Como es de esperar, estas herramientas son inter y transdisciplinarias, y exigen cambiar nuestros hábitos cognitivos y nuestras certezas académicas. Para entender cualquier cuadradito de la realidad no alcanza con una formación específica. Necesitamos complementarla con otras visiones y lecturas, con otras prácticas culturales y con otros desafíos intelectuales y emocionales.
Hay dos o otros emprendimientos/productos de la red que son emblemáticos de esta renovación tanto cultural como mental, tanto económica como psicológica. Se trata de Google y de eBay, de la Wikipedia y del software social (YouTube, Flickr, Facebook, MySpace.com, etc).
educ.ar viene investigando y analizando estas herramientas, reconfiguradoras de la personalidad y de las prácticas sociales, mostrando con ejemplos y usos áulicos como en su implementación se van configurando los docentes del futuro... hoy.
En esta nota introducimos la importante (y poco conocida) noción de la larga cola, y vemos cómo hace posible fenómenos impresionantes como la Wikipedia.

La "larga cola" en general
Desde que en octubre del 2004 Chris Anderson tomó al mundo por sorpresa, para casi dos años más tarde terminar de conquistarlo, con su tesis de la larga cola, han pasado ya muchos años como para que sigamos sorprendiéndonos por las intuiciones, los datos y los ejemplos brindados en su libro The Long Tail: Why the Future of Business Is Selling Less of More, en sus conferencias, en su weblog y en las controversias que rodearon una y otra vez sus llamativas ideas.
El libro de Anderson (recientemente traducido al castellano como La Economía de la Long Tail) está tapizado de ejemplos simpáticos y de gráficos bien encontrados, pero seguramente uno de los más interesantes es el capítulo cuatro "Las 3 fuerzas de la larga cola. Hágalo, póngalo en circulación y ayúdeme a encontrarlo", porque aquí se pone de manifiesto no solo cómo emerge la larga cola, sino también las fuerzas que hacen posible su aparición y aprovechamiento. En particular Anderson brinda allí un uso muy adecuado de la Wikipedia como ejemplo emblemático de la larga cola.
Un libro es una idea. Una idea es un libro. ¿Siempre? ¿Cómo? ¿Por qué?
La tesis principal de la larga cola se resume en las siguiente observaciones.
Nuestra cultura y nuestra economía están progresivamente dejando de lado el foco sobre un número pequeño y limitado de hits (productos de la industria masiva y el mercado hegemónico) en la cabeza de la curva de la demanda, y se están moviendo progresivamente hacia los nichos de la cola.
Estamos en una era en la que las constricciones del espacio limitado de las puntas de góndola y otros cuellos de botella de la distribución, bienes y servicios que son buscados por un pequeño grupo de demanda pueden ser tan económicamente rentables como los productos masivos.
Obviamente, para que esta economía prospere necesitamos que la demanda de mil nichos aflore y pueda conseguir (casi siempre internet mediante) lo que necesita cuándo, dónde y cómo.
A partir de estas hipótesis se pone en movimiento una amplia problemática que Anderson resumen en seis propuestas centrales.
1. En casi todos los mercados hay muchos más bienes de nichos que hits.
2. El costo de llegar a esos nichos está cayendo en forma exponencial. Consecuentemente, es posible ofrecer en cualquiera de ellos una variedad enorme de productos.
3. Para que haya un ajuste entre oferta y demanda necesitamos recurrir a filtros, recomendaciones y rankings.
4. Cuando la variedad se expande y los filtros funcionan, la curva de la demanda se aplasta.
5. Los nichos se suman correlativamente, y aunque ninguno vende en grandes cantidades, hay tantos que colectivamente conforman un mercado que puede competir con el de los hits.
6. Cuando todos estos elementos se alinean, la fuerza y la forma de la curva de la larga cola emerge llamativamente.
Dicho en criollo, la larga cola no es otra cosa que la cultura no filtrada por la escasez económica, aunque para ello en nuestros países todavía falta bastante tiempo en muchos nichos.
Pero nada de lo anterior sucede sin que un catalizador económico de monta entre en funcionamiento. Se trata de la reducción llamativa de los costos de acceso a los nichos.
Y las fuerzas que hacen posible este abaratamiento están más que bien identificadas y son tres y solo tres.
La primera es la democratización de los medios de producción (y aquí la computadora, los medios digitales e internet han jugado un rol crucial).
La segunda fuerza que baja los costos del consumo es la democratización de la distribución. Wal-Mart abrió el camino y su versión actualizada no es otra que eBay y en nuestro país Mercado Libre, deremate.com y sitios similares.
