PARTE 2: NO VAMOS HACIA EL FUTURO, EL FUTURO SE NOS VIENE ENCIMA
Cargado con las preocupaciones del post anterior, me fui a visitar a Los Sospechadores. Habían leído el anticipo y me estaban esperando como al sueldo a fin de mes. El saludo que me descerrajaron al llegar fue una recriminación: ¡Et tu, Brute!
Sería largo y tedioso comentarles la media hora que nos tomó ubicarnos sobre los dos centros de una elipse que contuviera EL FUTURO Y LA ESCUELA, términos complementarios que a veces parecen antagónicos. Pero la escuela es donde estamos y el futuro, como dijo alguien, es el lugar donde voy a pasar el resto de mi vida.
Un futuro que según lo veo, se viene encima de una escuela que parece estar detenida en el medio del camino. En el mejor de los casos, con intención de hacerse a un lado y dejarlo pasar. En el peor, mirando hacia atrás, viendo como se aleja el tiempo pasado y mejor. Siempre con escasas intenciones de plantársele enfrente y apechugarla con lo que se tiene, que no es poco.
Bajo la sombrilla del acuerdo provisorio desde el que nos escuchábamos, tímidamente mencioné un párrafo de Ítalo Svevo para avanzar en el tema:
“Me gustaría estar en condiciones de abolir la guerra sobre el pequeño hipocastáneo en mi patio, a la tarde, cuando los gorriones buscan el mejor lugar para la noche, porque sería una buena señal para el futuro de la humanidad”
Como las cabezas insinuaron un gesto de casi asentimiento, pregunté ¿Podríamos abolir por un rato las disociaciones y hacer un esfuerzo conjunto para pensar en la escuela del futuro? Pero no el de mañana o el de la semana que viene, el futuro futuro, lejos, más allá de lo inmediato, el largo plazo, después de fin de mes quiero decir. Recapitulemos los cambios sociales que impulsó el imperativo tecnológico de los últimos diez y después, sobre esa evolución proyectemos a los próximos veinticinco… Las respuestas que generó mi pregunta merecen otro trabajo más amplio, pero los invito a llevar adelante un ejercicio similar. Si lo hacen con sus alumnos, mejor aún.
Enfrascados en la prospectiva no me vieron dejar sobre la mesa otro párrafo de un libro, Las formas de saber que vamos perdiendo (obviamente porque son reemplazadas por otras nuevas) y puse a la par el concepto de futuro con el de la tecnología escuela.
“…a la gran provocación de la sociedad de los conocimientos, la escuela responde con una paradójica tranquilidad; se limita a transmitir algunos conocimientos bien definidos, manteniéndose ajena a dos mecanismos que en realidad son esenciales en la actualidad: a) El proceso de crecimiento del conocimiento (…) ante el cual la escuela es cognitivamente lenta. b) El proceso de difusión de metodologías de acceso al conocimiento (ante el cual la escuela es metodológicamente lenta…”
Cosa que no es de extrañar –me animé a decir– teniendo en cuenta que la escuela es un dispositivo para transmitir conocimiento que desde el siglo XVII, mucho no cambió, que lo que más y mejor evolucionaron fueron las tecnologías de control y casi siempre para justificar el sistema antes que para hacerlo eficiente. Que aunque el esfuerzo teórico y metodológico, las investigaciones, los libros y los congresos estén dedicados a mejorar el dispositivo pedagógico, el dispositivo de gestión, sin marco teórico visible y con un bajísimo perfil, se fagocita cualquier cambio. El más visible, en la ceremonia que lleva a la certificación, uniendo el saber y el poder en un sólo acto como decía Foucault.
