educ.ar está investigando las aplicaciones de modelos 1 a 1, y debido a que en Israel existen algunos ejemplos de uso intensivo de máquinas en el aula, como directora del Proyecto OLPC de educ.ar, fui invitada por la empresa I.T.P., proveedora de laptops utilizadas para la enseñanza de Ciencias, a conocer algunas prácticas con estas máquinas en las aulas.
¿En qué tipo de escuelas, niveles, disciplinas, deberían aplicarse los modelos de computación 1 a 1? Esta es una de las preguntas que surgen recurrentemente en las conversaciones sobre el proyecto OLPC, sin que exista aún una respuesta contundente.
Israel nos dio la posibilidad de conocer dos historias bien diferentes. No son estrictamente modelos 1 a 1, ya que comparten cada computadora entre 2 y 3 chicos. La razón es que se usan fundamentalmente en los experimentos de ciencias, donde el trabajo en equipo es un componente importantísimo.
El primer día visitamos una escuela en el desierto, a la que asisten alumnos de las aldeas beduinas de los alrededores. Las aldeas, o caseríos, están formadas por casas y por carpas, y los miembros de las tribus están allí sin asentamiento e indocumentados.
Al llegar, nos recibieron el supervisor del Distrito Escolar, el director de la escuela y el profesor de Ciencias. La escuela es modesta, pero está muy bien cuidada. Hay un consejo de beduinos que se ocupa de mantenerla y de cuidar los accesos. Hasta hace cinco años no tenían electricidad; hoy se abastecen con un generador. Asisten a esta escuela 900 estudiantes de 18 tribus distintas, y estudian en árabe, hebreo e inglés. Hay un micro escolar que los lleva a la escuela (vienen de 80 km a la redonda), pero muchos de los chicos llegan a clase caminando o en burro.
Hace un tiempo tenían un aula de informática, y hace seis meses empezaron a trabajar con las laptops de ITP-C. Ante la clásica pregunta: "¿qué los llevó a tomar esta decisión?", el director de la escuela abrió los brazos y arqueó las cejas: "Pero ¡era obvio! Tenemos que hacer todo lo que podamos para evitar el aislamiento y no quedar fuera del progreso".
Algunos de sus desafíos: la situación socioeconómica de sus alumnos. Los chicos llegan mal alimentados, enfermos, y con diferentes problemáticas que la escuela tiene que resolver (a cada paso que dábamos, con cada palabra, la similitud con nuestras escuelas rurales era mayor). Pero además, tienen que luchar permanentemente contra el abandono: los estudiantes dejan de asistir sin razón. "Si yo no me apuro a darles una respuesta, los pierdo, y en algunos casos esto implica delinquir", aseguraba el director.
Respecto a la situación de la mujer, observé y me informaron que las chicas llegan hasta el mayor nivel de la escuela, y después regresan a sus casas. No está bien visto que una mujer se mueva sola, es una deshonra para sus padres, y continuar los estudios implicaría desplazarse. Como parte de los cambios que la escuela busca generar, contrataron a once maestras, para que sean un ejemplo para las chicas.
Una semana al año tienen una seguidilla de festejos y actividades comunitarias para motivar a chicos y padres, y generar un sentido de pertenencia. Los comienzos de la escuela fueron difíciles, y los logros tardaban en llegar. Los padres la veían como un mal necesario, con el que había que convivir.
Asistimos a una clase de 9º grado, con alumnos cuyas edades estaban alrededor de los 14 años. En ese momento, estaban trabajando en Biología, con experimentos sobre el cuerpo humano, midiendo humedad y temperatura bajo distintas condiciones. Luego nos mostraron otras actividades de Ciencias, como la medición de la presión y la temperatura en distintas zonas del terreno, cerca o lejos de los árboles, a la sombra o al sol, etcétera.
Las fotos hablan por sí solas. Los chicos están felices de trabajar con las laptop, las manejan con una soltura absoluta y les gusta mostrar lo que hacen. Al principio, los maestros eran resistentes a la incorporación de las máquinas. Ahora la ven como una posibilidad de avanzar hacia el futuro.
