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22 años de la muerte de Julio Cortázar

cortazar.jpgFue el 12 de febrero de 1984. Unos meses antes había vuelto a la Argentina después de muchos años de residir (no le gustaba la palabra "radicarse" porque "en mi vida no hay nada definitivo") en París y de viajar incansablemente por el mundo, contando y denunciando las atrocidades que ocurrían en la Argentina de los setenta.

Escribió sin parar, jugó con las palabras e incluyó como nunca antes al lector. Le dio tanta vida que se encargó de demostrarle que podía morir, como ocurre en Continuidad de los parques. Puso en crisis la percepción (y la construcción) del tiempo y, como consecuencia, la del espacio. Logró un registro imposible del habla porteña, sintetizando a Borges y a Arlt. Nos acercó al primero, lo hizo más amigable, y resignificó al segundo. Por eso mismo también lo criticaron: decían que el lunfardo de sus personajes “ya no es el de Buenos Aires”, como si pudiera ser inmutable… Problematizó el conocimiento, sobre cómo conocemos, en “Las babas del diablo”.

Descontracturó la literatura y amó el jazz. No le interesaba la categoría de intelectual sino la de trabajador de la cultura, por humildad y por la convicción de que es en ese plano donde se gestan los cambios profundos que determinan el bienestar. Señaló el fundamento feliz de la escritura y de la producción cultural. Resignó tiempo de su actividad literaria para comprometerse política y activamente en pos de los derechos humanos. Dedicó conferencias enteras (como puede leerse en su Obra crítica y en su epistolario) a debatir sobre la construcción social de los pueblos. Pero sobre todas las cosas demostró que la palabra más lacerante es aquella que no se pronuncia.

Julio Florencio Cortázar murió el 12 de febrero 1984. Hace dos años era el tema del día, era el año de Cortázar. Entonces, se llevó adelante toda clase de eventos y de muestras, y no sólo en la Argentina: todo el mundo en 2004 recordaba al autor de Rayuela.

Ayer, a 22 años de su muerte, Cortázar casi no apareció en los medios. Apenas una nota en Clarín sobre la inauguración en Madrid de la muestra Presencias. Otra en InfoRegion acerca de las calles de Banfield y la casa donde Cortazar vivió entre 1918 y 1928, en la intersección de Rodríguez Peña y San Martín. En Prensa de Frente anunciaban la semana Cortázar en la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo.

Resumir aquí su vida sería injusto (o más bien imposible), porque sus diferentes etapas, en Buenos Aires, Chivilcoy, Mendoza, París, América Latina –donde sea, y así "la vuelta al día en ochenta mundos"–, podrían ser cada una objeto de investigación y reconstrucción, de ampliación y de contexto de su literatura y de su voz. ¿De qué hablar entonces? ¿De sus cuentos, sus novelas, los cronopios, los poemas, los ambientes?, ¿de Rayuela?, ¿de la Maga y Oliveira?, ¿de sus viajes por América Latina?

Quizá uno de los costados menos conocidos de Cortázar sea su vida como profesor universitario, mucho antes de su residencia en París y de Rayuela. Al respecto, el año pasado apareció el libro de Jaime Correas Cortázar, profesor universitario. Sus pasos en la Universidad de Cuyo en los inicios del peronismo. Se trata de una reveladora investigación sobre los días de Cortázar como profesor en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), donde dictaba las cátedras de Literatura Francesa I y II, y de Literatura de la Europa Septentrional (en esa materia se ocupaba de la poesía inglesa de principios del siglo XIX) El libro de Correas es el relato del año y medio que pasó Cortázar en Mendoza (desde julio de 1944 hasta diciembre de 1945) y de su regreso en 1973.

Es una investigación repleta de pruebas, testimonios de ex alumnos y docentes, cartas, fotografías y dibujos inéditos, que detallan una etapa poco conocida de la vida de Cortázar, quizá porque “aun no era Cortázar”, aunque sabremos leyendo el libro que sí lo era, y que estaba camino de hacer “eso” que hizo, de ser “eso” que fue; de ponernos en esa maravillosa obligación de pensar e imaginar otros horizontes en cualquier plano de la vida; de buscar a la Maga.

