El portal educativo del Estado argentino

educ.ar en YouTube

Reinaldo Laddaga en educ.ar

Reinaldo Laddaga estuvo en la sede de educ.ar el 6 de septiembre. En una charla que resultó muy interesante y productiva brindó a los que hacemos el portal una síntesis de sus preocupaciones actuales y expuso su línea de trabajo e investigación.

Laddaga.JPGComenzó contando la génesis de su libro Estética de la emergencia, que surge de la observación de la creciente cantidad de individuos formados en la tradición del arte, la filosofía, el cine contemporáneo que se vuelcan, no a la producción de obras –es decir de objetos establecidos, delimitados, semánticamente densos– sino a la creación de plataformas asociadas a mecanismos que permiten a un número grande de personas, artistas y no artistas, producir modificaciones, ficciones o imágenes que luego circulan en espacios públicos de tipo clásico: librerías, salas, cines, espacios institucionales.

En este pasaje de la autoría individual a la colaborativa, la emergencia de la novedad está condicionada a que se trate de grupos numerosos –en la que algún miembro siempre sea extraño a otro–, y heterogéneos –expertos y no expertos, artistas y no artistas– y que el trabajo se realice durante lapsos prolongados.

Los distintos proyectos observados responden a una diversidad de propósitos, y se expresan en multiplicidad de prácticas, textos e imágenes que pueden circular en los espacios habituales del cine y de la literatura, y en general se trata de proyectos transdisciplinarios.

En su libro, Laddaga presenta algunas de esas experiencias, como la de la artista finlandesa-americana (y este caso de inscripción nacional incierta no es infrecuente) Liisa Roberts en la ciudad de Vyborg, en la que había una biblioteca en desuso diseñada por Alvar Aalto. En forma paralela a la restauración física de ese edificio, Roberts emprende otro proceso, con talleres de escritura, recuperación de historias relacionadas con el imaginario de esa ciudad de nacionalidad incierta como la suya propia (la ciudad fue finlandesa y hoy es rusa), que da lugar a distintas expresiones artísticas que tienen lugar en espacios convencionales y no convencionales, desde autobuses hasta auditorios.

El libro recoge también otras experiencias, como el proyecto Park fiction, de Hamburgo, el Proyecto Venus, de la Argentina, el proyecto italiano de Open Source Narratives, o el interesante proyecto por el que se reprodujo, con la intervención de 220 vecinos de París, la comuna de 1871, y que derivó en una película de 6 horas de duración.

En síntesis, había muchos proyectos y experiencias, que obligaban a pensar en la emergencia de algo nuevo en las artes, un movimiento paralelo, por otra parte, a la emergencia de nuevas culturas en otros dominios, como el de las ciencias: proyectos –por ejemplo en farmacología, genética, ecología–, que exceden los marcos disciplinares usuales para ingresar en asociaciones complejas, de científicos y no científicos. Es interesante a este respecto la participación de los enfermos de sida en la recolección de datos, y distintos tipos de asociaciones entre médicos y enfermos que determinan formas complejas de participación. O experiencias en otros campos, desde los presupuestos participativos en la práctica política hasta distintos activismos de expertos y no expertos.

En general son experiencias en las que el encuentro de distintas disciplinas produce efectos nuevos. Son proyectos que no pueden describirse como mercados ni como empresas. Serían una tercera forma que combina centralización con descentralización, y que no puede definirse según las categorías organizacionales de la modernidad.

Yen el arte ocurre lo mismo, resuena lo que pasa en otros dominios. Así, no se trata de la producción de estilos nuevos, de obras de arte, sino de la producción de formas sociotécnicas nuevas. Diferentes artistas, en diferentes lugares, y sin conexión previa entre unos y otros, vienen produciendo estructuras semejantes.

Entonces, lo que parece interesante es historizar este proceso en relación con las formas sociotécnicas modernas, puesto que el clásico entramado de un autor, una obra y un público es una forma sociotécnica.

En su libro, Laddaga emprende esa historización: desde la estabilización del códex en el siglo XV, pasando por la cristalización de la figura del autor, el copyright, hasta el crecimiento de la educación pública en el siglo XVIII, todo lo cual dio lugar a la configuración de una estructura sociotécnica que se mantuvo relativamente estable en los dos últimos siglos.

