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María Teresa Andruetto: Leer y escribir para comprender - Primera parte

María Teresa Andruetto nació en verano — como muchos de sus relatos—, a finales de enero de 1954, en Arroyo Cabral (Córdoba), en el seno de una familia descendiente de piamonteses. Creció en un pueblo de su provincia natal llamado Oliva. Estudió Letras en la Universidad Nacional de Córdoba. Al finalizar la dictadura participó de la fundación del CEDILIJ, un centro especializado en lectura y literatura destinada a niños y jóvenes. Ejerció la docencia, y coordinó talleres de escritura en la ciudad de Córdoba.

Es autora de novelas, libros de cuentos, poemarios y obras teatrales para adultos. Muchos de sus libros fueron premiados por los Destacados de ALIJA, y obtuvieron distinciones internacionales como los White Ravens (Alemania), la Lista de Honor del IBBY, el Banco del Libro (Venezuela), etc. Recibió el Premio Municipal Luis de Tejeda, y el Premio Novela 2002 del Fondo Nacional de las Artes.

En esta entrevista nos habla de su particular modo de entender la escritura y la lectura, a la vez que reflexiona sobre su propia producción literaria y sobre el panorama actual de la literatura infantil y juvenil.

Para leer la segunda parte de la entrevista cliquear aquí.

— ¿Cómo es el lugar donde vive actualmente?

—Desde hace algunos años vivo en un pequeño poblado de las sierras chicas, un lugar que no tiene más de ochocientos habitantes, a 40 kilómetros del centro de Córdoba. Un terreno grande, que conserva en parte su vegetación original —talas, espinillos, algunos algarrobos—, convertido en pequeña granja familiar, con gallinas, algunas ovejas, unos caballos, una pequeñísima huerta.

— ¿Qué paisajes y sonidos habitan y la habitan en su "patria" literaria?

—Aun cuando el paisaje y los sonidos externos son –los estoy escuchando ahora– relinchos, pájaros, un verde que amarillea…, la escritura está casi siempre habitada por un paisaje humano, cuya complejidad, ambigüedad y sufrimiento me atraen. Y las imágenes, aunque de modos a veces muy sinuosos, anclan en mis años de descubrimiento del mundo y de mi formación como persona, todo lo cual sucedió en un pueblo de la llanura cordobesa, de modo que la melancolía de los pueblos de llanura me ha marcado más que cualquier otro paisaje.

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—¿Qué diría que tienen de infantil y/o juvenil sus libros de literatura infantil y juvenil?

—Es difícil para mí responder a esa pregunta. A veces creo que no tienen nada de específico, es tan inasible el punto, es tan inasible “lo específico”… Lo específico siempre tiene más que ver con lo infantil que con lo literario, es decir, tiene más que ver con la educación, con la psicología, con la idea social acerca de lo que un niño debe o no leer. En cuanto a lo literario en sí, tal vez la especificidad se reduzca a algunas condiciones de transparencia del lenguaje o a la pregnancia de cierta esperanza o amor por lo humano en el texto. A veces creo que casi todos mis libros publicados para adultos –tal vez a excepción de algunos cuentos— podrían ser leídos por jóvenes, o incluso por niños. Y así, claro, me parece que pasa con otros autores. A muchos libros del circuito editorial adulto los he compartido con niños y con jóvenes cuando coordinaba talleres, y se los he acercado a mis hijas cuando eran chicas. ¿Por qué El arpa de hierba de Truman Capote (Debolsillo, 2007), o El baile de Irène Nemirovsky (Salamandra, 2006) o La luna y las fogatas de Pavese (Adriana Hidalgo, 2003) o El idioma de los gatos de Spencer Holst (Ediciones de la Flor, 2005) no pueden ser para jóvenes? ¡A mí me parecen lecturas tan apropiadas para un joven! De todos modos “calzar” en lo infantil o juvenil no me perturba a la hora de escribir, hay libros –sobre todo los libros editados para los muy pequeños, como la serie Fefa (Alfaguara) o Benjamino (Sudamericana) — que nacieron entendiendo yo que buscaban un destinatario pequeño; en cuanto al resto, los he escrito y terminado las más de las veces sin saber a qué nicho editorial irían a parar, tal el caso de Stefano (Sudamericana), El anillo encantado (Sudamericana), Veladuras (Grupo Editorial Norma) o una nouvelle que acabo de terminar y que no sé todavía si ofrecerla a un editor de juvenil o de adultos.

