
Según un estudio del instituto Basex, los correos electrónicos no deseados (spam) cuestan globalmente 20,000 millones de dólares a las empresas en todo el mundo, lo que incluye pérdidas de productividad, programas de filtros y otros gastos en equipamiento informático apropiado.
Por trabajador, el costo global asciende a entre 600 y 1,000 dólares por año, añade el estudio, lo que significa que una empresa que emplee a 15,000 personas puede enfrentar un costo anual promedio de 12 millones de dólares.
"En un medio en el cual prácticamente todo el mundo puede comprar una lista de 25 millones de direcciones de e-mail por 25 dólares, y enviar correos a esas 25 millones de personas casi gratuitamente, no debería sorprender que el spam se haya transformado en una plaga", explicó el instituto de estudios neoyorquino.
En otro estudio, Ferris Research estimaba que el spam podría costar más de 10,000 millones de dólares solo a las empresas estadounidenses en todo 2003.