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El libro de Marc Prensky No me molestes mami. Estoy aprendiendo

tapa_Prensky.jpgLas computadoras y los videojuegos son las maestras del siglo XXI

Hace pocos días Marc Prensky, que fue quien acuñó el concepto de nativos digitales, publicó su segundo libro que va al fondo del asunto... "Don't bother me, mom -- i'm learning" : How Computer and Video Games Are Preparing Your Kids For Twenty-first Century Success -- and How You Can Help!¨. Veamos cómo nos ayudan sus ideas a liberarnos de los maniqueísmos tecnofilia vs. tecnofobia, que no contribuyen mucho a ubicarnos en un lugar donde nos sintamos cómodos y al mismo tiempo útiles.

Estas opciones binarias ignoran un hecho contundente: la tecnologización del aula se está dando a pasos agigantados de la mano de un conjunto de tecnologías que pronto volverán irreconocible el espacio tradicional del aula.

No importa que todavía estemos a un considerable trecho de la clave mágica que es la ecuación un chico=una computadora, aunque el proyecto OLPC sea hasta ahora el intento más osado en esa dirección. No hace demasiada mella que la conectividad se siga escatimando, y que conseguir que las grandes empresas se hagan cargo por sí mismas de la idea de internet como servicio universal sería mucho más beneficioso para sus negocios que el inmovilismo de varios actores que busca hacer pasar por estrategia lo que es simplemente miopía (al mejor estilo de Being There de Jerzy Kosinski -inmortalizada en la película del mismo nombre, de 1979 y con Peter Sellers en el rol estelar, que en la Argentina se conoció como Desde el jardín.

El arco de celulares, cibercafés, PDA y dispositivos inalámbricos de distinto porte y alcance está cerrando la brecha cognitivo-digital y borrando diferencias etarias, de clase y de gustos con una rapidez indetenible en todos lados. Por lo cual la pregunta pertinente acerca de la alianza entre tecnología y escuela en las décadas por venir no es la aburrida "¿Qué puede hacer la tecnología más revolucionaria para renovar la pedagogía más tradicional?", sino más bien "¿Cuándo la tecnología derribará definitivamente las paredes del aula?".

Las cuatro fases de los procesos de incorporación de tecnología

Prensky muestra acertadamente que los procesos de incorporación de tecnología en cualquier ámbito pasan generalmente por cuatro fases: 1) jugar con la idea; 2) hacer lo viejo a la manera vieja; 3) hacer lo viejo a la manera nueva; 4) hacer cosas nuevas de modos nuevos.

Si los resultados de la incorporación de la tecnología en el aula han sido hasta ahora tan poco prometedores ello se ha debido, básicamente, a que por más que se nos ha prometido el oro y el moro, la alquimia y la varita mágica de la renovación pedagógica gracias al fórceps de la tecnología, en rigor pocas veces se ha sobrepasado la fase de "jugar con la idea".

Los infinitos programas que en el último cuarto de siglo han sugerido que era hora de tomarse en serio a las tecnologías en el aula sucumbieron siempre a la falta de escala, a las limitaciones del software, a la incapacidad de los docentes no formados en estas tecnologías para utilizarlas. Pero sin lugar a dudas se trató en todos los casos de mucho ruido y de pocas nueces.

Aunque lo hemos repetido mil veces, parece que la reiteración nunca es suficiente. En tecnología educativa estamos como cuando el cine no era más que teatro filmado, como cuando las Biblias incunables clonaban fielmente a los manuscritos medievales, como cuando el teléfono se usaba como radio avant la lettre. El resultado en todos los casos es más de lo mismo -aunque con menores costos y mayor eficiencia, lo que no es un detalle menor-.

No hay ejemplo de e-learning o de edutainment, de aprendizaje electrónico o de tecnología educativa que no tenga como mayor distinción ser simplemente una forma de distribución electrónica de documentos. Más de lo mismo, a veces con mayor prolijidad, generalmente con mayor alcance, y en algunas ocasiones con un componente multimedial que nos hace ilusionar acerca del futuro del medio, pero sin que nunca logremos perfilarlo en forma sustancial.

No hay aquí nada nuevo bajo el sol... a menos que los cursos, la currícula y los planes de clase se vean modificados en forma radical, que se los pueda editar a voluntad, y básicamente que sean generados desde abajo hacia arriba, con los chicos, jóvenes y adolescentes como sus principales creadores y usuarios -algo un poco lejano de lo que ocurre hoy en la escuela ¿no les parece?, en cualquier nivel, e incluso en la universidad-.

