El portal educativo del Estado argentino

educ.ar en YouTube

Juan Carlos Tedesco: Los problemas son básicamente morales

El profesor Juan Carlos Tedesco es una figura prominente de la educación en América Latina. Ha tenido una destacadísima participación en los organismos regionales relacionados con la educación, así como en la Unesco, donde entre los años 1992 y 1997 se desempeñó como director de la Oficina Internacional de Educación, en la sede de Ginebra. Su currículum incluye la docencia, varios libros y artículos publicados en distintos foros. Integra además el Comité Académico Asesor de educ.ar.

En la entrevista pone el acento sobre un tema crucial, que atraviesa y también trasciende las cuestiones educativas, y que tiene que ver con las posturas morales que permitirán una sociedad más justa.


—Reiteradamente se habla de cambios pedagógicos en el ámbito educativo; sin embargo, las mediciones de calidad son cada vez más pobres y los Institutos de Formación Docente no parecen estar pasando por su mejor momento. ¿La incorporación de nuevas tecnologías podría revertir este proceso? Y en caso afirmativo, ¿en qué dimensiones y aspectos?

Juan Carlos Tedesco:—Los logros de aprendizaje de los alumnos son el resultado de múltiples factores. Las mediciones de calidad que efectúan tanto algunos organismos nacionales como internacionales permiten apreciar que, a nivel macro, el mapa de los resultados de aprendizaje se corresponde con el mapa de las condiciones materiales de vida de los alumnos. Los alumnos con peores resultados son los que provienen de familias pobres. Pero esas mediciones también nos indican que algunas escuelas, algunos docentes, algunos alumnos, logran superar los determinismos impuestos por las condiciones materiales. En ese sentido, cuando se analiza el papel de la escuela en los logros de aprendizaje, encontramos que una de las variables clave es el docente. Las nuevas tecnologías pueden ayudar a revertir el fenómeno del fracaso escolar de los alumnos sólo si son adecuadamente utilizadas por docentes capaces de ponerlas al servicio de una estrategia pedagógica apropiada para el trabajo con alumnos en condiciones desfavorecidas.

En este sentido, creo que es necesario distinguir el tema de las nuevas tecnologías como auxiliar en el proceso de enseñanza-aprendizaje, del tema de las nuevas tecnologías como contenido de la enseñanza. Ambos aspectos son importantes, pero deben ser separados. Sobre el primer punto, las investigaciones demuestran que las TICs pueden ser utilizadas tanto en un sentido muy tradicional (transmitir información, órdenes, repetición, copia, etc.) como en un sentido dinámico (estimular la búsqueda, la curiosidad, la experimentación, la cooperación y el trabajo en equipo, etc.). El uso no depende de la tecnología en sí misma sino de quien las utiliza y por eso es fundamental poner la prioridad en los docentes. En este sentido, me parece oportuno recuperar un postulado del sentido común de la pedagogía: todos deben dominar el uso de las TIC pero no todo puede ni debe ser enseñado a través de las TIC.


—En una entrevista que le hizo el diario Clarín, usted sostuvo que “no existe un modelo único de docente argentino ya que la profesión docente fue concebida como un ejercicio individual”. ¿Cómo cree que debería plantearse una estrategia educativa nacional cuando las políticas del país están tan fragmentadas?

—La pregunta abarca dos problemas diferentes. Con respecto a la profesión docente entendida como una profesión donde predomina una cultura de ejercicio individual, creo que nuestro país enfrenta un problema común a muchos otros. Tradicionalmente, el espacio para el ejercicio de la profesión docente fue el aula, la sala de clase. Esa idea fortaleció el carácter individual del ejercicio de la docencia. Imágenes como la “cada maestrito con su librito” reflejan esta concepción de la docencia. Los nuevos desafíos de la educación han provocado la crisis de este modelo. El ejercicio de la docencia ya no puede ser concebido como un trabajo individual sino como un trabajo de equipo. La responsabilidad por los resultados no puede ser individual sino institucional. Esa es la razón por la cual debemos tender a una formación basada en el concepto de profesionalismo colectivo en lugar del profesionalismo individual.
La segunda parte de la pregunta alude al principal problema de la política educativa argentina: ¿cómo superar las desigualdades y la fragmentación? Estimo que una de las variables claves de una estrategia destinada a superar estos problemas es la política con respecto a los docentes. Esta política debería tener carácter sistémico o integral, algunos de cuyos componentes principales pueden ser los siguientes: incentivos destinados a atraer a la carrera del magisterio a los jóvenes más talentosos, cambiar la formación inicial de manera tal que se articulen mejor la formación con las exigencias para el desempeño, incorporar los primeros años de trabajo docente a la etapa de formación, crear la carrera docente de manera tal que sea posible ascender sin dejar la sala de clase y propiciar experiencias de capacitación en servicio en el lugar de trabajo y no sólo a través de cursos fuera de las escuelas.

