Infinitas veces el cine ha recurrido al aula como usina de historias difíciles, conmovedoras o risueñas. Los conflictos que se desarrollan entre los grupos humanos que conviven en la escuela y los problemas que deben afrontar los educadores suelen, en el fondo, ser similares en diferentes sociedades y diferentes épocas y los filmes que han inspirado resultan un rico espacio de reflexión para los docentes, ya que proveen un estimulante material de debate y ofrecen disparadores sugerentes para abordar los temas más variados.
La lista y los circuitos posibles para el recorrido ofrecen, por supuesto, incontables variantes: Desde clásicos del cine nacional hasta éxitos de Hollywood, pasando por el neorrealismo italiano. Un ejemplo de los primeros es Su mejor alumno, de Luis César Amadori, que recrea el vínculo entre Domingo Faustino Sarmiento (encarnado por Enrique Muiño) y Dominguito (Ángel Magaña) en sus años de formación, con un tono emotivo y moralizante propio del cine de la época. Justamente por eso, la obra puede ser una entrada interesante para repensar los modos de abordar la historia e incluso para introducir a los alumnos en la historia del cine nacional. Y en clave de comedia, la siempre desopilante Niní Marshall, por ejemplo, en Catita en la escuela, cuyos gags cuestionan de manera divertida las debilidades de una institución escolar rígida –que no lograba integrar al alumno con dificultades- o un sistema de enseñanza y evaluación basado en criterios exclusivamente memorísticos.
Pero si pensamos en la representación cinematográfica de la forma en que repercuten en la escuela los problemas derivados de la exclusión social, es insoslayable el clásico norteamericano Semilla de maldad Blackboard jungla). Con esta obra, filmada en 1955, se inaugura en la cinematografía estadounidense la saga de obras destinadas a representar los problemas que plantea el ejercicio de la docencia en contextos de marginalidad y pobreza.
El protagonista, interpretado por Glenn Ford, un veterano de guerra que decide dedicarse a la docencia, lucha por llegar a establecer una conexión con los alumnos, que oscilan entre la indiferencia y la agresión. Y también enfrenta la falta de contención institucional y el escepticismo de sus colegas, que ya han bajado los brazos. Si bien 50 años más tarde el planteo ha perdido algo de su fuerza –comparada con los desafíos actuales, la película resulta casi naïf– sigue resultando un material interesante para introducir el debate acerca de las pautas de convivencia, los vínculos entre alumnos y docentes y el acceso a la educación como herramienta de integración social.
Otra obra más reciente aborda el tema de la marginalidad y la educación en un contexto carcelario. Se trata de Cuatro minutos (2006), del alemán Chris Graus, cuya protagonista, una joven víctima de abusos de todo orden, solo logra expresarse a través de la hostilidad y la violencia. Condenada por asesinato, encuentra en la cárcel una “salida” inesperada a través de una vieja maestra de piano que detecta su enorme talento. Dos personajes hoscos que, sin embargo, logran producir juntas algo que las trasciende y, en cierto modo, las libera.
Ejercer la docencia en un contexto de intolerancia
Por cierto que las tribulaciones de la educación no se limitan a las que derivan del vínculo educador-educando: la historia ofrece, lamentablemente, demasiados ejemplos de regímenes marcados por la intolerancia y el autoritarismo. Y la educación, como usina de libertad y pensamiento autónomo, fue siempre un espacio de resistencia.
Y también aquí el cine es una fuente de materiales que permiten introducir temas ásperos de una manera más atractiva para los estudiantes.
Saberes prohibidos
Un ejemplo clásico es Heredarás el viento (Inherit the wind) (1960), dirigida por Stanley Kramer y protagonizada por Spencer Tracy. La película recrea un episodio histórico, el juicio conocido como “Juicio del Mono” –en referencia a la teoría de la evolución de las especies– que tuvo lugar en Estados Unidos en 1925. El acusado es un maestro que osó enseñar la teoría de Charles Darwin, a pesar de que las leyes del estado de Tenesee lo prohibían. El episodio dio lugar a una encendida polémica en los medios estadounidenses: quienes defendían posturas cercanas al fundamentalismo religioso y quienes abogaban por la libertad de expresión se trenzaron en un debate furibundo, de enorme repercusión social.
El tipo de debates y argumentos que se exponen en el juicio resulta muy estimulante para discutir un abanico de temas que incluyen desde los nexos entre ciencia y religión hasta los derechos civiles y rol de la prensa en nuestras sociedades. (Es posible encontrar una guía de trabajo sobre la película en
En otro contexto, La lengua de las mariposas (1999), del director español José Luis Cuerda, recrea la atmósfera represiva de la España franquista y su impacto en los vínculos sociales y personales. Un entrañable maestro, encarnado por Fernando Fernán Gómez, de trato bondadoso e ideas liberales, es víctima de la intolerancia de las autoridades mientras la comunidad a la que había ofrecido contención y apoyo, lejos de defenderlo, se suma al repudio.
Una guía para trabajar en el aula sobre La lengua de las mariposas.