Herramientas interesantes ma non troppo

No nos engañemos. Ya existen herramientas muy interesantes que permiten hacer un seguimiento personalizado de los alumnos como PowerSchool originalmente de Apple, luego adquirido por Pearson; o Student Management Solutions de Chancery -algo que ya hace 10 años se introdujo masivamente en el e-learning de nivel superior.

Aunque estas herramientas emprolijan las tareas y dan un tinte de posmodernidad a la gestión y la administración escolares, en realidad no innovan en nada respecto de los problemas centrales del aprendizaje, la motivación, la relevancia y contextualización de los contenidos y, sobre todo, la mayoría de los rasgos que los comentaristas y vendedores de las nuevas tecnologías alaban como novedad, como son escribir, presentar o compartir materiales digitalmente en la computadora vía email o mensajería instantánea, en realidad no es sino más de lo mismo. A menos que alguien crea que la muerte de la escritura manuscrita y la omnipresencia del tipeado es en sí mismo algo bueno.

Falta muchísimo, empero, para que las computadoras sean un post-lápiz y papel. No sólo en el Conurbano bonaerense, sino también en los EE.UU. -la meca de la introducción masiva de computadoras en las escuelas- se las sigue encerrando en salas ad hoc, se prohíbe el uso de los msn, los celulares, las cámaras digitales y el acceso a internet sin filtrado, o se usa a las máquinas para recopilar información vieja (datos o planes de clase) en formatos viejos (archivándolos).

Haciendo cosas viejas de un modo nuevo

Aunque no son muchas, hay una cierta cantidad de escuelas y un número creciente de docentes que están empezando a hacer cosas viejas de un modo nuevo.

La introducción de demostraciones digitales a través de video y de animaciones Flash, especialmente en las clases de ciencia, es un gran aporte en esa dirección.

Hace rato que venimos decretando la especificidad de la simulación como tercera via regia para la producción de conocimiento en las clases y en los entornos de aprendizaje. Los ejemplos con los que ya contamos son -sino copiosos- al menos variados y han dado excelentes resultados.

Entre los más conocidos contamos con SimCity -ya en su versión 4-; y Civilization III; Haciendo Historia de Muzzy Lane, así como los videojuegos conceptuales y experimentales del MIT como Revolution
y Supercharged , que están permitiendo que aun chicos del nivel primario puedan manipular sistemas virtuales, desde ciudades a países en vez de meramente discursear sobre el tema.

Así, por 25 dólares podemos bajarnos una versión del juego Real Lives que permite que los chicos personifiquen a un campesino de Bangladesh, a un operario brasileño, a un oficial de policía en Nigeria, a un operador polaco de computadoras o a un abogado norteamericano "viviendo" sus vidas lo más cercanamente posible a la raelidad, gracias al uso de estadísticas generadas en el mundo real.

Un programa como School Tycoon de la empresa Riverdeep, permite que los chicos creen una escuela a su imagen y semejanza.

Aprovechando estas herramientas de simulación los chicos pueden comportarse como científicos y como innovadores, y ya no son más la tabula rasa prevista por la mayoría de los programas de enseñanza y el currículum real (aunque en la retórica se siga siempre insistiendo en las maravillas del constructivismo).

En vez de recibir los contenidos, los argumentos o las posiciones en forma enlatada, son ellos los que deben en estos casos, a través de procedimientos de ensayo y error ilustrados (en palabras un poco más técnicas y ambiciosas, a través de la abducción), generar sus propios contextos significativos.

Pero antes de que nos alegremos demasiado, no nos olvidemos de que durante siglo, si no milenios, los mejores maestros siempre han usado modelos interactivos para sus demostraciones y que los mejores alumnos han venido haciendo simulaciones en arena, papel o en sus propias cabezas durante miles de años. Así que quienes se llenan la boca alabando a los simuladores (y a nosotros nos cae el sayo como a muchos más) deberín buscar la novedad, si es que existe en algún otro lado, y en usos que hasta ahora no hemos orillado, y no en la idea de la simulación en sí misma.

Culturas prefigurativas

Estas novedades radicales se pueden apreciar en distintos terrenos y están ligadas a la emergencia plena de las culturas prefigurativas, esas, como bien decía hace más de un cuarto de siglo Margaret Mead en Cultura y cmpromiso en las cuales, por primera vez en la historia, los adultos aprenden/aprendemos de los chicos.

