Los protagonistas son Arthur, un cuadrado, y Hex, su nieta de seis lados. Planilandia, el lugar en el que viven, es un planeta duro en el que la reflexión y el pensamiento libre no son aceptados. Nadie debe pasar los límites de su “figura”, ya que la imagen visual de los habitantes de Planilandia determina su estatus social: a más lados, más poder político. Así, lo más bajo de la estructura social son los triángulos, que (casualmente?) constituyen las fuerzas del orden (ejército, policía, etc.).
El libro base para este cortometraje fue Flatland: A Romance of Many Dimensions, escrito por Edwin A. Abbot en 1884 y cuyos protagonistas son figuras geométricas que viven en un mundo en 2-D.
Realizar la película era el sueño del trío Jeffrey Travis, Dano Johnson y Seth Caplan, admiradores de la novela de Abbott.
Hablamos con Jeffrey Travis
—¿Cómo le llega el texto de Abbot?
—Lo leí por primera vez en castellano cuando estaba en la secundaria, en la Argentina. Me acuerdo que mi buen amigo Patricio Herrero me contó sobre este fascinante y extraño relato de mundos en otras dimensiones, y con el libro terminé de convencerme. Nunca me imaginé entonces que 20 años más tarde estaría dirigiendo un film sobre esa novela.
El proyecto empezó cuando un productor que había trabajado conmigo, Seth Caplan, me propuso su idea de crear una película de animación –Flatland–, con el objetivo no solo de entretener sino también de educar. Me interesó mucho emprender la hazaña tornar tal relato en una película de media hora, y con nuestro tercer socio, Dano Johnson, empezamos a escribir el guión en el 2004.
—¿Intentaron ser fieles al texto, o se trata de una interpretación libre?
—Es una interpretación bastante libre con respecto a ciertos eventos y puntos dramáticos, pero nuestro objetivo siempre fue ser fieles a las ideas centrales del libro, las ideas que provocan encanto y asombro a hacer pensar en mundos de dos, uno, cero o cuatro dimensiones.
—¿Por qué la geometría?
—Porque creo que la geometría es algo muy visual e intuitivo, aun para los chicos más pequeños.
—Trasposición de literatura y cine… ¿cómo se plantearon el tema?
—El libro, si uno lo lee, es obvio que no se presta a una simple adaptación visual, ya que Abbott incluye muy poco sobre cómo funciona visualmente el mundo de Flatland. El texto es más que nada un texto filosófico, y una película debe usar las imágenes y sonidos, no solo el texto, para comunicar sus ideas. Creo que hemos creado una buena adaptación sin, de ninguna manera, tratar de suplantar el libro original.
En general mi opinión es que uno debe permitir que la película, basada en un libro o no, sea la mejor película posible, y que el libro siga siendo el libro que es. Los autores de literatura no están escribiendo guiones sino novelas, y nosotros, cineastas, no queremos crear una simple transcripción audiovisual de una novela sin usar los elementos propios del cine.
—¿Qué diferencias podría resaltar en relación con las otras versiones cinematográficas que existen?
—Hubo un cortometraje sobre Flatland en 1962, de 9 minutos. Esta versión fue la primera; era de bastante baja calidad de producción, pero un valiente intento.
En una de estas coincidencias increíbles, otra versión de Flatland surgió al mismo tiempo que la nuestra, en el mismo año, sin que ninguno de los dos directores supiéramos uno del otro hasta más tarde. La otra versión se llama Flatland: The Film (el nuestro es Flatland: The Movie). Es una versión mucho más larga, de 90 minutos, y fue hecha con valores menores de producción y para un mercado más “niche” (no educativo), pero no deja de ser un testimonio de la posibilidad de hacer una producción independiente.
—¿Cómo lograron reunir a ese elenco tan importante?
—Fue un sueño. Martin Sheen leyó el guión gracias a un contacto mío que se lo ofreció. No teníamos los medios financieros ni las conexiones de Hollywood para este tipo de elenco, pero nos envalentonamos y le pedimos que actuara para nosotros, que diera su voz. Por suerte dijo que sí. Una vez que se comprometió él fue más fácil conseguir a los otros actores, como la hermosa Kristen Bell (que hace el papel de la nieta), el dramaturgo y actor Michael York (Cabaret) y el comediante Tony Hale, todos actores de gran trayectoria en EE.UU.
—¿Se da cuenta de que su corto hace sutilmente una referencia a la dictadura, y de que podría perfectamente hablar de cualquier dictadura?
—Por supuesto. Es parte de lo que encanta de Flatland: que a pesar de ser una novela del siglo XIX, sus tonos orwellianos son totalmente relevantes al clima político que uno ve en las dictaduras. Incluso hacemos alusión al siniestro poder de espiar a los ciudadanos, que era típico de los países comunistas y ahora, desafortunadamente, es un poder que ha querido legitimizar la administración de Bush.
—¿Lo impactó el hecho de que la Argentina quisiera tener su corto y transmitirlo?
–Sí, ¡mucho! Vendimos derechos a Francia, y me alegró mucho que la Argentina fuera el segundo país fuera de EE.UU. que se interesó por adquirirlo.
Asesores educativos
Tuvimos varios asesores, como John Benson, del NCTM (National Council for Teaching Mathematics), y el Dr. Thomas Banchoff, profesor de Geometría en la ilustre Brown University. Ellos nos ayudaron a entender el mundo educativo un poco mejor y también prepararon ejercicios que los profesores de la primaria y la secundaria pudieran usar.
Asesores matemáticos
Los que acabo de mencionar, y también el Dr. Jonathan Farley, el grupo Hollywood Math & Science Consulting, un grupo de matemáticos que proveen asesoría a películas de Hollywood para asegurar que los conceptos matemáticos sean correctos y creíbles.