En esta estrategia es fundamental fortalecer el papel del Ministerio de Educación nacional y del Consejo Federal de Educación, que son las instancias capaces de superar las visiones fragmentarias de carácter local y capaces también de llegar a acuerdos que permitan compensar las enormes desigualdades que hoy existen entre sectores sociales y regiones del país, transfiriendo recursos desde los que más tienen a los que menos tienen.


—¿Cómo ve esta posibilidad en un país donde la brecha informativa y económica es cada día más pronunciada? ¿Cree que el uso educativo de las TIC podrían ayudar a acortar este espacio? ¿Puede darnos un ejemplo de uso?

—La brecha informativa y la brecha económica están íntimamente asociadas. La forma más moderna de exclusión es, precisamente, la que se refiere al acceso al uso de las nuevas tecnologías. Esta brecha sólo podrá ser reducida con políticas muy activas del Estado destinadas a promover el acceso democrático a las nuevas tecnologías, lo cual exige una acción articulada entre estrategias educativas y estrategias de comunicación y conectividad. La particularidad de las TIC es que ellas pueden estar al servicio de estrategias de inclusión o de exclusión social. Los que acceden a ellas superan barreras tradicionalmente infranqueables. Hoy podemos entrar a cualquier biblioteca del mundo desde cualquier parte. Pero los que no acceden a las TIC están mucho más excluidos que antes. En lo que quiero insistir es en que la decisión de poner las TIC al servicio de políticas inclusivas o excluyentes no es una cuestión que dependa de las tecnologías en sí mismas sino de las decisiones sociales.


—Autores como Raffaele Simone plantean que cada fase de la transmisión del saber suma y a la vez resta. ¿Qué cree usted que debemos saber y qué estamos perdiendo? O, tal vez, ¿qué cree estamos ganando con internet y las nuevas tecnologías en términos educativos y cuál es el aporte duradero de las TIC a la alfabetización renovada del tercer milenio?

—Estamos ganando en términos de acceso a enormes volúmenes de información, en mucha mayor rapidez en el acceso, en superar distancias y limitaciones espaciales, en aumentar la variedad de recursos didácticos puestos a disposición de los maestros y profesores. Es mucho más difícil definir los avances desde el punto de vista del desarrollo cognitivo y pedagógico. Un reciente informe producido en los EE.UU. acerca de las políticas referidas al uso de las TIC en educación durante los últimos veinte años señala la necesidad de desarrollar un programa sistemático de investigaciones que permita evaluar con mayor precisión el impacto de las TIC sobre las estrategias de aprendizaje. Sabemos muy poco sobre esto y existe consenso acerca de la necesidad de introducir investigaciones experimentales que puedan medir la eficacia de estas tecnologías en el complejo contexto de las instituciones escolares, donde interactúan un conjunto muy amplio de variables.

Con respecto a lo que estamos “perdiendo”, creo que existe un riesgo muy significativo de pérdida de sentido. En muchos sectores las TIC aparecen como un fin en sí mismo y no como un instrumento al servicio de estrategias destinadas a satisfacer los dos grandes objetivos de la educación en el siglo XXI: aprender a aprender y aprender a vivir juntos.


—Para usted el mapa de deserción escolar esta íntimamente vinculado al factor pobreza. ¿Qué opina acerca de las posturas teóricas que plantean que dicha ausencia y falta de rendimiento se debe a causas genéticas?