Lo que los chicos están haciendo también por primera vez en la historia es comprar materiales escolares (ropa, insumos y eventualmente los trabajos hechos por otros como en ese arcón de la piratería compartida que es El rincón del vago) en eBay y en internet; intercambiar archivos musicales en sitios P2P, crear juegos con herramientas modding (de modificación de personajes), armar reuniones y salidas en línea, poner información personal y creaciones (como lo hace hasta la hija del presidente, que tiene su fotoblog como infinitos otros adolescentes), para que otros las miren, se encuentran con sus pares a través del celular, trabajan en grupo en equipos autoorganizados en juegos de rol multijugadores en línea; crean y usan sistemas de reputación en línea; usan sistemas de comentarios calificados por pares, juegan en línea, hacen análisis de salvapantallas, fotoweblogging, programación, exploración e incluso practican la transgresión planificada y el testeo de normas sociales.

Quizás la pregunta de todas las preguntas es: ¿cuándo los maestros entenderán lo que implica todo esto? Mucho mas difícil aún de justipreciar y anticipar es cuándo todas estas prácticas eminentemente sociales serán integradas en el currículum escolar. Porque la única forma de que la adopción de la tecnología sea generalizada, poliforma y sobre todo pedagógica es si los docentes entienden a qué apuestan los chicos actualmente, si valoran los métodos que los estudiantes han establecido para relacionarse y coproducir conocimiento, y, sobre todo, si lo hacen en forma sistemática, detallada y profunda (como si de incorporarse a otra cultura se tratara, porque justamente de eso se trata).

Lamentablemente, por más que hagamos lo imposible para que esta conversión cognitiva masiva tenga lugar, en el medio se alzan dos enormes barreras: una es de naturaleza tecnológica y la otra es de naturaleza social.

Dos barreras infranqueables

La primera es la necesidad de que cada alumno tenga una máquina, de que estas máquinas -interconectadas, con acceso a internet, etc.- se puedan personalizar lo más posible y, sobre todo, que sean baratas, muy baratas. A 500 dólares por unidad el sueño de que haya una en manos de cada chico es lejano, especialmente en el sur; pero a 100 dólares la unidad como está proponiendo Negroponte en OLPC -el programa Una computadora por chico-, esta eventualidad es imaginable a corto plazo y todo lo que vinimos esbozando sobre alfabetización digital hasta el momento se queda chico.

Hay ya ejemplos piloto, de una escala realmente significativa, de usos masivos de máquinas en el aula en relación 1 a 1. Quizás los más conocidos son los de las Broward County Schools de Florida (con 12.000 escuelas) y los de Lemon Grove School District (con apenas una decena) o el proyecto de las 18.000 laptops (15.000 x alumnos y 3000 para docentes en Maine) financiando a través del Maine Learning Technology Endowment, con una inversión inicial de más de 40 millones de dólares.

La segunda barrera está siendo explorada sistemáticamente en nuestros escritos del último año y remite al truismo de que la escuela es uno de los más fuertes agentes de resistencia al cambio que existe en la sociedad.

El conservadurismo escolar no está ligado sólo al peso del currículum, al privilegio de ser guardiana de la tradición, o a la necesidad de defender a capa y espada los valores sociales promedio, sino más bien al equilibro inestable que ha puesto a la escuela en el vértice de una serie de compromisos (políticos, parentales, sociales, organizacionales, de supervisión y financieros) que cualquier cambio tecnológico de monta convertirá en cenizas.

La historia de las escuelas de esta última década (computación social masiva, difusión creciente de internet) ha sido la historia de una resistencia exitosa a la incorporación de tecnología en el aula. Sin embargo, esta vez la amenaza es distinta, no tanto por el poder y el alcance de la tecnología (que comparativamente a las anteriores es sumamentemas fuerte por su grado de difusión, granularidad, omnipresencia extraescolar, etc.) sino por la disposición a la conectividad permanente de los chicos y adolescentes.

La conectividad permanente

A diferencia de los chicos de cualquier generación anterior, estos no sólo viven, piensan y actúan mucho más rápido que sus padres o abuelos, sino que exigen estar siempre en contacto con sus pares, y muy especialmente detestan todas las soluciones enlatadas de transmisión del conocimiento y propenden a encontrarlo (descubrirlo/inventarlo) ellos mismos.