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Fefa es así, de María Teresa Andruetto, il. Istvansch (Alfaguara, 2005)

— Su libro "El país de Juan" narra los avatares de una familia campesina en particular que emigra a la ciudad en busca de prosperidad, aunque también se está contando el proceso de empobrecimiento de nuestro país. Es una historia bien de acá que se publicó en España, manteniendo nuestra lengua, esquivando la "traducción" mediante un glosario final, para salvar diferencias de nuestro idioma con el castellano que se habla en España.

—Efectivamente esquivamos la traducción, yo no la acepté y el director de colección, un lector muy fino, lo resolvió mediante el glosario, que quizás no es lo ideal, pero se puede aceptar porque no pertenece al texto, es externo, un recurso del editor. Soy muy rigurosa en ese punto y muy capaz de renunciar a una edición si se me piden esos condicionamientos, trabajo mucho lo que escribo y llevo mucho control sobre lo escrito a la hora de editar, porque una palabra que cambia puede desbaratar el tono buscado, su naturalidad o coherencia, aspectos todos en los que se asienta la verdad de un texto, más incluso que en la historia que se cuenta. Así rechacé en una ocasión una edición española de Stefano ya contratada, porque la editorial no estaba dispuesta a respetar de modo absoluto el original. En la edición colombiana de ese mismo libro, hicimos con la editora tres o cuatro ínfimos cambios, siempre pensando en otras opciones del castellano argentino que me sonaran como propias y al mismo tiempo fueran comprendidas en otro contexto, pero decidiendo ambas con mucho cuidado cada matiz del habla. Tener esta actitud significa también comprender y aceptar que algunos libros nunca se editarán en otros países de nuestra lengua o en otras lenguas. Algunos de mis cuentos, estilizados a la manera de los relatos arquetípicos, escritos en un castellano menos local, no necesitan tal vez ser modificados para ser comprendidos. Otros libros, como Veladuras o Campeón (que está reeditando actualmente la editorial Calibroscopio), escritos en un lenguaje más coloquial, y entonces más argentino, no podrían modificarse porque cualquier cambio de palabras o de frases haría caer los castillos de naipes sobre los que están construidos.

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El país de Juan, de María Teresa Andruetto, il. de Gabriel Hernández (Anaya, 2003)

—Siendo "El país de Juan" tan de acá, es un libro que suena muy cerca de la trilogía "Crónicas de media tarde", del escritor español Juan Farías, que cuenta los años de la Guerra Civil en un pequeño pueblo en Galicia. Quizás en el tono, en la simpleza y la hondura del relato. ¿Desde qué perspectiva elige abordar a través de la ficción temáticas "sociales" o "realistas"? ¿Con qué otros autores siente afinidades en ese abordaje?

—No recuerdo haber pensado en esa trilogía a la hora de escribir El país de Juan (Anaya, 2003), tampoco recuerdo ahora si en ese momento ya estaba escrita, pero te agradezco que hayas traído a Farías a nuestra mesa, porque es un escritor con el que siento mucha afinidad y el escritor de la literatura infantil española que más me conmueve. También decir que, aunque no conozco Galicia, el mundo rural gallego ha tenido tanto impacto entre nosotros que no me extrañaría que apareciera en mi escritura, más que por gallego por rural, por migratorio y por sus sufrimientos y carencias que tanto nos hermanan. En cuanto a la escritura de El país de Juan, yo tenía un pequeño texto, el comienzo de algo, una historia con un reloj, y decidí retomarlo en diciembre de 2001 como proyecto de escritura de ese verano, y entonces sucedió lo que sabemos y mi historia privada –todo está hecho de azar y necesidad, dice Demócrito de Abdera— se contaminó con la historia que vivíamos todos. Recuerdo sí en esos días, haber pensado intensamente en un libro: El trino del diablo, de Daniel Moyano que, de paso, aunque está editado en el circuito adulto, es indispensable para un lector joven, también para un lector niño, un libro sencillo, profundo, delicioso y conmovedor (estuvo muchos años agotado pero hay ahora una edición de Rubén Libros, de Córdoba). En lo que yo pensaba, en lo que fue un modelo ese libro para mí, es sobre todo en la intención de contar la pobreza en un tono de cuento maravilloso, ese cruce que él hace en ese libro es algo que venía todo el tiempo a mi memoria, mientras escribía El país de Juan.

