El portal educativo del Estado argentino

educ.ar en YouTube

Laptops, modelos pedagógicos y modelos de infancia

chicos2.JPG

Desde hace un par de semanas la prueba de las laptops de bajo costo está en pleno frenesí. En Brasil y en Nigeria, en Uruguay y en la Argentina diseños más o menos sofisticados están por fin llegando a las escuelas físicas, dejando el aura de abstracción y fantaseo académico, para correr el riesgo más significativo y valioso que es la bajada a la escuela.

Curiosamente, una de las mejores discusiones acerca de la principal diferencia entre OLPC y Classmate no ha tenido lugar en ninguno de estos países, o en los otros que forman parte del lote inicial seleccionados por Negroponte para instalar masivamente su visión en las sociedades del Sur.

Se halla en cambio en un weblog chileno, donde una profunda discusión sitúa la elección de equipos en función de modelos del aprendizaje, centrados ya sea en los docentes (Classmate) o en los alumnos (OLPC).

Más allá de este apareamiento simplista, lo que está en juego aquí es una cuestión relativa a la consideración de los chicos como una clase social o como un gupo con agenda propia. Con lo atrevida que es esta postura (implícita en los dichos de Negroponte), poder determinar hasta qué punto los chicos son agentes en sí mismos –más allá de las motivaciones, manipulaciones o socializaciones impuestas por los adultos– forma parte del corazón de la adopción de máquinas en el aula.

Para poder darle un marco teórico a esta elección de quién es el sujeto privilegiado del aprendizaje, remitimos a la obra (injustamente trunca por su temprana muerte) de Ignacio Lewkowicz Pedagogía del aburrido. Cuando los medios arruinaron la fiesta universitaria y más recientemente al extraordinario libro de Eduardo S. Bustelo El recreo de la infancia. Argumentos para otro comienzo (Siglo XXI, 2007).

Según Bustelo, pese a los dispositivos que la oprimen, la infancia es juego, imaginación y apertura. Se trataría del anuncio de otro comienzo que convoca al tiempo de la emancipación. No es esta, claro, una visión dominante en esta época (ni en muchas épocas antepasadas que necesitaron de la invención de la infancia para destutelar al niño y verlo como algo bien diferenciado del niño convertido en un adulto en potencia).

Para Bustelo, la vida emergente representa una ruptura y la posibilidad de una discontinuidad radical con lo existente. Sostener políticamente esta significación de la infancia implica pensar en el re-creo de la infancia, en una infancia emancipada.

No estamos volviendo a Summerhill, ni nos ha agarrado de pronto una borrachera a la Iván Illich. Si las voces de Lewkowicz y de Bustelo irrumpen en nuestro discurso es porque la verdadera discusión acerca de los modelos pedagógicos de las laptops baratas presupone y hace posible una discusión acerca del tipo de infancia que avizoramos diseñar en el futuro inmediato y hasta qué punto la misma (dadas las situaciones de inequidad y de desamparo que aún predominan en nuestras latitudes) son compatibles con las fantasías emancipadoras presentes en autores como estos.

La bajada a tierra de esta discusión, al campo de la adopción de las laptops de bajo costo, tuvo lugar en el excelente eblog de Luis Ramírez Audenets Fortuna iuvat (la fortuna les sonríe a los audaces) en el post Intel versus Olpc: De la Batalla de los Laptops a la Batalla de los Modelos Educativos (un debate sobre el poder y los niños) discutiendo con el peruano Eduardo Villanueva Mansilla.

Mientras que Luis Ramírez apuesta a la revolución pedagógica/paidogógica, Eduardo Mansilla insiste en que los niños no son un grupo y, por tanto, la idea de que los “niños” pueden tener poder DE demanda requiere al menos mucha clarificación. Por otra parte, los niños tampoco tendrían una agenda de autotransformación -ello fue sostenido enfáticamente por Luis Ángel Fernández Hermana en su última visita a educ.ar- y debería haber otros agentes sobre los que ejercer el poder de transformación.