Encima, los padres son un factor de resistencia al cambio muy acentuado, desviviéndose -a pesar de sus proclamas retóricas- por impedir que la escuela permita el ingreso de esas tecnologías, e insistiendo hasta el hartazgo en que la buena escuela es la buena escuela que ellos vivieron hace 25 años o más.

Definitivamente hay una incompatibilidad de raíz entre la vieja escuela y las computadoras en red. Una clase de 45 minutos se desperdicia arrancando y manteniendo prendidas las máquinas, reinstalando el software, lidiando con los "cuelgues". Los profesores no tienen claro cuál es la ventaja pedagógica adaptativa de la computadora, y el entorno administrativo detesta la automatización de las clasificaciones, y la posibilidad de hacer un seguimiento informatizado del 99% de las tareas de administración.

Dadas todas estas limitaciones diagnosticadas "n" veces, y todos los fracasos que venimos de inventariar, ¿cómo salimos de la trampa que nosotros mismos nos hemos tendido? ¿Qué podemos hacer para no quedar atrapados entre tanta resignación e impotencia? Una respuesta posible podría basarse en preguntarles a los chicos qué quieren, qué necesitan, qué les interesa, y darles una respuesta desde la enseñanza. Ellos están leguas por delante de los educadores en lo que se refiere a hacer uso de las tecnologías digitales para sus propios fines y esta actitud puede ser la base de una escuela que trabaje en una nueva forma de conocimiento.

Lo que casi nadie quiere admitir es que nosotros no inventaremos el futuro de nuestros chicos -algo que sí se podía hacer varias generaciones atrás-, gran diferencia atestiguada por el pasaje de las culturas cofigurativas a las prefigurativas. El único atajo disponible es fundir su conocimiento de la tecnología con el que tenemos nosotros de la educación, pero de una educación muy diferente de la que recibimos.

Curiosamente, en una era que hace devoción de responder a las necesidades del usuario, en la que el diseño es cada vez más "usuariocéntrico" en vez de "productocéntrico", donde la personalización más que una opción es una necesidad, no hay ninguna conferencia de educación en el mundo que tenga a los chicos como protagonistas activos.

Del diseño educativo productocéntrico al usuariocéntrico

Esta ausencia de corresponsabilidad de los chicos es parte del problema. De lo que no cabe duda es de que en esta era digital necesitamos nuevos currículos, organización, arquitectura, enseñanza, evaluación, vínculos parentales, procedimientos administrativos y muchas cosas más.

Contrariamente a quienes postulan cambios incrementales necesitamos cambios radicales: hay que hacer cosas nuevas de modos nuevos. Algunos, como Angus King, el anterior gobernador de Maine que logró llevar a cabo parcialmente el proyecto de una máquina por chico, insiste en que los chicos deberían demandarnos judicialmente en pos de una mejor educación. Marc Prensky, Henry Jenkins y otros arriesgados como ellos insisten en que hay que reinventar todo, en todos lados al mismo tiempo. Y que lo que funcione de esta totalidad debe ser difundido y potenciado gracias a la ubicuidad e instantaneidad de la red.

Para quienes se escandalizan y recomiendan no confundir la paja con el trigo, los fuegos de artificio con lo que hay que saber, y que temen que las tecnologías que aquí estamos fomentando terminen encubriendo la sabiduría que siempre se alcanzó con la tiza y el pizarrón, con la tinta y el papel (como se solaza repitiendo el maestro del canon occidental Harold Bloom en HREF="http://mundorobot.blogspot.com/2005/11/harold-bloom-dnde-se-encuentra-
la.html">¿Dónde se encuentra la sabiduría?
) la respuesta de Prensky y cía. es devastadora.

Si los chicos adquirieran un contenido orientado hacia el futuro (nanotecnología, bioética, medicina genética y neurociencia, en bellas formas interactivas a partir de su contacto con verdaderos expertos), y si pudieran desarrollar sus habilidades en programación, filtrado de conocimiento, usando conectividad y maximizando su hardware, con tecnología de última generación uno-a-uno, seguramente podrían abrazar el currículo existente en la mitad del tiempo y con las mejores notas del mundo.

De lo que se trata no es de meter con fórceps la tecnología en la escuela, sino de desarmar las aulas existentes, poner patas para arriba gran parte de lo que se vende como obligado y cierto, y reinventar todos los elementos que componen el sistema sociotécnico de la enseñanza, porque lo que tenemos no sirve más, porque el aprendizaje informal de los chicos es cada día más intenso, variado y rico para ellos, y porque decididamente el conflicto entre nativos e inmigrantes digitales no cesará de aumentar cada día, sin que nadie tome al toro por las astas y a las astas también.