Y por cierto, en nuestro país, célebres filmes como La historia oficial , en el que la oposición de los modelos de docentes encarnados por Norma Aleandro y Patricio Contreras y la trama del film permiten abrir el debate acerca de los vínculos entre educación y memoria, además de presentar el contexto global en el que transcurre la historia y la problemática de la apropiación de niños y la desaparición forzada de personas.
Otra película, La noche de los lápices, narra uno de los momentos más crueles de la represión: el secuestro y desaparición de estudiantes secundarios en La Plata en 1975
Por otra parte, las condiciones represivas no necesariamente provienen de la esfera estatal ni derivan de temas estrictamente políticos. En Padre padrone es el contexto de ignorancia y pobreza y un modelo familiar autoritario el que obliga al pequeño Gavino a abandonar la escuela. El film, dirigido por los hermanos Taviani, retoma la historia del lingüista italiano Gavino Ledda, que fue analfabeto y pastor hasta los 18 años. Sólo entonces lograría acceder a la educación y desplegar su talento.
(Es posible encontrar una entrevista al “verdadero” Gavino Ledda en http://www.youtube.com/watch?v=9beOzWVcLmU)
¿Niñas bien?
Claro está que la cinematografía –en particular la holllywoodense– ha transitado también formatos más “livianos” que, sin embargo, pueden ser interesantes vías para introducir debates de mayor densidad, como los criterios de formación destinados a las mujeres y los límites que la sociedad de posguerra imponía a su inserción laboral y profesional. La sonrisa de Mona Lisa, -dirigida por Mike Newell y protagonizada por Julia Roberts- es un buen ejemplo. La película está ambientada en un college de señoritas elegante y conservador, pero la llegada de una docente ligeramente feminista resulta una presencia revulsiva ya que pone en cuestión criterios institucionales, costumbres familiares y sociales, criterios de enseñanza, etcétera.
Por cierto, la lista podría ampliarse casi al infinito, y cada lector podrá aportar sus propios favoritos pero, aunque la selección sea siempre discutible, existe un consenso amplio acerca del valor del cine como recurso pedagógico. Debatir películas resulta estimulante, tanto para los profesores como para los estudiantes, y actualmente la accesibilidad de archivos cinematográficos a través de herramientas como YouTube se facilitó enormemente. La tecnología brinda nuevos formatos para estrategias no tan nuevas: recordemos que ya en la citada Semilla de maldad era precisamente la invitación a debatir sobre un corto de animación lo que permitía al docente encontrar, por fin, un puente hacia sus esquivos alumnos.
Un amplio e inteligente abanico de opciones para trabajar los vínculos entre cine y educación puede encontrarse en: La educación tal y cómo la ve el cine
Muy interesantes los recursos sugeridos.
Sumo a los films mencionados Perfume de Mujer (versión con Al Pacino), utilizada como disparador en un curso de perfecionamiento docente.
Disculpen, escribí "perfeCionamiento" en vez de perfeccionamiento... error de tipeo!!!
Me parece importante el tema. Soy docente del área mateática, pero incyuyo el cine para trabajr con mis alumnos. Ellos están habituados al medio audiovisual, viven en un mundo en el que literalmente, los asedian las imágenes. Sin embargo son poco críticos respecto de lo que ven. Lo consumen, les gusta o les disgusta, utilizan a personajes y valores como sustancia de sus identificaciones. La escuela puede ayudarles a construir miradas reflexivas.Por esto es importante el uso de películas para el tratamiento de problemas y temáticas de interés para docentes y alumnos. A la lista mencionada podría agregar otros títulos que para mi fueron significativos, por ejemplo JACK, LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS, LLEGÓ EL RECREO.
en el comentario anterior, omití decir que, en nuestra realidad escolar, es más simple incluir el cine que las tic.Todavía no estamos preparados los docentes y la escuela no cuenta con los recursos necesarios.
Sandra
Espectacular!.Que mejor ejemplo que ésta página, la combinación de lectura y apoyo de video, hacen comprender con mayor facilidad lo que el autor intenta explicar. Que diferente hubiese sido leer "únicamente texto" que explicara las pélículas sin ver los fragmentos de las mismas. Resaltando la importancia de que al seleccionar este método, primero se tiene que estimular al docente para poder obtener exitosos resultados. Primera misión de este artículo cumplida.
El cine como recurso pedagógico es una fuente muy amplia que debemos aprovechar como docentes para introducir debates en el aula y de esta manera facilitar la comprensión de un tema "X".
Solicito material sobre películas relacionadas con Matemática.
Excelente el artículo. Realmente situaciones que no vemos cotidianamente en los días actuales. Podemos decir que hay una tendencia por parte de nosotros docentes a explorar muy pocos recursos como este, que es tan estimulante, provocativo, sirviendo de disparador para temas distintos y de mucha importancia, que necesitan ser abordados en el contexto áulico.
Excelente el artículo. Realmente situaciones que no vemos cotidianamente en los días actuales. Podemos decir que hay una tendencia por parte de nosotros docentes a explorar muy pocos recursos como este, que es tan estimulante, provocativo, sirviendo de disparador para temas distintos y de mucha importancia, que necesitan ser abordados en el contexto áulico.
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