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La lectura en contextos de Aprendizaje Cooperativo.

En los comienzos de la vida de un niño, lo acercamos intuitivamente a la lectura. En el momento de dormir le leemos un cuento, le mostramos imágenes del mismo, nos reímos con las rimas disparatadas, lo escuchamos preguntar y repreguntar sobre los episodios y personajes de la historia leída. Estamos acercándolo a la lectura.
Mucho mejor es cuando vamos juntos a una biblioteca y pedimos un libro de interés para el niño y…uno para nosotros.
Mejor aún es cuando ese mismo niño, observa que nos divertimos con la lectura, que la dejamos para el momento de recreación en vez de mirar la tele o de jugar con la computadora: estamos enseñando a un niño cómo es ser un lector, pero sobre todo, le estamos enseñando que se puede leer acompañado, que la lectura es una práctica que se comparte…y se disfruta.
¿Pero qué ocurre cuando un niño llega a la Escuela sin haber vivenciado el placer por leer? ¿Cómo promoverlo desde nuestro rol de docentes?
Dejarlo como una carencia irrecuperable nos resulta desacertado ya que consideramos a la Escuela como el lugar apropiado para la socialización, entre otras prácticas, de la lectura.
Aplicar la lectura en contextos del Aprendizaje Cooperativo sería una de las respuestas. Desde el momento en que existe una “falta” existe la oportunidad de cubrirla. Hacer de la lectura una instancia de cooperación sería poder cubrir la falta y festejar con un otro el hecho de haberlo logrado.
En esta ponencia queremos evocar nuestra experiencia sobre el Aprendizaje Cooperativo, como método de enseñanza aplicado a la lectura y los resultados que hemos obtenido con ello.

Hoy el mundo es más complejo y nos exige adquirir competencias que nos posibiliten insertarnos en actividades políticas, sociales, culturales y laborales para las cuales la alfabetización tradicional ya no es suficiente.
A pesar del incremento en los años de escolaridad y de la expansión de la cobertura escolar, los índices de analfabetismo y de iletrismo reflejan el aumento de la marginalidad, fragmentación social y exclusión que caracteriza a muchos países como el nuestro.
Aumentaron las desigualdades materiales y simbólicas de la población y la escuela debe aprender a trabajar con la heterogeneidad. Las diferencias entre aquellos niños que provienen de familias en las que hay contacto con libros, en las que leer es un acto valorado y los que pertenecen a hogares en los que la lectura no es importante es que los primeros aprenden a leer más fácilmente. Y esa diferencia radica, según señala Emilia Ferreiro (2001), en una pertenencia a una “cultura letrada”; a esos niños alguien significativo los estimuló para hablar, tuvieron espacio para hacer preguntas, les pidieron explicaciones, les leyeron en voz alta, les contaron cuentos, participaron en situaciones sociales donde leer y escribir tenía sentido, vieron escribir y tuvieron la posibilidad de producir marcas sobre un papel.
La lectura es una construcción social que supone, siguiendo a Jean Hébrard (2000), compartir sentidos. Los alumnos ingresan a la escuela para entender la significación del mundo que los rodea. Por lo tanto la escuela tiene un papel fundamental ya que les permite a los niños descubrir y comprender sentidos compartidos. Si la escuela no crea las condiciones para que los escolares puedan leer y escribir los deja afuera, los expulsa de la sociedad condenándolos a la marginación y al fracaso. Atender a la desigualdad cultural hace necesario mejorar las prácticas de lectura.
Los maestros debemos educar para la diversidad y comprometernos para lograr la inclusión de todos respetando las diferencias. Michèle Petit (2000) dice que en contextos donde no es habitual la lectura, “la mejor manera de contagiar el hábito de leer es multiplicar las oportunidades de mediaciones, de encuentros”. Hay que posibilitar a todos nuestros alumnos la experiencia de leer. Se trata entonces de buscar propuestas y experiencias que posibiliten encontrarse con lo diverso, respetando distintas trayectorias y ritmos diferentes. El aprendizaje cooperativo es una de las estrategias para prevenir la exclusión y resulta eficaz para dar respuesta a los cambios sociales.