A esta altura estaban silenciosos y expectantes, pero como sé con quien trato no me descuidé demasiado. Dejé pasar el comentario ácido “muchas citas pero pocas ideas propias” y me aferré a una afirmación que vino desde el grupo: “estos cambios son extremadamente rápidos y no te permiten pensar, tenemos la obligación de pararnos frente a los cambios y pensar cuales son convenientes y cuales no” ¡COINCIDO! Grite, pero para eso no hace falta parar el mundo. Esta es una obra que tenemos que protagonizar mientras la actuamos y discutimos el guión con el director, lo único que no podemos hacer es esperar hasta que todo esté escrito y ensayado, es el momento histórico que nos tocó y me parece apasionante. Silencio y otra vez el viejo truco…, como quien no quiere la cosa acerque otro párrafo, esta vez de José Ortega y Gasset:
”No podemos postergar la vida hasta estar preparados para ella. La principal característica de la vida es su coercitividad: Siempre es urgente, aquí y ahora sin postergación posible. Nos disparan la vida a quemarropa”.
Y lo dijo hace casi ochenta años, no estaba pensando precisamente en la informática…
Las miradas recíprocas y el silencio estaba dedicado a quien quisiera exponerse en primer término, antes que a la ausencia de ideas. Me pareció que no era momento de mirar para otro lado, busqué el refugio del hipocastáneo que un rato antes habíamos convenido invulnerable y me lancé.

Si algo no se puede negar a OLPC es originalidad y ahí está el primer problema del proyecto, el sistema inmunológico del campo educativo trata toda idea nueva como un virus amenazante que altera su anacrónico funcionamiento. Pensar que el proyecto OLPC reciba un tratamiento diferente sería una ingenuidad. Es un cuerpo extraño que debe ser aislado y sometido. Y si no es posible eliminarlo, se lo enquistará en algún depósito ¿Con que derecho intenta subvertir una tecnología de transmisión de conocimientos socialmente significativos que ha sobrevivido más de cuatrocientos años sin inmutarse?
“¿Me equivoco o estábamos hablando de una laptop?”, escuché decir a uno de los sospechadores, y le salí al cruce. En realidad, estamos hablando de los cambios que una laptop puede producir en la tecnología escuela, desde una perspectiva social antes que técnica. El aspecto técnico de estos chirimbolos no es algo que me quite el sueño, son tan buenos o tan falibles como cualquier otro aparatejo. El sistema operativo, la interfase, la metáfora, la interconexión, etc., no son cosas menores, pero para nuestra cultura educativa, son intrascendentes. El meollo de la cuestión es la oposición interna a cualquier cambio, inclusive al mismo que paredes afuera se acepta sin reservas ¿Por qué genera tanta inquietud cualquier adelanto tecnológico que intenta ingresar en el territorio de la escuela? Un ejemplo que sólo describo sin emitir juicio alguno: teléfonos móviles. Gran debate sobre el uso que de ellos hacen los alumnos. Cero debate sobre el uso que de los mismos aparatos hacen los docentes. Como me escuchaban, seguí con mi discurso.
OLPC tiene algunas ventajas y una de las principales es que el sistema de gestión –que tiene secuestrada a la escuela desde sus comienzos y la esconde en un agujero cada vez más profundo– en este caso no tiene anticuerpos para esta extraña mutación del virus del cambio. Y como para tirar cascotazos, siempre hay voluntarios, prefiero seguir enumerando, esperanzadamente, otras ventajas que sospecho se trae el proyecto.
Imaginemos el momento en que lleguen a las escuelas, los voluntariosos se abalancen sobre las cajas, las abran..., y se encuentren con que no tienen ni la más peregrina idea de cómo usarlos para hacer más eficiente y certero (para si mismos y no para la tarea educativa) el sistema de administración y control. Será difícil que las secuestren como han hecho con las computadoras que llegaron con otros proyectos, para matarlos antes de nacer. Personalmente he visto desguazar equipos informáticos adosados a un hardware, por ejemplo una máquina herramienta de control numérico, para llevarse la computadora a la administración y archivar la máquina herramienta en el depósito (sólo hasta que los docentes estén capacitados y lo hacemos por una urgencia, durante esta semana). Resultado: en un año ni una ni otra servían más para nada.