El tema es álgido, complejo y fundamentalmente político. Pero no puede estar ausente de consideración al proponer una evaluación integral de los dispositivos y modelos pedagógicos subyacentes. Por ello resulta tan interesante el diálogo entre estos autores latinoamericanos de países que por ahora no implementarán ni pilotos ni saturación masiva de las escuelas con estos dispositivos.



8 Comentarios

  1. Diego Levis. Abril 16, 2007 19:10

    Hace cinco años, mi hijo que por entoces tenía 16 años, chateando en el MSN me dijo:
    "si no me divierto no me motivo y si no me motivo no estudio".
    Él por entonces estaba haciendo el bachillerato en ciencias en el Liceo Francés de Barcelona
    Más adelante me decía:
    "en ciencias si no te hacen pensar y poner en relacion lo que sabes con otras cosas no sirve de nada. Demostrar un teorema no tiene interes pq ya esta justificado, lo interesante es encontrar nuevas aplicaciones"
    Hoy es estudiante avanzado en Física téorica y mantiene la misma premisa.
    Siempre me pareció que lo fundamental de la educación es motivar a los aprendientes a desarrollar su creatividad. La transmisión de conocimientos por sí misma no tiene demasiado interés y es, aventuro, una de las razones por las que la escuela no consigue atraer a una gran parte de niños y jóvenes. Coincido con Bustelo, la infancia (y la juventud) es juego, imaginación y apertura. Añadiría a estos tres elementos la curiosidad y el descubrimiento. Motivar es asegurar el desarrollo de nuestros niños y jóvenes, esta es, pienso, la verdadera función de la educación.
    Felicito a Alejandro Piscitelli, con quien muchísimas veces no coincido, por el contenido de su artículo.

  2. Eduardo Villanueva Mansilla. Abril 17, 2007 00:35

    Me permito intervenir en el comentario sobre la conversación que Luis y yo hemos iniciado (originalmente en el muy buen sitio de Wayan Vota, OLPC News, http://www.olpcnews.com).

    Ni siquiera voy a acotar la cuestión de fondo, solo a aclarar que la discusión debe / tiene que considerar el rango de edades que estamos considerando. Dado que el proyecto OLPC se dirige, explícitamente, a niños (menores de 12), y que muchas observaciones sobre el activismo de los chicos hablan en realidad del grupo 10 a 16 años, creo necesario organizar mejor la conversación.

    Evidentemente, es más fácil identificarlo cómo activos cuando hablamos de muchachos y muchachos púberes o adolescentes.

    Nada más. Gracias por el interés

    (Alejandro, siguiendo la convención peruana, soy Eduardo Villanueva).

  3. Gustavo Carlos Mangisch. Abril 17, 2007 22:23

    Me preocupa como educador en toda esta novedosa realidad, la pobre discusión sobre el modelo pedagógico que supone una propuesta de este tipo en donde millones de estudiantes comenzarían a tener su propia computadora. Creo que es necesario evaluar desde las estructuras concretas que hoy ofrece la educación, la manera en que podemos ayudar a que estas iniciatvas se encaminen beneficiosamente en una mejor educación de nuestros niños y jóvenes. Creo que los docentes deberíamos ser el motor de todos estos cambios que, seguramente, se promoverán en las escuelas en el corto plazo.
    Saludos

  4. lramirez. Abril 17, 2007 23:42

    Pisci:

    La foto que ilustra esta nota la tomaste de http://luisramirez.cl/blog/wp-content/uploads/2007/04/michele_queremos_olpc.jpg

    Debes aprender a citar las fuentes originales y a no recortar las fotos, dado que en la foto original parecen cuatro chicos.

    Primero, honestidad y luego a filosofar!

  5. LUIS RAMIREZ. Abril 18, 2007 19:35

    Hola Alejandro

    Soy Luis Ramírez (al parecer hay otro Luis Ramírez que te llama Pisci). Nuevamente te agradezco por haber publicado esta interesante reflexión en torno a la discusión que estamos teniendo con Eduardo Villanueva.