—A partir del descubrimiento del genoma humano, asistimos a un resurgimiento de teorías que tienden a explicar los fenómenos sociales por factores genéticos. Al respecto, me parece oportuno retomar algunas de las reflexiones que Habermas presentó sobre las consecuencias de la manipulación genética sobre la construcción del orden social. Habermas sostiene que la intervención genética modifica las condiciones a partir de las cuales nos constituimos en sujetos, en nosotros mismos. Cuando la socialización está basada en un capital genético no manipulado, tenemos un principio de libertad que nos permite asumir la responsabilidad sobre nuestra biografía, la reflexión autocrítica y la posibilidad de compensar retrospectivamente la relación asimétrica que existe entre padres e hijos. Los deseos de los padres son siempre susceptibles de contestación en el proceso comunicacional de la socialización. Esta posibilidad autocrítica desaparece o se modifica cuando sabemos que existió una intervención intencional de otros en nuestro capital genético. Llevado al extremo, es posible suponer que el nuevo ser devenido adulto no dispondrá de la posibilidad de instaurar la necesaria simetría de responsabilidades recurriendo a la autorreflexión ética. Con la intervención genética cambian las relaciones de poder entre las personas. El “programador” interviene como protagonista en el interior de la vida de la persona programada, pero sin la posibilidad de ser un “antagonista”, como es el caso de la constitución del sujeto a través del proceso de socialización. Es cierto que la sociedad se caracteriza por la desigualdad, la opresión despótica, la privación de derechos, la explotación económica. Pero sólo podemos rebelarnos contra estas situaciones si sabemos que pueden ser diferentes. El paternalismo generado por la manipulación genética es totalmente diferente al paternalismo conocido hasta ahora.

Las consecuencias de estos posibles desarrollos sobre la educación en un sentido general son inéditas. No se trata sólo de la posibilidad de establecer una oferta educativa adaptada a supuestos perfiles genéticos que impidan procesos de movilidad social, de cambios en destinos prefijados de antemano, lo cual es de por sí sumamente grave socialmente. Mucho más grave aún es la perspectiva de una ruptura en las condiciones sobre las cuales se apoya nuestra idea de autonomía personal, de responsabilidad sobre mi propia historia y, en definitiva, sobre la base moral en la cual se asienta la sociedad.

Sin embargo, sería utópico pensar que un modelo de exclusión y de desigualdad como el que prefiguran estos análisis pueda ser sostenido en el tiempo sin altos niveles de conflictividad y de crítica por parte no sólo de los excluidos sino de sectores de población incluida, pero dotada de un fuerte sentido de responsabilidad social. En una reflexión relativamente reciente, Lester Thurow llevó este razonamiento de la sustentabilidad al límite de sus posibilidades. Refiriéndose a EE.UU. como el modelo dominante de desarrollo de la economía y la sociedad del conocimiento, Thurow mostró cómo la dinámica económica permitirá que una parte de la fuerza de trabajo, con las habilidades necesarias para integrarse a la nueva economía, participará de los beneficios del crecimiento económico, dejando atrás y afuera al resto de la fuerza de trabajo. El problema no es que este modelo no logre funcionar sino que, al contrario, puede hacerlo. Thurow dice, con razón, que los problemas con el modelo de desarrollo económico de enclave no son económicos. Podría funcionar para los norteamericanos capacitados tal como funciona para los ingenieros de software en la India. Los problemas ni siquiera son realmente políticos. India es un ejemplo de que en los países pueden coexistir grandes desigualdades internas durante largos períodos de tiempo sin que estallen políticamente. Los problemas son básicamente morales. ¿Podemos aceptar vivir en un mundo que deje afuera a un porcentaje muy importante de la población?. Este es el dilema. Sólo si no aceptamos esta situación es que tiene sentido explorar las alternativas técnicamente más eficaces –educativas, sociales, económicas, etc.– para lograr el objetivo ético-político de una sociedad justa.

Fecha:
diciembre de 2003


14 Comentarios

  1. Lilia E. Armando. Abril 18, 2008 01:24

    EL MINISTRO DE EDUCACIÓN CONSIDERÓ QUE LAS AMONESTACIONES NO SIRVEN

    Juan Carlos Tedesco, consideró en Radio 10 que el sistema "no sirve" porque
    "se pierde la oportunidad de educar" a los alumnos, aunque sean agresivos.