—¿Cómo fue la elección de una mirada dirigida a un target escolar? ¿Cuál era la intención original: todo público o colegios?
—Siempre quisimos que fuera para todo público. Los colegios fueron un lugar lógico para empezar a promover la película, porque muchos profesores ya conocían el libro, pero queríamos que la película fuera vista por un público más amplio.
Sin embargo, desde el principio quisimos que este proyecto estuviese orientado a la educación. Hay muy pocas películas –las puedo contar con los dedos de una mano–, que los profesores de Matemática hoy puedan usar para inspirar a los chicos.
Vivimos en un mundo cada vez más lleno de imágenes, más visual y más orientado a la narrativa (en contraposición a la didáctica). Creemos que Flatland puede servir como herramienta para inspirar a chicos (¡y adultos!) a pensar sobre los temas de geometría y otras dimensiones.
Ya hemos visto que cuando la película se muestra en el aula, por ejemplo, los chicos por días o semanas discuten la cuarta dimensión, o dibujan los personajes y se meten en discusiones mucho más profundas sobre la geometría –y a veces la filosofía o la física–, o hasta la teología. Eso es muy alentador para nosotros.
—¿Cómo trabajaron a nivel de la imagen para lograr la tercera y la cuarta dimensiones?
—La película, en su mayor parte, se queda en la segunda dimensión, el mundo de Flatland. Cuando los personajes entran a la tercera dimensión, quisimos crear un mundo de maravillas, algo muy fluido y espectacular, para demostrar el impacto que produce ver una nueva dimensión jamás imaginada.
La figura que uno ve al final de la película, llamada hipercubo o tesseract, es un objeto de la cuarta dimensión, que está penetrando nuestra tercera dimensión. Esto fue un problema ya que ninguno de nosotros sabía bien cómo dibujarlo o diseñarlo. Aquí es donde internet cambia todo: hice una búsqueda de clips que mostraran un hipercubo, y encontré uno que me gustó mucho en YouTube. Nos pusimos en contacto con el chico que lo hizo, Jason Hise, que vivía en Oregon. Le gustó la idea de la película y nos hizo la escena final. Todo elaborado vía internet. Hasta el día de hoy, nunca nos hemos visto con Jason en persona.
—¿Qué dificultades en particular se presentaron durante el rodaje?
—¡Ninguna! ¡Fue facilísimo, como respirar...., ja ja! Tuvimos muchas, pero muchísimas dificultades. Se tardó tres años en hacer la película, en vez de seis meses, como pensábamos. Por poco quedamos en bancarrota. Nos robaron una de las computadoras con el proyecto de animación (por suerte teníamos un disco rígido de backup). No nos alcanzaba el dinero, ni teníamos el software ni la cantidad de computadoras que necesitábamos. Pero de alguna manera, sin embargo, logramos terminar la película.
—¿Continúa?
—Posiblemente. No puedo hablar mucho de eso todavía, pero estamos contemplando una “secuela”.
El objetivo del corto es, de una manera u otra, transmitir un mensaje muy preciso: es importante tomar conciencia de las limitaciones que tenemos acerca de nuestra percepción de la realidad. Es necesario que aprendamos a pensar en la posibilidad de la existencia de más dimensiones que tres. Y por ende, también a aceptar que existe la diferencia, el otro, los otros, aun cuando no los conozcamos. La diferencia no es mejor ni peor, es sólo ser diferente.
Antecedentes
1.- Flatland (EE. UU., 1965). Película de animación dirigida por Eric Martin. El actor Dudley Moore es el cuadrado narrador de la historia.
2.- Flatland (1982). Cortometraje dirigido por el matemático Michelle Emmer.
3.- Flatland: the Film (EE. UU., 2006). Película independiente de animación dirigida por Ladd Ehlinger Jr. Guión: Tom Whalen. Música: Mark Slater. Duración: 83 minutos.
4.- Flatland: the Movie (EE. UU., 2007). Película de animación dirigida por Jeffrey Travis. Las voces de los protagonistas son Kristen Bell (Hex), Martin Sheen (Arthur Square), Tony Hale (King of Pointland), Joe Estevez (Abbott Square), Curtis Luciani (King of Lineland), Shannon McCormick (Octagon Doctor), Garry Peters (Pantocyclus), Lee Eddy (Helios). Duración: 95 minutos.
¿Existe versión en español?.
¿Existe una versión libre en español?
muy buen proyecto educativo. ¿Cómo conseguir una versión en español?
muy buena esa pelicula jeffrey sige dando buenas cosas para el mundo no cambies
se te quiere
muy interesante y fascinante ¿cómo pueden acceder los estsblecimientos escolares a esta película?
Excelente la presentacion de la pelicula, creo que es un material valioso para los estudiantes, me gustaria saber como conseguirla. Saludos y mis felicitaciones para Jeffrey.
Felicitaciones por permitir reconocer estas estrategias educativas y la valoración de la implementación de la ciencia matematicas en los diferentes ambitos dado a conocer en la entrevista.
Hola:
¿Cómo se puede hacre la película?
Gracias
Hola:
Va de nuevo...
¿Cómo puede conseguirse la película?
Gracias
Hola
¿Como se puede conseguir este material?
Por los comentarios y la entrevista tiene que ser muy buen material para los chicos y los docentes.
Es interesante como tema educativo.
¿Cómo puedo hacerme de la película, y si es posible en español.
La pelicula se puede conseguir en flatlandthemovie.com
La versión en DVD incluye subitulos y doblaje en castellano como opciones.