La emergencia de nuevas estructuras sociotécnicas marca una manera nueva y particular de separarse de la cultura moderna, y al mismo tiempo reprocesar algunos de sus componentes. Para analizar las diferencias entre estos nuevos proyectos y la obra de arte como la veníamos entendiendo es útil recordar que no siempre la figura del autor y la de la obra de arte se consideraron como en la modernidad: basta recordar la iconografía religiosa de la Edad Media –sin autor declarado– o la misma historia oral.

Acá vale observar que el corpus teórico que se maneja es el que se estableció a fines de los 70: deconstrucción, marxismo, escuela de Frankfurt, que pueden hacer poco en lo que hace al análisis de estas formas nuevas. Así, Laddaga considera que su libro es el resultado provisorio del intento de construir herramientas que permitan analizar estas formas emergentes. Entre sus antecedentes hay lecturas de Lash, de Bourdieu, de Latour, de pensadores que analizan qué es un mercado, de otros que analizan las nuevas formas de socialidad.

Lo básico es el intento de analizar el arte como una práctica, no desde las obras, ni desde la sociología de la tradición mayor. Así como se ha hecho una suerte de etnografía de la vida científica, se busca trasladar esa mirada a la producción de arte. Y vincularla con el conjunto de procesos y desarrollos que llamamos globalización, para reinscribir las instituciones modernas en redes de poder y autoridad transnacionales, y de producción de nuevas identidades.

Ante las acotaciones de Alejandro Piscitelli sobre el pasaje del consumo par a par a la producción de conocimiento par a par, y las dificultades de penetrar el sistema educativo con estas nuevas formas de producción de saber, Reinaldo Laddaga habla de los proyectos de aprendizaje colectivo.
Recuerda que en la tradición de la estética moderna, la experiencia estética se piensa bajo la forma del flechazo. Flechazo que implica una suspensión de la temporalidad habitual, y la transformación instantánea del sujeto que lo recibe. Hoy esta subjetividad se corroe: se piensa que el hombre es un dispositivo de aprendizaje permanente.

Se aborda al receptor de la experiencia artística menos como un dispositivo de absorber que como un dispositivo de aprendizaje. Se trata de un tipo de relación entre objetos que no son fijos (intraacción la llamó un pensador). El objeto del aprendizaje no está definido a priori; lo que realiza el artista es una construcción que se dirige a un objetivo no definido de antemano. Son procesos abiertos, como el del juego, un juego de reglas variables. Qué cosa es un juego es algo que hoy se está redescubriendo.

En síntesis, se trata del agotamiento de la dramática moderna de la producción artística. Hay una generación de nuevas formas de organización asociadas al desarrollo tecnológico.

Hoy, una persona sola no podría producir arte del nivel de ambición del de Cézanne en relación con su época: en nuestra época es necesario construir para ello un dispositivo complejo.

Pero importa tener en cuenta que la construcción de las instituciones de la modernidad es un proceso de siglos, y su resultado era tan improbable en sus comienzos como puede serlo el desarrollo de estas nuevas formas en el futuro. Cuán larga va a ser esa construcción es algo que no sabemos. Pero lo cierto es que las formas modernas de institucionalidad no pueden abordar ni incluir a estas formas emergentes, que deberán articularse en nuevos entramados sociotécnicos.

Como se ve, la charla abrió una serie de preguntas centrales para quienes trabajamos en la educación de niños y jóvenes. Y abrió también líneas de pensamiento muy ricas para nosotros, por lo que sólo nos cabe agradecer a Reinaldo Laddaga su presencia en nuestra institución.


Enlaces relacionados:

Estética de la emergencia: sobre la reorientación actual de las artes

Entrevista a Reinaldo Laddaga


Privacidad y condiciones de uso

© educ.ar. Todos los derechos reservados
Educ.ar S.E. - Saavedra 789 - Ciudad de Buenos Aires - C1229ACE
Tel / Fax: 54-11-5129-6500 (rot.) - Argentina

Portal educ.ar Canal Encuentro Canal Pakapaka Presidencia de la Nación Ministerio de educación