
Espejos de proyección
Como toda iniciativa importante que inventa mundos, Second Life ha despertado un enorme interés, es un espejo de proyección para mucha gente, se ha convertido en un ideal emancipatorio y, al mismo tiempo, abre la posibilidad a una alienación sin fin.
Mientras algunos se maravillan por la dimensión y el tamaño de la alucinación colectiva que Second Life ha generado -se habla de 2 millones de habitantes y se especula acerca de un crecimiento sin fin de esta nueva frontera digital-, en otros ámbitos las expectativas son mucho más sombrías, cada vez se oyen más voces acerca del carácter autoinflado de la experiencia, se duda de los dueños del pingüe negocio que estarían generando una nueva burbuja, etc. etc..
Como siempre y frente a fenómenos de esta magnitud y complejidad las reacciones vehementes, los gestos altaneros y las definiciones vomitivas no son el mejor consejero ni auguran un hilo conductor demasiado interesante para representar al fenómeno en su contradictoriedad, ni mucho menos para anticipar posibles evoluciones y mediamorfosis.
¿Liberación del código es liberación de los avatares?
Especialmente en la última semana donde la noticia de la liberación del código fuente generó las polarizaciones que eran de esperar. Por un lado, Julián Watts, el presidente de la Fundación Argentonia saludó entusiasmado la iniciativa imaginando de este modo una mutación epocal -para bien- del reino de la libertad supuestamente encarnado en Second Life.
Dijo Julián que la liberación del código permitirá que el cliente quede empapado de todos los beneficios de una plataforma open source: Portabilidad del cliente a nuevas plataformas, y mejoras en el soporte para las actuales.- Mayor velocidad en el ciclo de manejar bugs... (detección, reparación y difusión), expansiones de funcionalidad en un ecosistema similar al Firefox .
Es probable pero hay muchas dudas de que esta movida en dirección del software libre aclare en lo más mínimo cuestiones de la arquitectura de la participación que están muy ligadas a la genealogía del espacio y a la clonación (deseable/posible) que la segunda vida tiene respecto de la primera.
Porque si bien queda cada día más claro que la arquitectura es la política de la red, como viene pregonando Lessig desde hace casi una década, lo que está mucho menos claro es quién es el dueño de la arquitectura. Y aquí parece haber una lectura muy lineal que iguala software libre con propiedad de la arquitectura.
Para entender de qué estamos hablando revisemos dos episodios recientes en la política de Second Life.
Escraches virtuales y políticas de participación
Hace menos de un mes asistimos a uno de los primeros escraches en Second Life cual fue la lluvia de penes voladores que le arrojaron a Anshe Chung boicoteando una entrevista virtual a la pornoempresaria de tierras virtuales en Second Life organizada por CNet.
El video de la primer charla fallida ha sido eliminado por razones de política editorial, lo que ya dice bastante acerca del evento (la complejidad de la cosa y el esfuerzo de la empresa de Chung por eliminar todos los rastros del ataque de la propia web, una verdadera locura, puede comprobarse aquí.
Se entiende la motivación de los guerrilleros virtuales. Como bien dice Mariano Amartino: "leer que existe un "terrateniente" capaz de manejar el valor de una "moneda" y que investigó el lado "emocional" de una comunidad siendo "puta" y que actualmente emplea a 30 personas en China para "crear valor real" porque "mis tierras ocupan 550 servidores" me parece extremadamente ridículo e interesante para investigar".
Un ejército de liberación contra las marcas
A los ciberguerrilleros además de ridículo e interesante les pareció ultrajante, y por ello decidieron llevar manos a la acción, interrumpiendo la entrevista con esas graciosas salchichas voladoras para estupefacción tanto del entrevistador como de la propia Anshe Chung.
La pregunta de fondo es ¿permitirá Linden Labs que este tipo de acciones "violentas" o contestarias, hechas posibles por el código se repitan aleatoriamente, intermitentemente? ¿Y el hecho de liberar el código las sanciona y las facilita, o es indiferente frente a la decisión de que se las permita o no?