Un acercamiento al Concepto de Aprendizaje Cooperativo

El Aprendizaje Cooperativo es una metodología de enseñanza que promueve la conciencia social, el establecimiento de objetivos comunes y el esfuerzo compartido de los alumnos para alcanzarlos. Es funcionar en términos de colaboración para alcanzar el beneficio personal y de los otros integrantes del equipo y para aquellos grupos sociales y comunitarios que deseen emprender una tarea común.
Tiene por finalidad didáctica potencializar el desarrollo del aprendizaje individual enriqueciendo, a la vez, el de los miembros del grupo que se conforme.
Generalmente se aplica a grupos pequeños para favorecer la interacción cara a cara de todos los integrantes.
El Aprendizaje Cooperativo se contrapone a la práctica basada en el individualismo, sin embargo no excluye la individualidad dado que si bien el aprendizaje se logra en interacción con los otros, se fomenta el crecimiento propio y el de los miembros intervinientes de manera simultánea respetándose las capacidades y tiempos de cada uno de los sujetos de aprendizaje.
Una de las ideas más concretas del marco sociocultural del aprendizaje, originalmente formulado por Vigotsky, nos acerca a la concepción de un aprendizaje intersubjetivo que luego se convierte en intrasubjetivo , pero en ese “pasaje” se necesita la guía de un adulto o de otro par más capaz.
El objetivo del Aprendizaje Cooperativo es prospectivo ya que tiende al alcance de las metas propuestas en común por parte de un grupo.
Como señala Vigotsky (2000) en su teoría de Zona de Desarrollo Próximo, "El aprendizaje despierta una serie de procesos evolutivos internos capaces de operar sólo cuando el niño está en interacción con las personas de su entorno y en cooperación con algún semejante. Una vez que se han internalizado estos procesos, se convierten en parte de los logros evolutivos independientes del niño”.
Muchas veces en clase hemos sido testigos de cómo un alumno, ante la duda de un compañero, realiza excepcionalmente una “transposición didáctica” traduciendo el lenguaje del maestro al lenguaje del alumno y esforzándose para que ese “otro” lo entienda.
Vigotsky sostiene que para que se logre el desarrollo de la persona se tiene que dar primero el aprendizaje, es decir que no se trata de capacidades biológicas intelectuales previas como condición indeclinable para que el desarrollo se logre, sino todo lo contrario: acrecentar las capacidades de interacción para que ese aprendizaje intersubjetivo (o interpsíquico) pueda anclarse en el desarrollo individual de cada alumno a manera intrasubjetiva (o intrapsíquica).
Se trata de un sujeto no solamente activo, sino más bien interactivo, que puede lograr un desarrollo de “afuera hacia adentro”, del entorno al interior. Es por eso que el Aprendizaje Cooperativo tiene su basamento principal en un aprendizaje “social” y no individual.

Ideas centrales del Aprendizaje Cooperativo:

La formación de grupos.
La Interdependencia Positiva
La responsabilidad individual.

Formación de grupos.

Johnson y Johnson (1999) sostienen que los grupos tienen que ser heterogéneos y que pueden organizarse de tres maneras diferentes:
Como grupo formal de Aprendizaje Cooperativo
Como grupo informal de Aprendizaje Cooperativo
Como grupo de Base Cooperativa.

El grupo formal de Aprendizaje Cooperativo puede funcionar desde una hora semanal hasta varias semanas de clase. Su marco de tiempo y espacio es más constante.
Habrá de tenerse en cuenta la participación de todos los integrantes del equipo y asegurarse que en tiempo previamente convenido se entregue el trabajo requerido por el docente.
El grupo informal de Aprendizaje Cooperativo tiene una duración menor en tiempo con respecto al grupo formal, ya que lleva unos pocos minutos de trabajo grupal. Tiene la apariencia de una técnica participativa, pero la propuesta de este tipo de agrupamiento es primordialmente para sintetizar, exponer, explicar, aplicar la nueva información a la ideas inclusoras ya aseguradas previamente.
Este tipo de agrupación se puede utilizar para dar cierre a una clase, durante el momento de enseñanza, para ,“antes” de la presentación de determinado tema, dar la posibilidad de un acercamiento al concepto teniendo en cuenta los aprendizajes previos.
El grupo de Base Cooperativa tiene un funcionamiento más estable y perdurable, ya que su duración es más prolongada, en algunos casos durante todo el ciclo lectivo, pero para ello debe tenerse en cuenta que los miembros de los grupos son permanentes, por lo que es importante-previo a la conformación definitiva grupal- asegurarse con técnicas diversas que esos grupos pueden operar interactivamente para el logro del beneficio común asegurando el rendimiento efectivo y afectivo.