    Quisiera ser sincero y manifestar que estoy un poco paralizado en cuanto a la forma de seguir la discusión. Tengo a Foucault en la mente (su trabajo en torno al poder más cercano al período de su muerte), pero no estoy seguro de querer explicitar lo que tengo en la cabeza, al menos no por esta vía. Como tú muy bien dices, "El tema es álgido, complejo y fundamentalmente político".

    Sin embargo, y en otra línea distinta de argumentación a favor de mi postura y tal como le comentaba a Eduardo en mi blog, me inquieta la manera en la que los niños (cada vez más equeños) han sido transformadas en objetos (y sujetos) de la maquinaría de consumo. Toda las estrategias de marketing dirigidas al público infantil parecen dotarlos del poder para decidir (e imponer sobre los adultos) un criterio de consumo. En EEUU el fenómeno es mucho más claro que en nuestra parte del mundo pero creo que cada vez se hace más evidente su impacto. Curiosamente estos avances del mercado sobre un nuevo “nicho de consumidores” terminan incidiendo en su cambio de estatus en la dirección que he sugerido (niños empoderados como consumidores).

    Una vez más muchas gracias por compartir la discusión con Eduardo y desde luego, gracias por agregar aún más preguntas a la ecuación.

    saludos desde Chile

    LUIS RAMIREZ
    http://luisramirez.cl/blog/
    http://www.ucpn.cl/

    PS: Al otro Luis Ramírez. Efectivamente la foto que usa Piscitelli esta publicada a tamaño completo en mi blog y él la recortó (me imagino por el tamaño). La foto original la tomó Alberto Precht con unos chicos del norte de Chile. No creo que el haber realizado ese recorte de la foto y la omisión del autor sea razón para disminuir o menospreciar el análisis que hace Alejandro. Todo lo contrario, me parece que la contribución central que están haciendo los amigos de edu.ar (y que no se replica de igual manera en ningún país del continente) es aportar con ideas que apuntan a los potenciales impactos sociales y políticos de la eventual incorporación masiva de estas tecnologías a las escuelas Argentinas. Piscitelli esta adelantando el futuro y me parece, humildemente, que constituye una falta de visión el despreciar sus esfuerzos.

    Con respetuosos saludos,
    LR

  6. Maria Teresa. Abril 23, 2007 14:19

    Coincido con el aporte de Villanueva Mansilla que toda esta discusión se debe ajustar a las edades de los alumnos que serán beneficiados por las máquinas. También creo que deberíamos esperar a escuchar cuál es en definitiva la propuesta sobre el Modelo Pedagógico. No es lo fundamental?

    Por último, me pregunto si el foco de la cuestión no debería estar mas sobre las "necesidades" de los chicos que sobre en sus "demandas"?.

    Saludos.

  7. aa. Abril 26, 2007 12:51


    La verdad, Pisci, no te entiendo.

    ¿Por qué siempre que hablás de OLPC ponés fotos de niños pobres de color y/o asiáticos?

    ¿Acaso se trata de un proyecto A MEDIDA para los mal llamados países emergentes?

    Si nosotros estamos en deventaja con los países "desarrollados"... ¿No sería más lógico que las PC se fabricaran en Argentina, con mano de obra Argentina? ¿No sería lógico que ese tal Pontenegro, perdón, Negroponte nos enseñe a pescar y no que nos afane la poca guita que tenemos para vendernos computadoras de juguete made in China?

    Que estamos necesitados, es verdad. Pero de ahi a que nos comamos cualquiera, hay mucha diferencia.

  8. Aquamena. Octubre 7, 2009 22:15

    Si alguien me vendiera una lap top barata, se lo agradeceria. Gracias

Privacidad y condiciones de uso

© educ.ar. Todos los derechos reservados
Educ.ar S.E. - Saavedra 789 - Ciudad de Buenos Aires - C1229ACE
Tel / Fax: 54-11-5129-6500 (rot.) - Argentina

Portal educ.ar Canal Encuentro Canal Pakapaka Presidencia de la Nación Ministerio de educación