— Leyendo su libro de poemas "Kodak", un libro para adultos, nos encontramos con una obra repleta de evocaciones de la infancia; en muchos poemas parece que hablara la voz de un niño.

—La infancia es la patria del poeta, decía Rilke. Podríamos agregar que quien ha tenido algún dolor, alguna falta en la infancia, ¡y quién no la ha tenido!, encuentra allí una cantera hacia la cual descender. Pero aun así, el caso de Kodak es especial en cuanto a ese punto, porque es un libro de escritura muy lenta, que se fue haciendo a lo largo de diez años, en el que yo repasé de muchos modos ese tiempo compartido con una hermana que a la hora de escribir los poemas ya no estaba. Kodak es un libro pequeño en cantidad de poemas y muy extenso en su tiempo de realización, escrito para comprender esa falta, para transitar ese duelo. Porque, más allá de que mucho de lo que hice se haya publicado y leído, siempre he escrito para comprender. Cada libro me internó, por así decirlo, en alguna zona de lo humano que me costaba o me cuesta todavía comprender.

















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Poema "Hamaca" del libro Pavese/Kodak (Ediciones del Dock, 2008), escrito y leído por María Teresa Andruetto, tomado del sitio web de la autora.

—Al leer muchas de sus obras no alcanza lo que teníamos aprendido sobre géneros literarios antes de haberlas leído, se resisten a ser clasificadas como poesía, como cuentos o como novelas, hay algo de andar por los bordes.

—A lo largo de la escritura de una obra, un escritor va escribiendo también su estética, y va construyendo el lector modelo que quiere para sí, porque como dice Joseph Brodsky, todo poeta se afana en el curso de su carrera por encontrar a un lector ideal, a un alter ego, porque lo que busca no es el reconocimiento, sino la comprensión. No es algo que uno sepa a priori, es algo que se va descubriendo en el proceso mismo del hacer, y una de las cosas que yo he descubierto de mí, y que por cierto también han visto otros, es este andar por los bordes, este cruce de géneros; he descubierto que me atraviesa en todos los órdenes esa resistencia a los encasillamientos, pero no se trata de un acto deliberado de rebeldía, se trata más bien de algo muy profundo y lejano, algo que tiene que ver con la búsqueda de una verdad personal. Eso impregna mi posición en el campo de la literatura infantil/juvenil nacional. Claro que no dejarse encasillar en un circuito de edición ni en un género ni en una temática tiene sus costos a la hora de la circulación y la visibilidad, pero me parece que he sacrificado todo eso en la búsqueda de lo más genuino en mí, cosa difícil porque un escritor no batalla solo con los encasillamientos y rotulaciones a que los otros lo someten, sino sobre todo con las propias adaptaciones, utilizaciones y acomodos.

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El incendio, de María Teresa Andruetto, il. Gabriela Burín (Ediciones del Eclipse, 2008)

–¿Basta la escuela como espacio de lectura para que estos libros desconcertantes, esta literatura de la incertidumbre encuentre sus lectores; para que cada lector encuentre nuevas lecturas que le generen incomodidad, y lo lleven a mirar el mundo desde otro punto de vista?