    (…) "Si lo expulso pierdo la oportunidad de seguir educándolo", explicó el funcionario.

    (…) "No vamos a ser exigentes expulsando alumnos" del sistema educativo, pese a que en las últimas semanas se produjeron gravísimos hechos de violencia dentro y fuera de escuelas de todo el país.

    E invita a opinar.

    Y bien, coincidimos: excluir a un alumno del Sistema es perder la oportunidad de educarlo y es además incumplir con las obligaciones que se derivan de las normas en vigencia.

    Análoga situación se produce cuando se trata de “bochar”, término con una importante carga implícita de significados. Se “bocha” con liviandad, con arbitrariedad, con irresponsabilidad… Se “bocha” apelando a un infinito rosario de argumentos, difíciles de sostener con fundamentos atendibles.

    No es casual que en el ámbito educativo argentino “bochar” sea “suspender, reprobar, no pasar un examen o un curso”.

    En la República Dominicana, “bochar” significa “rechazar, desairar”.
    Para la R.A.E.: “En el juego de bochas, dar con una bola tirada por el aire un golpe a otra para apartarla del sitio en que está”. Dar con una bola un golpe a otra para apartarla del sitio en el que está: la “bola” que “apartamos” del sitio es el alumno al que terminamos excluyendo de la escuela y que queda en el camino en una etapa que por las leyes en vigencia debe transitar obligatoriamente. Esto es violencia y debe movernos a reflexión; no podemos seguir haciendo lo que siempre decimos que no debemos hacer más: atribuir a los alumnos la responsabilidad del fracaso, la marginación y la violencia.

    A nivel nacional, los ministerios de Desarrollo Social, de Educación, de Trabajo, solicitan creatividad, inventiva, flexibilidad, para acompañar y guiar a los alumnos con mejores resultados y garantizar la terminalidad en el nivel medio. En nuestra propia provincia hay alternativas pero… ¿Es razonable ir a buscar DESPUÉS a los alumnos que cuando teníamos en las aulas, expulsamos? El costo material, pero sobre todo humano, que esto ocasiona es prácticamente incalculable.

    La institución que dirijo tiene todo su Proyecto Educativo Institucional – PEI - inspirado en fundamentos que proponen una escuela abierta, integradora, participativa y solidaria. En nuestro andar y contando con un equipo docente dispuesto a innovar, surgieron diversas acciones concretas y contundentes, como la elaboración e implementación de programas de reinserción educativa con el explícito fin de combatir el fracaso escolar y la exclusión.

    Este esfuerzo incluye una compleja serie de acciones - apoyo escolar, complementación alimentaria, provisión de indumentaria, talleres artísticos, proyectos solidarios, cooperación interinstitucional y otros -, ejecutadas por proyecto sobre convocatorias de Provincia y de Nación y son monitoreadas y auditadas periódica y frecuentemente.

    Sin embargo, ciertos rasgos persistentes de nuestra idiosincrasia –evidentes en numerosas manifestaciones sociales de todo tipo – hacen que nuestra propuesta educativa y los principios pedagógicos que la sustentan (de consenso predominante en el campo teórico), generen suspicacias, resquemores, adjetivaciones. Días atrás, una de nuestras docentes fue abordada por una colega que le dijo: “Ah! Vos trabajás en la escuela de los burritos”, lo que es toda una definición ética de envergadura y exime de comentarios.

    La verdad es que los logros en la inclusión, retención y promoción de alumnos en nuestro colegio son relevantes. Aquí la repitencia es lo que debe ser: una excepción. No puede considerarse aceptable que entre el primero y el tercer año del Polimodal los colegios pierdan a más de la mitad de sus alumnos por las más variadas, disímiles y cuanto menos discutibles motivaciones. Tenerlo como natural (más allá de las excusas que podamos ensayar), equivale a admitir que los contenidos básicos son demasiado elevados para el alumno promedio (un falso), o que nuestros chicos tienen disminuida su capacidad de aprendizaje (otro falso).

    Es violento someter a los niños y adolescentes permanentemente al fracaso, persistir en educarlos manteniendo sobre ellos la amenaza de la exclusión, pretender que no les afecte el mundo violento en el que los adultos los hemos puesto; tenemos registro de anécdotas que muestran realidades a veces escalofriantes. Nosotros pretendemos “estabilidad” y legítimamente peleamos por tenerla en el trabajo y en la vida, pero en la escuela hacemos sentir a los chicos que están en la cornisa y que en cualquier momento se van a caer.