Dos referencias obligadas para profundizar en el tema son el Proyecto Inkwell, uno de los ejemplos más contundentes de computación 1 a 1 hasta ahora ensayados, y La wikipedia es una enciclopedia orgánica escrita por los lectores.

Por último conviene consultar, 10 ideas para reinventar la escuela. El artículo que hemos glosado aquí siguiendo un itinerario recorrido previamente por Mark Prensky -autor del recientemente publicado "No me molestes mami. Estoy aprendiendo"- corresponde a la idea número 7 "Adoptar tecnología" de dicho inventario.

Otros enlaces para seguir leyendo:


Las muchas televisiones del futuro
http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/nuevos-alfabetismos/las-muchas-televisiones-del-futuro.php

Los videojuegos como un nuevo formato para la comunicación
http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/nuevos-alfabetismos/los-videojuegos-como-un-nuevo-formato-para-la-comunicacion.php

Generación M: los chicos que crecieron con los nuevos medios
http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/nuevos-alfabetismos/generacion-m-los-chicos-que-crecieron-con-los-nuevos-medios.php

Esporas y la nueva generación de videojuegos
http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/nuevos-alfabetismos/esporas-y-la-nueva-generacion-de-videojuegos.php

Creación colectiva y referentes de credibilidad en un mundo wiki
http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/debate/creacion-colectiva-y-referentes-de-credibilidad-en-un-mundo-wiki.php

Podcast ¿nuevas formas de aprender?
http://portal.educ.ar/debates/educacionytic/nuevos-alfabetismos/podcast-nuevas-formas-de-aprender.php

Eduteka, revista digital sobre educación y nuevas tecnologías
http://www.eduteka.org/

Edutopía, información sobre innovaciones educativas (en inglés)
http://www.edutopia.org/index.php

Google Earth blog, weblog con comentarios sobre GoogleEarth, muchos de los cuales tiene que ver con contenidos educativos (en inglés).
http://www.gearthblog.com/blog/archives/2006/04/discovery_chann.html

Education Postcast Network (en inglés)
http://epnweb.org/


11 Comentarios

  1. WALTER. Abril 8, 2006 01:13

    Excelente. Es el camino que muchos quisieramos recorrer.

  2. Nilda. Abril 10, 2006 07:19

    Que pasará con nuestros alumnos que provienen de zonas carenciadas y que ni siquiera tienen las necesidades básicas satisfechas? No pueden aprender a producir textos coherentes y mucho menos a interpretarlos.
    Alcanzaremos algun día a implementar el uso de las TICS que me parece fabuloso, espectacular pero para todos aquellos que tienen acceso a motivación desde sus hogares.
    Nilda Fernandez

  3. Javier Areco. Abril 10, 2006 23:10

    Nilda, si bien respeto tu pun to de vista, no lo comparto en su totalidad. En primer lugar creo que si pueden producir textos coherentes e interpretarlos. Trabajo en una escuela con chicos carenciados y se que, si bien es difícil, es prosible y real. En segundo término considero que saber usar las TICs también es una necesidad básica a satisfacer. No caigamos en el "alparagatas sí, libros no". Que halla alpargatas, libros, comidas y acceso a las TICs en todos los hogares.

  4. miriam. Abril 11, 2006 21:53

    Creo que es un tema que merece una reflexión profunda ,contemplando muchas miradas,pero no negando la realidad que reflejan las nuevas tecnologías .Éstas deberían incluir y no excluir en la producción y distribución del conocimiento.

  5. Mirta. Abril 12, 2006 15:04

    Un docente que recién se inicia (se supone que en su mayoría son nativos de las TIC's) trae aparejada la misma formación tradicional que necesitamos modificar. Coincido plenamente que esta escuela, así como hoy, ya no sirve. Yo ya me voy, pero, ¿cómo se las arreglarán para reinventar la escuela mis sucesores, que vienen ya formados con conceptualizaciones que se supone son arcaicas para las necesidades de los nativos tecnológicos?. Entiendo que no es tarea sencilla desarraigar los preconceptos que acarrean los adultos.

