ellos mismos se convierten en filósofos.
Excelente análisis! Considero que abordar la temática en el aula resulta indispensable, ya que nos permitiría realizar una autorelexión necesaria para conocernos, conocer al otro y poder intervenir de manera adecuada (y no desde el punto de vista del docente sin permitir realizar un análisis propio), posibilitando el desarrollo de nuestras potencialidades (como alumnos y docentes).
yo doy filosofía y enseño desde el razonamiento a no quedar conforme con la primera respuesta, e insentivo a la duda que opina Usted
¡Muy interesante los textos propuestos! las propuestas sirven para ser analizadas y trabajadas en los distintos niveles, ya que es fundamental poder responder a los niños, adolescente y adultos el interrogante ¿quién soy?¿quienes somos?interrogante que varias veces en nuestra vida nos hemos formulado y deben ser abordados en las aula.Además es fundamental para una autoreflexión.
Más allá de que esté de acuerdo o no con un planteo histórico de la identidad, sin duda una práctica de este tipo sería un gran avance de concienciación para nuestros alumnos. Concienzar o tratar de hacerlo, les daría una oportunidad si no de afirmar, por lo menos de descubrir su yo-en el mundo, y eso sería muy bueno para todos. Excelente idea.
Hola Sr Alejandro!
Me pareció muy interesante su propuesta, yo como alumna he tenido en una oportunidad una actividad en el aula referida a este tema que es la identidad, y también enfocado desde la perspectiva de movimiento (pasado, presente, futuro).
Quizás esto pueda ayudarle, a mis compañeros y a mí nos agradó bastante...
La profesora de filosofía, el primer día de clases (y a modo de presentación) nos propuso dibujar un árbol en el que escribiríamos en las raíces experiencias del pasado que para nosotros hayan sido de relevante importancia. Después, sobre el tronco, experiencias que actualmente estamos viviendo y son significativas, como así también nuestros presentes deseos. En las hojas del árbol teníamos que escribir nuestras expectativas para el futuro.
Terminado esto, hizo una pequeña interpretación de algunos dibujos que ciertos compañeros -voluntariamente- mostraron a ella, y, por ejemplo, en los casos en que las raíces eran muy grandes nos decía que posiblemente esto exprese una actitud de arraigo al pasado, o por el contrario, en los casos en que las ramas y hojas estaban dibujadas revueltas y complicadamente enredadas, podrían significar una visión del futuro muy caótica...
Lo mejor de esto fue que nos alentó a tener confianza en nosotros y en lo que queremos elegir para vivir (ya que en el caso particular nuestro, que somos alumnos del último año del nivel secundario, se nos aproxima una importante decisión, la de optar por nuestra futura forma de vida).
Entre las cosas que nos dijo destaco el momento en que resaltó que en los discursos de nuestros gobernantes siempre aparecemos los jóvenes como el FUTURO DEL PAÍS, siendo que primero somos el PRESENTE!
Realmente me sorprende y alegra muchísimo ver como profesores como ustedes, los que veo debatiendo, se preocupan por sus alumnos, por su presente y consecuente futuro. Es por eso que yo también, desde mi lugar de alumna, quiero ayudarles con mis humildes opiniones a que esta tarea (que debe ser retro-alimentaria) la podamos abordar juntos, para así lograr establecer una mejor calidad de educación en nuestro país.
Mis atentos saludos!!
Brenda
me parece que es una falta de conocimiento total de la filosofia ....... postulados basicos como los de martin "heidegger" ya solucionaron el tema de la identidad y mas antes lo tenemos a descartes con su cogito ergo sum o conocido pinso luego existo ...... respecto al movimiento es inconsevible la definicion que oz dan ud . recomiendo a aristoteles para que entiendan por favor leean un poquito mas antes de hablar
hola, me parece barbaro el tema y mas para llevarlo a la practica, y con jovenes porque de este modo les permite a ellos ampliar su vision con respecto a la vida y a su ves revalorizarse como seres humanos.
segui adelante y porque eso es lo q necesitamos ; profesores q se ocupen en formar seres humanos (en todo el sentido de la palabra).
Me parece un punto de vista muy interesante. No calificaria a la metafisica como ¨falsa¨, la metafisica es una rama de la propia filosofia y viene a decirnos mucho sobre el que somos, mas alla de un cuerpo fisico..que creo que es justamente lo que se esta planteando en su articulo. Por lo tanto,Calificarla como falsa seria Descalificar todo lo que esta presente en el articulo.
Muchas Gracias
Me parece sumamente interesante la idea de poder tener presentes en las aulas y en el alumno el “auto-conocimiento” para que a partir de allí tener un timón y un punto de partida que luego impulse a los alumnos el “conocer” el mundo que nos rodea desde las diferentes Ciencias y temas que se tratan en la escuela, no solo el “¿quien soy?” sino también el llevar a los alumnos hacerse concientes de si mismo a través del “¿que estoy haciendo?” y “¿donde estoy?”, creo que si logramos que los jóvenes (y también los adultos) podemos lograr ser concientes y centrar la atención hacia dentro también se reflejaría hacia el fuera, en la participación, el interés tan difíciles de lograr en estos tiempos. Para esto es fundamental la “educación de la Voluntad” que en definitiva es la que nos lleva a todos hacia el éxito de todos los propósitos.
Atte.
Lorenzo