—No sé si basta la escuela, pero la escuela es lo que tenemos, lo único que tenemos todos los ciudadanos. Es casi diría el único espacio de verdadera democratización del conocimiento. Y entonces debemos hacer que sea más democrática aún, que sea menos potencial, que esté más y más en acto, y que estén distribuidos de un modo equitativo los recursos en todas las escuelas del país. Sería mejor, claro, tener, además de la escuela, libros en todos los hogares, padres lectores estimulando a sus hijos en todas partes, hombres y mujeres y niños sin carencia económica alguna, pero sabemos que no es esa nuestra realidad, aunque debemos trabajar para que algún día lo sea. Eso en lo que a la lectura respecta. En lo que hace a mis libros específicamente, creo que pueden ser leídos –y de hecho lo son, en muchas escuelas públicas, algunas situadas en contextos de alta marginalidad donde he participado de experiencias conmovedoras– siempre que un docente acompañe, que se haya entusiasmado con ese libro y crea que es digno de ser compartido con sus alumnos y se otorgue y les otorgue un tiempo para eso. A la vez, no soy de las que creen que todos los libros son para todos; uno no sabe para quién será bueno ese libro que escribió, como no sabe cuál de todos los libros que hay en la librería se le volverá indispensable. La lectura trata siempre de un encuentro, muchas veces bastante azaroso, entre un libro y un lector, un encuentro en el que el escritor y el lector descubren en diferido que hay un otro que lo comprende. Por eso un libro es un espacio tan potente de comunicación entre los hombres. Decía que ese encuentro es bastante azaroso, entonces el capital enorme de un maestro es que puede multiplicar potenciales encuentros azarosos con libros, porque hay que pensar que para muchos de esos niños, fuera de la escuela prácticamente no existe ese azar.

Ella preguntó: Regresarás?
Y el contestó: En diez años.

Después, lo vio marcharse y no hizo un solo gesto. Distinguió, por sobre la distancia que los separaba, los tiradores derrumbados, el pelo de niño ingobernable, la compostura todavía de un pequeño. Sabía que correría riesgos, pero no dijo una palabra, la mirada detenida allá en la curva que le tragaba al hijo.
A poco de doblar, cuando supo que había quedado fuera de la mirada de su madre, Stefano se secó los ojos con la manga del saco. Después fue hasta la casa de Bruno y lo llamó. El amigo salió y su abuela se quedó en la puerta, mirando cómo se iban. Dieron unos pasos y Bruno volvió la cabeza para ver si ella seguía en la puerta, hasta que el sendero les escondió la casa. Entonces el humor empezó a cambiárseles.
Por el camino se les unieron Pino y Remo y, poco más tarde, uno que llevaba una acordeona y se llamaba Ugo. Al atardecer, se cobijaron bajo el alero de una iglesia, sacaron unos panes y Ugo una petaca de vino. Stefano sintió el fuego del vino arrasando la garganta, su resaca en el pecho; pensó que su madre estaría pensando en él.
Ugo tomó la acordeona y cantaron hasta que quedaron dormidos,

Ciao, ciao, ciao,
morettina bella ciao,
ma prima di partire
un bacio ti voglio dar...

Mamma mia dammi cento lire
che in America voglio andar,
che in America voglio andar...

Stefano, de María Teresa Andruetto (Sudamericana, 2004)


—Hay una experiencia maravillosa con un lector de su libro "Stefano" que vive nada menos que en Suecia. ¿Qué reflexiones le traen estas vivencias con tus lectores?

—El lector al que te referís es un catamarqueño, hijo de italianos, que vive en Suecia. Me llamó por teléfono y me contó su experiencia, que yo referí en el Seminario El placer de leer, pero tengo muchas otras conmovedoras vivencias con lectores. Son cosas que suceden sin que yo las busque, que llegan un día a mi teléfono o a mi correo o incluso a veces me entero por terceras personas, vivencias como las de una pareja española que decidió hacer su ceremonia de casamiento en torno a El árbol de lilas lo imprimieron en la tarjeta para los doscientos invitados, lo leyeron en la ceremonia religiosa, Liliana Menéndez les mandó un boceto de regalo y las dos un par de ejemplares firmados. En fin… también alguien en una plaza de México hizo un mural en una pared con una de las imágenes y un párrafo de ese libro y nos mandó una foto, mucha gente me escribe diciendo que ha encontrado o reencontrado el amor, o se ha reconciliado con ese cuento, o también me ha sucedido que alguien me escriba diciéndome nada más ¿Dónde puedo conseguir un árbol como ese?