    La violencia que atraviesa a la escuela desde una sociedad que la exhibe e incluso se enorgullece con insistencia de practicarla, está frecuentemente en las acciones de los responsables del proceso de enseñanza aprendizaje; debemos hacer el esfuerzo de ahondar al respecto. En el intercambio, en vez de etiquetar “al voleo”, seguramente nos enriqueceríamos en beneficio de los chicos y de la comunidad en general y mostraríamos nuestra aptitud para guiar procesos de enseñanza/aprendizaje.


    Lilia E. Armando
    Rectora de la Escuela de los “burritos”
    (donde sus “burritos” hijos también estudian)
    Santa Rosa (La Pampa)

    P.S.: nos permitimos sugerir la lectura del documento “Violencia en las escuelas” de la UNESCO, en http://unescopaz.rrp.upr.edu/documentos/violenciaenlasescuelas.pdf

  2. Elia Godoy. Abril 26, 2008 10:48

    Estoy totalmente de acuerdo con el ministro y con la docente. Tenemos que superar nuestras dificultades y tratar de cumplir con la tarea que es propia de los maestros... No podemos siempre "sacarnos de encima" los problemas amonestando, suspendiendo, desaprobando... Es indispensable hacer más esfuerzos, pedir ayuda cuando la necesitamos pero no "deshacernos" de los chicos con los cuales es más difícil trabajar...Si pudiéramos hacerles saber que la escuela no está en contra de ellos sino con ellos, seguramente disminuiría la violencia y el clima sería mejor para el aprendizaje.

    F. Elia Godoy
    Docente de EGB

  3. Viviana Eloy. Mayo 21, 2008 11:43

    Hay muchas experiencias y registros de discriminación en las escuelas, entre alumnos, del docente hacia el alumno, entre docentes... Haría falta revisar todo, hacia adentro las escuelas.

  4. miriam . Junio 7, 2008 01:00

    este señor es un verdadero conocedor,de la realidad educacional,este personaje hay que escucharlo,porque es la unica forma de crear conciencia social,ademas abarca todos los ambitos generales de una nacion. definitivamente se merece un comentario positivo...soy una estudiante de pedagogia en english de chile.

  5. ilce polanco. Septiembre 12, 2008 22:08

    Estoy totalmente deacuerdo con el sr Tedesco,y concidero que al compartir los conocimientos y hacer publicos las investigaciones de ultimo momento, de como se debe educar adaptandose a los cambios sociales y culturales para tener mejor llegada anuestros alumnos podriamos obtener mejores resultados en nuestra tarea diaria.

  6. Viviana Vivanco. Septiembre 19, 2008 17:17

    Estoy parcialmente de acuerdo con el
    ministro; por un lado, se preocupa adecuadamente por la educación, la
    inserción, la aceptación.
    Pero por otro lado, yo considero que
    el sistema de medidas disciplinarias
    antiguo, es correcto.
    ¿Cómo no va a haber medidas?
    En una empresa, si uno hace una
    macana, es echado.
    Además, se habla acerca del alumno que
    comete faltas graves, lo mismo del que
    comete faltas leves.
    No es lo mismo.
    Por lo propio, si un alumno comete una
    falta leve, lo cual es lo más común, no debiera recibir una sanción, sino una advertencia, un aviso, una baja
    nota, etc. pero con la posibilidad de
    poder seguir en la institución.
    En cambio, si la falta es grave, debe
    existir la posibilidad de ser apartado
    de la institución, para que su mal comportamiento no afecte a otros alumnos,
    a los maestros, etc.
    Y todavía puede reinscribirse en otro colegio.