Interdependencia Positiva:

Pichón Riviere (1970) sostiene que el buen funcionamiento de los grupos operativos se logra cuando el grupo se aboca a la tarea y toma a ésta como posibilidad de aprendizaje., es decir que con ella las reglas del aprendizaje se logran en su totalidad: un aprendizaje global, total y fundamentalmente de carácter social.
Para que este quehacer sea fructífero, se tiene que tener en cuenta las diferencias con el otro, la tolerancia hacia esas diferencias y la búsqueda de las fortalezas que hagan el lazo de unión para optimizar el rendimiento del grupo. Poder introducir un cambio y que, superados los miedos a la pérdida y al ataque, ese cambio vire hacia lo positivo, esto es, poder vencer la resistencia que todo nuevo aprendizaje produce.
Cuando un grupo comienza a trabajar de manera eficiente y efectiva, aborda el conflicto desde una perspectiva dialéctica y no dilemática, es decir que los problemas planteados no se resolverán a través de un “sí” o un “no” como en las situaciones dilemáticas, sino que se producirá un proceso de aprendizaje teniendo en cuenta al conflicto a manera hegeliana de tesis, antítesis y síntesis.
Todo este trabajo es logrado gracias a los señalamientos de los docentes –e intragrupalmente- de los propios pares y al clima de aceptación del otro, de libertad de poder equivocarse y examinarse y el respeto mutuo a lo largo de todo el proceso.
Rogers y Hobbs (1997) enuncian que “en la experiencia grupal un individuo puede alcanzar un equilibrio maduro entre el dar y el recibir, entre su propia independencia y una interdependencia de los demás realista y autosustentadora”.

La Responsabilidad individual:

Cada miembro del grupo es una parte que conforma la totalidad holística, pero no a nivel de sumatoria sino a nivel integral, gestáltica. Sin embargo las funciones individuales deben ser llevadas a cabo de manera insoslayable dado que cada miembro es responsable de su tarea y que sólo en forma mancomunada e integral el equipo arribará a los resultados esperados. Que los alumnos tengan en claro que no debieran delegar su tarea en los otros es enseñarles a concientizarse de la importancia de su propia función y de la articulación con las tareas de los demás integrantes.

Habilidades requeridas

Se deben desarrollar las habilidades relacionadas con la capacidad de anticipación de la acción que reside en concebir el procedimiento a utilizar para conseguir un resultado concreto y prever las consecuencias de dicha acción. Entre estas habilidades requeridas se encuentran: la previsión en todos los aspectos, tanto del material escrito y de la infraestructura para realización de la tarea que se vaya a desarrollar, como el tiempo necesario para completar cualquiera de las fases del trabajo. Anticipar también, en la medida de lo posible, los problemas conductuales que impidan el funcionamiento de un grupo determinado y las dificultades extremas que presenta el grupo que no puede cumplir con lo pautado.
Trabajar exitosamente los roles en cuanto al liderazgo, la comunicación, la toma de decisiones y la destreza en el manejo de los conflictos, es imperativo para asegurarse -con estas habilidades- el buen funcionamiento grupal.

Procesamiento del Grupo:

Trabajar en grupo es un proceso que se va logrando en un continuo permanente. Poder reflexionar acerca del rendimiento del equipo, admitir los errores, aceptar los señalamientos del docente y de los pares, asegurarían el exitoso funcionamiento grupal.
Todo grupo necesita ser evaluado y autoevaluarse. Ello implica “ver” los aciertos y desaciertos y proponer estrategias para mejorar el trabajo y el rendimiento. La actividad de evaluación grupal debiera tomarse como una actividad regular para ir realizando los “ajustes” necesarios y optimizar el funcionamiento del equipo.
No solamente habrá que apuntar al resultado de la tarea (al qué) sino al cómo fue efectuada.
Que los alumnos interioricen que los resultados obtenidos son un “espejo” del proceso grupal, es de vital importancia.

