El portal educativo del Estado argentino

 
 

Falleció Ana Pelegrín, arqueóloga de la literatura y el juego de tradición oral en Hispanoamérica

anapelegrin.jpgInventora de atajos por donde desovillar el hilo de la memoria y recrear la literatura popular. En tiempos de fascinación futurista, velocidades frenéticas, con un mercado editorial abarrotado de novedades y tendiente a una exuberante producción literaria, cuyo fin no parece ser otro que estimular el consumo incesante e indiscriminado, Ana Pelegrín dedicó su vida a rescatar de la tradición oral tesoros inmateriales e inolvidables. A partir de su delicado y artesanal trabajo revisitó y rastreó entre cuenteros y vecinos de España y Latinoamérica el pasado oral - canciones, juegos de palabras, rondas, leyendas - de esos pueblos para recatalogarlo y resignificarlo.

En homenaje a su intensa vocación docente y sus importantes aportes teóricos, en esta nota les acercamos detalles de su trayectoria, un collage de citas extraídas de algunos de sus libros, una entrevista en video, y datos sobre los libros que publicó a lo largo de su vida.

Ana Pelegrín había nacido en San Salvador de Jujuy (Argentina), en 1938. El 11 de septiembre, después de ser hospitalizada para realizarse un trasplante de hígado, falleció en Madrid, ciudad donde residía desde 1968.

Obtuvo la Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina). A fines de los sesenta viajó a España para estudiar técnicas teatrales. En ese país se doctoró en Literatura Española por la Universidad Complutense de Madrid, con su tesis "Juegos y poesía popular en la literatura infantil y juvenil (1750-1987)".

Fue directora, hasta el año 2004, del Seminario Permanente de Expresión y Creatividad en el INEF-Universidad Politécnica de Madrid, donde ejerció como profesora titular de Expresión Corporal. Fue docente del Máster de Creatividad de la Universidad de Santiago de Compostela. Como pedagoga fue pionera en condesar e interrelacionar el movimiento expresivo del cuerpo con otros lenguajes del arte, particularmente con el texto poético.

Dictó innumerables cursos y seminarios en diversas universidades de España e Hispanoamérica sobre literatura de tradición oral, juegos tradicionales y literatura infantil y juvenil del siglo XX. También se mostró siempre interesada y curiosa por abrir nuevos temas. Recientemente, por ejemplo, había estado investigando sobre la indumentaria de los niños pequeños a través de la tradición oral infantil.

Incansable defensora de la escuela pública, activó desde los años setenta dentro de los movimientos de renovación pedagógica. Junto con otros colegas, en 1976 fundó Acción Educativa, un espacio desde donde surgieron escuelas de verano y muchísimos cursos de formación contínua para docentes.

En abril de 1999, Ana Pelegrín visitó Buenos Aires para participar del 4º Encuentro Internacional de Narración Oral, y pudimos escuchar de viva voz su conferencia: La aventura de oír. De la narración y los narradores en la tradición oral y la modernidad. En su exposición enlazó con magistral sabiduría una trama de cuentos y memorias junto con todo su bagaje de experta académica.

Es, sin lugar a dudas, una de las referencias ineludibles en los estudios sobre literatura de tradición oral hispánica. Su prolífica labor como investigadora fue recogida tanto en sus exquisitos libros ensayísticos, artículos, y conferencias, como en varias antologías poéticas para niños y jóvenes, siempre preparados por ella con una cuidada y erudita edición.

Entre los libros de esta autora argentina, inexplicablemente descatalogados o de difícil acceso en nuestro país pero que circulan en España, se encuentran: Poesía española para niños (Alfaguara, 2002); Poesía española para jóvenes (Alfaguara, 2005); Raíz de amor: antología poética para adolescentes (Alfaguara, 1999); La aventura de oír (Anaya, 2004); Cada cual atienda su juego (Anaya, 2008); Libro de estampas y almanaque del niño (Comunidad de Madrid, 1989); La flor de la maravilla: juegos, retahílas, romances (FGSR, 2006); Repertorio de antiguos juegos hispánicos (CSIC, 1998); y Letras para armar poemas (Alfaguara, 2004). Todos ellos libros fundantes, de una rigurosidad teórica poco frecuente, que han dejado una profunda impronta en sus lectores.


libros1.jpg


En los últimos tiempos estaba trabajando intensamente para recomponer la memoria del exilio a través de los libros para niños que autores republicanos publicaron fuera de España. Ese proyecto suyo se materializará próximamente a través de la publicación de su libro Pequeña memoria recobrada, un catálogo que recoge una colección de obras publicadas entre 1920 y 1936.