Imaginemos la forma de patrimoniarlas, cuando la chapita identificatoria deje de ser garantía de inmovilización de por vida en un armario bien cerrado con cuatro candados. Si son los alumnos quienes tienen los equipos, porque esa es la esencia del proyecto, y si cada uno de ellos tiene una, puede suceder que también las manejen según sus propias posibilidades de aprendizaje y se logre superar esa formidable contradicción, en la que sabido es que todos los alumnos aprenden de diferente forma, pero que a todos se les enseña de igual manera.
Imaginemos a los detractores profesionales que usan el tradicional argumento: “esto ya fracasó en…, y ahora nos lo quieren vender a nosotros…” Resulta que este proyecto no fracasó antes. Seguido del también tradicional “lo quieren experimentar con nosotros…, nos usan de ratones de laboratorio…”. Yo preguntaría porqué no experimentar algo diferente en un sistema donde aún hoy, hay docentes que se sientan frente al escritorio y dictan el capítulo de un libro para que los chicos copien la lección. ¿No será hora de experimentar con algo diferente a ese resabio medieval de cuando los libros estaban encadenados a la biblioteca, más allá de quien lo proponga?
Imaginemos trastabillando (quizá hasta se caiga) al famoso axioma “Si es nuevo no está en la escuela” Esto es nuevo y estaría en la escuela. De implementarse presenta el axioma inverso y, si es verdad lo que me contaron mis profesores de matemáticas, que a partir de un axioma es posible construir toda una estructura formal, puede ser que estemos en los inicios de algo importante que, tal vez, ayude a superar metáforas como la del fluido eléctrico, o las de un circuito hidráulico para ejemplificar uno eléctrico, sin tener en cuenta que la energía no se desplaza como un fluido, ni un circuito eléctrico transporta materiales. Comparaciones que se asumen válidas, aunque conceptualmente tengan tanta certeza como la teoría del flogisto. Pareciera ser que como una y otra vienen junto con las tradiciones, son seguras y nos libran de incursionar en el futuro incierto, donde es necesario aventurarse en terreno desconocido acto que, en la escuela, es casi un crimen. Porque en la escuela no existe la incertidumbre, no existe la complejidad, es más, a esta altura sospecho sobre la existencia de vida real.
Tengo la sensación que este proyecto abre una ventana hacia el futuro en un edificio cerrado desde hace varios siglos, que no es poco. También es mucho lo que escribí en este blog, de modo que, tal vez, lo continuaré más adelante.
Los Sospechadores, no adhirieron a ninguna de mis manifestaciones más que con el silencio. Hubo un par de mociones para que se reconsiderara mi afiliación al grupo por “debilidad de sospecha”, pero luego me otorgaron el beneficio provisional de la duda. Me fui más que satisfecho del barrio. Viniendo de parte de ellos, es todo un halago.
Luis
Cruzando de vereda?
Admiro tu arte para hacerlo!
en un todo de acuerdo con vos, estoy cansada de los pesimistas y de la escuela atrás de la vida real.
hola soy docente de tecnología,nunca he dado clases anteriormente,esto es nuevo para mi
tengo desde primer grado a sexto y mi problema es el siguiente: son niños de una zona urbano marginal de córdoba muy rebeldes,con poco interés y muy pocos recursos no se que ofrecerles para poder incentivarlos,motivarlos para que participen en clases si usted me pudiera tirar algunos consejos se lo agradecería
Ante el aluvión de expresiones cargadas de escepticismo por la propuesta centrada en el proyecto OLPC, coincido en cierta manera con Luis en que antes de emitir una opinión fundada más en los hechos que en la especulación se hace necesario conocer a fondo las particularidades del proyecto. También comprendo que la larga tradición en desengaños que llevaron a este país al borde de no creer ni en uno mismo desemboque en el rechazo taxativo antes que en la evaluación preliminar que le de al proyecto un toque de realismo. En cierta manera, y como no quiero por causa de experiencias pasadas que se me caiga una lágrima al ver una vaca, también manejo el asunto sobreponiéndome a un exacerbado optimismo pero distanciándome a la vez de la duda destructiva.