Aquí algunas de las cosas de que nos enteramos gracias a Correas, para que sirvan de invitación a leer el libro o a (re)leer a Cortázar:

-Que, antes de viajar a Mendoza, las semanas de Julio Cortázar en Chivilcoy fueron “harto penosas”, según sus propias palabras;

-que abandonó Chivilcoy cuatro días antes de instalarse en Mendoza;

-que Cortázar llegó a Mendoza el sábado 8 de julio de 1944, el mismo día en que asumía Perón como vicepresidente de la Nación, secretario de Trabajo y Previsión y ministro de Guerra;

-que primeramente se instaló en una pensión en Necochea 747, cercana a la estación de trenes, que le permitía ir caminando a dar clases. Que luego se trasladó a Las Heras 282, a una habitación que le alquiló el artista plástico comunista Abraham Vigo, lugar que a fines de 1944 dejaría...

-que hizo un grupo de amigos en Mendoza entre los que se encontraba el grabador Sergio Sergi;

-que para celebrar los banquetes que brindaba Sergi, Cortázar escribió un poema (reproducido en el libro de Correas) en el que le ofrecía un goulash hecho con palabras como retribución a los manjares que devoraba con sus amigos;

-que tal vez el cuento “Casa tomada” pudo ser inspirado por una de las obras de Sergi;

-que el diario Los Andes, de Mendoza, estaba muy pendiente de la Universidad por aquellos días, y que cuando informó sobre la designación de Cortázar en la UNCuyo comentó que entre sus trabajos publicados “cabe mencionar un volumen de poemas, titulado Presencia, editado en 1938 con el seudónimo de Julio Denis”;

-que los temas propuestos por el profesor Cortázar para 1944 mostraban su sólido conocimiento de la poesía francesa y su incidencia en las vanguardias del siglo XX;

-que “Largázar” “gozaba de mucha simpatía femenina y del estudiantado”;

-que el clima de la UNCuyo hacia 1945 comenzó a agitarse y los estudiantes reclamaban, entre otras cosas, concursos para las cátedras, cursos paralelos con prueba de aptitud para los profesores, rotación en los temas de los programas y viajes de estudios para los estudiantes;

-que la atmósfera política en la UNCuyo se caldeó a tal punto que los profesores quedaron divididos en dos bandos: los estrictos y los opositores, entre los que estaba Julio;

-que participó en una toma de la facultad que terminó con estudiantes y profesores detenidos durante dos días en una comisaría, y fue elegido para integrar el consejo directivo de la facultad;

-que tras verse envuelto en las internas políticas de la Universidad, se defendió con un impresionante artículo en el diario Los Andes (que se reproduce en el libro), haciendo gala de su poder de argumentación y milimétrica refutación;

-que luego de partir de Mendoza el vínculo siguió a través del contacto epistolar con Sergi y a partir de 1970 con la joven crítica Lida Aronne, autora de Rayuela: la novela mandala, libro que entusiasmó a Cortázar, aunque el título se prestaba para la broma (“Mi chiste –le dice– fue: la novela mandala al diablo”);

-que alguna vez reemplazó en el encabezamiento de sus cartas “Buenos Aires” por “Perolandia” o por “Horribles Aires”;

-que a principios de 1946, desde Buenos Aires, pidió licencia mediante una carta al interventor de la Facultad de Filosofía y Letras, argumentando que “razones personales”;

-que en abril del 46, Cortázar le escribió una carta al centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo en la que explicaba por qué se alejaba de los claustros universitarios: “Circunstancias diversas me aseguraron –a fines de febrero- la posibilidad de permanecer, si así lo decidía, en la Capital. Entonces, y luego de considerar mis deberes con toda la serenidad posible, arribé a lo que espero comprendan y justifiquen ustedes: que un hombre debe a veces romper amarras de afecto y olvidar posibles ventajas materiales, si su vocación auténtica reclama otra calidad de vida, otro horizonte de acción”.

Los anexos del libro Cortázar, profesor universitario incluyen los programas de las asignaturas dictadas por el escritor y las cartas de Julio Cortázar a la crítica Lida Aronne.

Declaraciones de Jaime Correas en rionegro.com.ar


Enlaces recomendados

Julio Cortázar: recurso educativo en educ.ar
Testimonios sobre Julio Cortázar en cervantesvirtual.com
Julio Cortázar - Wikipedia, la enciclopedia libre


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2 Comentarios

  1. MAXI. Abril 1, 2008 15:09

    es estupendo unas espectaculares lineas que llegan directamente hacia el corazon pero remarco que como Oscar Wilde NOP HAY NINGUNO GRACIAS POR DARME ESTE ESPASIO

  2. estela. Septiembre 8, 2008 19:05

    conmovedor, me gustaria orientacion sobre el momento biografico cuando Cortazar escribe Axolotl...
    gracias