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El árbol de lilas, de María Teresa Andruetto, il. Liliana Menéndez (Comunicarte, 2006)

También con Stefano me han llegado muchos, muchos, correos y llamadas, algunas experiencias muy conmovedoras también con “La mujer del moñito” (en: El anillo encantado), un cuento leído en los lugares más insólitos, experiencias psiquiátricas, cárceles, escuelas de otros países de América, y “La camisa del hombre feliz” (en: El anillo encantado); por ejemplo, en Medellín, un profesor de ética del derecho me dijo que hace años que comienza sus clases con ese cuento… solo lo tenía en una fotocopia de fotocopia que alguien le había acercado alguna vez. Y Kodak, bueno Kodak es un libro que a nueve años de editado me sigue sorprendiendo, porque circula en la red en muchos, muchísimos, sitios de poesía, gente que lo recomienda, que me escribe, que lo sube a su blog, que los traduce… en fin, he vivido todo eso como un regalo, como los regalos que la escritura me da.


ANTICIPOS 2009

Aquí les anunciamos como primicia los libros de María Teresa Andruetto que se publicarán a lo largo de este año.

Literatura infantil/juvenil

Hacia una literatura sin adjetivos. Conferencias. (Comunicarte, 2009)
Se presenta en la Feria del Libro. Buenos Aires, el 24 de abril, a las 17 hs., en la Sala Bioy Casares.
La durmiente. Con ilustraciones de Istvansch. (Alfaguara, 2009)
Campeón. Con ilustraciones de Nicolás Arispe. (Calibroscopio, 2009)
El caballo de Chuang Tzu. Con ilustraciones de Istvansch. (Editorial Gente, 2009)
Stefano. Edición en gallego. (Galaxia, 2009)
El taller de escritura en la escuela; en coautoría con Lilia Lardone. (Comunicarte, 2009)

Literatura para adultos

Sueño americano. Poemas. (Caballo negro, 2009)
La mujer en cuestión. Novela. (De Bolsillo/Random House-Mondadori, 2009)
Lengua madre. Novela. (Mondadori, 2009)
Ribak/Reedson/Rivera/Conversaciones con Andrés Rivera; en coautoría con Lilia Lardone. (Ediciones de la Flor, 2009).

Teatro

El sábado 13 de junio se estrena en la Sala Azucena Carmona del Teatro Real de Córdoba la obra de teatro Diría nadie la última palabra, basada en su novela La mujer en cuestión.

LINKS RELACIONADOS EN EL PORTAL

María Teresa Anduetto: La lectura, otra revolución. En: educ.ar, 29-06-2010.


María Teresa Andruetto recibe el Premio Iberoamericano SM. En: educ.ar, 02-12-09.


Reseñas de algunos de los libros María Teresa Andruetto:

La durmiente, de María Teresa Andruetto, il. Itsvan. Alfaguara, 2010.

El incendio, de María Teresa Andruetto, il. Gabriela Burin. Ediciones del Eclipse, 2008.

PARA LEER ALGUNOS ARTÍCULOS DE LA ENTREVISTADA

Enós, los aprendices y la escritura perdurable. En: Seminario El placer de leer, octubre 2008. [También incluido en forma impresa en Hacia una literatura sin adjetivos (Comunicarte, 2009)]

El hermano Pavese. En: Página 12, 09-09-2008.

Algunas cuestiones en torno al canon. En: Imaginaria, 10-08-2007.

Mentir. En: Seminario El placer de leer, octubre 2008. [También disponible en: Imaginaria, Nº 111 (17-09-2003)]

Hacia una literatura sin adjetivos. En: Revista Babar, 08-09-2008.

Los valores y el valor se muerden la cola. En: Revista Babar, 30-11-2008.

PARA LEER MÁS SOBRE ESTA AUTORA

María Teresa Andruetto. En: Imaginaria (17 de setiembre de 2003).

María Teresa Andruetto. En: Audioteca de Buenos Aires, abril 2007.


21 Comentarios

  1. Monica. Marzo 31, 2009 11:00

    Desde pequeña escuché el nombre de María Teresa Andruetto, en la ciudad de Oliva, donde cursé el secundario.. y por alguna razón intuí desde aquel momento la enorme trayectoria de sus escritos ...
    Felicitaciones!!!