La tercera fuerza consiste en conectar la oferta con la demanda tomando la variada forma de la búsqueda de Google, la sabiduría de las multitudes de los weblogs, la recomendaciones de iTunes –que pronto llegará acá–, el boca a boca de críticas de productos o weblogs.
La democratización de las herramientas de producción lleva a un aumento brutal en la disponibilidad de la cantidad de productos
Economías digitales hipereficientes inventan nuevos mercados.
La habilidad de utilizar la sabiduría colectiva (inteligencia distribuida) de millones de personas engarzando a la gente con lo que más necesita –y correlativamente evitar que le sigan vendiendo gato por liebre– ha llevado a nuevos formatos de recomendaciones y métodos de marketing, haciendo surgir una nueva generación de gustadores y creadores de gustos.
Volver a Marx sin quererlo ni saberlo
La aparición de cantidades y variedades enormes de nuevos productores está cambiando absolutamente lo que entendíamos por transacciones de bienes y servicios. Curiosamente, en la propia Ideología alemana, de Carlos Marx, escrita entre 1845 y 1847, se preanunciaba parte de lo que está ocurriendo hoy.
Allí Marx insistía en que en el futuro el trabajo forzado, alienante y asalariado sería sustituido por la autoactividad. Algún día llegaría el tiempo en que la producción material le ofrecería a cada persona tiempo libre suficiente para hacer lo que deseara.
Aunque muchos no lo creerán estamos pasando del consumismo al produccionismo y un buen ejemplo donde testear estas hipótesis es el caso de la Wikipedia. Quien inventó la Wikipedia no era un bibliotecario bienintencionado, ni un delirante amante de las enciclopedias.
Se trató de un operador de la Bolsa devenido millonario llamado Jimmy Wales, quien después de haber intentado crear una enciclopedia a la vieja usanza (la Nupedia) y, habiendo fracasado en el intento, probó lo improbado y se arriesgó iniciando un proyecto que segín el vaticinio de muchos era imprevisible e imposible.
Escribir algunas decenas de artículos, depositarlos en un repositorio y ofertar una herramienta de escritura libre, y que ganara "el más mejor", fue su osada apuesta.
Y a fuer que le salió bien. Tratándose de un ejercicio con final incierto, para la mayoría de los bibliotecarios, expertos, eruditos y taxonomistas profesionales el intento equivalió a un sacrilegio.
Desde siempre las enciclopedias habían sido terreno barrenado tan solo por expertos y connoisseurs. No una sino muchas enciclopedias, y cada vez más y más, pero según un nuevo modelo.
La primera obra parecida a una enciclopedia se la debemos a Aristóteles. Plinio el Viejo redactó 37 libros, arrrogándose el derecho a ser su único autor. Lo mismo hizo el sabio chino Tu Yu en el siglo IX.
Y cuando a mediados de 1700 D'Alembert y Diderot (incluyendo a pares suyos de la talla de un Voltaire y un Rousseau) pergeñaron su célebre obra Encyclopédie, ou Dictionnaire Raisonée des Sciences, des Arts et des métiers (no perderse de Philipp Blom Encyclopédie. El triunfo de la razón en tiempos irracionales), les llevó 29 años hacerla y contaron con la colaboración de varios decenas de escribas de nota.
A medida que el saber se iba ramificando, que las disciplinas se iban multiplicando, y que la posibilidad de que tanta información cupiera en la cabeza de un solo hombre (llamárase Leonardo o Goethe) resultaba impensable, aparecieron otros emprendimientos colectivos, el más famoso de los cuales es la Enciclopedia Británica (paradójicamente su historia está mucho mejor contada en la Wikipedia que en su propio sitio), que en su tercera edición, de 1788-1797, publicó 18 volúmenes y dos suplementos, y produjo más de 16.000 páginas de conocimiento.
Lo de Wales implica un tercer modelo
Ni un autor único, ni un grupo de expertos sino un colectivo abierto. En vez de un genio o de muchos geniecitos, la Wikipedia se apoya en decenas de miles de autores, algunos expertos y muchos otros simplemente amateurs al mejor postor, así como curadores y editores autoasignados.
La ecuación es brutal: 50.000 wikipedistas = 1 Plinio el Viejo o 1/2 Aristóteles. La rapidez con que avanza el proyecto vuelve inútil cualquier comparación.