Para que dimensionemos el tema conviene avanzar en algo mucho más de fondo como es la reacción de los habitantes de Second Life frente a la publicidad. Haciéndose eco del famoso ejército simbionés de liberación (que en 1973 reclutó a Patty Hearst bajo el seudónimo Tania) Second Life ya tiene un ejército de liberación contra las marcas.
Para combatir la inminente llegada del mundo del marketing a este emergente espacio dentro de la web, un grupo de usuarios creó el Second Life Liberation Army. Un grupo de "guerrilleros" que busca la democratización total del espacio virtual y que para lograrlo ataca a los locales y las marcas que se encuentran dentro del Second Life. La forma en que la SLLA presenta su postura frente a las empresas es mediante el ataque a los posibles clientes. Los miembros del grupo disparan a los avatares que se acercan a los locales de las marcas dentro del mundo virtual y los trasladan automáticamente a otra parte del mundo para evitar que realicen compras.
Operaciones militares en el mundo virtual
SLLA, está conformado por una docena de veteranos de Second Life que pretenden ser el primer movimiento de liberación nacional de su tipo buscando brindarle derechos políticos a sus avatares. Su existencia (y aquí viene a cuento el tema de que la arquitectura es la política de la red) se hizo posible cuando Linden Lab permitió la creación de cuentas no verificadas.
El ejército de liberación de Second Life ya se jacta de haber hecho operaciones
de ataque contra reporteros, por ejemplo del LA Times en una de sus operaciones, frente al negocio de American Apparel en Second Life amenazando que ese área está bajo su vigilancia y es zona liberada .
Otra víctima de ataques antipublicitarios fue a su vez el local de Reebok, donde todos los usuarios que se acercaban, sufrían disparos por parte del grupo del SLLA.
Para SLLA la protesta contra el negocio de American Apparel fue una operación militar. Aparentemente SLLA estaría ofreciendo una recompensa para atacar a ciertas áreas y jugadores y su principal objetivo es que todos los avatares tengan derecho a votar en el mundo virtual decidiendo la política de Second Life.
¿Ciberdemocracia? ¿Ciberautocracia? ¿Las dos? ¿Otras variantes?
No sabemos si en el futuro próximo veremos desencadenarse una ciberdemocracia o una ciberautocracia en Second Life. Lo cierto es que ante ataques como los que sufrió Cheng, Linden Labs tuvo que invocar la ley marcial, bloquear todos los logins, salvo los de propios empleados de la empresa, y borrar de los servidores a robots de autocopiado que fueron los responsables de la interrupción de la entrevista a Cheng.
Los voluntarios de SLLA que son guerrilleros virtuales informados tienen tiempo para asistir a conferencias y charlas y le dedicaron parte de su tiempo a la que Philip Rosedale pronunció hace poco en la Long Now Foundation .
Y si bien les interesó la visión general de su mundo, insisten en que Rosedale no se pronunció acerca de hasta qué punto los avatares podrán controlar su propio destino, qué derechos les asisten y hasta qué punto podrán rediseñar (politicamente) al mundo virtual.
Según ellos si esto no se logra (¿por las buenas?) los residentes empezarán a abandonar ese mundo edulcorado. Su planteo puede sonar exagerado y habría que ver cual es su equivalente en el mundo real.
Pero también es cierto que las luchas por la política son las definen su formato. En el caso del ciberespacio tales luchas pasan por el código. Y así la apertura del que constituye el entretejido del propio Second Life (su pasaje el software libre), dice algo, aunque no bastante acerca del futuro de este mundo virtual, que está tan entretejido con el real que difícilmente evolucione de una forma inédita y única.
Ello no significa que tenga que reeditar las miserias o la grandezas del real o que no exista una especificidad de la participación política en el mundo virtual. Por eso aún hay mucho por hacer, decir, pensar y discutir acerca de estos formatos antes de vaticinar o pedagogizar. Enhorabuena.
Referencias
El episodio de los penes voladores tuvo lugar el 21 de diciembre de 2006.
La entrevista que finalmente se realizó con Cheng.
Una excelente entrevista en donde se refleja en sumo detalle la filosofía política de Linden Labs.
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