Los chicos se las llevan alternadamente a la casa. Y los padres, llevados por los hijos, van a la escuela a usarlas y a aprender.
Cuando empezaron a trabajar con las computadoras daban clases de alfabetización digital básica. Ahora ya no más, sino que directamente trabajan sobre las aplicaciones.
Cuando intenté hablar con las chicas me dijeron: "No..., nosotras somos tímidas, no nos preguntes". Ojalá también esta brecha pueda reducirse.
En el segundo caso, se trataba de una escuela urbana, en la ciudad de Lod, de nivel socioeconómico medio-bajo, en una zona con un alto nivel de delincuencia. También tenían un laboratorio de computación, pero decidieron experimentar con las laptop en la clase de Ciencias. En este caso se trató de un proyecto conjunto entre la escuela y la supervisora de la región. Trabajan por proyecto, con elementos de matemática y de biometría.
En ambos casos, una misma realidad: el rol del director o un profesor con reconocimiento en la escuela, que tenga en claro como prioridad la necesidad de reducir la brecha, es clave.
Mi nombre es Andrea, viví durante 5 años en Israel, y hace 5 Años que regresé a Argentina, soy Técnica química, me especialicé en tecnología de primer nivel en diferentes laboratorios químicos, fuí docente en Argentina en el año 1989-1990 en la matanza y actualmente estoy nuevamente ejerciendo como docente en pcia de Bs. As.Tengo 3 hijos los cuales se educaron en Israel y Argentina.
A lo que me quería referir es que primeramente hay que diferenciar muy bien las situaciones sociales, políticas y económicas de ambos paíces, Israel es un país altamente desarrollado con un poder adquisitivo mucho mayor con una economía muy diferente,con características sociales diversas y que vive en contínua situación estresante de guerra. Un país donde la educación y las prioridades de los niños son fundamentales, y el hecho de haber estado en un colegio de una aldea beduina no tiene ni punto de comparación con nuestras escuelas en especial las de pcia de Bs As.En Israel Todos los chicos ya sean beduínos, Israelíes o inmigrantes, están insertos en el colegio,y tienen los mismos beneficios, derechos y deberes educativos, si son inmigrantes, todo está armado para que desde el primer día pueda comenzar sus estudios en especial los relacionados al idioma.
Como se podrán dar cuenta por éstos y otros motivos es que me refería a las diferencias estructurales.
Lamentablemente en Argentina, hasta el momento no existe por ej modelos de inserción educativa , porque se viven sitauaciones, sociales, económicas y políticas totalmente diferentes, sin infraestructura, ni avances a nivel socio-educativos que permitan ponernos ni siquiera a la altura de un colegio beduino, cuando regresé nos dió mucha pena ver como se habían perdido valores en los argentinos, como el orgullo que era ir a la escuela, estudiar para ser algo en la vida, el "ser docente", el respeto al docente, el respeto por uno mismo, derechos fundamentales en cualquier ser humano, la tristeza existente y la desculturización provocada con premeditación para llegar a la situación en la que hoy por hoy estamos.
Sería hermoso, el día de mañana, haber podido recuperado los valores sociales, la importancia de ir a la escuela y todo lo que esto conlleva como por ej que cada alumno o cada dos o tres tenga una laptop y pueda acceder a todo tipo de recurso para ser un ser humano de provecho.
Atte: Andrea Slabovic
me gustaria comentar sobre el tema abordaddo por andrea,tal vez es cierto lo que comenta pero si en nuestra comunidad hacemos lo posible por reorientar las tendencias de la educacion como por ejemplo empezar por el colegio de mis hijos estaremos realizando una contribucion pequeña pero importante en la obtencion de beneficios academicos para nuestros hijos...
me gustaria conectarme con Andrea Slabovic.
Mi nombre es jana jersonsky
mi mail es janicolo@hotmail.com
si es posible hacerle llegar estos datos.
gracias,
jana
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