No tuve oportunidad de participar en los seminarios y mi acceso a la información ha sido exclusivamente a través del portal de educ.ar, que por cierto no me brinda un panorama de imparcialidad frente al tema en debate.
Más allá de esto, creo también que los desafíos que debe afrontar ese sistema inercial llamado escuela es el de desarrollar las competencias que permitan comprender cómo se genera el conocimiento y facilitar los medios teóricos y materiales para que pueda ser posible el acceso y la transformación de la información en conocimiento útil. Renegar de las computadoras en un mundo donde las redes de datos son los paradigmas tecnológicos para la generación de conocimientos pone a la escuela con los pies fuera del plato.
A mi parecer, el tema central que debe debatirse y espero que las energías sean puestas en estos ejes, serían aquellos que Laura Serra considera como “logísticas, de implementación y acompañamiento”. A esta altura no me interesa tanto debatir sobre cuestiones técnicas y económicas e incluso ideológicas de las laptops, sino en aquellos mencionados aspectos gestionales, tomando como orientación la experiencia en otros países pero no cometiendo el desatino de intentar transferir libremente esas experiencias a este contexto educativo argentino, sino considerando las problemáticas particulares nacionales y regionales, porque no nos engañemos que el proyecto puede ser exitoso según el contexto donde se aplique.
Lo que debería profundizarse es el proyecto pedagógico que hará sustentable el uso de estas máquinas en el aula y en el tiempo sin tratar de apurar (siempre por razones políticas) su implementación sin antes realizar los esfuerzos de anticipación de los posibles problemas que aparecerán una vez distribuidas las máquinas y tener algunas estrategias para afrontarlos. Existe un gran desafío que consiste en confiar que se produzca una voluntad de cambio. Si no se lleva a los directivos y docentes a la convicción de que esta herramienta es un complemento pedagógico para comprender cómo se produce, gestiona y utiliza el conocimiento y no son meros instrumentos de aprendizaje de Office, en una sociedad modelada por estas tecnologías, demandará un cambio de actitud frente a la manera de dar clases sino será otro gran proyecto condenado al fracaso y se seguirá agradeciendo que no se hayan dejado de fabricar tizas y borradores.
Por lo pronto seguiré informándome sobre el tema.
Saludos a todos
Profesor Luis esperaba la segunda parte de su exposición, con la cual coincido, por la simple razón que las veces que he intentado acercarme a las autoridades del Establecimiento, donde soy docente de Tecnología e Informática(Rosario-Santa Fe), con el fin de proponer proyectos para trabajar interdisciplinariamente, cuyo objetivo sea que los docentes en su conjunto, se sientan acompañados en el uso de la PC y comprendan la utilidad para las distintas áreas o espacios curriculares, utilizando la misma como una herramienta.La negativa fue la primera respuesta, aunque algunos de ellos en un intento de avanzar y hasta comprendiendo la urgencia en "un cambio" posible y acercándonos más a la sociedad donde nuestros alumnos se desenvuelven; estuvieron de acuerdo. Sin embargo la segunda respuesta fue "no tenemos computadoras suficientes"; aunque si son fundamentales para el buen funcionamiento de la gestión administrativa, equipando a la Secreataría con una PC para cada auxiliar, en un total de seis y dos más en Dirección y Vice-Dirección; mientras que la Sala de Informática posee "catorce" computadoras para un total de ochocientos alumnos. Interesante ¿no?