Los beneficios que aporta el Aprendizaje Cooperativo:

Interés por el aprendizaje. Asistencia a clase por el placer de trabajar en equipo lo que posibilita la retención del aprendizaje.
Actitudes positivas hacia el estudio: Retiene la información lográndose aprendizajes significativos, promueve el pensamiento crítico y reflexivo, se obtienen mejores resultados en la adquisición de los contenidos, por lo tanto los alumnos asisten mejor predispuestos para la resolución de conflictos ya que sabe que “no está solo” en la tarea. El compartir los éxitos con los demás favorece la autoestima grupal e individual.
Acrecentar habilidades de interacción social: El tener en claro que los logros de los objetivos grupales concierne a todos los integrantes por igual, promueve que esta dinámica sea utilizada más allá de los contextos áulicos, es decir que al enterarse del logro individual de estas habilidades podrán ponerlas en juego en la vida laboral y en la vida diaria, como miembros de una sociedad que requiere del compromiso de todos sus integrantes.
Considera a todos como diferentes e importantes: Cada integrante tiene su propio ritmo de aprendizaje, sus diferentes maneras de captar la realidad, sus distintas maneras de expresar lo adquirido. Algunos alumnos, además del aprendizaje auditivo y visual, sobresalen en las capacidades cinéticas o artísticas. Tener en cuenta que todos somos diferentes, pero al mismo tiempo valiosos, que todos tenemos diferentes capacidades y que en ello radican nuestros talentos, que todos contamos con diferentes” inteligencias” necesarias para las distintas instancias de la vida, hace que el alumno pueda poner en ejercicio los valores de no discriminación, respeto, tolerancia y aceptación de su propia mismidad y la de los otros.
Desarrolla habilidades desconocidas. En los alumnos de bajo rendimiento se produce la paradoja de poder obtener una mejora importante en sus producciones. Si tenemos en cuenta que este niño cuenta con los andamios de un adulto o con la ayuda de otro más capaz que le hace sacar a la luz competencias y saberes desconocidos en el juego de la interacción, esto acrecienta las posibilidades de autoaceptación y que el niño de bajo rendimiento se comprometa de manera diferente con la tarea, es decir, que no tema al fracaso escolar ya que cuenta con “personas significativas” que desean su progreso como el de los demás integrantes.

Los roles en el Aprendizaje Cooperativo.

“Al comenzar a trabajar, en todo grupo se produce necesariamente un proceso de diferenciación de roles equivalente al proceso de división del trabajo” (Romero, 1994)
Se entiende por Roles Funcionales a aquellos que están orientados al logro de la satisfacción grupal y no individual.
Los roles funcionales no siempre están orientados a la tarea como roles de locomoción, sino que también cumplen funciones de mantenimiento, es decir, lo relativo al mantenimiento de la afectividad grupal.
Los roles a desempeñarse para el buen trabajo de grupo tenderán a la funcionalidad, es decir, a aquellos roles que involucren un “ir hacia” y no que obstaculicen la tarea.
Roles como el de sintetizador, de iniciador, inquiridor de información, inquiridor de opiniones, rol de informante, opinante, elaborador, orientador, dinamizador, el que supervisa los tonos de voz, el que distribuye los turnos de los participantes, el que impulsa la tarea, el conciliador, transigente… sirven como ejemplo para obtener un buen resultado en la tarea grupal integrando lo que ya saben a los nuevos aprendizajes y para incentivar el pensamiento y la participación de los alumnos desde el propio ángulo de sus capacidades intelectuales y afectivas.

La lectura en contextos del Aprendizaje Cooperativo.