  7. LANZI, Ester Lina. Septiembre 30, 2008 11:57

    No dice el Ministro que no debe haber medidas. Insta al diálogo, y a la prevención de las medidas disciplinarias.
    Cuando un alumno transgrede, es una oportunidad para educar. Cuando se castiga, sedesperdicia una lección importante. Además, en la práctica, los castigos van de la mano con la discriminación. En el imaginario colectivo de maestras y profesoras, y también en la sociedad, existe un prejuicio de considerar al pobre, al negrito, y más, si tiene rasgos indígenas, como sospechoso de "algo". Y tengo pruebas de eso... daría para un largo debate...
    La escuela tiene una misión que es la enseñanza. Bueno, entonces aceptemos el desafío de enseñar las normas de nuestra Cultura, con la apertura necesaria para revisarlas, y valorarlas a través del diálogo con ese "otro" que es mi alumno, y quizás quiera decir algo a través de cada regla que quebranta.

  8. Osvaldo. Enero 21, 2009 16:19

    Estimadfo ,necesito estudiar a distancia urgente es mi unica salida tengo primario terminado tengo 45 años vivo en Catriel Rio Negro tuve un accidente el 25 de Agosto 2007 estoy gracias adios bien nesito la carrera en Lic.RRHH o Medio Lic. ambiente
    gracias con mucha atencion esperare la repuesta mi mail es olucero63@gmail.com Osvaldo Lucero

  9. adriana alicia palomé. Abril 23, 2009 13:10

    Licenciado Tedesco:

    Por favor, le pido encarecidamente que me oriente para poder realizar la “REVÁLIDA DE MI TÍTULO EXTRANJERO”. Estoy casi con 50 años y no consigo revalidar mi título de Pedagogía, expedido por la Universidad Brasilera, con el de Ciencias de la Educación. Tengo estudios primarios, secundarios y terciarios argentinos y casi 20 años de ejercicio de docencia en primaria en Argentina. Por cuestiones económicas me fui a vivir a Brasil a fines del 2001, allí estudié. Actualmente vivo en Tucumán hace casi un poco más de 1 año. Ya estoy con casi 50 años, he perdido mucho dinero en esto que me resultó tedioso, estresante , angustiante y desesperanzador ante todo el “NO ARGENTINO” que nos caracteriza y donde se manifiesta en la práctica social argentina lo poco que nos queremos los argentinos entre nosotros. Propuse hacer un examen oral y escrito ante tribunal examinador con el tema que ellos decidan y no consigo. Tengo toda mi documentación con los sellados que corresponden. Mis buenas calificaciones, esfuerzo y mi lema de “estudiar para dejar una buena imagen de los argentinos a los brasileros” sólo quedaron en Santa Catarina (BRASIL), pues aquí en mi país no significó absolutamente nada para nadie.

    Le pido, entonces, Licenciado, que aunque yo ya no pueda gozar de mi reválida ya que los años muchas veces se acompañan con enfernedades que nos imposibilita ciertas luchas, es mi deseo que si otros jóvenes pudieran llegar a estar en mi situación puedan resolver satisfactoriamente esta penosa y deprimente situación. Por favor, considere esta situación y con todo respeto, por favor, tome conocimiento de que este problema existe y debe ser resuelto.

    Cordialmente.

    Adriana Alicia Palomé.

    D.N.I.: 14.102.781

    Chaqueña.

    ARGENTINA.