Así, cuando Anderson mandó su libro La larga cola a la imprenta a fines del 2005, los datos sobre los que especulaba eran 1 millón de artículos en inglés, comparados con los 80.000 de la Británica y los escuálidos 4500 de Encarta, provistos por más de 20.000 redactores (hoy, 16 de mayo, estamos hablando de casi 2.400.000 artículos en inglés y 10 millones en total, en más de 250 lenguas).
Aquí la idea clave es que la enciclopedia es a la medida de cada uno, y que si una entrada no existe o no aparece, o si la que hay suena muy light (stub) o inconducente, en vez de quejarnos del tiempo (porque no podemos arreglarlo) aquí sí podemos escribir, mejorar, profundizar y hasta inventar una nota de un valor máximo.
Críticas al modelo. Porque la relación 0 no será nunca alegre
La Wikipedia ha sido criticada hasta el hartazgo por sus inexactitudes. Pero antes de levantar muy alto la varita y de querer pegarles en los nudillos a muchos de los que la hacen y/o la consultamos, no debemos olvidar que la Wikipedia, al igual que Google o la sabiduría de millones de weblogs, opera sobre la base de estadísticas probabilisticas, algo mucho más cercano al parecido que a la certeza.
Sin embargo nuestros cerebros, con una predominancia ancestral del hemisferio izquierdo sobre el derecho (tema muy bien tratado últimamente por Daniel Pink en A whole new mind), prefiere manejarse con una certeza acotada y omnímoda antes que con la incertidumbre del mundo en el que realmente vivimos.
Si hay algo que viene irritando a los expertos y los especialistas desde que internet mostró que los fenómenos de sabiduría de las multitudes (y la obra de James Surowiecki no hizo más que codificar antecedentes como los mercados predictivos o los pools de apuestas), es que la existencia (con sus debilidades, locuras y tremendos peligros) de entidades tales como los mercados, las Bolsas y ahora Google, o cualquier software bayesiano, anuncian una novedad que casi nadie quiere escuchar.
O lo que es lo mismo, que nuestro software mental (el conocimiento colectivo) ha evolucionado mucho más rápido que nuestro hardware (nuestro cableado neuronal). . Los sistemas basados en probabilidades están fuera de control (como nos enseñaba Kevin Kelly ya en 1994 en su libro insuperado Out of Control) .
El orden emerge a partir del ruido y no hay tu tía. Pero más allá de estos coqueteos con la epistemología del caos y del desorden, ¿la Wikipedia puede aspirar a la verdad y a ser fuente de autoridad? Esta intromisión en los sacrosantos campos de la legitimidad científica irritó sobremanera a Barbara Cassin –la crítica más mordaz hasta ahora de Google y de la Wikipedia–, quien habiendo olvidado el célebre análisis hecho por la revistaNature en 2005, que demostró que tomando como muestra 42 artículos científicos había un promedio de 4 errores en cada uno de los de la Wikipedia, pero 3 de promedio también en la Británica.
Siendo que los errores de la Wikipedia fueron corregidos al día siguiente de difundirse el estudio, mientras que los de la Británica aún están esperando la nueva edición en papel, hay que repensar y revisar todo esta intrincada urdimbre antes de alzar maniqueamente la mano como ganador a uno u otro bando.
Porque de eso seguramente no se trata.
(Continuará).
Referencias
Pink, Daniel The book stops here
Pauls, Alan La relación 0 y la alegríaCriticas de la Británica a Nature.Respuestas de Nature
Más información en educ.ar:
Se registra un alto crecimiento de la Wikipedia, nota de Cecilia Sagol.
La Wikipedia. Ataques frustrados, odiosas comparaciones e incontrolables vivisistemas, de Carlos Scolari.
"La Wikipedia, una de las propuestas que mejor reflejan la especificidad y el espíritu de la web, fue confrontada con la Enciclopedia Británica, el ícono de las enciclopedias en papel: organismo o máquina. Cómo superar esta oposición y clasificar a la Wikipedia como un ''vivisistema'."
“La Wikipedia es un giro cultural”
En esta nota, Carolina Gruffat comenta una entrevista a Jimmy Wales, el creador de la Wikipedia.
Creación colectiva y referentes de credibilidad en un mundo wiki
Seria interesante que expliques que significa para ti "democratización de ..."
A pesar de que el tema resulta interesante, este artículo está mal construido. Solo aquellos que conocen con cierta profundidad de lo que se habla logran establecer la idea de trasfondo. Creo que Educ.ar puede ser capaz de lograr un texto más comprensible. El texto puede dividirse en al menos tres ideas que no estan explicitamente conectadas.
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