Si bien son muchas las causas que pueden impedir el acercamiento a la lectura (Petit, 1999), como el escaso poder adquisitivo, el medio social, la alfabetización, los prejuicios, el no encontrarle utilidad al acto de leer, la falta de estímulo en el hogar, las dificultades de acceso al lenguaje narrativo, entre otras, no debieran ser tomadas como determinismos absolutos, ya que en contextos diferentes de alto nivel adquisitivo e incluso cultural, se produjo el mismo alejamiento de los libros.
Petit reflexiona sobre esta “lejanía lectora” encontrando la solución en la familiaridad temprana con los libros por medio de “adultos que lean” en voz alta. El hecho de que alguien nos haya contado una historia, el interés que los niños ven que los adultos ponen en los libros, hacen que este “ver y escuchar” nos lleven al “leer”. La lectura es una cuestión de encuentros y no de alejamientos. La lectura no debiera cubrir una carencia, sino brindar la posibilidad de acercarse a aquellos que ofician como iniciadores. En este rol estamos los docentes.
Los alumnos necesitan realizar procesos identificatorios y es muy difícil que lo logren con docentes que no tienen hábitos lectores. Seguramente obtendrán el modelo del lector de aquellos que consideran la lectura como una aventura. El leer es transgredir ya que hay en este acto un espacio íntimo protegido de las miradas de los otros quienes nos “ven leer”, pero que jamás podrán advertir qué jardín interior se está disponiendo a crecer en cada individualidad.
Se aprende a leer, leyendo (Smith, 1983). Es en relación con otro que nos lee que un individuo desarrolla sus competencias como lector. La estructura del vocabulario del lenguaje escrito y el conocimiento de su estructura, se construyen leyendo.
La lectura no se trata de un aspecto pasivo, sino todo lo contrario. El hecho de anticiparse a lo que se está leyendo, al poner las propias expectativas sobre la dirección del texto, el arriesgarse a la equivocación y el adquirir la significación del texto hacen de éste un proceso activo que se desarrolla a partir de la interacción.
La escuela, como sostiene Hébrard (2000), tiene la función de enseñar la sociabilidad de la lectura. Sociabilizar la lectura es compartir: compartir sentimientos, emociones, valores, conocimientos. En la escuela se puede aprender que los libros se leen pero también que se habla de ellos, incluso para despertar el interés para que otro lo lea. Como se señaló anteriormente, “se aprende a leer, leyendo” pero si se habla sobre lo leído se aprende más y hay más oportunidades para que todos puedan leer.

Es a partir de la experiencia de lectura expuesta a continuación, que hemos vinculado las competencias lectoras con el Aprendizaje Cooperativo, tema central de nuestra ponencia.

Experiencia de Lectura. Dibujo + palabra

A la Escuela llegan varios ejemplares de la novela de Osvaldo Soriano “El Negro de París” acompañados por cuadernillos que contaban con su biografía y otros textos sobre gatos de diferentes autores.
Repartimos los ejemplares a los niños, por parejas y comenzamos a describir la tapa, los dibujos que en ella aparecían (Éstos realizados por Rep).
Sin abrir el libro nos dispusimos a imaginar de qué podría tratarse, qué es lo que saben de París, quiénes conocen anécdotas sobre los “gatos negros”, etc.
Luego, las docentes comienzan a leer la novela. Los alumnos continúan sin abrir el libro siguiendo atentamente la lectura de las docentes.
Cuando éstas llegan a un determinado punto que podría despertar el interés por continuar leyendo, se detienen y piden a los niños que se junten en pequeños grupos de 4.
Una vez agrupados tendrán que ubicar en qué parte del texto se detuvieron las docentes e ir turnándose para continuar la lectura de la novela.
Una vez terminada la lectura, discuten dentro del grupo cuáles secuencias les gustaron más y por qué. Por turnos, un grupo lee al resto la parte que más le gustó. Los demás niños cuentan de qué se trataba esa parte para continuar con la secuencia siguiente. Luego, el grupo lector fundamenta por qué eligió esa parte que leyeron a sus compañeros.
Una vez que todos los grupos intercambiaron sus secuencias favoritas inician la lectura de la biografía de Soriano. Leyeron acerca de su niñez, la época de su adolescencia, la necesidad del exilio en la época de la Dictadura militar en nuestro país, sus trabajos, la amistad con Julio Cortázar, la vuelta a la Argentina, sus gatos…
Las docentes preguntan a los grupos qué cosas se repiten de la vida de Soriano en la novela que leyeron…”dónde podemos decir “éste es Soriano cuando era chico”.
Marcamos los paralelismos encontrados entre la vida del autor y la del protagonista ficcional.
Una vez concluida esta etapa, volvemos a realizar una nueva agrupación, pero esta vez sería de acuerdo con las habilidades que cada niño considera tener más “desarrollada”: Expositores, Dibujantes, Narradores.
Los tres grupos se juntan y escuchan las indicaciones de las docentes. La idea es que produzcan un “eco” de lo que ellos leyeron: se trataba de “multiplicar la lectura”.
Un grupo se encargaría de realizar un rotafolio con los dibujos de las secuencias más representativas de la novela.
Otro grupo, de exponer la biografía de Soriano y el marco histórico y social en el que se produjo el exilio de este autor, recordando aquello que fue trabajado al inicio de clases al conmemorarse los treinta años del Golpe de Estado de 1976.
El grupo restante narraría las secuencias que aparecieran dibujadas en el rotafolio utilizando su propio vocabulario.
El trabajo se fue desarrollando en un clima cooperativo muy dinámico y comprometido. Las docentes realizaron la apoyatura a manera de guías. Los roles se distribuyeron naturalmente dentro de cada grupo: aquel que era más prolijo para ciertos dibujos que exigían un mayor dominio, la que leía las secuencias de los dibujos, el que lo “contaba mejor” usando sus palabras, el que administraba los turnos de exposición de cada uno, el que supervisaba que no “levantaran demasiado la voz”, la que ponía orden cuando dos alumnos se disputaban una misma función, etc.
El resultado fue expuesto en la “Semana de las Letras” momento en que los niños mostraron los trabajos en su panel. La culminación de esta tarea fue contarles a los “más chiquitos” la novela “El Negro de París” con su rotafolio.
Aprovechando el gran entusiasmo generado , la repercusión que tuvo la tarea y los objetivos que se cumplieron- no solamente en cuanto a los contenidos sino a todo lo actitudinal y a la puesta en juego de la técnica de Aprendizaje Cooperativo- las docentes de Teatro y de Educación Plástica elaboraron un Teatro de Títeres con muñecos fabricados por los alumnos para representar las secuencias más importantes de esta novela agregándole toques de humor y aplicando la intertextualidad dramatizando cuentos, anécdotas y otras historias sobre gatos en la Semana de las Artes.