  2. Lidia Blanco. Abril 1, 2009 16:54

    María Teresa Andruetto ha creado un espacio de literaura para los niños y los jóvenes con pautas propias, lejos de lo que define el canon comercial, que a veces arbitrariamente supone que unos libros son "más adecuados" para tal o cual edad. Esta identidad nace de un gesto espontáneo, de su trànsito por la poesía, de sus bùsquedas de mundos imaginarios que reflejen una confrontación natural con lo
    establecido. Es básicamente una mujer libre de prejuicios educativos, pero no indiferente ante la injusticia, la mentira y la impunidad.
    Estos valores que genera su escritura no son universales, sino que son los valores que se van gestando al costado del camino, palabra por palabra, son valores en conflicto, recién paridos. Este universo propio asoma fuertemente en "Veladuras", o en "La mujer en cuestión",en los poemas "Al rescoldo", no hay grandes diferencias, porque tal vez la literatura,si está bien escrita, si es Arte genuino, es una sola y no tiene adjetivos, como ella suele afirmar.

  3. carlos fernandez. Abril 5, 2009 13:49

    EXCELENTE MARIA TERESA,LA NOTA Y LA TRAYECTORIA FELICITACIONES¡¡¡
    TE DEJO MI CORREO, SI GUSTAS PODES ENVIARME POEMAS TUYOS PARA SER INCLUIDOS EN EL PROGRAMA "UNA NOCHE INOLVIDABLE" QUE SE EMITE EN SU 8* AÑO POR WWW.RADIOSENTIDOS.COM.AR - SABADOS 21 HS. DE BS.AS.
    CORDIALMENTE
    CARLOS FERNANDEZ

  4. ceci weihmûller. Abril 6, 2009 09:06

    ! fELICITACIONES TERE!!!! Y GRACIAS POR ENVIARLO, UN GRAN ORGULLO SER TÚ AMIGA Y HABER COMPARTIDO TANTAS COSAS TAMBIEN CON ANA, EN AQUELLAS ÉPOCAS DE NUESTRAS VIDAS. UN GRAN CARIÑO

  5. Jaqueline González. Abril 6, 2009 14:09

    ¡Qué alegría leer esta entrevista! Felicitaciones María Teresa!! no voy a olvidar tu visita a mi escuela, dejaste unas huellas muy importate en mis alumnos del Instituto Pablo Pizzurno, de Hernando...Tus obras para niños y adolescentes tienen un encanto especial, por eso cuando se las lee, no se las olvida.
    Un saludo muy afectuoso...seguramente nos visitarás en otro momento.

  6. Nidia Mercol. Abril 6, 2009 16:13

    Mi Tere querida... a todo lo que tan bien dicen quienes te definen de alguna manera, te recuerdan, de otra y te agradecen también, yo agrego que sólo con la calidez profunda que tenés, podés escribir como lo hacés. El conocimiento, la técnica y el talento, en vos, son superados por la humanidad. Gracias por dejar huella.

  7. Olga. Abril 6, 2009 16:25

    Felicitaciones y, además, un abrazote. Porque aunque soy muy adulta, disfruto como una criatura cada vez que tengo ocasión de leer algo tuyo. De una cordobesa a otra, con todo cariño

  8. lelia . Abril 6, 2009 17:14

    MIL FELICITACIONES!!!!! MI QUERIDA MARIA TERESA Y GRACIAS POR ENVIARME ESTA PRECIOSA Y PROFUNDA ENTREVISTA, DONDE COMO SIEMPRE, SE DEJA TRANSPARENTAR TU SENTIDO DE LA COMPRESNSIÓN, DE LA CALIDAD HUMANA QUE TIENE TU ESCENCIA DE SER PERSONA, AMIGA Y "MAESTRA" DE TODOS. Y QUE, GRACIAS A DIOS UN DÍA APARECISTE EN MI VIDA CON "EL ÁRBOL DE LILAS" HA MARCADO Y SIGUE DIRECCIONANDO MI CAMINO.GRACIAS POR "ESTAR SIEMPRE" Y POR PERMITIRNOS ACERCARNOS A VOS.TU ADMIRADORA Y MIL FELICITACIONES. LELIA FRIAS. VILLA MARIA