  6. Rodolfo. Abril 15, 2006 14:56

    Es cierto que muchas veces recurrimos a las nuevas tecnologías simplemente para seguir haciendo lo mismo que podíamos hacer con los textos y la tiza y el pizarrón. Es cierto también que las TIC'S no resuelven los problemas de aprendizaje, máxime como dice el artículo que su acceso es limitado para muchos o nosotros se los limitamos. Debemos en primer lugar familiarizarnos nosotros con estos medios y entar en su dinámica y lenguaje: el chateo no es lo mismo que las charlitas en clase, la busqueda de datos por internet tampoco es lo mismo que la busquedad en una Biblioteca. Creo que debemos aprovecharlos, partir de los usos que le dan los alumnos y lograr que ellos mismos sean creadores de presentaciones a sus estilos, guiándolos en la búsqueda del conocimiento. Un proyecto que estamos lanzando en nuestra escuela es que los alumnos preparen filmaciones cortas para dar a conocer y establecer opiniones fílmicas sobre su barrio y sus modos de vida.
    Creo que las tic's no nos tienen que obligaron a encerrarnos y son simplemente nuevos medios, o mejor, los medios que hay y se vienen ahora. Hay que hablar el lenguaje de las nuevas generaciones para que nos entiendan y a través de ellos transmitirles nuestros conocimientos y enseñarles a que ellos elaboren los suyos....

  7. Rocío Frontini. Mayo 3, 2006 19:23

    Los docentes de hoy presienten que el cambio es radical e inminente,saben que como estamos no vamos a nigún lado y aún así se resisten al cambio pretenden que los chicos vuelvan para atrás en el tiempo, en valores, y formas de aprender, pero eso es imposible ,es como querer retener arena seca en una mano.En sala de maestros escucho permanentemente,los chicos no leen, los chicos no estudian, etc, pero le tenemos miedo al cambio , a aprender de ellos y ayudarlos a usar mejor la herramienta de saber que es la compu e internet. Mi hijo habla y lee el inglés y jamás fue a un instituto, los juegos le enseñaron lo que la escuela no pudo.¿Qué estamos esperando?

  8. cristina. Mayo 9, 2006 23:08

    quiero ddecir...que se puede....es posible en medios adversos el uso de las TIC...para achicar la brecha..para brindar igualdad y no equidad...para entender la asistencia como cuidado, como dar...lo que nos corresponde en estos tiempos: "mas y mejor educaciòn,"...a los que menos tienen, a los que la sociedad margina...la escuela debe asumir un compromiso...prepararse para nuevos roles...para los cambios de estos momentos...en escuelas declaradas urbanos marginales....es posible trabajar con proyectos colaborativos, con aulas hermanas de nuestro paìs y del exterior...vivenciar còmo se vive en paìses de habla hispana..." se puede" se puede...todo pasa en que lo incorporemos, lo creamos, nos comprometamos...en que el aula de computaciòn se convierta en el aula virtual...en el recurso que cada maestro puede usar cuando lo necesita...se puede trabajar interdisciplinariamente...nosotros comenzamos hace 5 años con solo dos computadoras..una sola conectada a internet...ahora tenemos muchas mas...el PIIE, nos ha brindado una gran oportunidad a nuestra escuela con caracterìsticas urbano marginal, donde el 80% de los alumnos se encuentra en situaciòn de riesgo social....estamos convencidos que no es necesaria la figura del maestro de tecnologìa..cada docente...poco a poco...comenzò a capacitarse...a alimentarse del que algo sabìa...luego la capacitaciòn de Intel educar...nos ha permitido mediante sus master teacher...llegar a todo el personal docente y no docente...Son muchas las satisfacciones que recibimos trabajando con esta propuesta...la escuela socializa, legaliza aprendizajes...todo està en intentarlo....en comenzar a caminar...las puertas se van abriendo...permiten al docente elevar su autoestima..al ver las posibilidades de contactos, de mejoras,...de progresos....

  9. maria cristina alcarraz vigil. Mayo 9, 2006 23:12

    quiero agregar que nuestra escuela està en Villa Constituciòn prov de Santa Fe, esc nª 500 Domingo F. Sarmiento"

  10. delfina. Marzo 13, 2007 13:49

    me gustaria tener mas textos

  11. Marina (IR). Julio 26, 2007 16:26

    ¿Tendrán que esperar el cambio generacional de los docentes?
    Creo que los que ya estamos en camino de adquirir la ciudadanía digital seremos también quienes impulsemos un cambio.
    Y aunque los chicos tengan una máquina cada cuatro, igual sirve.
    Coincido en mucho de tus ideas, y algunas las llevo a cabo aunque la resistencia es feroz.....
    Marina (IR)