A modo de conclusión:

Percibir la asistencia mutua (interacción recíproca) entre alumnos (iguales) organizados en equipos (redes de aprendizaje) en torno a un interés común de aprendizaje (meta compartida), a través de la noción de Zona de Desarrollo Próximo vigotskyano como categoría de comprensión pedagógica, es percibir los diversos elementos y sucesos como unidad de ocurrencias; esto es, percibir el aprendizaje como una extensión de la interacción. Esta percepción se hace admisible, a través de la conformación de redes de Aprendizaje Cooperativo.
En la medida que los docentes promuevan el Aprendizaje Cooperativo en el aula, están favoreciendo al alumno ,no solamente proporcionándole un nuevo método de enseñanza, sino también iniciándolo simultáneamente a la autogestión disciplinaria en contextos de trabajo productivo y a desarrollar tantas habilidades en los alumnos que ellos mismos ignoraban poder poner en juego en relación armónica con otras habilidades.
Parafraseando a Paulo Freire: “Los hombres no se hacen en silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión.”…”es una experiencia intelectual interesante, realmente creadora…hablar de un libro de a dos, de a tres (…) por lo menos rompe un poco con cierta tradición individualista en la creación de la obra…: nos coloca en una actitud abierta a uno frente al otro, en la aventura del pensar críticamente”.
Cuando mencionamos “habilidades” no nos estamos refiriendo a las de índole académica solamente sino también a las sociales. Por medio de trabajos de Lectura en este contexto de Aprendizaje Cooperativo, hemos podido observar que los alumnos profundizaron sus reflexiones, incrementaron la motivación y el interés por la lectura, se promovieron actitudes y capacidades interpersonales y, sobre todo, comprendieron que leer es multiplicar, es democratizar saberes, socializar competencias y disfrutar con ello.



Trabajo realizado por la Licenciada Mónica Isabel Torneiro y la Profesora Graciela E.S.Simari,ambas docentes de Educación Primaria.


Bibliografía utilizada:


FERREIRO, Emilia (2001) “Leer y escribir en un mundo cambiante” en Pasado y presente de los verbos leer y escribir. Buenos Aires, FCE.
FREIRE, Paulo (1986) “Hacia una pedagogía de la pregunta”. Ediciones La Aurora. Buenos. Aires.
HÉBRARD, Jean (2000) “El aprendizaje de la lectura en la escuela: discusiones y nuevas perspectivas”. Conferencia dada en la Biblioteca Nacional – Sala Cortázar, de la Cdad. de Buenos Aires.
JOHNSON, David; JOHNSON, Roger. (1999) “El aprendizaje cooperativo en el aula”. Paidós Educador. Buenos Aires.
PETIT, Michèle (1999) “Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura”. Cáp. II “El miedo al libro” Fondo de Cultura Económica. México.
PETIT, Michèle (2000) “Elogio del encuentro” en Lecturas: del espacio íntimo al espacio público. México, Fondo de Cultura Económica.
PICHON RIVIÉRE, E. “Historia de la técnica de los grupos operativos”. Clase dictada por Pichón Riviere el 13 de mayo de 1970. Reproducido de la revista “Temas de Psicología Social”. Año 4, Nº 3, septiembre de 1980
ROGERS, C. (1975) “Libertad y creatividad en la Educación”. Paidós. Buenos Aires.
ROGERS, C, HOBBS, N. (1997) “Psicoterapia centrada en el grupo”. Cap. VII. Paidós. Buenos Aires.
ROMERO, Roberto R. (1994) “Grupo, objeto y teoría” Vol. II. Lugar Editorial. Buenos Aires.
SMITH, Frank (1983) “Comprensión de la lectura”. Editorial Trillas. México.
VIGOTSKY, L. (1988) “El desarrollo de los procesos psicológicos superiores”. Crítica. Grijalbo. México.


26 Comentarios

  1. silvia. Febrero 5, 2007 20:50

    Excelente el texto, muy interesante para trabajar con diversos libros, fomentando la lectura y el trabajo cooperativo en todas las áreas.

  2. Marcelo Bianchi Bustos. Febrero 11, 2007 20:09

    ¡Qué placer la lectura de este texto! Me parece loable el trabajo cooperativo (tan temido por muchos docentes pero pordemás necesario).

  3. claudia . Febrero 13, 2007 17:21

    por favor, necesitaría recibir la información sobre La lectura en contextos de aprendizaje cooperativo, que se encontraba hasta el día 12-02-07, me encantó para tener en cuenta para el dictado de mis clases pero no pude incor´porarla a mis datos y hoy (13-02) ya no la encuentro si alguien pudo copiarla le agradecería el envío. Desde ya muchas gracias

  4. mailin espinosa corrales. Febrero 16, 2007 16:43

    Me impresionó la publicación, por experincia sé que fomenta la lectura

  5. LILIANA NIETO . Febrero 20, 2007 16:27

    SOY COLOMBIANA. ME PARECIO MUY INTERESANTE. QUISIERA SABER COMO PUEDO ACCEDER A OTROS ARTÌCULOS COMO ESTE O SI PUEDO INSCRIBIRME A LA PÀGINA PARA TENER OTRO TIPO DE INFORMACIÒN.MUCHAS GRACIAS.

  6. marcela. Febrero 27, 2007 13:04

    me encanta la experiencia de aprendizaje de la lectura cooperstivo como tendre que hacer para conseguir material para primer ciclo de la egb soy docente en lonquimay la pampa muchas gracias muy provechoso

  7. Maria Jesus . Marzo 1, 2007 18:28

    Muy bueno. En 2006 empece a poner en practica en la sala integrada de 4 y 5 años el trabajo en pequeños grupos, sobre todo para el aprendizaje de la lectura y la escritura con resultados interesantes: los chicos pasaron del "Cuando vamos a jugar...? al "Cuando vamos a leer...?
    Adhiero a que la lectura compartida entusiasma.

  8. yanira. Marzo 5, 2007 14:22

    El artículo es muy interesante, ya que se puede aplicar en varios niveles educativos.
    Enseño a un grupo de alumnos, que en termino de 3 años serán docentes y le estoy haciendo énfasis al aprendizaje cooperativo.
    Gracias

  9. connie medina. Marzo 16, 2007 22:03

    He tratado de aplicar el trabajo cooperativo con mis grupos, pero la problematica de que no estan acostumbrados a trabajar juntos se percibe y ha sido mi principal problema; sin embargo sè de los beneficios de su aplicacion, y creo que con constancia se puede fomentar.

  10. Marcela Sutera . Marzo 31, 2007 16:35

    Felicito a ambas docentes por la elaboración del trabajo y las invito a exponerlo radialmente Online en www.fmfenix.com.ar, dentro del Programa Radial Educativo Auspiciado por el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
    Declarado de Interés por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires-República Argentina: denominado"Aquí está la escuela !!!!"
    Cordialmente
    Marcela Sutera
    Directora de Contenidos

  11. Aldo. Abril 12, 2007 10:30

    Compartir la literatura de cada uno nos hace mas grande, tanto como persona como el la vida y lo buen es tener un lugar donde compartir todo esto .

