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Las universidades argentinas


Hace unas semanas se presentó un informe del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología sobre la realidad de las universidades argentinas. Se trata del Anuario de Estadísticas Universitarias 1999-2003, elaborado por el departamento de Investigaciones e Información Estadística de la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación.

Este informe, que es el primero que el Estado produce desde 1998, revela datos para tener en cuenta:

- En cinco años, la cifra total de estudiantes en universidades públicas y privadas pasó de 1.243.368 a casi un millón y medio. En ese lapso, también aumentó un 50% el número de graduados.

- De las cien casas de estudios superiores existentes en Argentina, 45 son estatales y 55 privadas.

- Albergan a un total de 1.493.556 alumnos. Las instituciones públicas concentran a 1.278.284 estudiantes y las privadas, a 215.272.

- El 55 por ciento de los alumnos son mujeres. Ellas son más aún en las universidades estatales (56,2). Pero son menos en las privadas, donde los varones son el 50,9 por ciento.

- El distrito con más estudiantes es la ciudad de Buenos Aires, con 468.731. Lo siguen las provincias de Buenos Aires (185 mil) y Córdoba (169 mil).

- La última camada de graduados (2003) contó 74.798 personas, el doble de los registrados una década antes, cuando fueron 36.964. En 1999 los egresados fueron 50.140.

- El promedio de duración de las carreras sigue siendo superior a la duración prevista. El promedio general es 1,6 (es decir, los alumnos tardan un 60 por ciento más en graduarse).

- Las nuevas estadísticas sólo analizaron la duración real de veinte carreras. Las que tienen un promedio más alto son Bioquímica e Ingeniería Agrónomo (ambas 1,8), seguidas por Veterinaria, Ciencias de la Educación, Comunicación y Psicología (1,7).

- Las carreras más elegidas por los alumnos son Abogacía (10,9 por ciento en las públicas y 16,5 en las privadas), Contador (6,6 y 7,6), Administración (5,8 y 5,9), Sistemas (4,7 y 5,2), Psicología (4 y 5,6), Medicina (3,8 y 2) y Comunicación (2,9 y 1,1).


Según Marta Kisilevsky, coordinadora de la investigación, el crecimiento de la matrícula universitaria se trata de "un índice de crecimiento normal, que acompaña la tasa de crecimiento demográfico del país. Y que podría cambiar en los próximos años dado que la tasa de natalidad está bajando". También estimó que "hay una búsqueda de inserción laboral y ascenso social: a pesar de la crisis, los universitarios ganan todavía más que los que no lo son".

El aumento en la cantidad de alumnos universitarios se registró tanto en las universidades estatales (a un promedio del 4.8% anual) como en las privadas (con un 4% anual), "pero en éstas se registró un descenso en 2002 causado por el estallido de la crisis, que llevó a muchos alumnos de vuelta al sistema público", explicó Kisilevsky.

La mayoría de las universidades hoy se concentra en la Ciudad de Buenos Aires (el 36,4%, con 185.043 alumnos), mientras que Tierra del Fuego, Santa Cruz, Jujuy y Catamarca oscilan, apenas, entre el 0.1 y 0.3% del alumnado. Sin embargo —y a favor de la descentralización—, se registró un lógico aumento de matrícula en las universidades del conurbano bonaerense, a medida que se hicieron más conocidas y accesibles. La Universidad de San Martín, Sarmiento, Lanús, Quilmes y Tres de Febrero aumentaron entre el 19 y el 32.5% cada año. También crecieron las públicas de Patagonia Austral (11.9% anual), Córdoba (1.9%) y la UBA (3.8%).

Si bien los datos indicarían que la mitad de los inscriptos abandona en primer año, llama la atención que aumentó el número de graduados que pasó de 50.000 en 1999 a 74.000 en 2003: 56.441 de públicas y 18.357 de privadas. El número de egresados aumentó 11.7% cada año en las públicas y del 7.3% anual en las privadas.

Los datos menos alentadores corresponden a los docentes universitarios que no han acompañado la expansión de estudiantes. Esto podría repercutir en la calidad educativa. Según el diario Página 12, que analizó los datos de los últimos 10 años, la matrícula docente en las universidades públicas apenas aumentó un 35 por ciento, frente al 89 por ciento de incremento registrado entre los alumnos. Además el mayor crecimiento absoluto de cargos docentes continuó concentrándose en las dedicaciones simples, es decir, en las de quienes dedican menos tiempo a la enseñanza. Al respecto el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Luis Fernández dijo: "Al haber menos disponibilidad presupuestaria, no se pueden crear los nuevos cargos que se necesitarían para atender a los estudiantes".

"La falta de docentes es directamente proporcional al no incremento de fondos –agregó Fernández, titular del CIN–. No tengo dudas de que la calidad ha disminuido en las universidades. En las carreras técnicas, por ejemplo, antes hacíamos dos trabajos prácticos por semana. Ahora hacemos uno, porque tenemos que dividir a la clase en dos, si no, no alcanzan los docentes ni los laboratorios."

Datos alentadores por una parte y otros que preocupan, lo cierto que este tipo de investigaciones y estadísticas deben ser una herramienta para el diseño de políticas educativas cada vez más cercanas a la realidad de las universidades argentinas.


Fuentes: Diarios Clarín / Página 12


1 Comentario

  1. Sonia. Enero 5, 2005 00:06

    Interesante que se estèn manejando estadìsticas -y que se hagan pùblicas- sobre el desempeño de las universidades en los ùltimos años en la Argentina. Como dato complementario quisiera agregar que un docente,en una universidad estatal, con 20 años de antiguedad, con un cargo de adjunto simple, gana $ 180 mensuales y debe trabajar 8 horas por semana a frente de cursos de màs de 100 alumnos en muchos casos. Comparado con el valor de un plan trabajar, ($150 o $ 200) se observa el deterioro cultural en el que nos ha n sumergido los ùltimos gobiernos. Asimismo, la falta de presupuesto no ha permitido la implementaciòn de concursos docentes para acceder a cargos regulares, lo que ha dejado fuera del sistema acadèmico a una generaciòn completa. (entre 30 y 40 años) . Esta cuestiòn tambièn ha beneficiado a quienes detentan el poder, ya que la administraciòn de las universidades , a travès de los consejos acadèmicos han logrado mantener su hegemonìa a travès de la limitaciòn al acceso a cargos regulares. De esta manera, durante 20 años pocos han sido los cambios que se han visualizado en la dinàmica de las universidades estatales, debido a esta polìtica de achicamiento y entancamiento acadèmico.
    Atentamente
    Docente Universitaria
    Universidad de La Pampa