Soy capacitadora de Tecnología de Chaco. He asistido el año pasado a la presentación del proyecto OLPC en el INET. Me parece interesante el proyecto, pero hay cosas que no me cierran. Por ejemplo: "todo lo que hicimos hasta ahora en tecnología estuvo mal hecho", escuché decir a los expositores.( Considero que la mente humana es incapaz de adherir al error absoluto, es mi modesta opinión). Los capacitadores hicimos lo que en ese momento y en ese contexto socio-histórico era posible. Habiendo capacitado a casi el 80% de los docentes del Chaco en Educación Tecnológica, puedo concluir que les cuesta mucho trabajar la resolución de problemas y este proyecto se basa totalmente en esta estrategia. Tal vez no entendí todo lo que expresaron los disertantes, hablo poco inglés aunque hubo una traductora muy eficiente. No pude entrever mucho sustento pedagógico o paradigma en el cual se sustenta el proyecto. De por sí es muy interesante y según las experiencias que contaron los disertantes de otros países (caso Brasil)da resultados, los chicos se motivan mucho. Ojalá que no sean espejitos de colores...porque sino, tendríamos que asegurar: " qué manera de dilapidar dinero!!" Teresita Sansoni. Resistencia, 25 de marzo de 2007
NOTABLE!
Qué ganas de que los responsables de la educación de mi país (Chile) pudiesen leer esto.
Si tienen tiempo por favor visiten la campaña ciudadana que estamos haciendo para promover el aumento radical del uso de las tecnologías en el contexto educativo. Ir a: ucpn.cl
saludos,
LUIS
Estimado Profesor. Su inasistencia ha sido una pérdida muy importante para nuestra formación en el Profesorado de la USAL.Lamentamos mucho no poder contar con sus clases magistrales sobre como enseñar. Le mandamos un abrazo fuerte y sepa que estamos esperando su retorno. Gracias por compartir con nosotras su inteligente forma de ver la educación. Saludos.Mónica
quisiera saber si me puedes ayudar con alguna idea para crear un sistema operativo. no se quisiera uno ara personas con problemas mentales, me parece interesante pero no se si esmuy complicado para desarollarlo
Me parece muy interesante su opinión sobre la importancia de inplementar el uso de las computadoras en la escuela y coincido totalmente con su postura.
Creo que cabría prenguntarse si el pèsimismo de estos docentes no resulta de una falta de formación en el manejo y las posibildades que brindan las computadoras en el aula. Digo esto, apoyada en mi propia experiencia, ya que en este momento me encuentro cursando la Licenciatura en la Enseñaza de la Matemática y me enfrente con la realidad de que yo no tengo la formación e información para trabajar con este medio. recién en este posgrado estoy aprendiendo a familiarizarme con todas las ventajas que este medio posee.
ademàs es cierto que es tanta la iformación y rapidez con la que la tecnología avanza que se nos hace imposible estar siempre actualizados; pero eso no implica que negemos y desconozcamos las ventajas que este medio nos ofrece.
saludos
Estimados Colegas .. me complace invitarlos para el próximo 3 y 4 de Agosto del corriente año al CONGRESO REGIONAL DE EDUCACION TECNOLOGICA DEL NOA denominado "Educación Tecnológica para Todos" en Nuestro Santiago Querido, Tierra de Encuentros como se lo conoce, pues al igual que en todo el País acá también se lucha y se debate por el espacio de Educación Tecnológica. Somos tres Asociaciones y tres Profesorados del Área, los que venimos luchando desde nuestro lugar para defender a la Educación Tecnológica en nuestro Sistema Educativo.
estimado profesor soy docentey ademas alumna de un instituto de formacion docente . especialmente en el espacio curricular de informatica tuve que realizar una monografia del FUTURO DE LA COMPUTADORA y elegi el tema de " una computadora por niño " OLPC. como docente estoy muy orgulloza de dicho proyecto debido que ya en la provincia de SAn luis(donde vivo) se esta poniendo en marcha , en la ultima feria San Luis Digital se mostraron las laptot (no se si esta bien esctrito)ademas se capacitan a los docente en temas informaticos. Este proyecto es loable siempre y cuando no se estanquen las capacitaciones para que cada en su area pueda hacer uso de esta herramienta. hasta pronto
He impartido clases en todos los niveles y considero que este artículo es excelente.
Gracias.
Ciertamente, la tecnologia a veces despierta intereses nuevos, pero no es motivadora sin educadores que enseñen acerca de la importancia con la misma emocion que se tiene al aprender...
hola soy maestro de una secundaria y doy la clase de computacion quisiera ver si hay informacion de los proyectos en clase de primer grado
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