    Incita desde pequeños a que la lectura si se es compartida, uno aprende y relacionas los sucesos de la vida desde pequeños de manera muy comprensiva.

  12. celeste de paz. Julio 29, 2007 18:00

    me gusto mucho el trabajo quisiera saber si en las escuelas se aplica y si tienen nocion de porcentajes. estoy haciendo la tesis de licenciatura en Psicopedagogia sobre este tema y serian datos de interes.
    gracias saludos

  13. Carlos Calle Medina . Septiembre 25, 2007 09:54

    Es muy bueno trabajar en grupo, pero es dificil hacer los grupos(conformarlos), ¿quienes trabajaran con quienes?, si les decimos que ellos se agrupen, normalmente no va bien, si les agrupamos al azar no garantizamos nada, muchos recomiendan que los grupos que tienen mayor éxito en el aprendizaje cooperativo son los grupos heterogeneos donde se genere un conflicto y todos se complementen. Tengo una herramienta donde se definen caracteristicas de los estudiantes y en base a esas caracteristicas se hacen los grupos de tal forma que se maximice la heterogeneidad, es un programa escrito en Java, las personas interesada escribanme y les enviare una copia, es bueno si entre nosotros nos cooperamos tambien.

  14. Carlos Calle Medina . Septiembre 25, 2007 09:57

    Me olvidaba la herramienta fue probada con éxito y sirvio ademas para obtener mi título de licenciatura. Mi direccion de correo es: carloscalle@gmail.com

  15. Susana Slednew. Marzo 22, 2008 17:24

    Muy buena la experiencia. En nuestra escuela estamos proyectando experiencias con esta estrategia y leer esta nota nos aporta datos interesantes para concretarla. Un saludo.

  16. . Mayo 30, 2008 12:04

    son dibujos animal

  17. Sabrina. Junio 11, 2008 21:57

    excelente documento! por favor me urge habalr con la persona que lo escribio. Mi trabajo de mi maestria es "Estrategias basadas en el Aprendizaje Cooperativo para la enseñanza de la lectura en niños y niñas de educación preescolar de los centros educativos adventistas del Occidente de Venezuela"... por favor, me gustaria más orientación

  18. Isabella. Agosto 4, 2008 15:10

    Excelente información que brinda las herramientas necesarias para trabajar El Aprendizaje Cooperativo dentro del aula.

  19. sandra. Septiembre 27, 2008 13:10

    Muy interesante eltrqabajo que realizaron, las felicito, me gustaria obtener mayor información sobre la aplicación de algunas estrategias aplicadas a niños de 3 4 y 5 años, para la formación de grupos y por consiguiente el aprendizaje cooperativo.

  20. Sandy. Octubre 14, 2008 19:56

    EXCELENTE, VOY A TRABAJARLO COMO TEMA DE TESIS Y ME GUSTARIA MAS INFORMACIÓN. FELICIDADES A LAS AUTORAS

  21. durling reyes. Diciembre 1, 2008 19:22

    me gusto mucho en pocas palabras no se que creer pero ella tiene mucha razon y tambien sobre lo que escribio esta muy bien todo se expreso muy bien en todo lo que dijo y me parece que esta bien como piensa,ADIOS

  22. cecilia. Diciembre 8, 2008 18:01

    Me encantó el artículo, por favor quisiera recibir más información ya que estoy elaborando mi tesis de maestría "Aprendizaje cooperativo como método de enseñanza aplicado a la lectura para niños de 5 años". Muchas gracias.

  23. SERGIO CH.. Abril 24, 2009 22:27

    Es bueno agregar mas comentario, porque falta mas fundamentos de dicho temas...... gracias por todo y exito.

  24. faeni figuera. Junio 29, 2009 22:20

    las felicito muy bueno su trabajo gracias por darlo a conocer me ayudo aclarar unas dudas

  25. MArcela Bertoglio. Julio 28, 2009 23:16

    Muy interasnte le artículo, me interasría recibir más información sobre experiencias similares , ya que me encuentro trabajando en mi tesis, que se realaciona con la enseñanza de la lecto-escritura en un marco de aorendizaje cooperativo.

  26. milagros ramirez baca. Septiembre 16, 2009 17:57

    Me gustarìa mayor informaciòn sobre autoevaluaciòn del docente y sus dimensiones de las autoras Simari Graciela y Mònica Torneiro