    E-mail de contacto: csusmann@arnet.com.ar

  10. Alicia. Junio 8, 2009 13:26

    Estoy de acuerdo con el Ministro parcialmente. Siempre es provechoso escuchar, dialogar, explicar. Pero si se dialoga, y luego, en la práctica, da lo mismo comportarse con corrección que no hacerlo, se está fomentando el mal comportamiento que, dicho sea de paso, cada vez se ve más en los establecimientos secundarios de todo el país. No se corrige al joven que debe ser corregido y tampoco se premia el buen comportamiento y buen rendimiento de los buenos alumnos.¡ESTO TAMBIÉN ES DESIGUALDAD!
    Con la corrección se educa: se da la oportunidad de tomar conciencia del error y de cambiar la forma de pensar y de actuar.
    Coincido con la opinión de uno de los foristas acerca de que no es lo mismo una falta leve, que una grave. En el último caso, creo que sería conveniente derivar a dichos alumnos a institutos de formación profesional, tal como se hace en Francia hoy en día. El estado francés, internacionalmente conocido por su respeto por los derechos humanos y promoción de la educación y de la cultura (es un modelo del que estamos muy lejos de alcanzar) no desperdicia el dinero de los ciudadanos en quien no quiere estudiar o no alcanza el rendimiento mínimo una vez acabado lo que sería el actual 3° año de ES_ eso sí, a los alumnos capaces les brinda TODAS LAS FACILIDADES para que puedan continuar sus estudios. y a quienes no están en condiciones, por una u otra razón de continuar los estudios secundarios, sigue educándolos en los trayectos profesionales (sin acceso posterior a la universidad)que abarcan una amplia gama de oficios como por ejemplo, albañilería, pastelería, electricidad, etc. Esto no es discriminación, pues continuará la educación formal, no aquel que cuente con dinero y/o tenga piel blanca y ojos celestes, sino quien demuestre interés en aprovechar las facilidades que le otorga el estado para educarse.
    En esta ecuación se está olvidando el rol de los padres como principales actores de la educación de sus hijos. Los padres somos quienes, antes que nadie, estamos encargados de hacerles comprender a nuestros hijos el valor de la oportunidad de acceder a una educación gratuita, sobre todo, la RESPONSABILIDAD que esto conlleva. Estamos educando a los jóvenes para que solamente reclamen sus derechos, sin mostrarles que esos derechos implican obligaciones.
    Soy egresada de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini: una de las pocas escuelas estatales_ como el Nacional Buenos Aires y el Otto Krausse_ que aún brindan una educación de excelencia. Dicha educación de excelencia está basada en la EXIGENCIA en todos los aspectos, sin hacer acepción de personas por clase social o apariencia. Y había amonestaciones, y ninguno de nosotros nos morimos ni nos traumamos: NOS ENSEÑARON A RECONOCER NUESTRAS FALTAS Y ACEPTAR LAS CONSECUENCIAS POR NUESTROS ACTOS. ESTO ES EDUCAR PARA LA VIDA.

    Prof. Alicia La Valle

  11. ignacio. Julio 24, 2009 16:44

    El nuevo nombramiento de J.C.Tedesco en la actividad de calidad educativa y docente ,nos da una nueva forma de actualizar toda la enseñanza a nivel mundial.
    Conociendo la capacidad del ministro Tedesco ,creo que vamos por un camino nuevo y que cuente con los docentes jubilados .

  12. romina. Agosto 15, 2009 08:35

    de mi mayor consideracion. me dirijo a usted para realizarle el siguiente comentario señor Tedesco.me encontraba trabajando en un Jardín de mi cuidad Coronel Pringles cuando por sorpresa recibimos una enorme caja, al abrirla nos encontramos con la maravilla de textos enviada por usted a todos los jardines, no se imagina la felicidad para todas nosotras, un placer haber recibido tal bibliográfica que enriquecerá nuestra biblioteca y a los niños, pero mi tristeza llega cuando pregunto si a los jardines de la zona rural(SEIMM) también llegaban en menor proporción, la respuesta fue negativa. ahora bien me pregunto señor Ministro de Educacion, si hablamos de equidad para todos por que es que se nos excluye de tan buenos recursos, por que los niños de la zona rural no pueden tener las mismas posibilidades, usted me podria explicar esto? muchas gracias atte. Romina Manesia. Docente del nivel inicial.

  13. yanito. Noviembre 19, 2009 20:53

    Sr. considero muy importantes sus aportes en el àmbito de la educación. Sus reflexiones me dan una pauta de lo que tendre que enfrentar como futura docente. con la firme convicción de que se requieren muchos reajustes en el sistema educativo argentino, expreso mi acompañamiento a sus ideas. atte yani (San Bernardo - Chaco)

  14. GLORIA. Enero 18, 2010 14:05

    ME GUSTARIA SABER ALGUNAS TECNICAS PEDAGÓGICAS PARA PODER TRABAJAR CON UN CHICO DE 14 AÑOS 6 MESES PARA PODER FIJAR SU ATENCION.

    MUCHAS GRACIAS DE ANTEMANO.

Privacidad y condiciones de uso

© educ.ar. Todos los derechos reservados
Educ.ar S.E. - Saavedra 789 - Ciudad de Buenos Aires - C1229ACE
Tel / Fax: 54-11-5129-6500 (rot.) - Argentina

Portal educ.ar Canal Encuentro Canal Pakapaka Presidencia de la Nación Ministerio de educación