  9. rosaura. Abril 6, 2009 18:38

    Muy càlida la nota!!! como realmente sos. Quedarà siempre en mis recuerdos aquel dìa que presentè uno de tus libros y el orgullo que sentì. Como te voy a extrañar cuando te alejes de los pasillos de la escuela y no tenga tu abrazo, tus palabras,nuestras coincidencias de vida. Amiga, te quiero mucho

  10. María Aurensanz. Abril 9, 2009 16:14

    Felicitaciones Tere!!!
    Un placer leerte!

    Afectuosamente, María desde La Plata.

  11. alberto. Abril 13, 2009 19:52

    Hola Maria Teresa, lei este email porque me atrapo al instante, nunca lei nada tuyo, pero si tengo que hacerlo empezaria con El pais de Juan, me gusto el comentario que haces del mismo, me alegro seas una co-provinciana.
    Alberto

  12. Andrea Fernández. Abril 14, 2009 11:00

    Soy docente del Instituto Dante Alighieri de La Falda y estamos leyendo con los chicos de 6º grado "La mujer vampiro" con un éxito rotundo. Ya le escribí a la Sra. Andruetto comentándole que nos ibamos a poner en contacto con los chicos para hacerle preguntas y comentarios de los diferentes cuentos del libro. ¡Excelente la entrevista! Me da mucho gusto conocerla y que se reconozca su labor. ¡Felicitaciones!! Andrea Fernández

  13. Paulina Jéldrez. Abril 15, 2009 17:44

    Creo me va a gustar mucho leer de ti.
    Se nota que tienes un gran amor, ternura y cuidado por lo que haces.
    Pensar que fuiste una de las fundadoras de CEDILIJ luego de la dictadura es más que una carta de presentación.

  14. sole. Abril 24, 2009 18:29

    Hola!!!entre al mundo de Ma. Teresa Andruetto, de la mano de mi profesora de Lengua en el profesorado y realmente me atrapó,el "anilo encantado por ejemplo, es mágico para todas las edades.

  15. STELLA. Mayo 13, 2009 14:33

    Conocia la autora porque trabajo en una biblioteca pero nunca me había detenido a leer alguna obra. Realmente esas historias llegan profundo a través de relatos simples pero cargados de emoción.

  16. llonfolo. Mayo 26, 2009 14:34

    el cuento muy bonito y chulo

  17. JIJIJI. Mayo 26, 2009 16:36

    holas aguante la mujer del moñitoo!!! me jodio la existencia chee!! ;D

  18. zulma. Agosto 20, 2010 10:01

    Soy maestra y bibliotecaria de quilmes.Comparto tus historias con los chicos de dos escuelas y tambien en un geriatrico con un grupo de abuelos. Me encantan tus cuentos, me apropio de ellos en mis relatos y amo El arbol de lilas.Me gustaria contactar con vos para organizar una visita a quilmes. Espero tu pronta respuesta. Gracias .Zulma.

  19. zulma. Agosto 20, 2010 10:06

    Soy maestra y bibliotecaria. Admiro y comparto tus cuentos con niños de dos escuelas y abuelos de un geriatrico. Amo "El árbol de lilas" Me encantaria contactar con vos para organizar una visita a quilmes.Espero tu espuesta a la brevedad. gracias.Zulma.

  20. MTeresa. Agosto 20, 2010 12:09

    Gracias, Zulma, en mi pagina web
    www.teresaandruetto.com.ar hay una direccion de contacto para que me escribas.Saludos
    MT

  21. basoalto laura. Marzo 20, 2012 08:21

    FELICITACIONES!!! MARIA TERESA, hoy me levanto y leo en el diario que en el dia de ayer 19/03/12 fue galardonada con el maximo premio de la literatura, me llena de orgullo tener en nuestro pais tan excelentes escritores de cuentos..."el arbol de lilas" un bello cuento que se lo leo a mis alumnos cada vez que puedo, felicidades!