Para quienes quieran conocer más sobre Ana Pelegrín una lectura muy recomendable es el número 160 de la Revista Educación y Biblioteca, publicado en el 2007, que contiene un rico y extenso dossier dedicado a ella, coordinado por Gustavo Puerta Leisse, que reúne varios artículos en los que amigos entrañables y colegas, dan cuenta de su afecto y admiración por sus invalorables aportaciones.

Otro recurso interesante es el video Mundos imaginarios: Entrevista a Ana Pelegrín. Cada fragmento merece ser escuchado con atención y pausa, para poder apreciar en su melodioso y susurrado modo de hablar la agudeza de sus reflexiones. Quizás el apartado "Leer y pensar", sea uno de más lúcidos y punzantes.

A ella que se ocupó de restituirles un presente a las voces y sonidos de antaño, dedicamos este collage de citas extraídas de algunos de sus libros, para reavivar de algún modo sus palabras y enseñanzas:


libros2.jpg







"El contar cuentos es un acto intenso, de comunicación personal. Invita al recogimiento, a concentrarse, a refugiarse. Por eso, el círculo o semicírculo, evocando el círculo alrededor del fuego, del árbol, reúne aún los elementos dispersos y primarios del núcleo inicial, cuando la historia era sentida como una parte de cada uno, una parte de todos los que se congregaban."



"Durante mucho tiempo hemos tenido la fortuna de abrir las puertas a la imaginación al escuchar y transmitir los cuentos contados, las nanas cantadas de madres a hijos, diciendo las retahílas y ritmos a plena voz... Érase que se era el primer contacto con el sentir poético.
Para retener ese sentir es indispensable contar con un tiempo tranquilo y apaciguado para compartir con los niños la lectura de poemas, en un instante de comunicación emotiva difícil de olvidar. El niño estará colgado de la voz, esperando apropiarse de los sonidos. Las palabras coloreadas por el sonido de la voz, vibrando; las palabras deslizándose en la entonación, brincando en el ritmo...
No importa, decía Juan Ramón Jiménez, que en el poema el niño no lo entienda todo; bastará que se llene del sonido y el sentido. Ya llegará otro momento en el que versos y estrofas prendidas en la memoria lo impulsen a la lectura y a la comprensión personal. Los poemas aprendidos, las estructuras rítmicas, las imágenes, le invitarán a expresarse, uniendo su voz a su memoria, transformando e inventando palabras y coplas de su propia creación."



"La aventura de oír" invita a la búsqueda y a la recuperación de la palabra, afincada, por esta vez, en el cuento de la tradición oral. Palabra, memoria, imaginación, emoción, van y vienen a través de las páginas, en un nítido empeño de implicar al lector en su propia experiencia, de abrir interrogantes, de reclamar su participación."



"Cuentan las viejas consejas que existe una flor oculta que cura las heridas de los hombres y es larga y azarosa su búsqueda. Algunas veces, su poder devuelve la vista a los ciegos, otras hace sonreír a los afligidos, otras deja la impresión momentánea de la belleza transparente en una flor de agua que se desvanece entre secretos sonidos, a veces dejando suspenso el ánimo porque su incandescencia borra el inexorable discurrir temporal.
Llámese flor del llolay, liri bleu, flor del agua, flor de mayo.
Es la flor de la maravilla.
Persiguiendo su imprevisible presencia me he extraviado en el laberinto múltiple de las voces que hablan del prodigio y he vislumbrado su íntegro poder floreciendo en el florilegio de los romances, los recreos y las retahílas que hechizan a los niños y a cuya fascinación me he rendido cada vez que la palabra comenzaba a anular el tiempo.
Y esta es La flor de la maravilla."



2 Comentarios

  1. Mariano. Bs As. Septiembre 23, 2008 19:54

    Cuánta emoción! Recuerdo en mi formación docente inicial, encontrarla en la bibliografía.Ahí me enamoré de la narración, junto Javier Villafañe, Dora Pastoriza. Gracias Ana por todo!

  2. Mariángeles Fernández. Octubre 21, 2009 05:21

    A partir del 21 de octubre de 2008 se puede visitar, en el museo Larreta de Buenos Aires, una muestra de los tesoros reunidos por An Pelegrín a lo largo de su vida.
    Más información:
    http://portal.educ.ar/noticias/agenda/homenaje-a-ana-pelegrin-en-el.php