Sociedad de la Información

Delicioso ruido

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En medio del uso y abuso de las aplicaciones de la Web 2.0, el ruido comienza a generar reacciones: desde quienes lo siguen evitando hasta quienes intentan optimizarlo. El desafío hoy en día estriba en reconocerlo para enriquecernos con sus consecuencias, entre las que está la atención paralela continua.

Blogs, wikis, RSS, Twitter, Facebook, Hi5 … el número de recursos que se multiplican exponencialmente cada día puede hacernos sentir agobiados con facilidad. El ámbito en donde nos movemos es ruidoso. Hay momentos en que tiene sentido filtrar esa masa de información que recibimos a granel. En otros casos, simplemente necesitamos ese ruido.

La tendencia a estar informados todo el tiempo, sin embargo, es una cuestión cada vez menos ajena a las empresas. De acuerdo con un estudio realizado por la compañía Basex, en Estados Unidos se pierden al menos U$S 650 billones de dólares por año debido a las interrupciones del personal, dentro de las cuales se incluyen ruidos de coches, chequeo constante del correo electrónico o chats en sistemas de mensajería instantánea. En este estudio además se revela que por jornada de trabajo los empleados utilizan aproximadamente 77 veces el Messenger, miran más de 40 sitios web y chequean más 50 veces su correo electrónico. Lo paradójico es que esos billones de dólares perdidos por las empresas provienen de la utilización de aplicaciones que teóricamente optimizan nuestro tiempo.

Aplicaciones “ruidosas”

Es un hecho, y un hecho deseable además, que estas herramientas existan, se multipliquen y se optimicen. O incluso que nos permitan optimizarlas a nosotros mismos de acuerdo con
nuestras demandas y necesidades, tomando la posta de esta Web 2.0 que nos convierte a todos en potenciales editores de la Red. Entonces, tenemos que pasar a una segunda etapa: gestionemos ese ruido y hagámoslo nuestro aliado.

En primer lugar, reconocer que nada mejor para terminar con el ruido que silenciar todas las aplicaciones que nos puedan provocar. ¿Queremos que nos interrumpa un mensaje emergente del Messenger? ¿Queremos que Skype nos indique que alguien nos está llamando insistentemente por tercera vez? ¿Queremos que Google Talk nos avise cada vez que tenemos un mensaje nuevo en la bandeja de entrada? De nosotros depende.

Incluso para las personas que están acostumbradas a bucear en un mar de información constantemente, las aplicaciones sociales son una fuente de interrupción o incluso de distracción algunas veces. Hasta Stephen King, en su libro On Writing, comenta que para escribir necesita encerrarse en una habitación aislada sin riesgos de ser interrumpido por nada ni nadie. Por lo tanto, nada mejor que apagarlo, si algo nos distrae.

El segundo paso recomendable es analizar si podemos nadar –sin ahogarnos– a través de ese ruido. Tal y como hay escritores que necesitan aislarse completamente para poder escribir, así también hay personas que necesitan hacer las cosas de a una, sin una estructura hipertextual.

Resulta difícil determinar si las personas capaces de sumergirse en el vasto mundo de la información realizando múltiples tareas en simultáneo son diferentes de las que no pueden hacerlo porque padecerían agobio o distracción. Aunque esto no impide que podamos conocer métodos o trucos para gestionar mejor nuestro tiempo.

De la atención parcial continua a la atención paralela continua

Conforme ha ido evolucionando la Web 2.0, y sobre todo las redes sociales, las personas capaces de hacer varias tareas en simultáneo han comenzado a ser más y más valoradas, no sólo por una cuestión de optimización de tiempos, sino de capital humano en el entorno en donde se desempeñan.

La frase "atención parcial continua", referida a las personas que se focalizan en una tarea mientras monitorean otras, frase utilizada en general de forma negativa, ha evolucionado hacia lo que en la actualidad se denomina atención paralela continua. Este concepto hace referencia a las personas capaces de realizar múltiples tareas a la vez, sin poner el énfasis en una sola. Ejemplo de la atención parcial continua puede ser conducir un coche mientras escuchamos la radio, mientras que en el segundo caso podríamos poner como ejemplo una persona que mientras navega buscando información en la Red también chequea su correo y lee las noticias por RSS.

Crear una rutina

Ante el maremágnum de información que recibimos cada día a través de las diferentes aplicaciones que utilizamos (Twitter, Facebook, RSS, blogs, wikis) es casi indispensable crear una rutina para poder consumir esa información en el mejor de los casos, o al menos gestionarla.

Hace unas semanas, Louis Gray propuso desde su sitio web su rutina: primero lee sus mails, luego las noticias por RSS, después consulta Twitter, más tarde FriendFeed y por último el resto de la información.

Estructurar nuestra forma de consumir información puede sonar a un trabajo arduo, pero teniendo en cuenta que algunos de nosotros estamos entre 8 y 10 horas por día frente a la computadora, debemos tomarnos ese trabajo.

La belleza del ruido

Más allá de algunas reacciones catárticas de usuarios de esta Web 2.0, en estos tiempos de conocimiento diseminado en diversos nodos y redes, cuando es más importante conocer quién tiene el conocimiento que necesitamos que tener todo el conocimiento en nuestra red cerrada y personal, el ruido tiene su belleza.

El ruido de las redes sociales y las aplicaciones de la Web 2.0 son un parte esencial de vivir y aprender en la Red. Algunas razones:

Oportunidades inesperadas

Algunos lo llaman serendipia (del inglés serendipity). Cuando menos limitado esté nuestro horizonte de fuentes de información y contactos, más fácilmente podremos encontrar posibilidades inesperadas en la Red: recursos, oportunidades, contextos y contactos.

Reservorio de información

De repente un día, algo sobre lo que habíamos leído o alguien con quien habíamos contactado azarosamente se convierte en la parte esencial de la tarea que estamos realizando. ¿Quién no quiere tener en su equipo a alguien capaz de conectar información estratégica en el momento exacto?

Conocimiento general

La posibilidad de estar conectados y comunicados con innumerables redes y nodos segmentados de acuerdo a nuestros intereses nos hace tener un conocimiento que es a la vez general y especializado. Y que viene a nosotros cada día y a cada momento para invitarnos a conocer y aprender.

Nuevas destrezas y habilidades

Estas formas de gestionar el ruido nos obligan a explorar nuevas formas de trabajo, que van desde la gestión de la información hasta las formas de comunicación utilizadas y sus efectos en nuestras redes directas e indirectas.

Infoxicame

Más allá de los efectos que la infoxicación pueda generar en todos nosotros, es un hecho que las redes sociales están aquí y han venido para quedarse. Por lo tanto, lo más inteligente que podemos hacer es tratar de gestionar los recursos que tenemos (el tiempo entre ellos) para alimentarlos con nuevas fuentes.

Los datos, la información, el conocimiento, ya no son un problema. El desafío pasa por saber cómo bucear por cuanta red social estemos inmersos sin morir en el intento. Es decir, cómo gestionamos toda la información que recibimos diariamente y cómo administramos nuestros contactos y fuentes para que sigan produciendo de forma sinérgica.

Cuanta más redundancia, menos información. Y hoy en día frente a tantas aplicaciones muchas veces nos parece que ya nada podría inventarse. Y sin embargo sí, se inventan nuevas herramientas porque cambian nuestras necesidades.

El desafío de hoy es poder navegar, sin naufragar, por esta Red cada vez más llena de redes.

  • Autor: Flavia Ricci |
  • 23-06-2008 |
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